martes, 12 de abril de 2016

Consolar



"Vinagre en la herida y desnudez en día frío es cantarle coplas a un corazón triste." Este proverbio de la Biblia (Prov 25, 20) nos alerta de las dificultades de una tarea siempre necesaria: la de consolar.

Consolar es uno de los gestos más significativos que contemplamos hacer a Jesús Resucitado en la cuarta semana de Ejercicios (que corresponde a este tiempo de Pascua en el que estamos). Ignacio nos invita a "mirar el oficio de consolar que Cristo nuestro Señor trae" (EE.EE. 224). Parece ser, por así decirlo, uno de los oficios favoritos de Dios.

Cuando nos acercamos a alguien que lo está pasando mal, una actitud positiva puede servir de apoyo para esa persona. Pero no puede ser una actitud forzada ni superficial, sino sincera, creíble; de tal manera que el otro sepa que realmente nos hacemos cargo de su situación, que percibimos su sufrimiento. Sólo cuando se da esa comunicación, la otra persona puede agarrarse a nosotros para levantarse.

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