domingo, 29 de abril de 2012

Tesimonios de vocaciones

   Queridos Hermanos todos los que os dedicáis a la educación de las nuevas generaciones, os exhorto con viva solicitud a prestar atención a todos los que en las comunidades parroquiales, las asociaciones y los movimientos advierten la manifestación de los signos de una llamada al sacerdocio o a una especial consagración. Es importante que se creen en la Iglesia las condiciones favorables para que puedan aflorar tantos “sí”, en respuesta generosa a la llamada del amor de Dios. 

  Será tarea de la pastoral vocacional ofrecer puntos de orientación para un camino fructífero. Un elemento central debe ser el amor a la Palabra de Dios, a través de una creciente familiaridad con la Sagrada Escritura y una oración personal y comunitaria atenta y constante, para ser capaces de sentir la llamada divina en medio de tantas voces que llenan la vida diaria. Pero, sobre todo, que la Eucaristía sea el “centro vital” de todo camino vocacional: es aquí donde el amor de Dios nos toca en el sacrificio de Cristo, expresión perfecta del amor, y es aquí donde aprendemos una y otra vez a vivir la «gran medida» del amor de Dios. Palabra, oración y Eucaristía son el tesoro precioso para comprender la belleza de una vida totalmente gastada por el Reino.
   Deseo que las Iglesias locales, en todos sus estamentos, sean un “lugar” de discernimiento atento y de profunda verificación vocacional, ofreciendo a los jóvenes un sabio y vigoroso acompañamiento espiritual. De esta manera, la comunidad cristiana se convierte ella misma en manifestación de la caridad de Dios que custodia en sí toda llamada. 


   Esa dinámica, que responde a las instancias del mandamiento nuevo de Jesús, se puede llevar a cabo de manera elocuente y singular en las familias cristianas, cuyo amor es expresión del amor de Cristo que se entregó a sí mismo por su Iglesia (cf. Ef 5,32). En las familias, «comunidad de vida y de amor» (Gaudium et spes, 48), las nuevas generaciones pueden tener una admirable experiencia de este amor oblativo. Ellas, efectivamente, no sólo son el lugar privilegiado de la formación humana y cristiana, sino que pueden convertirse en «el primer y mejor seminario de la vocación a la vida de consagración al Reino de Dios» (Exhort. ap. Familiaris consortio,53), haciendo descubrir, precisamente en el seno del hogar, la belleza e importancia del sacerdocio y de la vida consagrada. Los pastores y todos los fieles laicos han de colaborar siempre para que en la Iglesia se multipliquen esas «casas y escuelas de comunión» siguiendo el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret, reflejo armonioso en la tierra de la vida de la Santísima Trinidad.

   Con estos deseos, imparto de corazón la Bendición Apostólica a vosotros, Venerables Hermanos en el episcopado, a los sacerdotes, a los diáconos, a los religiosos, a las religiosas y a todos los fieles laicos, en particular a los jóvenes que con corazón dócil se ponen a la escucha de la voz de Dios, dispuestos a acogerla con adhesión generosa y fiel.
Benedicto XVI

sábado, 28 de abril de 2012

Vulnerables ante el amor de María


   María, nuestra Madre Inmaculada, es el ideal que soñamos alcanzar. Anhelamos la armonía que no tenemos y la pureza que nos es esquiva. Cuando hablamos de pureza pensamos en la bienaventuranza referida a los que tienen un corazón puro. Sólo con un corazón puro somos capaces de ver a Dios.
   Deseamos la pureza en la mirada, en el pensamiento, en el corazón, para descubrir la luz en la oscuridad, la belleza debajo del barro, la vida en la sequedad del desierto. María refleja esa pureza, esa belleza recibida como don de Dios. 
   Necesitamos su amor para vivir con esa paz que desaparece tan rápidamente de nuestra vida. 
   Necesitamos su presencia en nuestra vida para no dejar de anhelar el cielo, la vida plena, la pureza de un alma entregada a Dios. 
   Nos cuesta ser dueños de nuestro mundo interior. En nuestro caos interior, tan lejos de la armonía que refleja María, nos sentimos perdidos. En ese desorden de afectos y pasiones parece no haber un claro dueño.
  Es por eso que María quiere mirar nuestro corazón y quiere reinar en nuestra alma herida.
  Decía Benedicto XVI al hablar de María en la fiesta de la Inmaculada: «La mirada de María es la mirada de Dios dirigida a cada uno de nosotros. Ella nos mira con el amor mismo del Padre y nos bendice». 
  Ella nos mira con amor de Madre, y, ante esa mirada, nos sentimos amados y pequeños. Somos vulnerables a ese amor que se nos da por entero
  El amor de Dios se nos regala en la mirada de María. En Ella nos sentimos queridos, dignos, valorados y amados por lo que somos.

viernes, 27 de abril de 2012


Fiesta de la Moreneta
Fiesta de nuestra Casa Mare de Déu de Montserrat. 
Fiesta de la comunidad que la habita y de tantos amigos, ejercitantes, bienhechores como forman parte de nuestra familia espiritual.
Fiesta de nuestra Cataluña (nuestra sí, aún si no hemos nacido en ella).
Fiesta de todas aquellas que llevan con honor su nombre.
Cuantas cosas a encomendar a la solicitud maternal de la mare de Deu, tanto a nivel comunitario, apostólico, eclesial, social.  


No dejemos hoy de acudir a nuestra Moreneta, en espíritu y en verdad, y acojamos al Hijo de sus entrañas que nos dice "no temáis, todo está en mis manos, y en manos de tan buena Madre"
También felicitamos hoy a nuestra querida Hermana mayor, primera Cooperatriz española (los títulos no la faltan y los talentos tampoco). Se trata de Hna. M. Sta. Teresa que cumple hoy 83 primaveras. Sí, la rodeamos todos con gran cariño y con nuestras oraciones.

jueves, 26 de abril de 2012

GRACIAS A LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES

    Hace unos dias recibiamos en nuestro Facebook un comentario de una ejercitante de la ultima tanda de Semana Santa. Testimonio tanto mas valioso cuanto no es fruto del fervor de un momento, sino que esta algo decantado por el tiempo. Ahi va: 

   No me canso de dar gracias a Dios por esta maravillosa experiencia. Exactamente no sabía a que iba porque era mi primera vez, pero gracias a esta tanda de ejercicios, he aprendido que en la vida no estoy solo, que en todo momento tengo a Cristo presente y eso me da seguridad. Envío este mensaje a todo el que quiera acercarse a Cristo porque le cambiará la vida. Un abrazo para todos.

miércoles, 25 de abril de 2012

ORACION DE LA COMUNIDAD EN LAS DIFICULTADES


   Queridos hermanos y hermanas:
   Después de las grandes fiestas, reanudamos las catequesis sobre la oración. En la audiencia antes de Semana Santa, nos centramos en la figura de la Beata Virgen María, presente entre los Apóstoles en oración, cuando esperaban la venida del Espíritu Santo. Una atmósfera de oración acompaña los primeros pasos de la Iglesia. Pentecostés no es un episodio aislado, ya que la presencia y la acción del Espíritu Santo guían y animan de manera constante el camino de la comunidad cristiana. En los Hechos de los Apóstoles, de hecho, san Lucas, además de contar la gran efusión que tuvo lugar en el Cenáculo cincuenta días después de la Pascua (cf. Hch 2, 1-13), informa de otras irrupciones extraordinarias del Espíritu Santo, que vuelven en la historia de la Iglesia. Hoy quiero centrarme en lo que se ha llamado el "pequeño Pentecostés", que tuvo lugar en la culminación de una etapa difícil en la vida de la Iglesia naciente.

   Los Hechos de los Apóstoles nos dicen que, después de la curación de un paralítico a la entrada del Templo de Jerusalén (cf. Hch 3, 1-10), Pedro y Juan fueron arrestados (Hechos 4, 1) porque anunciaban la resurrección de Jesús a todo el pueblo (cf. Hch 3, 11-26). Tras un juicio sumario, fueron puestos en libertad. Regresaron con sus hermanos y les contaron cuanto habían sufrido debido al testimonio de Jesús resucitado. En ese pasaje dice san Lucas que "todos unánimemente elevaron su voz a Dios" (Hechos 4, 24). Aquí San Lucas registra la mayor oración de la Iglesia que encontramos en el Nuevo Testamento, al final de la cual como hemos escuchado " tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios " (Hch 4, 31).
   Antes de considerar esta hermosa oración, se observa una actitud subyacente importante: ante el peligro, la dificultad, la amenaza, la primera comunidad cristiana no trata de hacer un análisis sobre cómo reaccionar, encontrar estrategias de cómo defenderse a sí mismos, o qué medidas tomar, sino que ante la prueba empiezan a rezar, se ponen en contacto con Dios.
   ¿Qué característica tiene esta oración? Se trata de una oración unánime y que coincide con toda la comunidad, que se enfrenta a una situación de persecución por causa de Jesús. En el original griego, san Lucas utiliza el vocablo homothumadon "todos juntos" “de acuerdo ", un término que aparece en otras partes de los Hechos de los Apóstoles, para enfatizar esta oración perseverante y unida (cf. Hch 1, 14, 2, 46). Esta concordia es el elemento fundamental de la primera comunidad y debería ser siempre fundamental para la Iglesia. No sólo es la oración de Pedro y Juan, que se encontraban en peligro, sino de toda la comunidad, porque lo que viven los dos apóstoles, no se refiere y afecta solo a ellos, sino a toda la Iglesia.   Frente a las persecuciones sufridas por causa de Jesús, la comunidad no sólo no tiene miedo y no se divide, sino que está profundamente unida en la oración, como una sola persona, para invocar al Señor. Esto, creo, es el primer prodigio que se produce cuando los creyentes son desafiados a causa de su fe: la unidad se refuerza, en lugar de verse comprometida, ya que está sostenida por una oración inquebrantable. La Iglesia no debe temer las persecuciones que en su historia se ve obligada a soportar, sino que debe confiar siempre, como Jesús en Getsemaní, en la presencia, en la ayuda y el poder de Dios, invocado en la oración.

   Demos un paso más: ¿Qué es lo que pide la comunidad cristiana a Dios en este momento de prueba? No pide la seguridad por vida frente a la persecución, ni que el Señor castigue a los que han encarcelado a Pedro y a Juan; piden solamente que se les conceda "proclamar con toda libertad" la Palabra de Dios (cf. Hch 4:29). Pide no perder la valentía de la fe, el coraje de anunciar la fe. Pero antes trata de comprender en profundidad lo que ha sucedido, trata de leer los acontecimientos a la luz de la fe y lo hace precisamente a través de la Palabra de Dios, que nos permite descifrar la realidad del mundo.
   En la oración que se eleva al Señor, la comunidad, ante todo, recuerda e invoca la grandeza y la inmensidad de Dios: "Señor, tú que creaste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos" (Hechos 4, 24). En la Invocación al Creador, sabemos que todo viene de Él, que todo está en sus manos, este es el conocimiento que nos da confianza y el coraje de que todo viene de Él, de que todo está en sus manos. A continuación, pasa a reconocer cómo Dios ha actuado en la historia. Comienza con la creación y continúa en la historia. Cómo ha estado cerca de su pueblo, mostrándose un Dios interesado en el hombre, que no se retira, que no abandona al hombre, y aquí se menciona explícitamente el Salmo 2, a la luz del cual viene leída la situación de dificultad que está viviendo en aquel momento la Iglesia.
   El Salmo 2 celebra la entronización del rey de Judea, pero se refiere proféticamente a la venida del Mesías, contra el cual nada podrán hacer la rebelión, la persecución, ni las injusticias de los hombres: «¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido». (Hch 4, 25) Es lo que nos dice proféticamente el Salmo sobre el Mesías. Y en toda la historia vemos esta característica rebelión de los poderosos contra el poder de Dios. Justo leyendo la Sagrada Escritura, que es Palabra de Dios, la comunidad puede decirle a Dios en su oración: «realmente se aliaron en esta ciudad..., contra tu santo servidor Jesús, a quien tú has ungido. Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano». (Hch 4, 27).

    Lo que ha sucedido se lee a la luz de Cristo, que es la clave para comprender también la persecución, la cruz que es siempre la clave para la Resurrección. La oposición contra Jesús, su Pasión y Muerte, se releen a través del Salmo 2, como actuación del proyecto de Dios Padre por la salvación del mundo. Y aquí se encuentra también el sentido de la experiencia de persecución, que la primera comunidad cristiana está viviendo; primera comunidad que no es una simple asociación, sino una comunidad que vive en Cristo; por lo tanto, lo que le sucede forma parte del diseño de Dios. Como le sucedió a Jesús, también sus discípulos encuentran oposición, incomprensión, persecución. En la oración, la meditación sobre la Sagrada Escritura a la luz del misterio de Cristo ayuda a leer la realidad presente dentro de la historia de salvación que Dios actúa en el mundo, siempre a su modo.
   Precisamente por este motivo, la solicitud que la primera comunidad cristiana de Jerusalén dirige a Dios en la oración no es la de ser defendida, ni de que se le ahorre la prueba, o la de lograr éxito, sino solamente la de poder proclamar con «parresia» es decir con franqueza, con libertad, con valentía, la Palabra de Dios (cfr Hch 4,29).

  El ruego añade luego el que este anuncio esté acompañado por la mano de Dios, para que se realicen curaciones, signos y prodigios (cfr Hch 4,30), para que sea visible la bondad de Dios, es decir, una fuerza que trasforme la realidad, que cambie el corazón, la mente, la vida de los hombres y traiga la novedad radical del Evangelio.
    Cuando terminaron de orar --anota san Lucas- «tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios». (Hch 4, 31). Tembló el lugar, es decir que la fe tiene la fuerza de transformar la tierra y el mundo. El mismo Espíritu que habló por medio del Salmo 2 en la oración de la Iglesia, irrumpe en la casa e inunda el corazón de todos aquellos que han invocado al Señor. Éste es el fruto de la oración coral que la comunidad cristiana eleva a Dios: la efusión del Espíritu, don del Resucitado que sostiene y guía el anuncio libre y valiente de la Palabra de Dios, que impulsa a los discípulos del Señor a salir sin miedo para llevar la buena nueva hasta los confines del mundo.
   También nosotros, queridos hermanos y hermanas, debemos saber presentar los acontecimientos de nuestra vida cotidiana en nuestra oración, para buscar su significado profundo. Y así como la primera comunidad cristiana, también nosotros, dejándonos iluminar por la Palabra de Dios, a través de la meditación sobre la Sagrada Escritura, podemos aprender a ver que Dios está presente en nuestra vida, presente aun en los momentos difíciles, y que todo –también las cosas incomprensibles– forma parte de un diseño de amor superior, en el que la victoria final sobre el mal, sobre el pecado y sobre la muerte es verdaderamente la del bien, de la gracia, de la vida, de Dios.

   Así como a la primera comunidad cristiana, la oración nos ayuda a leer la historia personal y colectiva en la perspectiva más justa y fiel, la de Dios. Y también nosotros queremos renovar el pedido del don del Espíritu Santo, que caliente el corazón e ilumine la mente, para reconocer cómo el Señor realiza nuestras invocaciones según su voluntad de amor y no según nuestras ideas. Guiados por el Espíritu de Jesucristo, seremos capaces de vivir con serenidad, valentía y alegría en cada situación de la vida y, con san Pablo gloriarnos «de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulación produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza. Y la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado» (Rm 5, 3-5). Gracias.

lunes, 23 de abril de 2012

¡¡¡MAGNIFICAT ANIMA MEA DOMINUM!!!

   No hay palabras mejores para expresar lo vivido estos días de Ejercicios, acompañando a estas 29 mujeres de diversas condiciones, procedencias, niveles de cultura religiosa... y confesiones religiosas (una protestante, otra de sensibilidad ortodoxa, otra que sale a penas de una secta)
   Cuando hace unos días os anunciaba que sería una aventura apasionante no me terminaba de dar cuenta de lo que nos esperaba.¡Qué aventura!
  Una pasada de ambiente de recogimiento, de silencio, de oración profunda... de docilidad ¿Es posible? ¿treinta mujeres juntas 5 dias pueden vivir eso? ¡A las pruebas me remito!

   Que hermosura de ver la transformación de esos rostros que llegan crispados por las preocupaciones, tensiones, temores, miedos, que cada trae al llegar: la serenidad, el sosiego, la paz, la confianza a pesar de los combates va ganando terreno día tras día.
   Y qué decir de la transparencia de esas almas cuando te vienen compartiendo todo lo que van viviendo, y qué facil es a veces manifestarles la evidencia del trabajo escondido que el Señor ha realizado en ellas.
   Entre ellas se encontraban dos recientemente convertidas. Se han ido agradecidas de la gran ayuda que les hemos brindado para crecer y afianzarse en la fe. Pero no se dan cuenta de lo que nos han aportado como testimonio de "sed de Dios". Verdaderas enamoradas apasionadas de Cristo, de un candor evangélico fuera de serie. ¡Qué gozada! Una nos compartía que no podía comulgar al vivir en una situación irregular, "pero cómo deseo adorar a Jesús en la Hostia Consagrada. Necesito a mi Jesús, verlo, aunque no le pueda recibir; al menos puedo comtemplar su blancura, su anonadamiento"
   La experiencia profunda del Amor incondicional infinito que Dios tiene a cada una ha transformado los esquemas mentales de muchas. Personas heridas, acomplejadas, maltratadas verbal y físicamente hacen experiencia de un Dios, de un Cristo que sana, que da sentido a una vida aparentemente fracasada. La vida no nada es fácil. Saben al salir de aquí que les esperan nuevos combates, que el ambiente de fuera, las circunstancias no han cambiado. Pero ellas no viviran su vida de la misma manera.
  "Venía con ganas de aprender, me voy con grandes deseos de amar" nos compartía al terminar la protestante del grupo.
   "Llegué aquí aplastada por la soledad, he encontrado aquí una delicada y agradable compañía" fue el testimonio de una mujer maltratada verbal y físicamente por su cónyugue.
   "Vine buscando una respuesta y me voy con también con varias respuestas a otras cuestiones."
  "¡Qué sencillez de todas las enseñanzas recibidas. Me voy contenta de haber podido abordar la fe de manera clara"

   La más jóven afirmaba que cuando oía el pasage del TGV (AVE francés) pensaba en la necesidad que tienen hoy los hombres de encontrar lugares cómo este donde el tiempo parece detenerse para poder ir a lo esencial.
   "Habitualmente mi experiencia religiosa permanece en la cabeza; por la primera he hecho la experiencia del Amor de Dios con el corazón. Si supiérais con qué ansia deseaba tras la predicación encontralo en el contacto con su Palabra." " Estos Ejercicios estructuran sin rigidez"
   Podría continuar toda la lista de testimonios. Resumo en varias constantes:
 - la primera el deseo de dar a conocer los Ejercicios para que otros muchos puedan beneficiar de esta aventura apasionante y necesaria. 
 - Otra : el agradecimiento al trio que ha acompañado la tanda. Predicación a tres voces, el trío resultaba complementario en la diversidad: el P. Claudio, didáctico con sus simpáticos y significativos dibujos en la pizarra blanca, predicación profunda, amena, delicada; Sr Chantal M., apasionante narradoran de las vidas de santos y de la sencillez desarmante de los evangelios; y a una servidora le tocó ser la comediante del trio(yo creo que mi simpático acento español contribuía bastante), haciendo a veces reir hasta las lágrimas y haciendo pasar así entre cal y arena las grandes exigencias de una vida auténticamente cristiana. " Me estaba mordiendo de risa y de repende recibo en plena cara justo lo que necesitaba oir para tomarme la vida más en serio. Y estos por tres veces. ¡Qué fuerte hermana!"

   Gracias Señor por concedernos ayudar a las almas, a descubrir más y mejor tu  Gran Amor.
   Gracias Señor por esta vocación preciosa de Cooperatrices Parroquiales al servicio de los Cenáculos de nuestros tiempos, de estas Pentecostés de nuestros tiempos en las que el Señor realiza tan grandes transformaciones.
   Maravillosa experiencia. Quien no la ha hecho no sabe lo que se pierde.

sábado, 21 de abril de 2012

MARIA, MAESTRA DE ORACION

   
   María sale a nuestro encuentro como la Madre, siempre disponible a las necesidades de sus hijos. Mediante la luz que brota de su rostro, se trasparenta la misericordia de Dios. Dejemos que su mirada nos acaricie y nos diga que Dios nos ama y nunca nos abandona. 
   María nos recuerda que la oración, intensa y humilde, confiada y perseverante debe tener un puesto central en nuestra vida cristiana. La oración es indispensable para acoger la fuerza de Cristo. “Quien reza no desperdicia su tiempo, aunque todo haga pensar en una situación de emergencia y parezca impulsar sólo a la acción” (Deus caritas est, n. 36). 
  Dejarse absorber por las actividades entraña el riesgo de quitar de la plegaria su especificad cristiana y su verdadera eficacia. 
   En el Rosario, se concentra la profundidad del mensaje evangélico. Nos introduce en la contemplación del rostro de Cristo. De esta oración de los humildes podemos sacar copiosas gracias.
Benedicto XVI

martes, 17 de abril de 2012

HOMENAJE A PAPA

Hace varios dias anunciamos el nacimiento para el cielo de nuestro querido José Maria Fontdevilla. Hemos pedido a sus hijos que nos enviaran el homenaje que le hicieron en el funeral para compartilo con vosotros.
Hace ya tiempo que estabas enfermo y todos sabiamos que llegaria este momento, pero nos tenías mal acostumbrado porque con tu vitalidad y energia superabas los obstaculos.
Ahora que nos has dejado, te queremos volver a expresar todo nuestro agradecimiento.
Tenias un don especial por conectar con la singularidad de cada uno de nosotros, siempre tenias un detalle diferente para cada uno. Aunque tuviesemos nuestras diferencias, nos aceptabas como eramos.
GRACIAS POR HACERNOS SENTIR UNICOS
Tenias la capacidad de admirarte de todo lo que nos envuelve: el movimiento que habia en la plaza, los cambios de la naturaleza, cuando florecian las "xicrandes", los primeros brotes de las viñas del marqués...Sabias encontrar la belleza en cada cosa, hasta en las mas simples, salias a la terraza del rellano de casa y nos hacias recoger las piedras que considerabas bonitas.
GRACIAS POR APRECIAR LA BELLEZA DE LO QUE NOS RODEA
Tenias una gran curiosidad por saber. Tus intereses eran tan amplios que siempre nos has sorprendido: la historia,  la religion, el derecho...Te gustaba investigar y conocer, pero lo mas importante era la pasión que ponias en todo lo que hacias.
GRACIAS POR DESPERTARNOS LA CURIOSIDAD Y LAS ANSIAS DE APRENDER
Has sido una persona profundamente religiosa, con grandes convicciones. La oración ha sido un pilar fundamental en tu fe. La fidelidad a tus principios no ha dejado de lado, que por encima de todo , está el respeto i la aceptación de las personas.
GRACIAS POR TU HUMANIDAD
Para nosotros has sido un ejemplo de vida cristiana: nos has ayudado cuando lo hemos necesitado, has reaccionado con gran entereza delante de situaciones dificiles, has sido desprendido y generoso, has enfrentado la vida con alegria y optimismo.
 GRACIAS POR TU GENEROSIDAD, POR TU ALEGRIA Y POR TU FE
  No te ha gustado nunca juzgar a las personas ni fijarte en aspectos negativos, nos has enseñado que el rencor no lleva a ninguna parte, sino que el perdon era el camino mejor. De forma natural perdonabas, sin orgullo y te hacias cargo de los problemas de los demas.
GRACIAS POR ENSEÑARNOS LO QUE ES EL VERDADERO  AMOR
Hemos dado gracias por el padre que hemos tenido y tambien queremos dar las gracias a la mama.
Gracias , mamà, porque siempre has estado a su lado, contenta, solicita, ilusionada, incansable. Para nosotros tu tambien eres un gran ejemplo
GRACIAS POR LOS PADRES QUE HABEIS SIDO.
Antes de marchar, en nombre de toda la familia queremos agradeceros el soporte y la compañia que nos estais dando y esperamos que su recuerdo sea parte nuestra

lunes, 16 de abril de 2012

CELEBRACIONES VARIAS

   Sí. Mi silencio no es desdeño de nuestro blog, pero los ministerios de estos días me impidan la asiduidad cotidiana. Hoy mismo comienzo en Chabeuil con dos otros CPCR a acompañar una tanda de Ejercicios a 29 mujeres venidas de diversos puntos de Francia y Suiza. Una apasionante aventura.
   Con esto se me acumulan las celebraciones. Vamos a ver si de un golpe nos ponemos al día.

  En primerísimo lugar hacemos memoria del cumpleaños de nuestro querido Papa. ¡Su valor, fortaleza, su humildad, su positivismo me impresionan bastante! Y no soy la única.
   Desde aquí nos unimos juntos a la acción de gracias por tan hermosa existencia, y pedimos al Señor que siga iluminando, fortaleciendo, y guiando los pasos de su " humilde servidor".

   Durante la Semana Santa una nueva maravilla vio la luz en nuestro planeta. Se trata del pequeño Tomás Melendo Martínez, primogénito de Tomás y Mª Victoria Martinez que ha hecho Ejercicios con nosotros en varias ocasiones: El pequeño es nieto de nuetsros queridos amigos Mercé y Francisco Martínez, ejercitante veterano que colabora con nosotros en el blog. Nos unimos a la alegría de todos por este pequeño y lo confiamos al Señor por medio de la protección materna de María.

    Y las familias CPCR no se lo montan nnada mal: Ayer tuvieron una jornada de encuentro en Aiguafreda en la parroquia de Mossén Joan Carles Serra. Nos envian algunas fotos para darnos envidia.

sábado, 14 de abril de 2012

PRODIGIO DE LA MISERICORDIA

 
El mundo actual no podrá levantarse 
sin un prodigio de la Misericordia del Corazón de Jesús, 
infundiéndole una prodigiosa esperanza y confianza 
para atraerlo a Cristo, y obtener que en fin, 
se arroje en el Corazón mismo de Dios y sea salvado. 
 
 
¡Oh Jesús que sois todo Corazón! 
Confío en Vos por todos los que de Vos desconfían. 
Confío que me haréis santo, 
por todos los que uno tras otro van perdiendo 
esta confianza que tanto os honra.    
Confío que mis pecados no os apartaran de mí, 
por todos los que uno tras otro, 
al verse débiles acaban por desmayar y alejarse de Vos. 
Confío que a pesar de tanta tibieza mía, 
de tanta culpa, tanta distracción, tanta ingratitud,
      Vos no dejareis de asistirme siempre.
 
Padre Vallet

viernes, 13 de abril de 2012

"USURPAR" LA MISERICORDIA



"Yo lo que no puedo obtener por mi mismo, 
me lo apropio (literalmente, !lo usurpo!) 
con confianza del costado traspasado del Señor, 
porque está lleno de misericordia. 
Mi mérito por lo tanto es la misericordia de Dios. 
No soy pobre de méritos mientras Él sea rico de misericordia. 
Pues si la misericordia del Señor es mucha (Sal 119, 156), 
yo tendré abundancia de méritos.
 ¿Y que es de mi justicia? 
Oh Señor, me acordaré solamente de tu justicia. 
De hecho esa es también la mía, 
porque tú eres para mí justicia de parte de Dios”
San Bernardo

jueves, 12 de abril de 2012

NUESTRA VISTORIA


Algunos Padres de la Iglesia han encerrado en una imagen todo el misterio de la redención. Imaginemos, decían, que tenga lugar en el estadio una lucha épica. Un valiente ha enfrentado al cruel tirano que tenía esclavizada la ciudad, y con enorme esfuerzo y sufrimiento, lo ha vencido. Tú estabas en las graderías, no has luchado, ni te has esforzado ni te han herido. Pero si admiras al valiente, si te alegras con él por su victoria, si le tejes coronas, provocas y agitas a la asamblea por él, si te inclinas con alegría por el vencedor, le besas la cabeza y le das la mano, en definitiva, si tanto deliras por él, hasta considerar como tuya su victoria, te digo ciertamente que tú tendrás parte en el premio del vencedor.
Pero aún hay más: supongamos que el vencedor no tenga ninguna necesidad del premio que ganó, pero quiera más que nada, ver honrado a su sostenedor y considerar el premio por el que luchó, como la coronación del amigo. ¿En tal caso aquel hombre no obtendrá quizás la corona, incluso si no ha luchado ni ha sido herido? ¡Por supuesto que sí!
 Así, dicen estos padres, sucede entre Cristo y nosotros. "Él, en la cruz, ha vencido a su antiguo enemigo". "Nuestras espadas --exclama san Juan Crisóstomo--, no están ensangrentadas, no estábamos en la lucha, no tenemos heridas, la batalla ni siquiera la hemos visto, y he aquí que obtenemos la victoria. Suya fue la lucha, nuestra la corona. Y visto que hemos ganado también nosotros, debemos imitar lo que hacen los soldados en estos casos: con voces de alegría exaltamos la victoria, entonamos himnos de alabanza al Señor"
P.Rainero Cantalamesa, Viernes Santo 2012

martes, 10 de abril de 2012

Ejercicios espirituales: testimonios


Durante la Semana santa hemos tenido un grupo de hombres unidos a cristo en la Esperiencia Pascual, de la mano de los Ejercicios espirituales de San Ignacio.
Os ofrecemos los testimonios que nos compartieron, sabiendo que lo mas grande es el secreto entre ellos y el Senor.
Un profesor: Agradezco el ejemplo de mis compañeros, ejemplo de recogimiento y el ambiente de silencio. En estos Ejercicios, busqué purificar mi mirada, conocer más a Cristo. He podido hacer elecciones para mi vida cotidiana y una decision importante en vida.

Un comercial: Entré en los Ejercicios muy nervioso. Tuve muchos impedimentos en venir. Aquí, la meditación y el silencio me ayudaron a comunicar con Dios. Antes de venir, esto de comunicarme con Dios me parecía muy duro. No fue así. Me voy relajado, contento, feliz.

Un jubilado de Tarragona: Hago Ejercicios Espirituales desde hace 20 años. No es fácil, porque en Tarragona hay las festividades de Semana Santa. En los Ejercicios, pido perdón por mis faltas, agradezco al Señor sus dones, y pido un aumento de amor. Este año, medité mucho sobre el amor. Nos falta el amor. He sentido consolaciones y desolaciones, pero finalmente, me quedo con el Amor del Señor. Me voy muy satisfecho.

Un neocatecumenal: El año pasado no pude hacer los Ejercicios. Por esto, este año, vine con mucha ansia de recibir. Vine sin embargo con un poco de recelo porque en los últimos, hace 2 años fueron muy áridos. Este año, el primer día, tuve una consolación constante. El segundo día no fue igual, pero intenté dialogar con el Señor. Hoy, fue un regalo, tuve una mañana maravillosa.


Un profesor jubilado: Medité sobre la pasión y resurrección del Señor. Fui consolado mucho por la Resurrección. Tenemos que vivir con alegría, y comunicarla: dar amor a los prójimos, a la familia... Los que somos voluntarios, tenemos que responsabilizarnos más.

Un jubilado de Barcelona: He venido para reafirmar mi vida cotidiana, para seguir el camino que me manda el Señor de seguir. La meditación, la Paz del retiro me ayudaron en esto. Encuentro cómo comportarme y proclamar la Buena Nueva de la fe.

Un docente jubilado: Estos 3 días fueron el Evangelio puro. Hago Ejercicios y soy cursillista y lo uno me ayuda al otro. Voy a ser rector de un cursillo en Mayo y vine a llenarme del Señor para transmitirle. Tengo que ser testigo del amor del Señor.

Otro jubilado: Vengo a esta casa desde el año 1995. Vine, por la revista “Avanzar” que tenían unas religiosas. Hice la primera tanda con el P. Pereda. Me costó venir a esta tanda. Me ha costado entrar. Luego, fue maravilloso. El jueves Santo hubo un cambio: estuve en desolación. Doy gracias al Señor por la gracia que me ha dado y que me da gozo. Mi brújula esta fijada ahora en Jesús directamente.


Un habitante de Sabadell: Doy gracias por estos preciosos días de retiro. Gracias al Padre, al seglar que le ayudó y a las Hermanas.

Un comerciante: Vine a buscar ayuda: mi voluntad tiene siempre que ajustarse a la de Dios. Jesús dijo “Yo soy el Camino, la verdad y la vida”. Es el Camino: mirándole, descubro más su voluntad sobre mi vida, vivo en verdad y me lleno de su Vida: su gracia, su fuerza. Tengo que no perder esta vida y transmitirla. Estos días me ayudaron a interiorizar esto. Ahora, lo tengo que poner en práctica cada día.
 

lunes, 9 de abril de 2012

EL CIRIO PASCUAL


   La Iglesia presenta el misterio de la luz con un símbolo del todo particular y muy humilde: el cirio pascual
   Esta es una luz que vive en virtud del sacrificio. La luz de la vela ilumina consumiéndose a sí misma. Da luz dándose a sí misma. Así, representa de manera maravillosa el misterio pascual de Cristo que se entrega a sí mismo, y de este modo da mucha luz.
   La luz de la vela es fuego. El fuego es una fuerza que forja el mundo, un poder que transforma. Y el fuego da calor. También en esto se hace nuevamente visible el misterio de Cristo. Cristo, la luz, es fuego, es llama que destruye el mal, transformando así al mundo y a nosotros mismos. Como reza una palabra de Jesús que nos ha llegado a través de Orígenes, «quien está cerca de mí, está cerca del fuego». Y este fuego es al mismo tiempo calor, no una luz fría, sino una luz en la que salen a nuestro encuentro el calor y la bondad de Dios.
    El gran himno del Exsultet, que el diácono canta al comienzo de la liturgia de Pascua, nos hace notar, muy calladamente, otro detalle más. Nos recuerda que este objeto, el cirio, se debe principalmente a la labor de las abejas. Así, toda la creación entra en juego. En el cirio, la creación se convierte en portadora de luz. Pero, según los Padres, también hay una referencia implícita a la Iglesia. La cooperación de la comunidad viva de los fieles en la Iglesia es algo parecido al trabajo de las abejas. Construye la comunidad de la luz. Podemos ver así también en el cirio una referencia a nosotros y a nuestra comunión en la comunidad de la Iglesia, que existe para que la luz de Cristo pueda iluminar al mundo.
    Roguemos al Señor en esta hora que nos haga experimentar la alegría de su luz, y pidámosle que nosotros mismos seamos portadores de su luz, con el fin de que, a través de la Iglesia, el esplendor del rostro de Cristo entre en el mundo (cf. Lumen gentium, 1). Amén.
Benedicto XVI, Vigilia Pascual 2012

domingo, 8 de abril de 2012

EN EL SILENCIO, CRISTO HA RESUCITADO!!!

   
   ¡¡¡ Feliz, gozosa, Santa Pascua del Señor!!!
  Sí. Está vivo. La muerte no tuvo la última palabra. Por un momento poneros en el pellejo de los apóstoles, de las mujeres que le seguían cuando le viuieron muerto y bien muerto, y ahora... vivo, de una vida resplandeciente.
  Nos hemos acostumbrado al mensaje de la Pascua, pero nos queda aún mucho para vivir en el gozo y la alegría de la victoria de finitiva de Cristo.
   El Señor ha resucitado, ha resucitado de noche.
   Ha resucitado en el silencio para el mundo.

  Ha resucitado sin que nadie ni lo viera ni pudiera verlo, porque la Resurrección como tal es un acontecimiento que supera las dimensiones de nuestro mundo y no puede ser observable como tal.
   La Resurrección, sí, ha dejado sus signos entre nosotros: el sepulcro vacío, las apariciones y luego la presencia viva del Señor en nuestra existencia, a través de la Iglesia, en el mundo. Pero la Resurrección como tal no podía ser observable por nadie. Y si al Señor le gusta hacer las cosas en silencio y sin ser visto, la más radical de todas ha sido la Resurrección, porque nadie, ni siquiera la Virgen ni San José como fue en Navidad, han sido testigos, nadie, nadie.
   Y el Señor ha resucitado de noche. Sabemos que cuando las mujeres iban hacia el sepulcro estaba aún oscuro, estaba amaneciendo y se lo encontraron ya vacío. Y esto es verdaderamente significativo para nosotros porque Cristo es la luz del mundo, es el que ha iluminado las tinieblas del mundo, y con su Resurrección ha disipado las tinieblas del pecado, del sufrimiento y de la muerte. 
  El sepulcro que encontramos vacío es como el signo que nos hace comprender que toda realidad de pecado, de sufrimiento y de muerte ha sido transformada y vencida. El Señor ha resucitado y por eso toda realidad de oscuridad, de noche, en nuestra vida ha sido ya vencida.
   Si todavía en nuestra vida vemos que caminamos en el momento oscuro, llegará la luz, ha de llegar siempre, llegará.  

   Y llegará sin tardar, llegará en nuestra vida. Y tenemos que aprender a ver las cosas con la mirada de fe.   Tenemos que aprender a ver en el sufrimiento, en la cruz, en la oscuridad, incluso hasta en nuestro propio pecado, si desgraciadamente sucede, el anticipo, el camino que nos lleva hacia la vida. Tenemos que aprender a ver en toda oscuridad el anuncio de la gloria.
   Porque como dice un sacerdote amigo mío: todos los sufrimientos, todas las cruces están heridas de resurrección.  
   Por eso tenemos que aprender a vivir desde la alegría y el gozo de la Resurrección y aprender a comprender toda realidad de sepulcro, de sepulcro, que parece encerrada y tapada e irremediable, toda realidad de sepulcro comprender que está herida de resurrección. Y que el Señor lo ha hecho y Él es quien destapa, abre los sepulcros, quien desata los cepos, las ataduras, las cadenas, Él lo hace, Él lo hace y lo hará. 

   Y para nosotros desde la mañana de la Resurrección cada día que amanece es para nosotros el recuerdo vivo de Jesucristo resucitado. El amanecer del nuevo día tendría que traer para nosotros siempre la memoria de la Resurrección.
   ¿Conocéis alguna noche en la que luego no haya salido el sol? ¿Habéis entrado en algún túnel que luego no tuviera salida y habiendoos avisado que la tenía?
   Dejémonos alcanzar por la alegría, el gozo de Cristo Vivo.

jueves, 5 de abril de 2012

MI HORA ESTÁ CERCA

"MUERO DE NO MORIR"
   6-4-1909,  Jueves Santo, después de una hora y media frente al monumento, el Padre  Vallet expresa un diálogo entre el Señor y su alma, a partir de un pasaje de S.Mateo 26,18 "MI HORA SE ACERCA". Os lo ofrecemos para el Triduo Santo que hoy comenzamos y en el que el blog permanecera en silencio, hasta la Pascua.


    EL ALMA: Dime, Maestro, ¿Cuál es ese tiempo? ¿Cuál es tu tiempo Señor? ¿Que es ese tiempo que ya se nos acerca? Quizás Señor yo no comprenda lo que quieres decir con ello! ¿No te he ofendido bastante para que tu quieras dejar venir ese tiempo que tantas veces has profetizado? ¿Es el tiempo en el que debemos escandalizarnos de Ti, renegarte? ... ¿Es el tiempo de tu Pasión y sus dolores, es el tiempo de tu muerte? ... ¡Y lo llamas tuyo! ¡Oh Jesús mío, si pudiera retenerlo, si pudiera yo, sufrir en tu lugar. Si ese tiempo pudiera ser el de tu gloria! ¡Si pudiera robarte ese tiempo que dices tuyo! ¡No me reprendas como a Pedro! Que yo no sea escándalo tan miserable! Tu tiempo llegó, ahí esta muy cerca y yo acabo de pecar ahora! ¡Qué pena, Dios mío! ¡Que mis faltas tan grandes estén tan cerca de tu tiempo! ¿Por qué, Señor, ese tiempo debe ser tuyo? ¿Por qué lo amas hasta ese punto? ¡Oh, si al menos estuviera más lejos de mis pecados!
    JESÚS: Alma de mi amor, no tengas miedo, pues te he amado, tu eres mía. Te amaré hasta el final. Ven, descansa sobre mis rodillas, abrázame, reposa tu cabeza sobre mi corazón... Sí, mi tiempo se acerca, está muy cerca, en el que mi corazón oprimido podrá derramarse, mis deseos cumplirse, el tiempo en donde, vuestros corazones purificados, los tendré al abrigo de mis enemigos! Si (alma mía) mío es el tiempo porque es vuestro. ¡Es vuestro verano y el mío, es mi siega y vuestra cosecha, tiempo de abundancia y de riqueza, de embriaguez! 
   Es también mi tiempo porque es de dolores, de agonías, abandono, desprecio, humillación y muerte, pues muero de no morir. Es el tiempo que espero desde mi Encarnación, mi infancia, toda mi vida. Fue el tormento de mi vida entera, no por parecerme amargo, sino por estar demasiado lejos. Ahora al fin, pasó esta espera de eternidad; aquí está mi tiempo! Lo encontraré breve, lleno de dulzura, un día muy rápido, con grandes frutos y beneficios...  
   Es mi día, el de tu libertad y de la redención de todos lo que amo y he elegido. ¡Con gran deseo he deseado ver este día! En él consumaré la Obra de mi Padre; en él seré todo vuestro, con toda mi alma, mi cuerpo, mi sangre; en ese día os daré el Reino, en él os daré la luz. ¡Es mi día y mi tiempo, alma de mi Alma!

    Consuélate, como se consuela y resigna mi Santísima Madre, mi perfecta, mi paloma; consuélate con Ella: es mi tiempo en el que debo dártela en toda verdad por Madre, para que te alimentes de su seno, que te formes en su corazón y que te unas a Mí con lazo estrecho con la misma Madre, que tú seas así mi dulce hermana, mi  hija amada, mi santa esposa, porque tú serías hija de mi Hermana, de mi Hija, de mi Esposa querida y llena de dulzura.

    EL ALMA: ¡Oh Jesús, mi buen Jesús, si tu tiempo debe llegar, ¿cómo llegará el mío? ¡Cómo, Señor, debo consumirme en este deseo! Si tú, Señor, esperas ese día de tus hijos, ¡cómo no voy a esperar yo, el de mi Padre! ¡Pobres deseos de una espera que debería atormentarme! Dame al menos, buen Jesús, dolor y muerte de no amarte. Mi tiempo ¿no se acerca? ¡El tiempo de mi conversión tan deseada! El tiempo de llenar tu corazón. 
   Oh, mi Jesús, mira mi tibieza y mi frialdad, el invierno eterno de mi miseria, mi orgullo de siempre, mi noche continua de ignorancia y de falta de fe! ¿Cuándo, Señor, vendrá el día? "Mi tiempo se acerca"(dices Tú) y ¿el mío? Cuándo será, Señor, que sabré que puedo sufrir por ti, mi Dios, y aprender a amarte? 
   "Y muero de no morir" y de no sufrir y de no amarte! ¿Cuándo vendrá, Señor, el tiempo de darte satisfacción por mis pecados y mis ofensas, de desagraviarte de mis desprecios? ¿Será necesario que antes te traicione? ¿Que me escandalise de Ti, que te niegue? ¡Oh, esto no, Señor mío, mi Vida, mi Amado de gran precio! Eso no. No desprecies este pobre capullo de humilde cardo, Esposo lleno de delicias, blanco y rico en color,  esto no ! ¡Esplendor del Rey eterno y su gloria, Amor, Amor, eso no! 
   Que llegue mi tiempo, el de mi juicio mil veces repetido, aún el de mi infierno, pero con tu amor, antes que negarte y ofenderte más. ¡Venga enfin mi tiempo de sacrificio, de humillación y de dolor! ¡Que llegue en fin sobre mí esta hora llena y tuya, mientras que, por amor, estas desnudo sobre la Cruz! Con gran deseo deseo esta hora,. Quiero y aspiro muy fuerte y lo espero de Ti... El tiempo se acerca y estoy ¡tan distraído! Retrasa Señor, tu día: no he hecho aún penitencia por mis pecados, no he llorado a tus pies, no los he ungido con perfume, no he derramado sobre tus cabellos dorados el precioso ungüento de la penitencia. Espera un poco, Jesús mío. Dame, sin tardar, tu gracia. 
     Madre de dolores, ven pronto en mi auxilio. ¡Llegó el día del amor, el día de Bodas, y mi corazón está cerrado! Mi lámpara está apagada y sin aceite, el día de la luz y no veo el celeste Banquete, no tengo hambre de él. ¡Oh, qué enfermo estoy! ¡Salud de los enfermos! ¡Vaso de devoción! ¡Madre de Cristo! Rosa mística, ven. A.M.D.G."