domingo, 21 de mayo de 2017

"YA SÍ, PERO, AÚN NO" ...



Hace unos días, tuve una discusión teológica con los sacerdotes de mi grupo de revisión de vida. Les  planteé, que para mí, en la Vigilia Pascual faltaba una lectura. ¡¡Hacemos 9!! Pues, para mí, ¡aún falta una! Falta la lectura de la caída de Adán y Eva. Porque allí empieza todo el problema, y, este problema encontrará la solución gracias a la promesa que hoy hace Jesús: “Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad”. La caída de Adán encontrará su ”solución” en la donación del Espíritu Santo por parte del Padre y el Hijo. Me explico:

En el Génesis, Dios dice a Adán y Eva: “Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás”.

Adán y Eva comieron del árbol, pero, hay una cosa que Dios dijo que no pasó… ¿qué es? No murieron... ¿Dios  mintió? ¿Qué pasa aquí?
 No se refiere a la muerte física. Se refiere a una muerte interior...
Matas a Dios en tu interior.
Matas tu ser más profundo.
El hombre expulsa a Dios de su interior.
Dios ha de marchar del interior del hombre ¿por qué? porque el hombre se ha querido convertir él en Dios. Él es su propio dios.

Cuando veas tristeza en las personas que te rodean, vidas sin sentido, sin ilusión, sin esperanza, siempre con mal rollo... tened una visión teológica: es porque viven en su carne el pecado de Adán... han matado a Dios en su interior... lo han expulsado... ¡¡ellos son dios!!

Y, ojo, que esto que le pasa a Adán y Eva, de vez en cuando, ¡¡nos pasa a todos!!: Todos queremos ser dioses, ser nuestro propio dios: ser nosotros los que decimos qué está bien y qué está mal. Hacer nosotros la ley. No obedecer a Dios. Decidir al margen de Dios, al margen de las enseñanzas de la Iglesia, al margen del magisterio. También nosotros, a veces, expulsamos a Dios, para hacer la nuestra... y cada uno tiene claro cuando lo está haciendo...

Adán y Eva, nuestros primeros padres, expulsaron a Dios de su interior... y la gran pregunta... ¿quién solucionará todo esto? Jesús, ¿cómo? Comunicándonos su espíritu. En Pentecostés, Dios vuelve a entrar en nuestro interior.
Fijaros qué bonito, qué genial: el pecado de Adán y Eva expulsa a Dios de nuestro interior, y Jesús nos promete el Espíritu Santo, por el cual ¡¡Dios volverá a habitar en nuestro interior!! ¡¡Genial!! ¡Y la promesa se cumple el día de Pentecostés! Y se cierra el círculo, y queda la salvación inaugurada.

Jesús, Dios, nos ha comunicado su Espíritu. ¡¡El Espíritu de Jesús habita en nosotros!! ¡¡Estamos habitados por Dios!! ¡¡Dios está en nosotros!! ¡¡Qué locura!! ¡Qué don de Dios! ¿Cómo no ser feliz?

Y si habita Dios en nosotros, ¿¿no os parece que  nuestra vida tendría que ser muy diferente??

Nos hace falta contemplar, reflexionar, rezar, esta realidad. Lo decía hace unas semanas. La vida cristiana es un “ya sí, pero, aún no”. “Ya sí”: que Dios habita en nosotros. “Pero, aún no”: porque es una realidad poco vivida, interiorizada, que no afecta a  nuestra vida... “ya sí, pero, aún no”...

Pongamos medios para eliminar “el todavía no”, y que  ¡¡nuestra vida sea una manifestación del Dios que nos habita!! Amén.

Francesc Jordana










sábado, 20 de mayo de 2017

LA VERGE DELS DOLORS A LA SEVE REPISA






Posada en una repisa
amb un caire dolorós
està la Verge María,
travessada en el seu cor.

Amb les mans ens mostra encara
els motius del seu dolor;
el llençol, els claus i espines,
que li han tret al Salvador.

Una llum dolça la guarda,
i fa més encisador
el racó d'aquella imatge,
allunyadeta de tots.

No sempre hi està soleta, 
perquè son molts els devots
de la Verge adolorida!
Hi ha moltes penes al mon!

Una velleta hi va sempre,
amagant-se tant com pot,
doncs en té tantes de llàgrimes
que li vessen de son cor!

Es tant gran la fontanella
de tristeses i records,
que a ningú més que a la Verge
ho explica ben bé del tot!

No sols per mi,  dolça Verge,
no sols per mi, Verge, no;
avui porto a flor de llavis
un altre més gran dolor.
Si són grans les meves penes,
més ho són vostres Dolors!
Vós amb Jesús molt sufríreu,
no ho sabrem mai en el món,
Vós sufríreu per nosaltres,
sofríreu pels pecadors!

El meu rastrell de sofrences
que us contava cada jorn,
no us el diré mai més, Mare,
no us els contaré mai més, no:
els pecats tant grans dels homes
són els vostres grans dolors;
des d'ara la meva pena
serà veure-us sofrir a Vós!


Manuel Esqué Montseny,   C.M.F.









viernes, 19 de mayo de 2017

A VUELTAS CON EL PERDÓN



"Quizás por mucho tiempo nos hemos olvidado de indicar y de vivir la vía de la misericordia. Por un lado, la tentación de pretender siempre y sólo justicia ha hecho olvidar que esta es el primer paso, necesario e indispensable; pero la Iglesia necesita ir más lejos para conseguir una meta más alta y más significativa. Por otra parte, es triste constatar como la experiencia del perdón en nuestra cultura se desvanece cada vez más. (...) Ha llegado nuevamente para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón. Es el tiempo de devolver a lo esencial para hacernos cargo de las debilidades y de las dificultades de nuestros hermanos. El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el coraje para mirar el futuro con esperanza. "

Papa Francisco   
Misericordiae Vulture (10)




martes, 16 de mayo de 2017

DIFICULTADES?? GRACIAS SEÑOR





A veces el Señor permite dificultades en nuestra vida para que nos demos cuenta hasta que punto lo necesitamos, salimos de las pruebas con una nueva apreciación de la gracia de Dios, capaces de comprender y ayudar a los demás. El Señor sabe que si vemos el lado positivo de nuestras penas, estas enriquecerán nuestra vida.


¿Quién nos separará del amor de Cristo[a]? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito:
“Por causa tuya somos puestos a muerte todo el dia;
somos considerados como ovejas para el matadero.”
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó.

Romanos 8: 35-37


Mensaje Cristiano





domingo, 14 de mayo de 2017

QUE NO TIEMBLE VUESTRO CORAZÓN


Quisiera empezar presentando dos contrastes. El primer contraste; por un lado, las palabras de Antoni Puigverd, periodista de La Vanguardia, tertuliano de RAC 1, que pronunció en una conferencia titulada “La situación del cristianismo en Catalunya” y, por otro, el evangelio de hoy.

La conferencia empieza con estas palabras: Dios ha desaparecido del mapa. Finalmente, la predicción de Nietzsche ha tomado cuerpo en Cataluña: Dios ha muerto. Ha muerto tan intensamente que los jóvenes ya no tienen ni tan siquiera noticia. Dios ha muerto y se pierde hasta el recuerdo. Dios se está volatilizando.”

Ante esto, las palabras de Jesús en el evangelio: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí”.

Segundo contraste: Dice el periodista: “Cataluña es el país más laicizado del mundo. Hay estudios sociológicos que describen Cataluña como la zona de Europa donde la práctica religiosa es más baja. Y como que Europa es la zona más laicizada del planeta, la conclusión es clara. Cataluña es campeona mundial de laicidad.”
Ante esto, las palabras de Jesús en el evangelio: “Creed en Dios y creed también en mí”.

¡¡Contrastes dolorosos!! ¡¡Que nos interpelen, que nos cuestionen!! Tenemos parte de culpa. Seguro. Yo el primero.

¿¿Y qué hemos de hacer?? Tantas cosas hemos de hacer... Yo propongo una: ¡¡ser auténticos!! Él está con nosotros en cada instante. ¡¡Seamos en cada instante auténticos!!

¡¡Porque el anhelo de Dios está en las personas!! Hace unos días empezaba la última charla con los padres de catequesis con una canción “feel” de Robbie Williams, subtitulada. Es una canción que es casi, casi, una plegaria. Durante la canción va repitiendo: “Sólo quiero sentir amor verdadero” (cinco veces). Empieza y acaba la canción diciendo: “ven y toma mi mano”… (gesto) y en alguna estrofa habla de Dios. Pero, al final, hay una expresión poética, fuertísima, ¡¡que habla de este anhelo de Dios que hay en todos!! , dice: “Hay un hueco en mi alma. Puedes verlo en mi rostro. Es un lugar verdaderamente enorme.”

¡¡El hueco!! ¡¡El anhelo existe!! ¡¡En todos!! Dios nos ha hecho de tal manera que sólo Él nos puede llenar. ¡Sólo Él! ¡¡El corazón de todos le está esperando!! ¡¡Seamos auténticos!! ¡Aportemos valores!, alegría, consuelo, esperanza, fortaleza moral, y el coraje de una minoría crítica. ¡¡Enseñemos qué es amar!!

¿Cómo ser auténticos? ¿Cómo hacer todo esto a partir del evangelio de hoy? Dos modos: 1) En diferentes momentos aparecen las palabras “conocer” (cuatro veces), “ver” (tres veces) y, “creer” (seis veces), que no se pueden entender en un sentido teórico o físico, sino, que expresan una experiencia de vida... que nace de la intimidad con el Señor. La autenticidad pasa por la intimidad con el Señor.

2) Me gusta orar con frases cortas del evangelio. Irlas repitiendo, repitiendo, interiorizando, dialogando... ¡Hoy hay dos fantásticas para hacerlo! 

“Que no tiemble vuestro corazón”. Que tu corazón, Francesc, no tiemble... Lo repito, una vez, y otra, va calando, va entrando... Os aseguro que el corazón se serena. Tantas veces que no tenemos paz...

La otra frase es: “Creedme, confiad en mi ”... lo repites, una vez, dos, tres, y a la tercera, empiezas a detectar ámbitos, no estás confiando... y empiezas a hablar con Él, y, ¡¡siempre gana!! Y os aseguro que crece nuestra confianza en Él.

Fijaros qué acaba Jesús diciendo al final: “Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores”. De la intimidad con el Señor nacerá nuestra atenticidad que nos llevarà a hacer las obras que el quiere darnos ...

Francesc Jordana









sábado, 13 de mayo de 2017

MARÍA, NUESTRA ESPERANZA



La Esperanza que nos comunica María, es un ofrecimiento a la humanidad en su conjunto y a cada uno de sus hijos en particular.

Ella como Arca de la Salvación, en su Corazón de Madre, puede albergar a todos los hombres y la invitación llena de amor la hace a todos. Pero puede ocurrir que a pesar de los esfuerzos evangelizadores, muchos no quieran entrar en esa Arca; sin embargo, para quienes ingresen, María será garantía segura de salvación y el camino más corto hacia la santidad. Por eso nos invita a consagrarle nuestras vidas.
En efecto, Ella tiene suficiente poder como para arrasar con toda forma de maldad; aunque las fuerzas de las tinieblas, atenten contra sus hijos, tratando de asfixiarlos, en todos los intentos de encausar sus vidas hacia el destino eterno, nada podrá contra el hijo Consagrado al Corazón de su Madre.

Este es el triunfo de María: Lograr que sus hijos se salven, cuando son invadidos y seducidos por todas partes, hacer posible para ellos la santidad en grado heroico. El espíritu del mundo, pone en ridículo lo sagrado, atentando contra los valores trascendentes y ofreciendo en cambio al hombre, la única posibilidad de saciedad en el poder, el materialismo y la sensualidad. El Consagrado padecerá realmente la experiencia de la tentación; si Jesús fue tentado en el desierto, el adversario también utilizará la tentación para desorientar la vida del creyente y de ser posible someterlo a la esclavitud del pecado. El triunfo de María, consistirá entonces en la segura esperanza, del encuentro de los hijos con el Hijo, en su Sagrado Corazón. Ella se convierte en segura protección, de quienes se le entregaron incondicionalmente.

Devocionario Católico





viernes, 12 de mayo de 2017

LAS TRES SON FEMENINAS, LAS TRES SON MADRES, LAS TRES DAN VIDA.


Es ya inminente mi peregrinación al Santuario de Fátima, donde hace cien años se apareció la Virgen a los tres pastorcillos. El encuentro con la Virgen fue una experiencia de gracia que les hizo enamorarse de Jesús. Como tierna y buena Maestra, María introduce a los pequeños videntes en el íntimo conocimiento del amor trinitario y les lleva a saborear a Dios como la realidad más bonita de la existencia humana. No puedo no desear lo mismo a todos vosotros, queridos amigos. Más allá de cualquier otro objetivo que os haya traído a Roma y aquí os entretenga, que siempre esté esto: conocer y amar a Cristo —como diría el apóstol Pablo— intentando adaptarse cada vez más a Él hasta el don total de sí mismo.

La relación con la Virgen nos ayuda a tener una buena relación con la Iglesia: ambas son Madres. Vosotros conocéis, al respecto, el comentario de san Isaac, el abad de la Stella: lo que se puede decir de María se puede decir de la Iglesia y también de nuestra alma. Las tres son femeninas, las tres son Madres, las tres dan la vida. Es necesario por ello cultivar la relación filial con la Virgen, porque, si esto falta, hay algo de huérfano en el corazón. Un sacerdote que se olvida de la Madre, y sobre todo en los momentos de dificultad, le falta algo. Es como si fuese huérfano, mientras en realidad ¡no lo es! Se ha olvidado de su madre. Pero en los momentos difíciles el niño va hacia su madre, siempre. Y la Palabra de Dios nos enseña a ser como niños que empiezan a comer en los brazos de su madre (cf Salmo 131, 2).

Rezo a la Virgen de Fátima para que os enseñe a creer, adorar, esperar y amar como los beatos Francisco y Jacinta y la sierva de Dios Lucía.

Y, por favor, no os olvidéis de rezar por mí.

Francisco (8 Mayo 2017)