miércoles, 22 de mayo de 2013

UN REGALO DEL SEÑOR

   Un regalo sorpresa para nuestra comunidad. Aún no terminamos de creérnoslo.
  Nuestro muy querido P. Francisco Cergneux, por quien os hemos pedido oraciones en varias ocasiones ha pasado por nuestra comunidad vía Madrid- Argentina.
  La salud de nuestro Padre no ha mejorado. El cancer se ha vuelto a manifestar. Os transmitimos las noticias que de él nos daba el P. Felipe Barbier, Superior General de los CPCR:
El Padre con la comunidad y Catherine quien le trajo desde Francia
   "El último escáner hecho en Valence al Padre Francisco Cergneux muestra claramente la evolución de su enfermedad. La medicina no puede actuar ya a favor de una curación definitiva, sino solamente atenuar ciertas complicaciones que podrían presentarse en adelante. Se descartan operaciones y quimioterapia.
  El Padre Francisco no se encuentra demasiado mal físicamente, participa de la vida común y su estado de ánimo es excelente. Se pone totalmente en las manos de Dios y ofrece su enfermedad con sus consecuencias por las numerosísimas intenciones que tienen su familia, nuestras Congregaciones y sus miembros, particularmente el Año de Renovación y las vocaciones. El Señor le ha mostrado desde su primera operación un nuevo modo de vivir su sacerdocio y de trabajar por la salvación de los hombres. Puedo dar testimonio que se ha identificado plenamente y en espíritu de fe con este aspecto inesperado de su vocación de sacerdote Cooperador, hijo del Padre Vallet.
   Precisamente en esta línea vocacional y congregacional, el Padre ha manifestado el deseo de participar en el Año de Renovación que tenienen los CPCR estos meses en Argentina. Después de hablar con el médico y de reflexionar en presencia del Señor sobre el asunto, me ha parecido bien – y por varios motivos – que el Padre vuelva a Rosario mientras pueda viajar y que se una a sus hermanos del Año de Renovación. No olvidemos que nuestra vida en la tierra es un tiempo de gracia compartido en la comunión de los santos.
   Estos últimos años la caridad y el afecto fraterno nos hicieron pedir a menudo la curación del Padre Francisco. Hasta ahora no ha parecido que nuestra petición correspondiera a los misteriosos designios del Señor. Adoramos la Santa Voluntad divina. Sin embargo podemos seguir pidiendo un milagro y confiar amorosamente el Padre Francisco a la Santísima Trinidad, a la Virgen nuestra Madre, a Santa Teresita y al Padre Vallet. "
   Seguimos contando pues con la oración de todos vosotros

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