jueves, 28 de abril de 2016

TU Y YO


Ayer me detuve en medio del camino,
ayer me detuve por que necesitaba respirar.

Por primera vez en muchos años abrí los ojos y te volví a ver.
Siempre habías estado a mi lado, protegiéndome, observándome,
pero yo te había dejado aparcado en lo más profundo de mi corazón.

Ayer, cuando ya no podía más, te volví a buscar, seguías allí,
como siempre.
Abrazaste todo mi ser,
Me hiciste sentir como en casa,
lloré lágrimas de felicidad, pues sabía que ya nunca más
me permitiría perderte.

Ayer me detuve en medio del camino, sola,
pero hoy, he vuelto a caminar de tu mano,
ya nunca más  sentiré la  soledad, pues tú, Padre, 
siempre me guiarás.


R.M.


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