domingo, 16 de julio de 2017

FELICES...NOS HA TOCADO EL MEJOR PREMIO!!



Jesús nos dice hoy a nosotros: “A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino...”. Somos los más afortunados del mundo... Hemos recibido un don, una gracia de Dios, y no hay nada igual... Jesús remarca la idea, un poco más adelante “¡Dichosos vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos porque oyen!”.

“Dichosos vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos porque oyen”. Si vivimos bien nuestra fe, de una manera habitual, tendríamos que sentirnos felices de ver lo que vemos, y de oír lo que oímos... ¡¡Felices!!

¡Felices de participar de la celebración eucarística! ¡Felices al cantar! ¡Felices al escuchar la palabra! ¡Felices al ver el milagro más grande, el pan y el vino convertidos en el cuerpo y sangre de Cristo! ¡Felices al entrar en comunión con su persona! ¿Es ésta  nuestra vivencia?

Quizás no en cada celebración y en cada momento, podremos vivir esta felicidad, pero, sí que ha de estar todo ungido de un sentimiento de ser afortunado, de haber recibido el don más grande que había. Nos ha tocado el mejor premio. No hay nada que lo supere... Ni dinero, ni status, ni belleza,... nada se acerca al don recibido. ¿Es así o no es así...?

Si no es así quiere decir que no hemos entendido la entraña del cristianismo, no hemos entendido la Buena Nueva de Jesús, y lo hemos reducido a un culto vacío, como hacían los fariseos.

Si es así, de una manera habitual tendría que salir de  nuestros labios una oración de alabanza y de acción de gracias: “Que grande eres Señor Dios mío,... qué grande es tu sabiduría,... qué bien haces todas las cosas... gracias por Jesucristo, gracias por la fe, gracias por este tesoro que es tu palabra, gracias porque te podemos ver y te podemos sentir...” ¡¡De un corazón feliz brota la oración de alabanza y de acción de gracias!!

Y la promesa de Jesús: “Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra”. Éste es el dinamismo que Dios quiere para nosotros, ¡¡siempre creciendo!! , ¡¡siempre avanzando!! ¡Siempre creciendo y avanzando, porque Él siempre va bendiciendo! , ¡Santificando!
Como dice el salmo: "Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el hombre que se refugia en Él".

I la segunda y última idea... Este sembrador no tiene puntería. Sale a sembrar y una parte cae al borde del camino, otra, en terreno pedregoso, otra, en tierra poco profunda, y otra, entre las zarzas. ¡Qué mala puntería! Tan mala puntería parece que tenga una intencionalidad...

Toda tierra, buena o mala, ha de recibir la semilla. Toda persona buena o no tan buena, más abierta o más cerrada, ha de recibir la semilla que es la palabra.

¿Dónde plantamos semillas? ¿Sólo donde encontramos tierra buena? ¡No, éste no, que es imposible que crea! No es ésta la actitud del maestro. Nosotros hemos de plantar semillas en todas las tierras... no sólo en la buena...

La semilla tiene mucha fuerza, va acompañada de la acción de Dios. ¡Hemos visto en la parábola que en todas las tierras es capaz de nacer! ¡De abrirse paso! Si después de plantar semillas, acompañamos este nacer, podremos facilitar su desarrollo.

¿Cómo acompañamos? Hacer que entiendan la semilla, la palabra. Hacer que arraigue en ellos. Protegerlos de la seducción del mundo... ¡Ésta es nuestra tarea! Amén...


Francesc Jordana








sábado, 15 de julio de 2017

A ELLA....




A Ella …
…que supo ver con los ojos del corazón lo que Dios le pedía, y que sabe comprender nuestras palabras y gestos para presentárselas al Señor con una sonrisa cómplice de la que se sabe Mediadora de todas las gracias, le invocamos diciendo:

Oh Virgen santísima,

Madre de Dios,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
míranos clemente en esta hora.
Virgo fidélis, Virgen fiel, 
ruega por nosotros.
Enséñanos a creer como has creído tu. 
Haz que nuestra fe
en Dios, en Cristo, en la Iglesia, 
sea siempre límpida, serena, valiente, fuerte, generosa.
Mater amábilis, Madre digna de amor. 
Mater pulchrae dilectiónis, Madre del Amor Hermoso, 
¡ruega por nosotros!
Enséñanos a amar a Dios y a nuestros hermanos 
como les amaste tú;
haz que nuestro amor a los demás 
sea siempre paciente, benigno, respetuoso.
Causa nostrae laetítiae, causa de nuestra alegría, 
¡ruega por nosotros!
Enséñanos a saber captar, en la fe, 
la paradoja de la alegría cristiana, 
que nace y florece en el dolor, 
en la renuncia, 
en la unión con tu Hijo crucificado:
¡haz que nuestra alegría 
sea siempre auténtica y plena 
para podérsela comunicar a todos! 
Amén.



(Juan Pablo II)



miércoles, 12 de julio de 2017

INCOMUNICACIÓN?? NO, GRACIAS




Allí donde hay hombres aparecen pronto las tensiones, los malentendidos, las envidias, los roces…; todo esto crea barreras entre nosotros. No es posible llevar una vida espiritual intensa y seguir manteniendo esas barreras de incomunicación con el prójimo. Si hay algo claro en el Evangelio es que el camino hacia Dios y el camino hacia el próximo no son caminos distintos, ni siquiera paralelos, sino el mismo y único camino, y por lo tanto, si ponemos una barrera al prójimo estamos también poniendo una barrera a Dios.




lunes, 10 de julio de 2017

LA MADUREZ DEL CRISTIANO



El cristiano maduro es una persona positiva, que intenta siempre tender puentes, remediar situaciones difíciles, mirar hacia adelante: … “todo lo cree, todo lo disculpa, todo lo espera”, como dice san Pablo.

 El cristiano maduro no conoce la depresión, el desaliento, el mal humor, la tristeza, la desconfianza, ni siquiera la animadversión.

 Y esto sólo se consigue a través de las dificultades, la conflictividad, haciendo frente al egoísmo, a las disensiones, envidias, etc. La madurez es la fruta madura de la fe, del amor, de la esperanza, y de hacer en cada momento y en cada situación lo que agrada a Dios.





domingo, 9 de julio de 2017

QUIERES RENOVARTE?? DESCANSA....EN ÉL!!


“Venid a mí”, dice Jesús “Venid a mí”. Es una invitación que se dirige a nosotros... Si dice “Venid conmigo” parece que te invite a seguirle, a acompañarle. Pero, hoy, te dice “Venid a mí”, parece que te invite a abrazarlo, a entrar en comunión con Él, a unirte a Él...

¡Qué llamada más bonita! Que vuelva a mostrar el tú a tú personal que Jesús quiere establecer con nosotros...

Jesús no es un líder lejano, preocupado en la organización y en la institución, sino, pendiente de las personas, de cada una, y desde las personas construye la organización... Qué gran enseñanza...

Reafirma esta idea lo que dice después... “Venid a mi... yo os haré descansar”. No te está llamando a cambiar el mundo, ni a hacer el bien, ni a amar, ni perdonar. Hoy te está llamando a reposar en Él, a descansar en Él, a coger fuerzas en Él, a entrar en comunión con su persona...

¡Qué llamada más curiosa! ¿¿La vivimos...?? ¿¿Hemos ido a Él?? ¿¿Hemos reposado en Él...?? La oración como un espacio de reposo... ¿¿Vivimos la oración como un espacio de reposo??
Ya lo he explicado alguna vez. Lo vuelvo a hacer. Recuerdo que en una jornada de puertas abiertas del seminario, el seminarista que enseñaba la capilla decía... “Aquí venimos a descansar en el Señor”.  De este evangelio de hoy, debía sacar la idea...

Estamos cansados, agobiados, desesperanzados, y si vamos a Él (“Venid a mí”) entonces, descansamos, reposamos,... y podremos coger su yugo...

¿Y cuál es su yugo? La ley del amor. Amar siempre que puedas. Nunca devolver mal con mal. Que la única respuesta sea la caridad, que toda respuesta nazca de la caridad...

Esperar a responder es una arma muy buena, muy eficaz:

Recibo un e-mail desagradable, difiero la respuesta para poder responder desde la caridad...

Recibo en WhatsApp poco respetuoso, dilato la respuesta, hasta que encuentre caridad para hacerlo...

Me dicen una inconveniencia, no salto y la devuelvo multiplicada por dos, miro de callar, y, cuando pueda responder con caridad lo haré...
Sentía el otro día una frase bonita: “Si la venganza es un plato que se sirve frío,... yo ya no tengo hambre”.

Todo esto no es posible, si no descansamos con Él, si no reposamos con Él... porque de Él mana el amor. Del corazón de Jesús mana el amor que nos hace en todos estos casos responder desde la caridad... ¡¡Él es la fuente del amor!! Y de aquel que se acerca a Jesús manarán fuentes de agua viva, que quiere decir que podrá amar, responder desde el amor... Dice Jesús: “…el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna”...

Primero, nos ha llamado a estar con Él, y después, nos ha hablado del yugo que hemos de llevar... Es preciso primero hacer una cosa para poder después hacer la otra... No podremos llevar este yugo suave y agradable, no podremos amar, si no estamos con Él...

El yugo es suave, una carga ligera... Amar, nunca es pesado. Amar, nunca es áspero. Amar es elixir de la buena vida. Puede no ser fácil... pero, es lo que nos hará vivir la vida en plenitud...

Que la comunión con Jesucristo, que este ir a Él, que es la eucaristía nos haga más capaces de amar siempre...  

Francesc Jordana





sábado, 8 de julio de 2017

MARÍA DE LA ESPERANZA



Segundo sábado de julio con María, Señora de la esperanza, en nuestros corazón En el pasillo que lleva hacia mi salón, tengo una imagen de la Virgen. Cada vez que paso por su lado, la saludo, le envío un beso, le digo alguna jaculatoria o alguna frase cariñosa. Tener a la Madre en casa ofrece mucho consuelo y mucha esperanza.
En toda vida de fe en el corazón brota siempre la esperanza. La esperanza es esa certeza del dominio que Dios ejerce sobre todo cuanto sucede y sobre todas las cosas gobernándolo con amor, misericordia y bondad. Con la esperanza puedes abandonarte firmemente en las manos divinas.
Cada día cuando miro, beso o saludo a la Virgen siento que se afianza mi esperanza. No en vano la vida de la Virgen fue una certeza esperanza y una manifestación amorosa de cumplir la voluntad del Padre. En María se unen la esperanza viva del hombre. Y en esta esperanza, que se cimentaba en la oración, la fe, el amor y la entrega, fue viviendo la Virgen todos y cada uno de los acontecimientos de la vida de su Hijo, y de manera concreta aquellos sucesos fundamentales como fueron la Anunciación, la Encarnación, la pérdida en Jerusalén y la Pasión, la Muerte y la Resurrección.
Arraigada en una esperanza cierta, viva y confiada, la Virgen se convirtió en el pilar esencial de la incipiente Iglesia fundada por Jesús. Ella supo esperar, confiada, la Resurrección de Cristo, unió a los apóstoles, impulsó a los primeros seguidores y oró y veló por esa Iglesia naciente que poco a poco fue llegando a todos los confines de la tierra.
Cuando pierdo la esperanza tengo a María para asirme a su esperanza. Cuando mi esperanza se debilita y mi fragilidad y debilidad me zarandean, tengo a María como ejemplo. Ella acude a socorrerme. Cuando más desvalido me siento, más me fortifica María.
¡Qué gran consuelo tener como compañera de viaje la esperanza de María!


¡María, tu eres la esperanza del ser humano! ¡Eres mi esperanza, María, porque guías, alegras, consuelas, intercedes y amas a todos tus Hijos con un amor de Madre inconmensurable! ¡Te siento tan cerca, María, cada día que a tu lado no debería perder nunca la la esperanza! ¡Gracias, María, por extender tus manos para acoger mi frágil persona y mis pobres peticiones para llevarlas al Padre! ¡De Ti, María, todo lo espero1 ¡En Tí, María, pongo mis anhelos y esperanzas! ¡A tu lado, María, aunque muchos me abandonen, los problemas me acucien, los caminos se me cierren, mis ruegos nos sean escuchados, nadie seque mis lágrimas, la oscuridad se cierne sobre mi alma, mi corazón sea herido... nada tempo porque tu sola presencia, como la de Tu Hijo, me sostienen y me consuelan! ¡Quiero seguir siempre tu ejemplo, María, y tener siempre una esperanza firme! ¡Tú me mostraste junto a la Cruz que toda espera es esperanza, que la fe es esperanza, que no hay nada que no pueda ser vencido con el consuelo de la esperanza! ¡Te pido, María, que le pidas a Jesús, Tu Hijo amado, que tenga siempre misericordia de mi, miserable pecador, y que me sostenga en todos los momentos de mi vida! ¡Intercede por nosotros, María, para que nuestra vida se llene de esperanza!

Fuente: Orar con el corazón abierto
https://orarconelcorazonabierto.wordpress.com

MI TESTIMONIO, MI AGRADECIMIENTO


La Madre me llevó a Caldes de Montbui la noche de su vigila, en diciembre de 2016, a la casa de las Hermanas Cooperatrices de C.R. Siete meses después, tras una intensa vivencia personal, que está consistiendo en acercarme verdaderamente a Dios de una manera más madura y en intentar día a día  llevar este compromiso a la coherencia  (o mejor dicho, en buscar cada día la coherencia con este Amor reencontrado, a través de María), el domingo 2 de julio de 2017, tuve la vivencia gozosa de compartir un retiro para familias junto con mi esposo e hijo en la casa de las Hermanas.


 Me gustaría detallar la experiencia en un texto, pero en verdad no puedo trasladarla en palabras porque  la empobrecería en el mismo intento y no sería fiel a la experiencia. 

Sólo os puedo decir que el domingo culmina para mí una fase importante del reencuentro con el  Señor. 


 Vivir este reencuentro junto a mi familia , en la casa en la que aparecí el 7 de diciembre de 2016 cuando me hallaba al borde de una crisis mental grave, que en el encuentro pudiera escuchar, junto a mi esposo , el generoso y el valiente testimonio de cristianos que también han decidido comprometerse con Jesús de una manera coherente  (  con el corage  que éllo  comporta...) ha sido un hermoso regalo que corona esta primera fase de mi reencuentro con Dios.


 Creo que estoy acabando de entender que amar a Jesús en una sociedad como la de hoy,  nos tiene que dar fuerza suficiente para decir abiertamente si la situación nos confronta: "No. Yo no participo. Yo estoy con Jesús" . Poder desechar sin miedos los "valores" no cristianos que la sociedad del "bienestar" nos inocula desde la tv, prensa, escuela, política,  cine, modas, tendencias, consumismo... es el acto de Amor más justo y grande con el que yo puedo agradecer a Jesús. A partir de hoy voy a tomar las situaciones que podrían alejarme de Dios, enfadándome, entristeciéndome, confundiéndome...como una gran  oportunidad para reconfirmar la Fe, como un gesto de Amor y Fidelidad para con Él.

La valentía de decir NO o de denunciar públicamente  la trampa o el engaño de llamar socialmente "normalidad"o "normal" a lo que erróneamente es tan sólo frecuente o habitual  (por la ignorancia inoculada en la que hemos caído...), para mí, es también una Gracia del Señor, algo que entendí,  pude ver, escuchar y sentir en casa de las Hermanas.

La meditación y la reflexión previa a los testimonios, la cual se nos dio a través del  padre Enrique,  arrojó mucha luz a mi experiencia familiar actual. Un encuadre absolutamente necesario en este momento del camino que atravieso.



 Doy gracias a María por hacerse tan evidente conmigo, por conocerme tanto y por haber elegido expresamente para mi   "re"conversión un tan minucioso elenco de lugares,  mensajeros e instrumentos de Dios. 


Gracias a Dios! Gracias  a María! Gracias a todos los que estuvisteis en el retiro y a los testimonios,  gracias a todos los que nos estáis apoyando en este proceso espiritual con vuestras oraciones y, en especial, gracias a la hermana que casi semanalmente tiene la generosidad de acompañarme en el Santo  Rosario.





jueves, 6 de julio de 2017

DE QUE HAY QUE TENER MIEDO??




¿De qué hay que tener miedo?

No tengamos miedo de los demás, del mundo, de la vida. Tengamos miedo de nosotros. No de lo que nos da miedo generalmente: nuestra debilidad, nuestras faltas, nuestras caídas (eso no es temible, la naturaleza humana es así); lo que hay que temer es lo que Jesús reprocha a los apóstoles después de la resurrección: «Tenéis el corazón duro... porque no creéis que he resucitado. No lo creéis porque es demasiado hermoso» 

(Molinié, El coraje de tener miedo, 9-10).




martes, 4 de julio de 2017

CATEQUESIS (FRANCISCO)


El día de nuestro Bautismo resonó para nosotros la invocación de los santos. Aquella era la primera vez en la cual, a lo largo de la vida, nos era regalada esta compañía de hermanos y hermanas “mayores”—los santos— que pasaron por nuestra misma calle, que conocieron nuestras fatigas y viven para siempre en el abrazo de Dios.
Los cristianos, en el combatir el mal, no se desesperan. El cristianismo cultiva una incurable confianza: no cree que las fuerzas negativas y disgregantes puedan prevalecer. La última palabra sobre la historia del hombre no es el odio, no es la muerte, no es la guerra. En todo momento de la vida nos ayuda la mano de Dios, y también la discreta presencia de todos los creyentes que «nos han precedido con el signo de la fe» (Canon Romano). Su existencia dice ante todo que la vida cristiana no es un ideal inalcanzable. Y juntos nos conforta: no estamos solos.
Y ¿qué somos nosotros? Somos polvo que aspira al cielo. Débiles nuestras fuerzas, pero potente el misterio de la gracia que está presente en la vida de los cristianos. Somos fieles a esta tierra, que Jesús ha amado en cada instante de su vida, pero sabemos y queremos esperar en la transfiguración del mundo, en su cumplimiento definitivo donde finalmente no habrá más lágrimas, maldad y sufrimiento. Que el Señor nos done a todos nosotros la esperanza de ser santos. Pero alguno de vosotros podrá preguntarme: “Padre, ¿se puede ser santo en la vida de todos los días?” Sí, se puede. “Pero ¿esto significa que debemos rezar todo el día?” No, significa que debes cumplir tu deber todo el día: rezar, ir al trabajo, cuidar de los hijos. Pero es necesario hacer todo con el corazón abierto hacia Dios, de manera que el trabajo, también en la enfermedad, incluso en la dificultad, esté abierto a Dios. Y así nos podemos convertir en santos. Que el Señor nos dé la esperanza de ser santos. ¡No pensemos que es una cosa difícil, que es más fácil ser delincuentes que santos! No. Se puede ser santos porque nos ayuda el Señor; es Él quien nos ayuda.
Es el gran regalo que cada uno de nosotros puede ofrecer al mundo. Que el Señor nos dé la gracia de creer tan profundamente en Él como para convertirnos en imagen de Cristo para este mundo. Nuestra historia necesita “místicos”: personas que rechazan todo dominio, que aspiran a la caridad y a la fraternidad. Hombres y mujeres que viven aceptando también una porción de sufrimiento, porque se hacen cargo de la fatiga de los demás. Pero sin estos hombres y mujeres el mundo no tendría esperanza. Por esto os deseo —y también deseo para mí— que el Señor nos done la esperanza de ser santos. ¡Gracias!

Papa Francisco (Catequesis de los miércoles)






domingo, 2 de julio de 2017

¡HACE FALTA PEDIRLA! ¡¡IMPLORARLA!!



La radicalidad de Jesús al expresarse,  que hoy escuchamos, nace de un convencimiento profundo, profundísimo: “sólo en la medida que realmente la persona me siga, encontrará la vida, la luz, la verdad, la felicidad.” ¡En Cristo, Dios nos lo da todo!

Y de esta certeza que habita en su corazón nacen las expresiones más exigentes de seguimiento de todo el evangelio: “El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”.

2. Sólo Dios puede hablar así. Escuchando estas palabras entendemos que ante Jesús sólo hay dos alternativas posibles: “era un loco”, o “es Dios”. No hay una tercera vía... ¡¡Amar a Jesús más que a los hijos!! El que lo dice o está loco o es Dios...

Descartemos que sea un loco, porque un mensaje tan sublime como el suyo, tan coherente con la naturaleza humana, tan inspirador para millones de personas, no puede ser fruto de la mente de un loco.
Y si es Dios, prestemos mucha atención ... porque lo que dice, lo dice buscando nuestro bien...

3. La Palabra de Dios que vamos proclamando cada domingo, siempre ha de ser escuchada bajo este prisma: Jesús me comunica lo que es mi mayor bien...

La palabra de hoy nos lleva a mirar nuestro interior... A valorar como estamos siguiendo, como estamos amando a Jesús,... Mirar nuestro interior. Muchas veces, la oración empieza por aquí: ante la palabra, miramos dentro nuestro, y entonces, comprendemos tantas, tantas, deficiencias, en nuestro seguimiento que mana espontánea una plegaria... “¡¡¡Señor ayúdame a vivir esto que me propones!!!”. Señor es que no puedo, soy débil,..., ayúdame...”

Dios se complace en la pequeñez de María, “ha mirado la humillación de su esclava”. También nosotros nos hemos de sentir humildes…

¡¡Seguir a Jesús como nos lo propone hoy es una gracia!! ¡Hace falta pedirla! ¡¡Implorarla!! Porque de esta manera predisponemos nuestro corazón a acoger gracias que el Señor nos quiere conceder...

Relacionado con todo esto, hablar un poco de los campamentos... Hemos estado cuatro días de campamentos con los pequeños de la kt-kolla y, algunos niños de primera comunión. El lema de los campamentos era: “Jesús acampa entre nosotros”. Hemos trabajado las diversas presencias de Jesús entre nosotros: la palabra, los pobres, la oración, la eucaristía, en nosotros... En medio de los campamentos, entre la zona de tiendas de chicas y de chicos, había una tienda, la del encuentro, donde había una gran imagen de Jesús... Hemos hecho visible que Jesús acampa entre nosotros.

Él ha acampado entre nosotros, Él se ha quedado entre nosotros, para comunicarnos vida, luz, verdad, pero, esto ¡¡sólo es posible si le seguimos de verdad!! ¡¡Si le amamos más que a todo!!

¿Qué lugar ocupa Cristo en nuestra vida?, ¿Tenemos la vida planteada para que aquello que más amemos sea  Cristo?,... Vayámoslo orando esta semana.

Que esta eucaristía nos ayude a seguir Cristo, como Él desea ser seguido...

Francesc Jordana