domingo, 25 de junio de 2017

Los hombres? Sólo nos ha de preocupar lo que Dios piense de nosotros...




“¡No tengáis miedo! ¡No tengáis miedo! ¡No tengáis miedo!” Tres veces ha repetido Jesús hoy la misma expresión...

Pienso que nos hace mucho bien escuchar esta expresión... Todos tenemos nuestras cosas, dificultades, dudas, incertezas,... y escuchar a Jesús diciéndonos “no tengáis miedo” es balsámico... Si lo repites, una vez y otra, y piensas que Jesús te lo dice a ti... Es como una pomada milagrosa sobre nuestras heridas... serena el espíritu y hace poner en Él la confianza...

¿Por qué Jesús les dice esto? Porque les vio, imagino, con cara de desconcertados, temerosos... ¿Por qué este desconcierto?

Para entender bien el evangelio de hoy hace falta situarlo en su contexto. Estamos en el capítulo 10 de Mateo, versículo 26. El capítulo 10 ha empezado con la llamada de los doce, a continuación, el envío a la misión, y, después, les anuncia las persecuciones que sufrirán, y, finalmente, viene el texto de hoy, que es una invitación a la confianza.
Por tanto, el contexto es el de la evangelización. Los discípulos no veían nada claro, esto de la evangelización...

Para ellos era una cosa que no habían hecho nunca, y una cosa que no se hacía en su tiempo, y para la cual no se sentían preparados... de aquí su cara de desconcertados... y que Jesús les diga tres veces... “No tengáis miedo”.

Ahora paso a explicar brevemente las tres afirmaciones donde dice: “no tengáis miedo”.

1. “No tengáis miedo a los hombres. Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz...” En la evangelización no podemos tener miedo de los hombres, del qué dirán, del qué pensarán. ¿Cuántas veces nos callamos por miedo? Pues, Jesús nos dice... “No tengáis miedo”... “que no sepan que voy a misa”... “que no sepan que me amo la Iglesia”, “que no sepan que rezo por ellos”... Esto es tener miedo a los hombres...

No podemos tener miedo... Hemos de ser indiferentes a lo que piensen de nosotros. A nosotros, sólo nos ha de preocupar lo que Dios piense de nosotros...

Amar es buscar el bien de los demás. Al evangelizar estamos buscando su bien... estamos amando. Por tanto, evangelizar es amar, y no podemos tener miedo de amar.

Podemos sentir vergüenza de muchas cosas, pero, no de hablar de Cristo y de nuestra fe...

2. “No tengáis miedo a los que matan el cuerpo...”. Con estas palabras Jesús nos indica la posibilidad de que en la tarea evangelizadora se pierda la vida. Seguramente, a nosotros no nos tocará vivir esto, pero hemos de tener un amor y un deseo de evangelizar equivalente a dar la vida por Jesucristo. El hecho material de morir no se nos pide, pero, sí la entrega equivalente.

Esta expresión “No tengáis miedo a los que matan el cuerpo...”  también nos habla de una evangelización valiente y audaz. Me impresionan muchísimo las palabras de San Pablo, hablando de todo lo que le ha supuesto la evangelización: 

“Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui azotado con varas, una vez fui apedreado, tres veces padecí naufragio, un día y una noche pasé en los abismos; muchas veces en viaje me vi en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi linaje, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre los falsos hermanos, trabajos y fatigas en prolongadas vigilias muchas veces, en hambre y sed, en ayunos frecuentes, en frío y desnudez”.  

3. “No tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones”. Es una llamada a la confianza. A confiar a que Él está con nosotros y vela por nosotros. No nos deja nunca solos, y, menos cuando procuramos evangelizar.  

Hoy el profeta Jeremías nos daba un ejemplo de confianza. Ante la traición de sus propios amigos dice: “El Señor es mi fuerte defensor”. No tiene miedo, ¡sabe que Dios está con él!.

A Él confiemos nuestra causa, evangelicemos desde el firme convencimiento que Él es quien actúa en el corazón de los hombres y mujeres a los que queremos evangelizar. 

Dice el final del evangelio de hoy: “A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.”


Nos pasa lo mismo que a sus discípulos: era una cosa que no habían hecho nunca, y una cosa que no se hacía en su tiempo, para la cual no se sentían preparados, y Jesús a nosotros como a ellos nos dice... “No tengáis miedo”.


Francesc Jordana



sábado, 24 de junio de 2017

Por qué llevo la Medalla Milagrosa





La Medalla Milagrosa es una especial medalla basada en las visiones místicas de Santa Catalina Labouré en el siglo XIX. Es un objeto de devoción popular y está asociada a muchos milagros y conversiones.
He aquí por qué suelo llevar una:

1) Me recuerda “escuchar a mi madre” todos los días
Como madre de un niño de tres años y medio, he oído la palabra “no” muchas veces.
Yo: “Xavier, ve al baño”.
Xavier: No
Yo: “No me digas no, sólo hazlo”.
Xavier: “¡No!”.
Esto ocurre innumerables veces al día. Como pueden imaginar, esto puede ser extremadamente frustrante. Me pregunto si María se frustra con nosotros.
Hace casi 200 años Nuestra Madre Santa instó a Catalina Labouré a “tener una medalla acuñada con este modelo. Los que la lleven recibirán grandes gracias, sobre todo si lo llevan alrededor de su cuello”. Nuestra Madre Santísima también le dijo a Catalina: “Ahora hay que llevarla a todo el mundo y a todas las personas”. Por casi doscientos años, este mensaje ha estado disponible para nosotros, sin embargo, hasta esta Navidad pasada, todavía no llevaba uno alrededor de mi cuello.
Me pregunto si María se siente frustrada, como cualquier madre lo está cuando los niños no toman su consejo o aceptar su ayuda. Yo sé cómo me siento después de un debate de 30 minutos con un niño de tres años sobre por qué tiene que por lo menos tratar de hacer pis. Doscientos años de “lleva esto, te ayudará”, y que muchos no la escuchen ¡debe ser agotador!
2) Es conocida como la “Medalla Milagrosa” por una razón ¡y me encantan los milagros!
Cuando la medalla surgió por primera vez, se le llamó la medalla de la Inmaculada Concepción. En menos de diez años se hizo conocida como la Medalla Milagrosa debido a las muchas gracias y maravillas que se asociaron rápidamente a su uso. Según una fuente, entre 1930 y 1950, se concedieron más de 750.000 favores registrados solamente en la ciudad de Filadelfia.
Nuestra Madre quiere que le pidamos oraciones. Nuestro Señor quiere que vayamos a Él y le digamos lo que está en nuestra mente y en nuestro corazón. Tener esta medalla en el cuello en todo momento es un recordatorio constante para orar. Y como María prometió, aquellos que la lleven recibirán grandes gracias.
3) Grandes hombres y las mujeres la han llevado puesta y han animado a otros a usarla
Dos individuos particulares me vienen a la mente: San Maximiliano Kolbe y la beata Madre Teresa de Calcuta. Antes de que San Maximiliano valientemente diera su vida por otro hombre, comenzó un movimiento y una organización, conocido como los Caballeros de la Inmaculada. Él hizo que la medalla milagrosa fuera la insignia del grupo y cada miembro llevaba una. Él dijo que era una “bala de plata” contra el mal.
Madre Teresa de Calcuta, conocida por sus obras de caridad en todo el mundo, la llamó “medalla de la caridad”. Ella dijo que la medalla es una señal de que Dios ama a cada individuo en cada momento de nuestras vidas.
4) Es un recordatorio para pedir ayuda
Las imágenes de la medalla fueron diseñadas por la Bendita Madre y dictadas a Santa Catalina Labouré. Nuestra Santísima Madre dijo que los rayos procedentes de algunos de sus dedos demuestran las gracias que Dios da a través de ella a los que las pidan y estén abiertos.
Hay algunos dedos donde no se ve ningún rayo. María dijo que es para demostrar las gracias que no se dan porque no se las pidieron. Es solo otro recordatorio de Mateo 7,7: “Pedid y se os dará”.
5) Es un símbolo de lo que es más importante
Cuando empecé a escribir este artículo, mi foto de perfil de Facebook incluía una bandera de Francia para mostrar mi apoyo y oraciones por aquellos que han sufrido una gran tragedia. Hay una bandera de Estados Unidos colgada en la puerta de nuestra casa para demostrar nuestro patriotismo. A menudo usamos colores para apoyar a los afectados por diferentes enfermedades y cuando estamos animando a nuestro equipo deportivo favorito, nos ponemos una camiseta apropiada. Todas estas cosas tienen cierta importancia en nuestras vidas. ¿Pero que es lo más importante? Para mí, es mi fe. Si los signos y símbolos son importantes para las cosas menores ¿por qué no mostrar mi entusiasmo por la bendición más grande de todas? La fe en Nuestro Señor y el amor de nuestra Madre.

Para Navidad, pedí y recibí una Medalla Milagrosa. Hay de muchos estilos diferentes realizados por muchas empresas y organizaciones diferentes. Busqué mucho en Internet y finalmente encontré un collar de estilo simple que siento que se ajusta a mi personalidad. La uso todos los días. Encuentro consuelo en ella. Estoy muy agradecida por el don de la gracia y la paz que me da.

Amy Brooks 



martes, 20 de junio de 2017

TESTIMONIOS DE LOS EJERCICIOS CELEBRADOS ESTE MES DE JUNIO



Doy gracias por esta tanda. La iba dejando… Luego, me he animado. Y estando aquí, me digo: ¿Pero, cómo no hacerlo cada año?! Estoy muy contento de haber venido. Fue de gran provecho. A través del Padre, el Espíritu Santo nos trasladó en Presencia del Señor.


Hasta la tarde del viernes, no tenía claro si iba a venir. Y me decidí. El Padre nos ha dado una visión que no teníamos de la Escritura, aunque hayamos leído los textos varias veces. Los Ejercicios hacen seguir el camino con nuevos ánimos.


Hace 4 años que no hago Ejercicios. Se arreglaron las cosas y vine. Tenía ganas. Redescubrír mi vocación de padre, de educar a los hijos. Intentaré ver las cosas con más paciencia, pidiendo ayuda al Señor para su educación. Me ayudan los Ejercicios también para mi vocación de esposo y para dar testimonio de Cristo en mi trabajo. Que el Señor me haga vencer el respeto humano para decir una palabra buena a los que Él pone en mi camino. Dos días se me hicieron cortos.


Hace muy poco que estoy en la religión. Salgo de estos Ejercicios con el corazón más cerca de Jesús y sobre todo de la Virgen María.

Va bien hacer un parón. La película de ayer me encantó y ayudó. La meditación de Zaqueo fue preciosa. Cuando me alejo del Señor como Zaqueo, me doy cuenta y quiero volver, voy, intento, y el Señor me llama, por un detalle, una persona. Está aquí. Quiere hacernos felices. Si lo buscamos, Él se manifiesta.


Al final vinieron las familias para la Misa de clausura y los testimonios.
Mª José Manso fue como el Ángel de la tanda, que estaba al servicio de cada uno, para que no le faltase nada.






domingo, 18 de junio de 2017

"La prueba del algodón" de nuestra fe.



Si abrimos la tele y vemos un anuncio de un alimento
que da la vida eterna
que te permite vivir siempre
que te permite resucitar
que hace la vida más autentica
y que hace que Dios esté en ti.
dudaríamos de que este alimento existiera, pensaríamos: se han pasado con la publicidad del producto... Pero, si quien dice todo esto es Jesús y no lo dice en la tele sino, en el evangelio, entonces, ya no podemos dudar... es cien por cien cierto.

Cito ocho frases que Jesús nos dice hoy a nosotros sobre los efectos de comer el pan de la eucaristía: “vivirá para siempre”, “por la vida del mundo”, “tenéis vida en vosotros”, “tiene vida eterna”, yo lo resucitaré en el último día”, “habita en mí y yo en él”, “vivirá por mí”, “vivirá para siempre”.

¡¡Qué pasada la eucaristía!! ¡Qué don! ¡¡Qué regalo! Pero, en este anuncio de Jesús de este producto fantástico, falta una cosa... “este alimento sólo funciona cuando hay una fe activada”.
Es un alimento curioso, sólo te alimenta, sólo provoca todo esto que dice Jesús si crees que es posible, si lo esperas, si tienes fe,...

Los otros alimentos no piden fe, te lo comes y ya está... este alimento pide la fe... y cuanta más fe, más nos alimenta...

Constantemente hemos de hacer nuestra, aquella oración de los discípulos: “¡danos más fe!”. Tenemos poca fe, la fe mueve montañas y yo no veo ninguna montaña que se mueva... La fe hace que cosas imposibles sean posibles, como que Pedro anda sobre  el agua...

Siempre hemos de pedir más fe, y en la solemnidad de hoy, nos hace falta pedir más fe en su presencia...

“La prueba del algodón” de nuestra fe en la presencia de Jesucristo, del Hijo unigénito, en el pan de la eucaristía es una pregunta: ¿Cuántas veces has agradecido su presencia en el pan de la eucaristía? Aquí tienes tu fe...

Cuando crees que te han hecho un gran regalo, lo agradeces... si no crees que hay regalo, no lo agradeces...

Imagínate que llegas a casa y tu marido/mujer/hijos/nietos te regalan un viaje, la vuelta al mundo, un mes dando la vuelta al mundo... qué gran regalo... les das las gracias cuarenta veces...

¿Cuántas veces has agradecido la presencia de Dios, del Señor, en el pan de la eucaristía? Aquí tienes  tu fe...

“Es que se me ha olvidado hacerlo...” ¡No! Es que tienes una fe dormida, una fe no activada en su presencia. Y, por esto, este alimento tan potente no funciona, porque pide la fe. Es condición sine qua non. La fe viva y activada es una condición sin la cual el pan de la eucaristía no produce todo aquello que nos decía Jesús en el evangelio.

¡¡Dios presente en un trocito de pan!! , ¡¡¡qué cosa tan grande!!! Y, a veces, por poca fe, o fe adormecida, vivida con tanta frialdad, como un mero cumplimiento... Venimos a cumplir...

Si queremos un cristianismo más alegre, pidamos fe eucarística.
Si queremos más fuerza para evangelizar, pidamos fe eucarística.
La vida cristiana nace de la eucaristía vivida con fe viva y activada, no en modo stand by.

Siguiendo con el ejemplo del anuncio de la tele... dice San Agustín: “Cuando se come a Cristo, se come la vida”. Buena frase publicitaria... Que el Señor haga crecer en nosotros la fe eucarística.

Francesc Jordana








sábado, 17 de junio de 2017

LA PALABRA DE MARÍA "HÁGASE"


 

Nuestra Señora es,en términos positivos, el buen instrumento que se identifica por completo con la misión recibida. Una vez conocidos los planes de Dios, Santa María los hace cosa propia; no son algo ajeno para Ella. En el cabal desempeño de tales proyectos compromete por entero su entendimiento, su voluntad y sus energías. En ningún momento se nos muestra la Santísima Virgen como una especie de marioneta inerte: ni cuando emprende, vivaz, el viaje a las montañas de Judea para visitar a Isabel; ni cuando, ejerciendo de verdad su papel de Madre, busca y encuentra a Jesús Niño en el templo de Jerusalén; ni cuando provoca el primer milagro del Señor; ni cuando aparece   -sin necesidad de ser convocada- al pie de la Cruz en que muere su hijo...Es ella quien libremente, como al decir, Hágase, pone en juego su personalidad entera para el cumplimiento de la tarea recibida: una tarea que de ningún modo le resulta extraña: los de Dios son los intereses personales de Santa María. No es ya sólo que ninguna mira privada suya dificultase los planes del Señor: es que,además, aquellas miras propias eran exactamente estos planes.

J.M. Perosanz



martes, 13 de junio de 2017

Medjugorje ? ....y al final se dirá algo. (Papa Francisco)



Pregunta hecha al Santo Padre: “… en Fátima hemos visto un gran testimonio de fe popular, junto a usted; la misma que se ve también, por ejemplo, en otros Santuarios marianos como Medjugorje. ¿Qué piensa de esas apariciones ―si han sido apariciones― y del fervor religioso que han suscitado, visto que ha decidido nombrar a un Obispo delegado para los aspectos religiosos?”

Respuesta del Santo Padre “Medjugorje: se formó una comisión presidida por el cardenal Ruini. La hizo Benedicto XVI. Yo, al final de 2013 o al comienzo de 2014, recibí del cardenal Ruini el resultado. Una comisión de buenos teólogos, obispos, cardenales. Buenos, buenos, buenos. La relación-Ruini es muy, muy buena. […]

Sí, principalmente hay que distinguir tres cosas. Sobre las primeras apariciones, cuando [los «videntes»] eran jóvenes, la relación más o menos dice que se ha de continuar investigando. Acerca de las presuntas apariciones actuales, la relación tiene sus dudas. Yo personalmente soy más «malo»: yo prefiero la Virgen madre, nuestra madre, y no la Virgen jefa de la Oficina telegráfica, que todos los días envía un mensaje a tal hora… esta no es la madre de Jesús. Y estas presuntas apariciones no tienen tanto valor. Y esto lo digo como opinión personal. Pero quien piensa que la Virgen diga: «Venid que mañana a tal hora diré un mensaje a aquel vidente»; no. [En la relación-Ruini se] distinguen las dos apariciones. Y tercero, el núcleo verdadero y propio de la relación-Ruini: el hecho espiritual, el hecho pastoral, gente que va allí y se convierte, gente que encuentra a Dios, que cambia de vida… Para esto no hay una barita mágica, y este hecho espiritual-pastoral no se puede negar. Ahora, para ver las cosas con todos estos datos, con las respuestas que me han enviado los teólogos, se ha nombrado a este Obispo ―capaz, muy capaz, porque tiene experiencia― para ver cómo va la parte pastoral. Y al final, se dirá algo.”


CONFERENCIA DE PRENSA DEL SANTO PADRE
DURANTE EL VUELO DE REGRESO A ROMA
Sábado 13 de mayo de 2017





lunes, 12 de junio de 2017

BODA EN NUESTRA CASA!!! ROBERT Y CARME


¡¡Este viernes, tuvimos una boda en casa!!.
La primera de nuestra historia y que nos ha llenado de felicidad.
Los novios hicieron el primer curso Alpha organizado por la Hna Mª Lourdes y,  después de un camino de descubrimiento del Amor de Dios, decidieron casarse. 
Hacía 15 años que vivían juntos, pero ahora quieren caminar juntos con el Señor. Robert, el novio, lo explicó al final de la Boda.