sábado, 31 de enero de 2015

El sueño de Don Bosco

En esta fiesta de San Juan Bosco, y en este sábado tradicionalmente mariano recordamos el célebre sueño del santo que nos ha de infundir tanto estímulo y esperanza para acudir a los auténticos remedios en nuestras vidas y en la vida de la Iglesia.

Don Bosco vio que una gran barca (la Iglesia) navegaba en un mar tempestuoso piloteada por el Romano Pontífice, y a su alrededor muchísimas navecillas pequeñas (los cristianos). De pronto aparecieron un sinnúmero de naves enemigas armadas de cañones (el ateísmo, la corrupción, la incredulidad, el secularismo, etc., etc.) y empezó una tremenda batalla.
A los cañones enemigos se unen las olas violentas y el viento tempestuoso. Las naves enemigas cercan y rodean completamente a la Nave Grande de la Iglesia y a todas las navecillas pequeñas de los cristianos. Y cuando ya el ataque es tan pavoroso que todo parece perdido, emergen desde el fondo del mar dos inmensas y poderosas columnas (o pilares). Sobre la primera columna está la Sagrada Eucaristía, y sobre la otra la imagen de la Virgen Santísima.
La nave del Papa y las navecillas de los cristianos se acercan a los dos pilares y asegurándose de ellos ya no tienen peligro de hundirse. Luego, desde las dos columnas sale un viento fortísimo que aleja o hunde a las naves enemigas, y en cambio a las naves amigas les arregla todos sus daños.

Todo el ejército enemigo se retira derrotado, y los cristianos con el Santo Padre a la cabeza entonan un Himno de Acción de Gracias a Jesús Sacramentado y a María Auxiliadora. El sueño es detallado.
«La Iglesia deberá pasar tiempos críticos y sufrir graves daños, pero al fin el Cielo mismo intervendrá para salvarla. Después vendrá la paz y habrá en la Iglesia un nuevo y vigoroso florecimiento».
La visión de los pilares es muy actual. 
Debemos estar en sintonía espiritual con el Papa y cooperar con el de todo corazón para que la barca, la Iglesia, avance junto a dichos pilares.

jueves, 29 de enero de 2015

Nada es por "chiripa"

En el día a día la mayoría de los gestos, decisiones ordinarias, que nos pasan desapercibidas tienen repercusiones inusitadas, aunque no lo constatemos.
¡Cuanto más si buscamos de corazón en medio de nuestros límites y buenos deseos dar gloria a Dios con nuestra vida!
Ayer hice una nueva experiencia de esta realidad que me dejó asombrada. ¡Caray! ¡Que el Señor no deja cada día de sorprenderme!
Abro el buzón de correos postales. A parte de facturas, publicidad, revistas no suelen abundar los correos personales fuera de las Navidades. Las nuevas tecnologías reemplazan la hermosa comunicación escrita.
Pero esta vez ¡sorpresa!  Tímidamente entre el nombre de la Casa y el de la calle descifro un nombre tímidamente esbozado: "Sor Lourdes".¡Si es para mí! Es cómo si me hubiera tocado una participación de lotería. ¡Con qué poco se puede ser afortunado!
Remitente totalmente desconocido. '¿Quien será, será?'
He de confesar que abrí con ilusionada espectación intrigada: quien podría dirigirse a esta pobre monja. ¿sería para bien o ...? 
La sorpresa, como he dicho me dejó pasmada. Siendo coherente con el Evangelio meditado en este día, sí, el de "poner la luz a la vista de todos y no esconderla bajo el celemín", no puedo dejar de compartíroslo. Ya adivinaréis mi emoción profunda.  
Buenos días hermana
soy XXXX YYYYY (no me pidáis más que ya es mucho lo que os comparto)
En la actualidad estoy preso en el penal de "&&&&&&&&"
La semana pasada en Misa, uno de los voluntarios que viene a estar con nosotros, me dió un ejemplar de la revista 'Avanzar'.
Me hizo mucha ilusión, ya que como le comenté a él, yo en el año 1982 estuve en Pozuelo de Alarcón haciendo Ejercicios Espirituales, creo que fueron 12 días, y todavía hoy guardo un precioso recuerdo.
En la Misa de ayer me dieron otro ejemplar, pero cuando le comenté que yo había estado en Pozuelo (todavía conservo el "Manual del ejercitante"y se lo enseñé) me dijo que le escribiese a usted, que seguro que le haría ilusión. Luego hablé con otro voluntario y me dijo lo mismo.
LLevo preso ya X años, de una condena de 10. En los años que estuve en la Modelo, participé de cuantas actividades religiosas se hacían que eran muchas, más de las que se hacen donde estoy ahora. Asistía cada domingo a Misa, estaba en el taller bíblico, en el rincón de la paz y entre amigos, asistía a catequesis, y ¡hasta fui sacristán durante un tiempo! En el 2012 Monseñor Lluis Martínez Sistach me confirmó, siendo mi madrina ZZZZZZ. Mantengo el contacto con ellos y con el Padre &&&&&&, Sor XXXX, Sor YYYY, Sor ZZZZZZ, además de con un buen número de voluntarios del Señor.
Aquí en la actualidad voy a Misa y estoy haciendo un curso sobre el Evangelio de san Juan.
Carezco de recursos económicos pero me gustaría mucho recibir Avanzar. También estoy interesado en textos sobre los orígenes de la Iglesia, como el que aparece en la página 6 y 7 del número 744 de 'Avanzar'. Estoy escribiendo sobre este tema y sobre la Historia de la Biblia. Si pudiese ayudarme en alguno de estos temas le estaría muy agradecido.
Bueno hermana, sin más por el momento y esperando que mi escrito  no le haya aburrido, me despido de usted, quedando, si le parece bien a la espera de sus gratas noticias.
Y todo esto... porque poco después de empezar el año, decidí, en medio de las múltiples ocupaciones, que las nuevas revistas de 2015 no se almacenarían rutinariamente sobre las de 2014. ¡Es lógico! Aunque nunca me había ocupado yo de este tema. 
¡Recibimos tal cantidad, y tan diversa! ¿Qué hacer con los ejemplares del año transcurrido? ¿Al fuego? ¿Darlos? En nuestra entrada muchas veces las hemos puesto a disposición, y pocas veces desaparecen. ¿A quien le interesarán?
De repente me vino a la mente que un amigo que hemos conocido recientemente me comentó que va regularmente a visitar presos. ¿No les hará bien a esos hombres una buenas lecturas? Mi amigo, consultado, aceptó la propuesta, anunciándome que donde él iba no llegaban a 30 reclusos. Bueno, tendrán para varias semanas de distracción... si es que a alguno le interesan.
No han pasado 15 días de esto.
Esta vez he palpado el fruto de una acción de lo que yo consideraría de lo más vanal en nuestra vida, y sin embargo aunque no me entere, toda mi vida, entregada, a pesar de mi fragilidad, está dando su fruto, lo perciba o no, en mi campo o en el campo de otros, que contrariamente a este prisionero nunca hablarán. 
Y no sólo mi vida, sino la de cada ser humano. 
¡Qué grande es nuestra vida gracias a la acción de Dios en ella! Y gracias a nuestro deseo sincero de dejarnos hacer por El.
Gracias Señor porque esto no es fruto de casualidades, ni de 'chiripas'.
Esto es únicamente fruto de la acción de tu Espíritu Santo que balbucea en nuestras vidas, las fecunda a la gloria de Dios y para el bien de los hombres mis hermanos.

La Biblia es...


miércoles, 28 de enero de 2015

Hay un Dios: Como el ateo más notorio del mundo cambia de parecer

  Considerado hasta 2004 el filósofo ateo más férreo e influyente del mundo, Antony Flew acepta ahora la existencia de Dios. En su libro Hay un Dios: Como el ateo más notorio del mundo cambia de parecer, Flew explica el porqué de ese cambio: recientes investigaciones científicas sobre el origen de la vida y el ADN revelan la existencia de una “inteligencia creadora”, asegura.
  Según informaba el pasado 16 de abril Aceprensa, durante más de cinco décadas, este filósofo inglés fue uno de los más vehementes ateos del mundo. Escribió libros y, con audiencias multitudinarias, debatió con conocidos pensadores creyentes, entre otros con el célebre apologista cristiano C. S. Lewis.
  Sin embargo, en el que celebró en la Universidad de Nueva York en 2004, los asistentes quedaron sorprendidos cuando Flew anunció que para entonces ya aceptaba la existencia de Dios y que se sentía especialmente impresionado por el testimonio del cristianismo.
  En su libro, cuyo título original es There is a God. How the world’s most notorious atheist changes his mind (Nueva York: Harper One, 2007), Flew no sólo desarrolla sus propios argumentos sobre la existencia de Dios, sino que argumenta frente a los puntos de vista de importantes científicos y filósofos acerca de la cuestión de Dios.
 Su investigación le llevó a examinar, entre otros, los trabajos críticos David Hume al principio de causalidad y los argumentos de importantes científicos como Richard Dawkins, Paul Davies y Stephen Hawking. Otro de los pensamientos sobre Dios que tomó como referencia fue el de Albert Einstein, ya que, lejos de lo que afirman ateos como Dawkins, Einstein fue claramente creyente.
  ¿Qué llevó a Flew a cambiar tan radicalmente su concepto de Dios? Él explica que la razón principal nace de las recientes investigaciones científicas sobre el origen de la vida; unas investigaciones que muestran la existencia de una “inteligencia creadora”.
  Tal como expuso en el simposio celebrado en 2004, su cambio de postura fue debido “casi enteramente a las investigaciones sobre el ADN”: “Lo que creo que el ADN ha demostrado, debido a la increíble complejidad de los mecanismos que son necesarios para generar vida, es que tiene que haber participado una inteligencia superior en el funcionamiento unitario de elementos extraordinariamente diferentes entre sí”, asegura.
  “Es la enorme complejidad del gran número de elementos que participan en este proceso y la enorme sutileza de los modos que hacen posible que trabajen juntos. Esa gran complejidad de los mecanismos que se dan en el origen de la vida es lo que me llevó a pensar en la participación de una inteligencia”, añade Flew.
  En cuanto a la teoría de Richard Dawkins de que el llamado ‘gen egoísta’ es el responsable de la vida humana, Flew la califica de “ejercicio supremo de mixtificación popular”. “Los genes, por supuesto, ni pueden ser egoístas ni no egoístas, de igual modo que cualquier otra entidad no consciente no puede ni entrar en competencia con otra ni hacer elecciones”.
  “Ahora creo que el universo fue fundado por una Inteligencia infinita y que las intrincadas leyes del universo ponen de manifiesto lo que los científicos han llamado la Mente de Dios. Creo que la vida y la reproducción se originaron en una fuente divina”, dice.
  “¿Por qué sostengo esto, después de haber defendido el ateísmo durante más de medio siglo? La sencilla respuesta es que esa es la imagen del mundo, tal como yo la veo, que emerge de la ciencia moderna. La ciencia destaca tres dimensiones de la naturaleza que apuntan a Dios”.
  “La primera es el hecho de que la naturaleza obedece leyes. La segunda, la existencia de la vida, organizada de manera inteligente y dotada de propósito, que se originó a partir de la materia. La tercera es la mera existencia de la naturaleza. Pero en este recorrido no me ha guiado solamente la ciencia. También me ayudó el estudio renovado de los argumentos filosóficos clásicos”, señala.
  “Mi salida del ateísmo no fue provocada por ningún fenómeno nuevo ni por un argumento particular. En realidad, en las dos últimas décadas, todo el marco de mi pensamiento se ha trastocado. Esto fue consecuencia de mi permanente valoración de las pruebas de la naturaleza. Cuando finalmente reconocí la existencia de Dios no fue por un cambio de paradigma, porque mi paradigma permanece”, concluye.

  A raíz de la publicación del libro, llovieron las críticas por parte de sus colegas por el cambio realizado, entre ellas la de Mark Oppenheimer en un artículo titulado El cambio de un ateo.
  Según informa Noticias Cristianas, Oppenheimer caracteriza a Flew como un viejo hombre senil que es manipulado y explotado por los cristianos evangélicos para sus propios propósitos. Además, le acusa de haber firmado un libro que nunca escribió.
  Sin embargo, Flew, de 86 años de edad, responde de forma concluyente: “Mi nombre está en el libro y representa exactamente mis opiniones. No permitiré que se publique un libro con mi nombre con el cual no estoy cien por ciento de acuerdo”.
  “Necesité que alguien lo escribiera porque tengo 84 años –dijo entonces-. Ese fue el papel de Roy Varghese. La idea que alguien me manipuló porque soy viejo es exactamente incorrecta. Puedo ser viejo, pero es difícil que alguien me manipule. Este es mi libro y representa mi pensamiento”, sentenció.
De religiónenlibertad

martes, 27 de enero de 2015

Cuando te sientas apesadumbrado, triste


No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo, acepta los designios de su providencia.
Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado, a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Diosque te quiere para sí.
Y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos, tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz.
Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro,
una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.
Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda:
cuanto te deprima e inquiete es falso.
Te lo aseguro en el nombre de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso, cuando te sientas apesadumbrado, triste,
adora y confía.
Teilhard de Chardin SJ

sábado, 24 de enero de 2015

El camino de la felicidad



Cada uno tiene sus problemas, sus preocupaciones,  sus motivos de alegría y de gozo. Cada uno tiene sus proyectos personales y familiares. Cada uno viene a participar de la eucaristía (no venir a misa, sino participar) con su mochila personal llena de las cosas más variadas.

Cada uno viene así, pero a todos, a todos, Cristo hoy nos llama a “convertíos y creed en el evangelio” y nos dice “venid conmigo”. A todos. La liturgia siempre es un “aquí y ahora”. Por tanto, la fe, la fe, la fe, la fe, nos lleva a escuchar a Cristo, que nos dice a cada uno “conviértete” “cree en mí” “ven conmigo”. Es la fe que hace que escuchemos a Cristo hablando a nuestro corazón aquí y ahora.

Y esto es la Buena Nueva de Dios. Dios tiene una buena noticia para darnos: si nos convertimos, si creemos, si lo seguimos, alcanzaremos la felicidad.

A partir de aquí tres ideas:

a) “Convertíos y creed en el Evangelio”. Convertirse y creer no son dos cosas sucesivas y diferentes, sino que son la misma acción.

Se implican mutuamente. No pueden vivir la una sin la otra. Esto a nosotros nos lanza un mensaje interpelador: sin conversión no hay “creer”.

Y digo que es un mensaje interpelador porque si nos preguntan: ¿Crees? Diremos sííí. ¿Tienes fe? sííí. ¿Crees en Jesucristo? Sííí, pero si nos preguntan ¿estás en proceso de conversión? ¿qué diremos?. Si nos preguntan ¿vas avanzando en tu conversión? ¿qué diremos?

¡Sin conversión no hay “creer”! Situados aquí una buena noticia y una mala. La buena: la conversión es un don, un regalo que Dios nos quiere dar, que Dios está abocando. La “”mala”” pide nuestra implicación. Nos pide desear la conversión
Nos pide presentar nuestra debilidad
Nos pide confiar en Él, esperar mucho de Él
Nos pide tratarlo, escucharlo, dialogar con Él.

Sin conversión no hay “creer”, pero si se dan las dos, entonces, descubrimos la Buena Nueva de Dios.
b)   Segunda idea, “Venid conmigo.... Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron”. Oyen la llamada y dejan su medio de subsistencia, las redes. ¡Dejan una cosa muy importante para ellos!

Esto es para nosotros una interpelación. Nosotros hoy también hemos oído al Señor que nos llama “venid conmigo”. ¿¿Pero qué dejaremos nosotros??

Pienso que tenemos poca capacidad de dejar cosas, pero sabemos y estamos seguros que seguirlo comporta dejar algunas cosas. ¿Qué hemos de dejar nosotros? Cada uno en la oración ha de formular esta pregunta a Jesús.

O mejor formulada: ¿Qué nos pide Jesús que dejemos para seguirlo? No soy yo quien decide qué hace falta dejar es Jesús quien me ilumina lo que tendré que dejar y me dará la gracia para hacerlo...

Hemos de dejar expresiones como “a mí me gusta... ” “yo prefiero...” “yo soy así...” para vivir en Cristo, para  morir en Cristo a tantas cosas, para una obertura al Espíritu Santo... y esto es la Buena Nueva de Dios.

Este dejar cosas, que pueden ser no materiales, para seguirlo tiene mucho que ver con lo que decíamos de la conversión. Podríamos llegar a definir la conversión como la capacidad de dejar todo aquello que me separa de Cristo y de los hermanos. Sin conversión no hay “creer”.

c) Tercera idea: ¿será una casualidad que los primeros discípulos que Jesús llama en el evangelio de Marcos sean hermanos?, ¿será una casualidad? ¡¡No, no hay casualidades!! Con esto, Jesús está haciendo presente que Jesús quiere constituir una comunidad de hermanos.


Ayer, a mi grupo de kt-kolla les planteaba una dinámica sobre la fraternidad y el compromiso. En un momento, les pedía la definición de fraternidad. Y lo dijeron muy bien: considerar a los demás como hermanos tuyos. Y después les pedía que se valorasen del 1 al 10 cómo vivían la fraternidad. La mayoría suspendimos.

La dinámica empezaba con una historia; el año 5588, unos alumnos de instituto van al Museo de las Palabras Olvidadas, la primera palara olvidada era hambre y la segunda pobreza. Los alumnos no sabían qué querían decir estas palabras, habían caído en desuso, porque el año 5588, ya no había pobreza ni hambre. Al final del recorrido por el museo, una chica pregunta cómo era posible que el homo sapiens permitiera  todo aquello, y la guía le dice “la inteligencia, cuando no está guiada por el amor y la compasión, puede llegar a provocar grandes maldades. Por esto, nosotros hemos evolucionado y ahora somos... Homo frater (personas fraternas, personas con corazón).”

Jesús nos llama a formar una comunidad de hermanos, y esto, también nos pide conversión. Sin conversión, no hay “creer”.
 Francesc Jordana

« Dame de beber »

  Los cristianos deberían tener confianza de que el encuentro y el intercambio de experiencias con los demás, también con otras tradiciones religiosas, nos puede cambiar y ayudar a ahondar en las profundidades del pozo. Acercarnos a los que son extraños para nosotros con el deseo de beber de su pozo, nos abre a las « maravillas de Dios » que proclamamos.
    En el desierto el Pueblo de Dios no tenía agua y Dios mandó a Moisés y a Aarón que sacaran agua de la roca. Del mismo modo, Dios frecuentemente viene al encuentro de nuestras necesidades a través de los otros. Mientras clamamos al Señor en nuestra necesidad como la mujer samaritana: « Señor, dame de esa agua », quizás el Señor ya ha respondido a nuestras oraciones poniendo en las manos de nuestros vecinos lo que andamos buscamos. Por eso tenemos que dirigirnos también a ellos y decirles: «dame de beber».
    A veces lo que necesitamos ya está presente en la vida y en la buena voluntad de las personas que están a nuestro alrededor. Del pueblo guaraní de Brasil aprendemos que en su lengua no existe un término equivalente a «religión» como algo separado de la vida. La expresión que se suele utilizar significa literalmente «nuestro modo bueno de ser» (ñande rekokatu). Esta expresión hace referencia a todo su sistema cultural que incluye también la religión. La religión, por tanto, es parte integrante del sistema cultural guaraní, como también de su modo de pensar y de ser (teko). Está relacionada con todo lo que mejora y hace progresar a la comunidad y conduce a su «modo bueno de ser» (tekokatu). El pueblo guaraní nos recuerda que el cristianismo al principio se llamaba «el camino» (Hechos 9, 2).  «El camino», o «nuestro modo bueno de ser» es el modo que Dios tiene para traer armonía a todas las parcelas de nuestras vidas. 
Texto oficial de la semana de oración unidad cristianos 2015

viernes, 23 de enero de 2015

El diálogo que empieza con Jesús pidiendo agua se convierte en un diálogo en el que Jesús promete agua. Más adelante, en este mismo evangelio, Jesús pedirá de nuevo agua. « Tengo sed », dirá desde la cruz, y desde la cruz Jesús se convierte en el manantial de agua prometido que brota de su costado abierto. Recibimos esta agua, esta vida de Jesús, en el bautismo, y se convierte en un agua, en una vida, que surge de dentro de nosotros para ser dada y compartida con los demás.
Este es el testimonio de una mujer brasileña que ha bebido de esta agua y en quien esta agua se convierte en un manantial:
La hermana Romi, una enfermera de Campo Grande, era pastora de la tradición pentecostal. Un domingo por la noche, sola en una choza, una niña indígena dio a luz a un niño. Se la encontró echada en el suelo perdiendo sangre. La hermana Romi la llevó al hospital. Allí le hicieron preguntas: ¿dónde estaba la familia de Semei? La encontraron pero no quería saber nada de ella. Semei y su hijo no tenían ninguna casa a la que ir. La hermana Romi los llevó a su propia casa, un hogar humilde. No conocía a Semei y hay fuertes prejuicios hacia los indígenas en Campo Grande. Semei continuaba teniendo problemas de salud, pero la generosidad de la hermana Romi atrajo más generosidad de sus vecinos. Otra madre de pocos días, una católica de nombre Verónica, amamantó al hijo de Semei al no poder ella. Semei le dio a su hijo el nombre de Lucas Natanaél y con el tiempo pudieron irse de la ciudad a una granja, pero no se olvidó de la bondad de la hermana Romi y de sus vecinos.
El agua que da Jesús, el agua que recibió la hermana Romi en el bautismo, se convirtió en ella en un manantial de agua y un ofrecimiento de vida para Semei y su hijo. Estimulados por su ejemplo, esta misma agua bautismal se convirtió en un manantial, en una fuente, en la vida de los vecinos de Romi. El agua del bautismo capaz de dar vida se convierte en un testimonio ecuménico del amor cristiano en acción, una pregustación de la vida eterna que Jesús promete.
Gestos concretos como estos realizados por gente sencilla son los que necesitamos para crecer en la comunión. Dan testimonio del evangelio y de la importancia de las relaciones ecuménicas. 
Texto oficial de la semana de oración unidad cristianos 2015

jueves, 22 de enero de 2015

¡todos necesitamos ayuda!

 Jesús necesitaba ayuda. Después de un largo camino, la fatiga se hace sentir. Extenuado y al calor del mediodía siente hambre y sed (Juan 4, 6). Para complicar más las cosas, Jesús es un forastero; es él el que no está en su tierra y el pozo pertenece al pueblo de la mujer. Jesús tiene sed y, como señala la mujer samaritana, no tiene con qué sacar el agua del pozo. Necesita agua, necesita su ayuda: ¡todos necesitamos ayuda!
Muchos cristianos piensan que solo ellos tienen las respuestas y que no necesitan ayuda de los demás. Perdemos mucho si mantenemos esta postura. Ninguno de nosotros puede alcanzar la profundidad del pozo de lo divino aunque la fe nos exige profundizar cada vez más en él. No podemos hacer esto aisladamente. Necesitamos la ayuda de nuestras hermanas y de nuestros hermanos cristianos. Solo así podemos alcanzar la profundidad del misterio de Dios.
Un dato común de nuestra fe, más allá de la Iglesia a la que pertenecemos, es que Dios es un misterio que trasciende nuestra comprensión. La búsqueda de la unidad de los cristianos nos hace reconocer que ninguna comunidad tiene todos los medios para alcanzar las profundas aguas de la divinidad. Necesitamos agua, necesitamos ayuda: ¡todos necesitan ayuda! Cuanto más crezcamos en la unidad, cuanto más compartamos nuestros cántaros y unamos los extremos de nuestras cuerdas, más ahondaremos en el pozo de la divinidad.
Las tradiciones indígenas nos enseñan a aprender de la sabiduría de los mayores y, al mismo tiempo, de la curiosidad y la inocencia de los niños. Cuando estamos preparados para aceptar que nos necesitamos unos a otros, nos volvemos como niños, dispuestos a aprender. Y es este el modo como el Reino de Dios se abre para nosotros (Mateo 18, 3). Tenemos que hacer lo que hizo Jesús. Tenemos que tomar la iniciativa de entrar en tierra extranjera y volvernos un forastero y cultivar el deseo de aprender de lo que es diferente.


1. ¿Te acuerdas de alguna ocasión en la que tu Iglesia ayudó a otra o fue ayudada por otra Iglesia?
2. ¿Existen reservas por parte de tu Iglesia a la hora de aceptar la ayuda ofrecida por otra Iglesia? ¿Cómo se pueden superar estas reservas?


¡Dios, fuente de agua viva,
ayúdanos a entender que cuanto más unamos los extremos de nuestras cuerdas,
más ahondarán nuestros cubos en las aguas divinas!
Haznos darnos cuenta de que los dones de los otros
son una expresión de tu misterio insondable.
Y haz que nos sentemos juntos cerca del pozo
para beber de tu agua
que nos congrega en unidad y en paz.
Pedimos esto en el nombre de tu Hijo Jesucristo,
que pidió a la mujer samaritana que le diera agua para calmar su sed.
Amén.

Una mayor libertad para una mayor comunión


Ser llamados a una mayor libertad en Cristo es ser llamados a una comunión más profunda. 
Las cosas que nos separan –tanto como cristianos en busca de la unidad, como en cuanto personas separadas por tradiciones y desigualdades injustas– nos mantienen atrapados y escondidos unos de otros. Nuestra libertad en Cristo se caracteriza por esa nueva vida en el Espíritu que nos permite estar juntos ante las glorias de Dios con “rostros descubiertos”. En esta luz gloriosa aprendemos a vernos unos a otros más auténticamente,  mientras crecemos en la semejanza con Jesús hacia la plena unidad cristiana.  


Dios que liberas, 
te damos gracias por la resistencia y la fe esperanzada 
de los que luchan por la dignidad y la plenitud de la vida. 
Sabemos que levantas a los que son derribados 
y desatas a los que están atados. 
Tu Hijo Jesús camina con nosotros 
para mostrarnos la senda hacia la libertad verdadera. 
Que sepamos valorar lo que nos ha sido dado 
y que seamos fortalecidos para superar 
todo lo que dentro de nosotros nos esclaviza. 
Envíanos tu Espíritu para que la verdad nos haga libres y 
para que, uniendo nuestras voces, 
podamos proclamar tu amor al mundo. 
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz. 
Amén. 

miércoles, 21 de enero de 2015

Dejó allí su cántaro


El encuentro entre Jesús y la mujer samaritana muestra que el diálogo con el que es diferente, con el extranjero, el desconocido, pueda dar vida. Si la mujer hubiese seguido las normas de su cultura se hubiera ido cuando vio a Jesús acercarse al pozo. Ese día, por alguna razón, no siguió las normas establecidas. Tanto ella, como Jesús, rompieron con el patrón de conducta establecido. A través de este « romper moldes » nos muestran una vez más que es posible construir nuevas relaciones.
Mientras Jesús lleva a término los planes del Padre, la mujer samaritana, por su parte, deja el cántaro de agua, significando que ella ya podía ir más allá, que no estaba limitada al papel que le había impuesto su sociedad. 
Es la primera persona en el evangelio de Juan que proclama a Jesús como el mesías. « 
Romper moldes » es una exigencia para aquellos que quieren hacerse más fuertes y sabios en su fe.
Que la mujer samaritana dejara su cántaro indica que ha encontrado un don mejor, un bien mayor que el agua que vino a buscar, y un lugar mejor en el que estar en su comunidad. Reconoce el don mayor que el judío extranjero, Jesús, le está ofreciendo.
Es difícil para nosotros encontrar valor, reconocer como un bien o también como algo sagrado lo que pertenece a otro. Sin embargo, reconocer el don que pertenece a otro como algo bueno y sagrado es un paso necesario hacia la unidad visible que buscamos.

1. Encontrarnos con Jesús exige que dejemos atrás nuestros cántaros, ¿cuáles son para nosotros esos cántaros?
2. ¿Cuáles son los obstáculos mayores que nos impiden hacerlo?


Dios de amor,
ayúdanos a aprender de Jesús y de la samaritana
que el encuentro con el otro nos abre nuevos horizontes de gracia.
Ayúdanos a romper nuestros moldes y a abrazar nuevos desafíos.
Ayúdanos a superar el miedo a seguir la llamada de tu Hijo.
Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo.
Amén. 
Textos oficiales del Octavario por la Unidad de los cristianos

martes, 20 de enero de 2015

Martes de San Antonio

El título nos puede sonar a devociones de beatas. Así nos sonaba a nosotras antes de lanzarnos en esta aventura. Pero nos dejamos conquistar por el empuje evangelizador de nuestros queridos  Hermanos Franciscanos Conventuales de Granollers
En el mes de septiembre nos solicitaron para discernir juntos una misión evangelizadora-sanadora. 
Partíamos de las constataciones que no necesitan ninguna demostración: 
1-los hombres de hoy andan agobiados, heridos, doloridos, solos y llegan a hacer cualquier cosa para buscar una solución (curanderos, brujería, piedras sanadoras, amuletos...)
2- La Iglesia tiene la fuente de sanación y consolación verdadera que puede responder realmente a esa necesidad del hombre de hoy.
Fray Gonzalo preside la alabanza e intercesión
Fray Abel comenta el evangelio de la Misa del día
En la tradición franciscana los martes son días especialmente consagrados a San Antonio de Padua. ¿Por qué?
Fue el martes después de su muerte que los restos de San Antonio fueron trasladado a la ciudad de Padua. Fue tal el número de prodigios de toda índole que obró en favor de los que imploraban su protección que se conservó en la tradición franciscana el dedicarle los martes para implorarle por las necesidades de los hombres y mujeres.
los frailes oran sobre una persona necesitada

El primer martes de noviembre empezamos esta andadura de ir a los hombres y mujeres de la calle para invitarles al que tiene el verdadero poder de aliviar, sanar, liberar en profundidad. 
El lema bíblico adoptado: "Tiene rayos que salen de su mano y allí se oculta su poder" Habacuc 3, 4
 


A las 10 de la mañana se expone a Jesús en el Santísimo cada martes en la Parroquia Mare de Déu de Montserrat y de san Antonio.
Mientras frailes, hermanas, seglares invitan en las calles, o acogen en el Templo, se sucede durante más de una hora una continua oración de alabanza, adoración, intercesión por las necesidades que la gente ha depositado en el buzón de la calle, y que se van desgranando y llevando al altar una tras otra, en un clima de oración y súplica.
Hna. Mª Verónica vuelve de invitar en la calle
Bendición final
Laico invitando
Fray Antonio a las puertas de la Iglesia
 ¿Los frutos? Dios los conoce mejor que nosotros. Pero los que ya vamos constatando nos estimulan a dar gloria a Dios por su poder
Os invitamos a uniros con vuestra oración, lo más necesario para esta sencilla actividad evangelizadora.
Oh Santísima Trinidad,
te damos gracias pr haber concedido a la Iglesia a San Antonio de Padua 
y porque en él, has refelejado la ternura de tu Paternidad, 
la gloria de la Cruz y el esplendor del Espíritu de Amor.
El, confiando totalmente en tu infinita misericordia 
y en la maternal intercesión de María, 
nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, 
predicando, acogiendo, curando, perdonando...
Concédenos por su intercesión, y si es tu Voluntad, 
que los Martes en su honor, sean días de gracia, de perdón,
 de intercesión, de sanación, y de Nueva Evangelización.
 Para que tu Amor Redentor alcance a tantos hermanos nuestros 
alejados, heridos y confundidos por el Maligno.
A Ti, Trinidad Santa, 
todo el honor y la gloria por los siglos de los siglos.
Amén






lunes, 19 de enero de 2015

¿Quiénes son los verdaderos adoradores?

Jesús había estado en Judea antes de encontrarse con la mujer samaritana. Los fariseos habían comenzado a difundir el rumor de que Jesús bautizaba a más discípulos que Juan. Quizás este rumor había causado cierta tensión y malestar. Puede que esto es lo que estaba detrás de la decisión de Jesús de marcharse.
Al llegar al pozo, Jesús decide detenerse. Estaba fatigado del camino. Su fatiga puede que tenga que ver también con los rumores que se habían difundido. Mientras descansa, una mujer samaritana se acerca al pozo para sacar agua. Este encuentro tuvo lugar en el pozo de Jacob: un lugar lleno de simbolismo para la vida y la espiritualidad del pueblo de la Biblia.
Comienza un diálogo entre Jesús y la samaritana sobre el lugar del culto. « ¿Es en este monte o en Jerusalén? » pregunta la mujer samaritana. Jesús contesta: « no tendrán que subir a este monte ni ir a Jerusalén…los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad » (Juan 4, 21-24).
Sigue aconteciendo que en vez de una búsqueda común de la unidad, las relaciones entre las Iglesias estén marcadas por la competencia y la disputa
Las comunidades ensalzan sus propios méritos y las ventajas que consiguen sus adherentes con la finalidad de atraer nuevos miembros. Algunos piensan que cuanto más grande es la Iglesia, cuanto más grande es el número de sus miembros, más grande es su poder y más cerca está de Dios, presentándose a sí mismos como los únicos verdaderos adoradores. Como consecuencia de ello ha habido violencia y falta de respeto hacia otras religiones y otras tradiciones. Esta especie de marketing competitivo crea a la vez un clima de sospecha entre las Iglesias y una falta de credibilidad del cristianismo en su conjunto en la sociedad. Al crecer la competencia la «otra» Iglesia se vuelve una enemiga.
¿Quiénes son los verdaderos adoradores? Los verdaderos adoradores no consienten que una lógica de la competencia – quién es mejor y quién es peor – contamine la fe. 
Necesitamos « pozos » para recostarnos, descansar y abandonar las disputas, la rivalidad y la violencia; lugares donde podamos aprender que los verdaderos adoradores rinden culto «en espíritu y en verdad».

Textos del Octavario de oración por la unidad 2015

domingo, 18 de enero de 2015

Nos necesitamos unos a otros


             Estamos ya en el 18 de enero. Tradicionalmente, en este día, comienza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se prolonga hasta el día 25 de enero, fiesta de la Conversión de San Pablo. Os invito a vivir estos ocho días con espíritu ecuménico y con una actitud de plegaria. Este año la Semana de la Unidad queda enmarcada entre dos domingos. Esta circunstancia ha de ayudar a hacer presente esta intención de la unidad especialmente en las celebraciones de la misa de los días 18 y 25 de enero.
            El Papa nos da ejemplo de sensibilidad y de compromiso ecuménico. En su reciente visita a Turquía, para visitar a Bartolomé I, Patriarca ecuménico de Constantinopla, Francisco ha sido muy decidido al proponer una “unidad en el respeto a la diversidad”. Esto significa que, si se pudiera llegar la plena comunión con las Iglesias Ortodoxas de Oriente, esta plena comunión con el Papa comportaría el respeto a sus tradiciones legítimas y a cuanto constituye su patrimonio religioso y espiritual.
             Todo el año, pero especialmente en estos días, resuenan en nuestro espíritu las palabras de la plegaria de Jesús en el Cenáculo: “Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mi y yo en ti. Que también ellos estén en nosotros, y sean uno, para que el mundo crea que tu me has enviado”.
             En el Concilio Vaticano II la Iglesia Católica se comprometió a trabajar por la unidad de todos los creyentes en Cristo “en la profesión de una sola fe, en la celebración común del culto y en la concordia fraternal de la familia de los hijos de Dios”. Creo que podemos afirmar que la Iglesia después del Concilio ha tomado muy en serio aquel compromiso. Rehacer la plena comunión entre los cristianos ha de ser, en todo caso, un don de la gracia de Dios, un don que sin embargo supone nuestra fidelidad y nuestro esfuerzo. 
            Para los actos ecuménicos y para las plegarias con esta intención que se organizan estos días, cada año se preparan unos textos. Los preparan de forma conjunta el Consejo Pontificio para la promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de las Iglesias. Todos los que utilicen internet pueden acceder a dichos textos entrando en la página web del Centre Ecuménic de Catalunya o en la web “Oikumene”.
           Cada año preparan estos textos cristianos de distintas confesiones de un país. Este año lo han hecho los cristianos del Brasil y el lema  escogido  es un fragmento del episodio de la mujer samaritana en su conversación con Jesús junto al pozo de Jacob. “Jesús le dice: Dame de beber” (Juan 4,7).
          Jesús es judío; la mujer es samaritana y se extraña de que un judío le pida agua. Estamos ante el hecho de la diversidad y, en este caso, de la diversidad conflictiva, pues los judíos y los samaritanos no se trataban. También los cristianos de distintas confesiones, denominaciones o iglesias hemos estado desgraciadamente muy alejados en otros tiempos.
Nuestros hermanos de Brasil lo dicen con palabras claras: “Cuando reconocemos que tenemos necesidades recíprocas, tiene lugar la complementariedad en nuestras vidas de un modo enriquecedor. ‘Dame de beber’ supone que tanto Jesús como la samaritana piden lo que necesitan del otro. ‘Dame de beber’ nos empuja a reconocer que las personas, las comunidades, las culturas, las religiones y los distintos grupos étnicos se necesitan unos a otros”.
          En las ciudades actuales suelen vivir personas de culturas, religiones y razas diversas. Pero el Espíritu Santo es capaz de llevar a los hombres y mujeres al reconocimiento de la unidad en la diversidad, porque nos necesitamos unos a otros.
+ Josep Àngel Saiz Meneses,  Obispo de Terrassa