miércoles, 6 de julio de 2016

CRÉEME, ES FASCINANTE !!


Es fascinante experimentar la verdad de la palabra de Dios.
Siempre fui una persona problemática, que no mala, buscaba mi sitio en este mundo, me costaba adaptarme a esta sociedad "normal". Empece mi interminable búsqueda. 
No se por qué, los occidentales, cuando entramos en ese proceso de búsqueda interior, tenemos la tendencia de creer que las filosofías orientales, lo exótico es más valido para llevarnos a la "luz".
Yo pasé por todo eso, hinduismo, budismo..., ritos, incluso diría que aceptados por la más militante modernidad. 

Las posturas, sus músicas y cantos, silencios, meditaciones, retiros..., karma, luz interior, conciencia etc, etc. 
No seré yo quien lo critique, yo mismo me perdí por esos caminos, yo mismo inicié búsquedas interiores, me dejaba transportar por sesiones de intensa meditación, me buscaba a mi mismo.
Pero nunca halle mi camino, nunca alcancé la plena felicidad, no llegué a mi "nirvana".

Pero un día fijé mis ojos en la iglesia católica, esa cuya liturgia huele a naftalina, dónde se escucha música sacra, antigua, dónde rezas de rodillas, de rodillas!! con lo exótica que es la posición del loto, con lo profundos que son los mantras, eso si que es "espiritualidad".

Pues en el silencio de una iglesia, sencilla, con sus "aburridas" oraciones, con su encorsetada liturgia, en esa sencilla casa tomé conciencia de Dios. 
De rodillas le escuche, de rodillas El me habló. De rodillas sentí, por primera vez, mi dignidad, la dignidad y el orgullo de ser hijo suyo.

Os aseguro que no he sentido mayor fascinación ni perplejidad, Dios, ese Dios tan Divino, tan etéreo y lejano, me habló. Primero creí que era mi conciencia jugando conmigo, pero ahora os puedo asegurar, que Dios habla, y nos habla a cada uno de nosotros.
Dejemos de desnaturalizar y relativizarlo todo, creamos en nuestra iglesia, en las personas consagradas, escuchemos sus consejos y, sobre todo, leamos las escrituras. Ahí se encierra, con una simplicidad abrumadora nuestra guía, en ellas hallarás todo el amor y la verdad, todo el sentido de nuestra existencia.




Es fascinante, ver como poco a poco tu vida se transforma, se transforman tus relaciones, tu amor, al fin.. es eso, amor puro, puro amor y sientes que verdaderamente tienes un Padre. Es un proceso que ya no se detiene.

Como os dije, es fascinante ver lo pequeño que soy y que grande y digno me siento...... al ponerme de rodillas.  

Pere





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