martes, 20 de junio de 2017

TESTIMONIOS DE LOS EJERCICIOS CELEBRADOS ESTE MES DE JUNIO



Doy gracias por esta tanda. La iba dejando… Luego, me he animado. Y estando aquí, me digo: ¿Pero, cómo no hacerlo cada año?! Estoy muy contento de haber venido. Fue de gran provecho. A través del Padre, el Espíritu Santo nos trasladó en Presencia del Señor.


Hasta la tarde del viernes, no tenía claro si iba a venir. Y me decidí. El Padre nos ha dado una visión que no teníamos de la Escritura, aunque hayamos leído los textos varias veces. Los Ejercicios hacen seguir el camino con nuevos ánimos.


Hace 4 años que no hago Ejercicios. Se arreglaron las cosas y vine. Tenía ganas. Redescubrír mi vocación de padre, de educar a los hijos. Intentaré ver las cosas con más paciencia, pidiendo ayuda al Señor para su educación. Me ayudan los Ejercicios también para mi vocación de esposo y para dar testimonio de Cristo en mi trabajo. Que el Señor me haga vencer el respeto humano para decir una palabra buena a los que Él pone en mi camino. Dos días se me hicieron cortos.


Hace muy poco que estoy en la religión. Salgo de estos Ejercicios con el corazón más cerca de Jesús y sobre todo de la Virgen María.

Va bien hacer un parón. La película de ayer me encantó y ayudó. La meditación de Zaqueo fue preciosa. Cuando me alejo del Señor como Zaqueo, me doy cuenta y quiero volver, voy, intento, y el Señor me llama, por un detalle, una persona. Está aquí. Quiere hacernos felices. Si lo buscamos, Él se manifiesta.


Al final vinieron las familias para la Misa de clausura y los testimonios.
Mª José Manso fue como el Ángel de la tanda, que estaba al servicio de cada uno, para que no le faltase nada.






domingo, 18 de junio de 2017

"La prueba del algodón" de nuestra fe.



Si abrimos la tele y vemos un anuncio de un alimento
que da la vida eterna
que te permite vivir siempre
que te permite resucitar
que hace la vida más autentica
y que hace que Dios esté en ti.
dudaríamos de que este alimento existiera, pensaríamos: se han pasado con la publicidad del producto... Pero, si quien dice todo esto es Jesús y no lo dice en la tele sino, en el evangelio, entonces, ya no podemos dudar... es cien por cien cierto.

Cito ocho frases que Jesús nos dice hoy a nosotros sobre los efectos de comer el pan de la eucaristía: “vivirá para siempre”, “por la vida del mundo”, “tenéis vida en vosotros”, “tiene vida eterna”, yo lo resucitaré en el último día”, “habita en mí y yo en él”, “vivirá por mí”, “vivirá para siempre”.

¡¡Qué pasada la eucaristía!! ¡Qué don! ¡¡Qué regalo! Pero, en este anuncio de Jesús de este producto fantástico, falta una cosa... “este alimento sólo funciona cuando hay una fe activada”.
Es un alimento curioso, sólo te alimenta, sólo provoca todo esto que dice Jesús si crees que es posible, si lo esperas, si tienes fe,...

Los otros alimentos no piden fe, te lo comes y ya está... este alimento pide la fe... y cuanta más fe, más nos alimenta...

Constantemente hemos de hacer nuestra, aquella oración de los discípulos: “¡danos más fe!”. Tenemos poca fe, la fe mueve montañas y yo no veo ninguna montaña que se mueva... La fe hace que cosas imposibles sean posibles, como que Pedro anda sobre  el agua...

Siempre hemos de pedir más fe, y en la solemnidad de hoy, nos hace falta pedir más fe en su presencia...

“La prueba del algodón” de nuestra fe en la presencia de Jesucristo, del Hijo unigénito, en el pan de la eucaristía es una pregunta: ¿Cuántas veces has agradecido su presencia en el pan de la eucaristía? Aquí tienes tu fe...

Cuando crees que te han hecho un gran regalo, lo agradeces... si no crees que hay regalo, no lo agradeces...

Imagínate que llegas a casa y tu marido/mujer/hijos/nietos te regalan un viaje, la vuelta al mundo, un mes dando la vuelta al mundo... qué gran regalo... les das las gracias cuarenta veces...

¿Cuántas veces has agradecido la presencia de Dios, del Señor, en el pan de la eucaristía? Aquí tienes  tu fe...

“Es que se me ha olvidado hacerlo...” ¡No! Es que tienes una fe dormida, una fe no activada en su presencia. Y, por esto, este alimento tan potente no funciona, porque pide la fe. Es condición sine qua non. La fe viva y activada es una condición sin la cual el pan de la eucaristía no produce todo aquello que nos decía Jesús en el evangelio.

¡¡Dios presente en un trocito de pan!! , ¡¡¡qué cosa tan grande!!! Y, a veces, por poca fe, o fe adormecida, vivida con tanta frialdad, como un mero cumplimiento... Venimos a cumplir...

Si queremos un cristianismo más alegre, pidamos fe eucarística.
Si queremos más fuerza para evangelizar, pidamos fe eucarística.
La vida cristiana nace de la eucaristía vivida con fe viva y activada, no en modo stand by.

Siguiendo con el ejemplo del anuncio de la tele... dice San Agustín: “Cuando se come a Cristo, se come la vida”. Buena frase publicitaria... Que el Señor haga crecer en nosotros la fe eucarística.

Francesc Jordana








sábado, 17 de junio de 2017

LA PALABRA DE MARÍA "HÁGASE"


 

Nuestra Señora es,en términos positivos, el buen instrumento que se identifica por completo con la misión recibida. Una vez conocidos los planes de Dios, Santa María los hace cosa propia; no son algo ajeno para Ella. En el cabal desempeño de tales proyectos compromete por entero su entendimiento, su voluntad y sus energías. En ningún momento se nos muestra la Santísima Virgen como una especie de marioneta inerte: ni cuando emprende, vivaz, el viaje a las montañas de Judea para visitar a Isabel; ni cuando, ejerciendo de verdad su papel de Madre, busca y encuentra a Jesús Niño en el templo de Jerusalén; ni cuando provoca el primer milagro del Señor; ni cuando aparece   -sin necesidad de ser convocada- al pie de la Cruz en que muere su hijo...Es ella quien libremente, como al decir, Hágase, pone en juego su personalidad entera para el cumplimiento de la tarea recibida: una tarea que de ningún modo le resulta extraña: los de Dios son los intereses personales de Santa María. No es ya sólo que ninguna mira privada suya dificultase los planes del Señor: es que,además, aquellas miras propias eran exactamente estos planes.

J.M. Perosanz



martes, 13 de junio de 2017

Medjugorje ? ....y al final se dirá algo. (Papa Francisco)



Pregunta hecha al Santo Padre: “… en Fátima hemos visto un gran testimonio de fe popular, junto a usted; la misma que se ve también, por ejemplo, en otros Santuarios marianos como Medjugorje. ¿Qué piensa de esas apariciones ―si han sido apariciones― y del fervor religioso que han suscitado, visto que ha decidido nombrar a un Obispo delegado para los aspectos religiosos?”

Respuesta del Santo Padre “Medjugorje: se formó una comisión presidida por el cardenal Ruini. La hizo Benedicto XVI. Yo, al final de 2013 o al comienzo de 2014, recibí del cardenal Ruini el resultado. Una comisión de buenos teólogos, obispos, cardenales. Buenos, buenos, buenos. La relación-Ruini es muy, muy buena. […]

Sí, principalmente hay que distinguir tres cosas. Sobre las primeras apariciones, cuando [los «videntes»] eran jóvenes, la relación más o menos dice que se ha de continuar investigando. Acerca de las presuntas apariciones actuales, la relación tiene sus dudas. Yo personalmente soy más «malo»: yo prefiero la Virgen madre, nuestra madre, y no la Virgen jefa de la Oficina telegráfica, que todos los días envía un mensaje a tal hora… esta no es la madre de Jesús. Y estas presuntas apariciones no tienen tanto valor. Y esto lo digo como opinión personal. Pero quien piensa que la Virgen diga: «Venid que mañana a tal hora diré un mensaje a aquel vidente»; no. [En la relación-Ruini se] distinguen las dos apariciones. Y tercero, el núcleo verdadero y propio de la relación-Ruini: el hecho espiritual, el hecho pastoral, gente que va allí y se convierte, gente que encuentra a Dios, que cambia de vida… Para esto no hay una barita mágica, y este hecho espiritual-pastoral no se puede negar. Ahora, para ver las cosas con todos estos datos, con las respuestas que me han enviado los teólogos, se ha nombrado a este Obispo ―capaz, muy capaz, porque tiene experiencia― para ver cómo va la parte pastoral. Y al final, se dirá algo.”


CONFERENCIA DE PRENSA DEL SANTO PADRE
DURANTE EL VUELO DE REGRESO A ROMA
Sábado 13 de mayo de 2017





lunes, 12 de junio de 2017

BODA EN NUESTRA CASA!!! ROBERT Y CARME


¡¡Este viernes, tuvimos una boda en casa!!.
La primera de nuestra historia y que nos ha llenado de felicidad.
Los novios hicieron el primer curso Alpha organizado por la Hna Mª Lourdes y,  después de un camino de descubrimiento del Amor de Dios, decidieron casarse. 
Hacía 15 años que vivían juntos, pero ahora quieren caminar juntos con el Señor. Robert, el novio, lo explicó al final de la Boda. 


































Energía universal?....espíritu misterioso?....una fuerza?, "algo tiene que haber..."



Dios no es una cosa vaga y abstracta (como dicen algunos “algo tiene que haber...”) o una energía universal, o un espíritu misterioso, o una fuerza presente en todas las cosas... 

Hoy en día oímos muchas afirmaciones en este sentido, ¡muchas!, en La Contra de La Vanguardia está lleno. Cuando escuchamos a gente que así habla es bueno interrogarles para desenmascarar la debilidad de esta idea, de este pensamiento. Preguntas como:
.    ¿De dónde proviene esta energía/fuerza/espíritu?
.    ¿Cómo se comunica?, ¿de qué depende que uno lo reciba y otro no?
.    ¿Cómo explica el mal?, ¿qué tipos de persona quiere construir?, ¿hay vida después de la muerte...?

Y a ninguna de estas preguntas os podrán contestar. Porque detrás de esta idea hay un pensamiento débil, líquido, sin entidad antropológica y, ni filosófica. No hay casi nada...

A quien nos hable así, le podemos decir... “eh, ¡¡pero, no te has enterado!! Dios se ha revelado. Tenemos clarísimo que Dios no es una energía, o una fuerza o un espíritu misterioso, porque se ha revelado,..., lo hizo durante siglos...”

La primera lectura fue escrita hará unos tres mil quinientos años. ¡¡Tres mil quinientos años!! El libro del Éxodo, fue escrito el año 1450 antes de Cristo. Y, mirad de qué manera tan conmovedora se revela Dios: “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad”. Lo hemos oído muchas veces, pero, no podemos dejar de emocionarnos ante un Dios que se revela de esta manera. ¡Admirémonos de la belleza y bondad de su ser!

Y a estos que creen estas cosas un poco extrañas, les podéis acabar diciendo... “Y para que no hubieran dudas de ningún tipo, hubo un momento que Dios nos envió a su Hijo único, para revelarse al “modo humano” y fuera comprensible para nosotros”.

Nos ha dicho Jesús en el evangelio: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito”. En él culmina la revelación.

Y nosotros ¿cómo acogemos la revelación que Dios hace de sí mismo? ¿Nos interesa? ¿Nos ocupa? ¿Nos genera vida? ¿Nos da luz? ¿Nos sirve de algo que Dios se revele?
El Dios que nos revela Jesucristo, es un Dios Trinitario. Jesús que se presenta como el Hijo, nos habla del Padre y nos promete el Espíritu Santo.

La Trinidad es comunión de personas. Dios es una “familia” de tres persones que se aman tanto que forman una sola cosa. No se entienden separadamente. Son una con la otra, una por la otra, una en la otra. Sólo se entienden en comunión. Por esto, la oración eucarística acaba con: “Por Él, con Él y en Él, a ti Dios Padre...”

¿Y esto le dice alguna cosa a nuestra vida? El misterio de la Santísima Trinidad, ¿le dice alguna cosa a  nuestra vida? Sí, y tanto. Porque nosotros estamos hechos a imagen y semblanza de Dios. Esto quiere decir que también nosotros somos comunión de personas. Nos hemos de entender a nosotros mismos como seres en relación a los demás, a todos, amigos y enemigos.

No estamos hechos para “poner una cruz al otro”.
No estamos hechos para romper puentes.
No estamos hechos para dejar de hablar con fulanito...
No estamos hechos para vivir por encima de los demás.
No estamos hechos para vivir contra los demás.
Todo esto rompe el plan de Dios. Y aunque no lo parezca va contra nosotros, contra uno mismo.

Somos llamados a ser con los demás, para los demás, y en los demás. ¡¡A ser todos familia!! Éste es el proyecto de Dios para la Humanidad.

¡¡En el cristianismo, cómo cuadra todo!!... Que esta eucaristía nos haga vivir según nuestra identidad de ser personas en comunión, por el otro, con el otro, y en el otro.

Francesc Jordana









sábado, 10 de junio de 2017

HOY HE VISTO A LA VIRGEN



«Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida del sol», dice el vidente de Patmos en el Apocalipsis (12,1), señalando además que ella estaba a punto de dar a luz a un hijo. Después, en el Evangelio, hemos escuchado cómo Jesús le dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19,27). Tenemos una Madre, una «Señora muy bella», comentaban entre ellos los videntes de Fátima mientras regresaban a casa, en aquel bendito 13 de mayo de hace cien años. Y, por la noche, Jacinta no pudo contenerse y reveló el secreto a su madre: «Hoy he visto a la Virgen». Habían visto a la Madre del cielo. En la estela de luz que seguían con sus ojos, se posaron los ojos de muchos, pero…estos no la vieron. La Virgen Madre no vino aquí para que nosotros la viéramos: para esto tendremos toda la eternidad, a condición de que vayamos al cielo, por supuesto.
Pero ella, previendo y advirtiéndonos sobre el peligro del infierno al que nos lleva una vida ―a menudo propuesta e impuesta― sin Dios y que profana a Dios en sus criaturas, vino a recordarnos la Luz de Dios que mora en nosotros y nos cubre, porque, como hemos escuchado en la primera lectura, «fue arrebatado su hijo junto a Dios» (Ap 12,5). Y, según las palabras de Lucía, los tres privilegiados se encontraban dentro de la Luz de Dios que la Virgen irradiaba. Ella los rodeaba con el manto de Luz que Dios le había dado. Según el creer y el sentir de muchos peregrinos —por no decir de todos—, Fátima es sobre todo este manto de Luz que nos cubre, tanto aquí como en cualquier otra parte de la tierra, cuando nos refugiamos bajo la protección de la Virgen Madre para pedirle, como enseña la Salve Regina, «muéstranos a Jesús».


Queridos Peregrinos, tenemos una Madre, tenemos una Madre! Aferrándonos a ella como hijos, vivamos de la esperanza que se apoya en Jesús, porque, como hemos escuchado en la segunda lectura, «los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo» (Rm 5,17). Cuando Jesús subió al cielo, llevó junto al Padre celeste a la humanidad ―nuestra humanidad― que había asumido en el seno de la Virgen Madre, y que nunca dejará. Como un ancla, fijemos nuestra esperanza en esa humanidad colocada en el cielo a la derecha del Padre (cf. Ef 2,6). Que esta esperanza sea el impulso de nuestra vida. Una esperanza que nos sostenga siempre, hasta el último suspiro.
Con esta esperanza, nos hemos reunido aquí para dar gracias por las innumerables bendiciones que el Cielo ha derramado en estos cien años, y que han transcurrido bajo el manto de Luz que la Virgen, desde este Portugal rico en esperanza, ha extendido hasta los cuatro ángulos de la tierra. Como un ejemplo para nosotros, tenemos ante los ojos a san Francisco Marto y a santa Jacinta, a quienes la Virgen María introdujo en el mar inmenso de la Luz de Dios, para que lo adoraran. De ahí recibían ellos la fuerza para superar las contrariedades y los sufrimientos. La presencia divina se fue haciendo cada vez más constante en sus vidas, como se manifiesta claramente en la insistente oración por los pecadores y en el deseo permanente de estar junto a «Jesús oculto» en el Sagrario.
En sus Memorias (III, n.6), sor Lucía da la palabra a Jacinta, que había recibido una visión: «¿No ves muchas carreteras, muchos caminos y campos llenos de gente que lloran de hambre por no tener nada para comer? ¿Y el Santo Padre en una iglesia, rezando delante del Inmaculado Corazón de María? ¿Y tanta gente rezando con él?». Gracias por haberme acompañado. No podía dejar de venir aquí para venerar a la Virgen Madre, y para confiarle a sus hijos e hijas. Bajo su manto, no se pierden; de sus brazos vendrá la esperanza y la paz que necesitan y que yo suplico para todos mis hermanos en el bautismo y en la humanidad, en particular para los enfermos y los discapacitados, los encarcelados y los desocupados, los pobres y los abandonados. Queridos hermanos: pidamos a Dios, con la esperanza de que nos escuchen los hombres, y dirijámonos a los hombres, con la certeza de que Dios nos ayuda.
En efecto, él nos ha creado como una esperanza para los demás, una esperanza real y realizable en el estado de vida de cada uno. Al «pedir» y «exigir» de cada uno de nosotros el cumplimiento de los compromisos del propio estado (Carta de sor Lucía, 28 de febrero de 1943), el cielo activa aquí una auténtica y precisa movilización general contra esa indiferencia que nos enfría el corazón y agrava nuestra miopía. No queremos ser una esperanza abortada. La vida sólo puede sobrevivir gracias a la generosidad de otra vida. «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12,24): lo ha dicho y lo ha hecho el Señor, que siempre nos precede. Cuando pasamos por alguna cruz, él ya ha pasado antes. De este modo, no subimos a la cruz para encontrar a Jesús, sino que ha sido él el que se ha humillado y ha bajado hasta la cruz para encontrarnos a nosotros y, en nosotros, vencer las tinieblas del mal y llevarnos a la luz.

Que, con la protección de María, seamos en el mundo centinelas que sepan contemplar el verdadero rostro de Jesús Salvador, que brilla en la Pascua, y descubramos de nuevo el rostro joven y hermoso de la Iglesia, que resplandece cuando es misionera, acogedora, libre, fiel, pobre de medios y rica de amor. 

SANTA MISA CON EL RITO DE CANONIZACIÓN
DE LOS BEATOS FRANCISCO MARTO Y JACINTA MARTO
HOMILÍA DEL SANTO PADRE
Atrio del Santuario de Fátima
Sábado 13 de mayo de 2017






miércoles, 7 de junio de 2017

Cuando el Espíritu se mueve, ¡ve con Él, sin excusas!



¿Una buena forma de evangelizar a muchos jóvenes a la vez? Colocarte a la entrada de un famoso festival musical con un cartel, algunos regalos y una sonrisa.

Eso es lo que el P. David Jenuwine hizo el último fin de semana de mayo, en BottleRock Napa, un festival musical de tres días, con alrededor de 30 mil asistentes.
En su cartel se podía leer simplemente: “Sacerdote católico. Bendiciones, oraciones, confesiones, respuestas”.
El P. Jenuwine, vicario parroquial en la parroquia San Apolinar en Napa, estado de California, dijo a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI–, que estaba buscando formas creativas de acercarse a los jóvenes, cuando se enteró del festival.
El sacerdote dijo que se inspiró en una charla sobre evangelización que dio el P. Mitch Pacwa, de EWTN, algunas semanas atrás.
“Mi ministerio juvenil dijo que bueno, BottleRock es este fin de semana, pero es un caos”, dijo.
“Y yo dije, bien, ¡hagámoslo!”.
El P. Jenuwine se ubicó a un lado del festival, mientras que su equipo de Evangelización en las Calles San Pablo acampó del otro lado. Ellos rezaron por 20 minutos ante el Santísimo Sacramento antes de salir a las calles, “pidiendo por las gracias que necesitamos y para entrar en la zona”, dijo el sacerdote.
Además de las oraciones y las respuestas, ofrecieron rosarios, tarjetas de oración y medallas.
“Esa primera noche regalamos todos los rosarios, todas las tarjetas de oración, todas las medallas milagrosas que teníamos, pero ciertamente encontramos más, así que fuimos otra vez el domingo”, dijo el P. Jenuwine.
Se quedaron en el festival por cerca de cinco horas el sábado y otras dos horas el domingo.

Las respuestas fueron diversas, dijo el sacerdote.
“La mayoría del tiempo hice contacto visual con personas y dije ‘Hola, ¿cómo estás?’”, recordó el sacerdote. “Y algunos estaban como ‘¿es él realmente un sacerdote?’”.
Otros lo saludaron amablemente: “¡Hola Padre! Qué bueno verlo por aquí”.
Algunos fueron más escépticos. Cuando un miembro del equipo San Pablo le entregó el rosario, el que lo recibió preguntó “¿esto viene con una charla?”.
“Hubo un chico que dijo ‘¿para qué están trayendo esto aquí?’”, recordó.
“Y yo dije ‘estamos aquí para decirte que Dios te ama’. Y él dijo ‘yo ya sé eso’. Así que le dije ‘¡bien por ti! Eres uno de los pocos’”.
Otros trataron de evitarlo sacando sus teléfonos y fingiendo estar ocupados.
“Pero aun así, si estaban ignorándonos a propósito entonces hicimos un impacto, porque sabían que estábamos ahí”, dijo el sacerdote.
También hubo algunos que obtuvieron bendiciones el sábado y que volvieron por otras el domingo.
“Había algunas personas saliendo de su Uber y dijeron ‘oye, ¡él está aquí todavía! Padre, nos puede dar una bendición?’”.
“Incluso escuché un par de confesiones”, dijo, aunque a quienes confesó eran personas que ya conocía.
Uno de los miembros de su equipo le tomó una foto junto al cartel en la calle, y el P. Jenuwine lo publicó en Facebook. La fotografía, publicada también en el sitio web Reddit, se convirtió en tendencia.

El P. Jenuwine y su equipo buscan repetir la experiencia de evangelización, pues “creo que hicimos un pequeño chapoteo” y “en un sentido, esto de alguna forma comenzó algo para nosotros”.
El sacerdote destacó que se sorprendieron por “cuán fácil fue”.

“Creo que a menudo nos quedamos atados en la planificación, planificación, planificación. Pero cuando el Espíritu se mueve, ¡ve con Él. Sin excusas”, señaló.

Fuente: Aciprensa






martes, 6 de junio de 2017

EL REGALO DE DIOS


"Hay diversidad de dones, más el Espíritu es uno mismo, y hay diversidad de ministerios, más el Señor es uno mismo; y hay diversidad de operaciones, más el mismo Dios es el que las obra todas ellas en todos. A cada uno, empero, se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien (común). Porque a uno, por medio del Espíritu, se le otorga palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia, según el mismo Espíritu; a otro, en el mismo Espíritu, fe; a otro, dones de curaciones, en el único Espíritu; a otro, operaciones de milagros; a otro, profecía; a otro, discreción de espíritus; a otro, variedad de lenguas; a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las obra el mismo y único Espíritu, repartiendo a cada cual según quiere".

De la Carta a los Corintios (San Pablo)




domingo, 4 de junio de 2017

TENEMOS CARGADA EN NOSOTROS LA ÚLTIMA VERSIÓN DEL ESPÍRITU SANTO??


Amo la liturgia. ¡Es una fuente de vida, de gracias, de enseñanzas! La liturgia nos educa, nos guía, nos ayuda a hacer camino...

De todas las fiestas litúrgicas la que a mí más me gusta, más me impresiona es la que hoy celebramos: Pentecostés. Explico el porqué, que nos puede ayudar a profundizar el sentido de esta celebración...

Cuando celebramos la Navidad celebramos que Jesús  nació. Litúrgicamente hacemos presente este acontecimiento tan bonito, tan entrañable y que tantas cosas nos ilumina, pero, podríamos decir que es un acontecimiento referido a Jesús. Nosotros  contemplamos el misterio, miramos de participar, de hacerlo nuestro... pero el acontecimiento está referido a Jesucristo.

Cuando en la Semana Santa celebramos la pasión y muerte del Señor, litúrgicamente hacemos presente este acontecimiento que tanto dice a nuestra vida, pero, lo que decíamos antes, es un acontecimiento referido a Jesucristo.

Lo mismo podemos decir del domingo de Resurrección, nosotros miraremos de participar, de hacer nuestra la resurrección, de entenderla un poco más, pero, es un acontecimiento referido a Jesucristo.

En cambio con Pentecostés pasa una cosa totalmente diferente. Somos nosotros el objeto de Pentecostés. El acontecimiento no está referido a Jesucristo, sino a nosotros.

Somos nosotros los que al hacer presente litúrgicamente, el acontecimiento de Pentecostés, recibimos el Espíritu Santo. ¡¡Es una fiesta impresionante!! Aquello que pasó ahora hace dos mil años, vuelve a hacerse presente litúrgicamente, y nosotros como los discípulos recibimos el Espíritu Santo. ¡¡Brutal!! No es un acontecimiento referido a Jesucristo, sino a nosotros, de aquí su belleza y transcendencia.

Con este sentido se expresa la oración colecta de hoy: “…derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines de la tierra y realiza ahora también, en el corazón de tus fieles, aquellas maravillas que te dignaste hacer en los comienzos de la predicación evangélica”. Se vuelve a repetir sobre nosotros aquello que pasó en el principio...

Segunda idea: ¿¿Y qué hace el Espíritu Santo en nosotros?? ¿Y cómo sabemos que lo vamos recibiendo? ¿Cómo se manifiesta en nuestra vida?... Miro de explicarlo con los móviles...

Éste es mi segundo móvil (lo enseño). El primero no lo he encontrado. Como veis, con este móvil podía hacer pocas cosas: llamar, recibir llamadas, enviar sms (que me los cobraban) y hacer unas fotos patéticas.

Después vino éste... aquí ya podía tener whatsapp, las fotos eran buenas, y tenía alguna aplicación que era útil...

Y éste es el que tengo ahora: todo lo que tenía antes, más llamadas donde ves a la persona, un montón de aplicaciones para las cosas más variadas, puedo viajar por toda la red, me hace de GPS para ir en coche, etc....

Con el Espíritu Santo, pasa una cosa muy parecida... Si tenemos vida espiritual, si invocamos el Espíritu Santo, si confiamos en su acción en nuestras vidas, si vivimos celebraciones como ésta, con mucha hambre y sed del Espíritu Santo, entonces, tenemos cargada en nosotros la última versión del Espíritu Santo, que nos permite hacer un montón de cosas...

Y tenemos una vida cristiana actual, alegre, de acuerdo con los tiempos que corren. Porque el Espíritu Santo, está actuando en nosotros con intensidad.

Pero, si el Espíritu Santo es un desconocido, no lo invocamos, no confiamos demasiado, entonces, estamos con una versión antigua del Espíritu Santo, que nos permite hacer muy poquitas cosas. Y nuestra vida cristiana está anclada en el pasado, no evoluciona, no nos llena, está bajo mínimos.

Y pensemos que hay gente, muchísima, que ¡¡no tiene ni móvil!! (en el sentido figurado, no real) y les hemos de explicar que es magnífico esto de tener móvil, que es magnífico esto de tener el Espíritu de Dios en nosotros, que nos guía, y nos hace hacer cosas que sin él ¡serían imposibles! Presumimos de móvil, ¿y no presumiremos de lo que Dios hace en nosotros?

¿Qué versión del Espíritu Santo tenemos cargada en  nuestro corazón? ¿La que venía de serie? ¿O lo hemos ido actualizando?

Necesitamos actualizar la fuerza, la presencia del Espíritu Santo en nosotros. Amén


Francesc Jordana




sábado, 3 de junio de 2017

LLAMA A MARÍA



Buscad en España una ciudad, un pueblo, una aldea, un caserío sin una imagen de María, no le hallaréis, no; es imposible que exista pueblo alguno en nuestra España, en que no se dé culto a una de las infinitas invocaciones de María, como es infinita su misericordia para con el pecador.

Fiesta de la Natividad de María en pueblos y ciudades, aldeas y barriadas, que llena de alegría el corazón al festejar a la Señora con innarrables placeres, cual los que salen del fondo del alma para subir puros del contacto del hombre al solio de la Pura Inmaculada. Las historias no nos dicen cuándo comenzó a ser fiesta mayor la Natividad de la Virgen, pero su culto y su devoción, su amor y entusiasmo podemos decir que es tan antiguo en nuestra patria, como lo es el cristianismo. La idea y adoración al Verbo humanado, al Hijo de Dios, va tan unida al culto de María, que podemos decir que son devociones unidas, tan fuertemente unidas, como la Madre y el Hijo en su purísimo amor.

La Iglesia en sus cánticos nos lo dice; María trajo el regocijo al mundo como su Hijo trajo la verdad, y su nacimiento fue el del sol de la justicia que llevó en su seno. Por eso el culto y amor a María, esperanza de la humanidad, es tan unánime en España: su culto, lleno de amor y de esperanza, es la alegría del humano corazón, y por eso España, tan amante y privilegiada por la Purísima María, es su protectora, su consuelo y esperanza y su culto y amor el de toda la tierra que en Ella espera, ama y confía desde antes de su declaración dogmática por nuestro Santo Padre Pío IX en nuestros días.

Por eso su dulce nombre ha inspirado a nuestros más famosos poetas y pintores, por eso el arte la ha tenido como pura fuente de inspiración y veneración a su excelsitud, y por Ella, por su amor nos han colocado siempre nuestras madres bajo su amparo y protección en nuestra niñez, y a Ella han rezado en nuestra juventud para libertarnos de los peligros y extravíos, y por Ella, por su dulce nombre, conserva en nuestros corazones la fe y amor con que nuestras madres nos enseñaron a balbucear las primeras oraciones y a bendecir e invocar su puro y dulce nombre, cuando nos decían llama a María, Madre de todos nosotros los desterrados en este valle, ruega por nosotros, consuelo de los tristes, amparo del pecador.

Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes 






jueves, 1 de junio de 2017

¿QUIÉN DEFIENDE AL OBISPO NOVELL ? PILAR RAHOLA....GRANDE!!




Transcribimos la parte final del articulo publicado hoy en La Vanguardia, y cuya autora es Pilar Rahola, una no creyente pero que demuestra en todos sus escritos un gran sentido común y valentia. Gracias por tu respeto hacia nuestras creencias y opiniones y por defender la libertad de expresión de todos los colectivos, aún los que hoy en día están continuamente en la picota, a veces con justicia, otras no tanto...Gracias!!


<< Lo último ha sido lo ocurrido con el obispo de Solsona, Xavier Novell. Sobra decir que no comparto su idea de que "la confusión en la orientación sexual de muchos adolescentes se debe a que la figura del padre está simbólicamente ausente, desviada y diluida", y estoy en las antípodas de sus ideas sobre la homosexualidad. Pero ¿ello significa que Novell no tiene derecho a expresar esa idea que, probablemente piensan más personas? Es decir, en favor de los derechos gais, ¿se debe coartar el derecho de Novell a tener una opinión incorrecta sobre la homosexualidad? Y no solo coartar, sino llegar al punto de ser denunciado por el Observatorio Contra la Homofobia y ser declarado persona non grata en Cervera. ¿Nos hemos vuelto locos?

 Perdonen , pero hay un abismo entre luchar contra la homofobia e impedir que haya personas que expresen dudas o se sientan incómodas con los nuevos modelos familiares. Las sociedades libres deben garantizar los derechos de los homosexuales con leyes sólidas, pero también deben defender la libertad de expresión. O tenemos claro ese pilar de la libertad o nos convertiremos en inquisidores ideológicos>>.

Pilar Rahola (La Vanguardia) 01-06-2017









miércoles, 31 de mayo de 2017

FIESTA DE LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA



María se levantó y deprisa se fue a servir a su prima Isabel, que en su ancianidad iba a ser madre. Sería bello añadir a las Letanías una que diga así:  " Señora que vas deprisa, ruega por nosotros".Ella cumplió la voluntad de Dios poniéndose a disposición de quien lo necesitaba. Ella conoció la soledad, la pobreza y el exilio, y aprendió a crear fraternidad y hacer de cualquier lugar en donde germine el bien la propia casa.

Francisco





martes, 30 de mayo de 2017

"El Espíritu Santo guía a la verdad, renueva la tierra y fructifica"



El mundo tiene necesidad de hombres y mujeres no cerrados, sino llenos de Espíritu Santo. El estar cerrados al Espíritu Santo no es solamente falta de libertad, sino también pecado. Existen muchos modos de cerrarse al Espíritu Santo. En el egoísmo del propio interés, en el legalismo rígido - como la actitud de los doctores de la ley que Jesús llama hipócritas -, en la falta de memoria de todo aquello que Jesús ha enseñado, en el vivir la vida cristiana no como servicio sino como interés personal, entre otras cosas. El mundo tiene necesidad del valor, de la esperanza, de la fe y de la perseverancia de los discípulos de Cristo.

El mundo necesita los frutos del Espíritu Santo: «amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, lealtad, modestia, dominio de sí» (Ga 5, 22). El don del Espíritu Santo ha sido dado en abundancia a la Iglesia y a cada uno de nosotros, para que podamos vivir con fe genuina y caridad operante, para que podamos difundir la semilla de la reconciliación y de la paz. Reforzados por el Espíritu Santo y por sus múltiples dones, llegamos a ser capaces de luchar, sin concesión alguna, contra el pecado y la corrupción, y de dedicarnos con paciente perseverancia a las obras de la justicia y de la paz.

Papa Francisco







domingo, 28 de mayo de 2017

"...pero al final, como no hacemos discípulos, nada de esto sirve y todo se desmorona".



En los próximos días celebraremos importantes solemnidades del año litúrgico: hoy, la Ascensión, y, después todo seguido,  Pentecostés, la Santísima Trinidad, Corpus Christi y el Sagrado Corazón de Jesús.

No son fiestas “nuestras” que las celebremos con Dios. No son una celebración nuestra que Dios se mira desde arriba, sino, fiestas de Dios que Él celebra con nosotros. Participamos de una fiesta de Dios. ¡¡Dios nos invita a su fiesta...!!

Y hoy, celebramos la ascensión de Jesús al cielo. Si hoy celebráramos la marcha de Jesús, ésta tendría que ser una fiesta triste. Que marche alguien, y más alguien como Jesús, siempre es una cosa triste, pero no celebramos que Jesús marchó, ni que se alejó, ni que se  separó de nosotros.

Celebramos que Jesús entra en la plenitud del Padre ya como Dios y como hombre, su humanidad es glorificada. Y, atención: esto le permite un nuevo tipo de relación con toda la Humanidad, con cada uno de nosotros. Jesucristo deja de ser visible físicamente, para quedarse entre nosotros con otras presencias (los pobres, los sacramentos, los acontecimientos, la palabra de Dios, la comunidad, la naturaleza, etc.) Presencia que quiere certificar con sus palabras finales, las últimas del evangelio de Mateo, es muy significativo: “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos”. ¡Primera idea!

(En todo lo que diré a partir de ahora sigo a un sacerdote canadiense, James Mallon, que ha escrito un libro que está resultando un best-seller en todo el mundo: “Una renovación divina”, donde habla de la necesaria renovación en las parroquias.)

En esta fiesta tan solemne, Jesús nos da una orden, que se le llama la Gran Misión, formada por cuatro tareas, cuatro imperativos: id, haced discípulos, bautizadlos, enseñadles.

¿¿Cuál de los cuatro verbos os parece el más importante??..., ... Fijémonos como lo expresa Jesús: “Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”.

¿¿El verbo más importante?? El centro gramatical y centro teológico de la frase es “haced discípulos”. El resto de verbos giran alrededor de hacer discípulos.
“Id”, a hacer discípulos. ¿Cómo? Bautizándolos y enseñándoles. Todo gira alrededor de hacer discípulos. Pero, es el ámbito donde la Iglesia muestra su debilidad.

Durante siglos, la Iglesia ha mostrado una sorprendente fuerza misionera. Nosotros hemos ido, “id”, decía Jesús, a todas partes. A todos los continentes... Miles y miles de misioneros, aún hoy, en la actualidad. Una fuerza ingente...

Respecto a bautizar, ninguna duda. Hemos bautizado todo lo que hemos podido.

Respecto a enseñar, la Iglesia tiene una rica tradición en la enseñanza, escuelas, universidades, nadie en el mundo ha hecho tanto por la enseñanza como nosotros. ¡¡Nadie!!

Pero, lo que nos cuesta más, es aquello que es central en la Gran Misión, que nos encomienda Jesús: hacer discípulos. Dice James Mallon … pero al final, como no hacemos discípulos, nada de todo eso sirve y todo se desmorona”.

Dice James Mallon: “Ser un discípulo es ser un alumno. Ser un discípulo de Jesús es estar embarcado en un proceso de aprendizaje de toda la vida, el cual tiene por objeto aprender de Jesús, el profesor, y de labios de Jesús, maestro.... Este proceso de aprendizaje no se improvisa, sino que es intencionado y disciplinado. Hacerse discípulo es comprometerse con este proceso de crecimiento”. Seguir las huellas de Cristo.



“Pero, honestamente, ¿a cuántos de nuestros parroquianos describe este término?... a una minoría...”

“La única solución es volver a lo que Jesús nos pidió hace dos mil años: que no hagamos simplemente creyentes o “católicos practicantes”, sino que hagamos discípulos.”

 “La Iglesia es una entidad que existe ¡para los que no son de ella! La Iglesia es lo contrario de un club, y no debería funcionar como un club, para sus miembros, sino para los que están fuera…. ¿Queremos meros consumidores de sacramentos o queremos discípulos intencionales de Jesucristo que cumplen con lo de id, bautizad, enseñad y haced discípulos como Cristo pide?”.


¿¿Es posible?? Sííí. Porque su fuerza está en nosotros. Primera lectura: “recibiréis la fuerza del Espíritu Santo.... Segunda lectura: “Que comprendáis… la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes,  según la eficacia de su fuerza poderosa”. Amén.

Francesc Jordana