martes, 26 de abril de 2016

SEÑOR.....

Señor, en mis silencios oigo tus palabras, 
o son la mías?
quizás es mi voz la que escucho? 
o eres Tú que me hablas?
serán mis deseos de oirte?
o es que deseas hablarme?


Creer que en mi,  tan pequeño, insignificante
tu mirada quiera fijarse, 
que tu habla quiera penetrar mis oídos
 y  transformar mi sedienta alma, 
que voltear mi mundo quieras, 
arrancar mis miedos con palabras,
tomar mis penas y miserias con tu gesto
y en tu cruz suavemente posarlas.
Esa cruz, cruz de madera,
roja en sangre, negra, oscura, 
recia y plana, 
llena de muerte, de vida llena
tu cruz, dónde la mía reposa y 
con la tuya sana.

Yo, tan pequeño...


Todo el mal, todo el bien,
todo lo que quiero y lo que desprecio,
la mentira y lo cierto,
el gozo y el dolor, 
el amor y el odio
el llanto, del mundo entero el llanto
posado sobre el madero.













En mis silencios te oigo, 
es mi cabeza y la tuya,
tu voluntad y la mía
por que así lo quieres, así lo acepto,
por que quiero que mis pasos anden con los tuyos,  
que sean de madera mis caminos.
Señor, con tus palabras  y silencios
ser tu hijo.

Cada cosa que vea, cada sentir que sienta,
lo que haga y deshaga y en lo que crea.
Que te oiga Señor,  que en mis silencios te oiga,
que no me engañe el  deseo, 
saber que es a Ti a quien escucho,
por que el oírte es rezo,
y el rezarte alivio.
Ahora soy yo el que habla y digo...
los dos somos uno
yo siempre Tuyo,
Tu siempre mío.

Pere M.










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