martes, 16 de febrero de 2016

¿ESTOY CONVERTIDO?


La conversión personal y pastoral es la asignatura pendiente que dura toda la vida. ¿Estoy convertido? 
Estamos siempre en camino, “la identificación con los sentimientos de Cristo” es para vivir la caridad. Tres claves nos ayudan a vivir en actitud de conversión toda la vida, de esta forma, tendemos a la santidad. Radicalidad sin ser fanáticos. Partiendo de lo que somos y vivimos teniendo claro el vivir los proyectos de su Amor, que son “los proyectos de su Corazón”. 

1. No hay conversión sin pasión por Jesús. La conversión es siempre vivir aquello que dijo el profeta “hemos luchado, has sido más fuerte que yo y me pudiste”. Todo proyecto de conversión que dura toda la vida siempre tiene que partir de “mirar como Él te mira”. En este momento una profunda vida de oración me ayudará al encuentro con el Señor, pues como dice Santa Teresa de Jesús: “todo lo bueno nos vino por la oración”, y con toda humildad confieso que yo no conozco otro medio más eficaz. 

2. No hay conversión sin vida de caridad, sin abrirse a los pobres. La conversión no puede ser un quedarse solo en uno mismo, sino que exige un corazón “en salida”, para servir y ayudar a los más necesitados. La vida cristiana tiene como “prueba del algodón” el vivir la vida de entrega y de caridad. Santa Teresa de Jesús, cuando le decían que una monja era muy espiritual, muy orante, siempre corregía: “que lo demuestre con su vida de caridad en la comunidad”. 

3. La conversión siempre nos lleva a contarles, con la vida y las palabras, a todos (Evangelizar) que el Amor de Dios nos ha convencido. Es una experiencia que nos lleva a vivir la alegría del Evangelio. La Evangelización es decir a todos que el Señor es siempre un amor que se expande y que da a conocer a todos los hombres su Amor. Convertirse es siempre “volver una y otra vez” al Amor de Dios y al perdón de los hermanos. La clave es siempre que la conversión es una tarea que dura toda la vida. Convertirse es vivir cada día en el asombro del Amor de Dios para servir a los hermanos más necesitados. 
¡Es hora de caminar! Es hora de seguir la tarea de toda nuestra existencia, vivir la unión con Jesús para servir a los más necesitados y a los pobres. ¿Podemos vivir como hijos y olvidarnos de los hermanos? La conversión es vivir en el amor la pasión por Jesús y por los pobres.

+Francisco Cerro Chaves

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A la hora de expresarse tengamos en cuenta la ley de la Caridad