jueves, 30 de octubre de 2014

Mañana es la vigilia de la fiesta de Todos los Santos y en muchos lugares se están preparando vigilias de oración.
Prepárate para ser luz en la noche: 
   donde unos piden, tú da
   donde se asusta, tú da confianza
   donde amenazan, tú da esperanza;
   donde se recurre a la magia, tú a la oración.
Cambia muerte y oscuridad por vida;
   terror y miedo por alegría
   violencia por paz y amor
   amedrentamiento y chantaje por respeto y entrega
Una celebración a la que todos se puedan sumar.
¿Has pensado cómo celebrar el viernes desde la Vida?. Hay alternativas, Dios es alegre.
 
Nosotras participaremos en la Parroquia de los Franciscanos de Granollers en la Vigilia de oración Nos ayudarán con la animación musical un matrimonio de Cardedeu (Barcelona) que canta fenomenal: COR NOU
Viviremos un tiempo precioso de ALABANZA, ADORACIÓN, ENSEÑANZA y SANACIÓN en la noche de los vivientes, de los que han resucitado con Cristo, de los hijos de la luz, de los SANTOS. 
Queremos unirnos a ellos, a los mejores hijos de la Iglesia, para alabar y bendecir al PADRE, al HIJO y al ESPÍRITU SANTO y llenarnos así de su santa alegría.
¿Te vienes? Puedes invitar a quien quieras.
 
La Fiesta de los Campeones (Holywin), 
en Madrid: http://misionmas.wordpress.com/

miércoles, 29 de octubre de 2014

CAMBIAR LA MIRADA

Hace unas semanas salí a pasear una noche por la ciudad. Sin comerlo ni beberlo me encontré en el medio de una plaza en la que un montón de inmigrantes se estaban preparando para pasar la noche al raso.
Al atravesar la plaza, me crucé con una anciana que tiraba de un carrito de la compra camino de su casa. Pocos metros detrás de ella, vi a dos inmigrantes africanos que parecían seguirla. Entonces me di la vuelta y desde la distancia empecé a mirar, sospechando que estos dos inmigrantes quisieran robarle el carro o la cartera. Sin embargo no fue así, sino que lo que hicieron cuando llegaron donde estaba la anciana, fue ayudarle a subir el carrito por unas escaleras que llevaban a su casa. Así que sentí una sorpresa muy agradable, que rápidamente cambió en vergüenza por la sospecha y los prejuicios que había proyectado automáticamente hacia esas dos personas.
Entonces me di cuenta de que en la vida, la mayoría de las veces miramos a las personas con una mirada que no nos descubre lo que son, sino lo que según nuestros esquemas deberían ser. Di gracias porque Dios mira a cada uno de un modo diferente al que miramos nosotros. Y me di cuenta de lo necesario que es cambiar la mirada, para que poco a poco sea más humana, por ser más parecida a la de Dios.

martes, 28 de octubre de 2014

Transmisores de la alegría

   La alegría exige ser comunicada. El amor exige ser comunicado. La verdad exige ser comunicada. Quien ha recibido una gran alegría, no puede guardársela solo para sí mismo, debe transmitirla. Lo mismo vale para el don del amor, para el don del reconocimiento de la verdad que se manifiesta.
  Cuando Andrés encontró a Cristo, no pudo hacer otra cosa que decirle a su hermano: «Hemos encontrado al Mesías». Y Felipe, al cual se le donó el mismo encuentro, no pudo hacer otra cosa que decir a Bartolomé que había encontrado a aquél sobre el cual habían escrito Moisés y los profetas. 
   No anunciamos a Jesucristo para que nuestra comunidad tenga el máximo de miembros posibles, y mucho menos por el poder. 
  Hablamos de Él porque sentimos el deber de transmitir la alegría que nos ha sido donada.

  Seremos anunciadores creíbles de Jesucristo cuando lo encontremos realmente en lo profundo de nuestra existencia, cuando, a través del encuentro con Él, nos sea donada la gran experiencia de la verdad, del amor y de la alegría.


  Forma parte de la naturaleza de la religión la profunda tensión entre la ofrenda mística de Dios, en la que se nos entrega totalmente a Él, y la responsabilidad para el prójimo y para el mundo por Él creado. 
  Marta y María son siempre inseparables, también si, de vez en cuando, el acento puede recaer sobre la una o la otra. El punto de encuentro entre los dos polos es el amor con el cual tocamos al mismo tiempo a Dios y a sus Criaturas.
  ‘Hemos conocido y creído al amor’: esta frase expresa la auténtica naturaleza del cristianismo. El amor, que se realiza y se refleja de muchas maneras en los santos de todos los tiempos, es la auténtica prueba de la verdad del cristianismo.
Papa emérito Benedicto XVI,  22 de octubre 2014

lunes, 27 de octubre de 2014

Retiro para hombres

Unos 15 hombres se reunían ayer para el retiro mensual esta vez predicado por el P. Rafa, cpcr
 "Cuando empezó, en mi orgullo, pensaba, 'otra vez voy a tener que tragarme una charla sobre la Eucaistía" decía alguno, "pero me di cuenta que aunque participo a la Misa cada día, nopor eso llevo una vida eucarística, entregada"
 Los testimonios fueron impactantes, y los rostros resplandecientes. Creo que la lección del Evangelio del día quedó muy clara: no podemos amar a Dios a quien no vemos sin amar a nuestros hermanos a quien vemos.

viernes, 24 de octubre de 2014

Un camino sinodal

  Puedo decir serenamente que – con un espíritu de colegialidad y de sinodalidad – hemos vivido verdaderamente una experiencia de “sínodo”, un recorrido solidario, un “camino juntos”.
  Y siendo “un camino” – como todo camino – hubo momentos de corrida veloz, casi de querer vencer el tiempo y alcanzar rápidamente la meta; otros momentos de fatiga, casi hasta de querer decir basta; otros momentos de entusiasmo y de ardor. Momentos de profunda consolación, escuchando el testimonio de pastores verdaderos (Cf. Jn. 10 y Cann. 375, 386, 387) que llevan en el corazón sabiamente, las alegrías y las lágrimas de sus fieles. Momentos de gracia y de consuelo, escuchando los testimonios de las familias que han participado del Sínodo y han compartido con nosotros la belleza y la alegría de su vida matrimonial. 
  Un camino donde el más fuerte se ha sentido en el deber de ayudar al menos fuerte, donde el más experto se ha prestado a servir a los otros, también a través del debate. Y porque es un camino de hombres, también hubo momentos de desolación, de tensión y de tentación, de las cuales se podría mencionar alguna posibilidad:
- La tentación del endurecimiento hostil, esto es el querer cerrarse dentro de lo escrito (la letra) y no dejarse sorprender por Dios, por el Dios de las sorpresas (el espíritu); dentro de la ley, dentro de la certeza de lo que conocemos y no de lo que debemos todavía aprender y alcanzar. Es la tentación de los celantes, de los escrupulosos, de los apresurados, de los así llamados “tradicionalistas” y también de los intelectualistas.
- La tentación del “buenismo” destructivo, que a nombre de una misericordia engañosa venda las heridas sin primero curarlas y medicarlas; que trata los síntomas y no las causa y las raíces. Es la tentación de los “buenistas”, de los temerosos y también de los así llamados “progresistas y liberalistas”.
- La tentacion de transformar la piedra en pan para romper el largo ayuno, pesado y doloroso (Cf. Lc 4, 1-4) y también de transformar el pan en piedra , y tirársela contra los pecadores, los débiles y los enfermos (Cf. Jn 8,7) es de transformarlo en “fardos insoportables” (Lc 10,27).
- La tentación de descender de la cruz, para contentar a la gente, y no permanecer, para cumplir la voluntad del Padre; de ceder al espíritu mundano en vez de purificarlo y inclinarlo al Espíritu de Dios.
- La Tentación de descuidar el “depositum fidei”, considerándose no custodios, sino propietarios y patrones, o por otra parte, la tentación de descuidar la realidad utilizando ¡una lengua minuciosa y un lenguaje pomposo para decir tantas cosas y no decir nada!
Queridos hermanos y hermanas, las tentaciones no nos deben ni asustar ni desconcertar, ni mucho menos desanimar, porque ningún discípulo es más grande de su maestro; por lo tanto si Jesús fue tentado – y además llamado Belcebú (Cf. Mt 12,24) – sus discípulos no deben esperase un tratamiento mejor.
  Personalmente me hubiera preocupado mucho y entristecido sino hubieran estado estas tentaciones y estas discusiones animadas; este movimiento de los espíritus, como lo llamaba San Ignacio (EE, 6) si todos hubieran estado de acuerdo o taciturnos en una falsa y quietista paz. En cambio he visto y escuchado – con alegría y reconocimiento – discursos e intervenciones llenos de fe, de celo pastoral y doctrinal, de sabiduría, de franqueza, de coraje y parresia. Y he sentido que ha sido puesto delante de sus ojos el bien de la iglesia, de las familias y la “suprema lex”: la “salus animarum” (Cf. Can. 1752). Y esto siempre sin poner jamás en discusión la verdad fundamental del Sacramento del Matrimonio: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la procreatividad, o sea la apertura a la vida (Cf. Cann. 1055, 1056 y Gaudium et Spes, 48).
  Esta es la Iglesia, la viña del Señor, la Madre fértil y la Maestra premurosa, que no tiene miedo de remangarse las manos para derramar el olio y el vino sobre las heridas de los hombres (Cf. Lc 10,25-37); que no mira a la humanidad desde un castillo de vidrio para juzgar y clasificar a las personas. Esta es la Iglesia Una, Santa, Católica y compuesta de pecadores, necesitados de Su misericordia. Esta es la Iglesia, la verdadera esposa de Cristo, que busca ser fiel a su Esposo y a su doctrina. Es la Iglesia que no tiene miedo de comer y beber con las prostitutas y los publicanos (Cf. Lc 15). La Iglesia que tiene las puertas abiertas para recibir a los necesitados, los arrepentidos y ¡no sólo a los justos o aquellos que creen ser perfectos! La Iglesia que no se avergüenza del hermano caído y no finge de no verlo, al contrario, se siente comprometida y obligada a levantarlo y a animarlo a retomar el camino y lo acompaña hacia el encuentro definitivo con su Esposo, en la Jerusalén celeste.
  ¡Esta es la Iglesia, nuestra Madre! Y cuando la Iglesia, en la variedad de sus carismas, se expresa en comunión, no puede equivocarse: es la belleza y la fuerza delsensus fidei, de aquel sentido sobre natural de la fe, que viene dado por el Espíritu Santo para que, juntos, podamos todos entrar en el corazón del Evangelio y aprender a seguir a Jesús en nuestra vida, y esto no debe ser visto como motivo de confusión y malestar.
Tantos comentadores han imaginado ver una Iglesia en litigio donde una parte esta contra la otra, dudando hasta del espíritu Santo, el verdadero promotor y garante de la unidad y de la armonía en la Iglesia. El Espíritu santo que a lo largo de la historia ha conducido siempre la barca, a través de sus Ministros, también cuando el mar era contrario y agitado y los Ministros infieles y pecadores.
  Y, como he osado decirles desde inicio, era necesario vivir todo esto con tranquilidad y paz interior también, porque el sínodo se desarrolla cum Petro et sub Petro,y la presencia del Papa es garantía para todos.
  Por lo tanto, la tarea del Papa es aquella de garantizar la unidad de la Iglesia; es aquella de recordar a los fieles su deber de seguir fielmente el Evangelio de Cristo; es aquel de recordar a los pastores que su primer deber es nutrir la grey que el señor les ha confiado y de salir a buscar – con paternidad y misericordia y sin falsos miedos – la oveja perdida.
  Su tarea es la de recordar a todos que la autoridad en la Iglesia es servicio (Cf. Mc 9,33-35) como ha explicado con claridad el Papa Benedicto XVI con palabras que cito textualmente: “la Iglesia esta llamada y se empeña en ejercitar este tipoi de autoridad que es servicio, y la ejercita no a título propio, sino en el nombre de Jesucristo… a través de los Pastores de la Iglesia, de hecho, Cristo apacienta a su grey: es Él que la guía, la protege, la corrige porque la ama profundamente. Pero el Señor Jesús, Pastor supremo de nuestras almas, ha querido que el Colegio Apostólico, hoy los Obispos, en comunión con el Sucesor de Pedro … participaran en este misión suya de cuidar al pueblo de Dios, de ser educadores de la fe, orientando, animando y sosteniendo a la comunidad cristiana, o como dice el Concilio,“cuidando sobre todo que cada uno de los fieles sean guiados en el Espíritu santo a vivir según el Evangelio su propia vocación,a practicar una caridad sincera y operosa y a ejercitar aquella libertad con la que Cristo nos ha librado” (Presbyterorum Ordinis, 6)… Y a través de nosotros – continua el Papa Benedicto – es que el Señor llega a las almas, las instruyen las custodia, las guía. San Agustín en su Comentario al Evangelio de San Juan dice: “Sea por lo tanto un empeño de amor apacentar la grey del Señor” (123,5); esta es la suprema norma de conducta de los ministros de Dios, un amor incondicional, como aquel del buen Pastor, lleno de alegría, abierto a todos, atento a los cercanos y premuroso con los lejanos (Cf. S. Agustín, Discurso 340, 1; Discurso 46,15), delicado con los más débiles, los pequeños, los simples, los pecadores, para manifestar la infinita misericordia de Dios con las confortantes de la esperanza(Cf. Id., Carta 95,1)” (Benedicto XVI Audiencia General, miércoles, 26 de mayo de 2010).
  Por lo tanto la Iglesia es de Cristo – es su esposa – y todos los Obispos del Sucesor de Pedro, tienen la tarea y el deber de custodiarla y de servirla, no comopatrones sino como servidores. El Papa en este contexto no es el señor supremo sino más bien el supremo servidor“Il servus servorum Dei”; el garante de la obediencia , de la conformidad de la Iglesia a la voluntad de Dios, al Evangelio de Cristo y al Tradición de la Iglesia poniendo de parte todo arbitrio personal, aunque – por voluntad de Cristo mismo – “el Pastor y Doctor supremo de todos los fieles” (Can. 749) y además gozando “de la potestad ordinaria que es suprema, plena, inmediata y universal de la iglesia” (Cf. Cann. 331-334).
  Queridos hermanos y hermanas, ahora todavía tenemos un año para madurar con verdadero discernimiento espiritual, las ideas propuestas y encontrar soluciones concretas a las tantas dificultades e innumerables desafíos que las familias deben afrontar; para dar respuesta a tantos desánimos que circundan y sofocan a las familias, un año para trabaja r sobre la “Relatio Synodi” que es el reasunto fiel y claro de todo lo que fue dicho y discutido en esta aula y en los círculos menores.
  ¡El Señor nos acompañe y nos guíe en este recorrido para gloria de Su nombre con la intercesión de la Virgen María y de San José! ¡Y por favor no se olviden de rezar por mí!.
Papa Francisco, 18 de octubre 2014

jueves, 23 de octubre de 2014

Las 12 claves del Sínodo sobre la familia

Ha terminado el Sínodo Extraordinario de obispos sobre la Familia con la beatificación del papa Pablo VI. La opinión pública ha salido un poco desconcertada porque se han escrito crónicas en las que la Iglesia parece que está dividida en temas como los homosexuales, los divorciados, la crisis de las familias y un largo etcétera. Convendrá puntualizar e informar de cuáles han sido las claves de este Sínodo Extraordinario, que en realidad es preparatorio al Sínodo Ordinario, sobre el mismo tema, que se celebrará en octubre del año próximo 2015.

Por eso hemos considerado oportuno tener en cuenta las siguientes 12 claves para resumir lo que ha significado el Sínodo.

Clave 1.- El Papa ha pedido a los presentes en el Sínodo, cardenales, obispos, sacerdotes y laicos, hablar con la máxima libertad, lo que según los presentes esto se ha dado. “No tengáis miedo a hablar, dijo el papa Francisco. Tener presente que la familia, cualquiera que sea su situación o sus crisis, debe ser “acogida”, “escuchada” y “acompañada”, porque la Iglesia tiene siempre “las puertas abiertas” a todos los hombres, por muy irregulares o difíciles que sean sus vidas, por muy cercanas o alejadas de Dios.

Clave 2.-Se han registrado intervenciones diversas porque la realidad de la familia es diversa en las distintas partes del mundo y los obispos son también diversos: no es lo mismo la situación familiar occidental,  que la africana y asiática. Mientras en Asia hay muchísimos matrimonios mixtos y con no creyentes, en África se rechaza la homosexualidad y se dan las familias poligámicas. Por eso los obispos tienen distinto registro al hablar de las familias.
Clave 3.- El papa Francisco ha estado en silencio. Quería escuchar y no quiere pronunciarse hasta que los temas planteados maduren y estén mejor planteados en el próximo Sínodo Ordinario de 2015. El papa Francisco no publicará ningún documento sobre la base de las conclusiones de los “circuli minores” o grupos lingüísticos. Los textos aprobados son “documentos de trabajo” que seguirán en estudio en el próximo Sínodo.  Se intenta conjugar la “misericordia” de Dios, con el acompañamiento de la Iglesia a “todas” las familias, cualquiera que sea su situación, con la doctrina inmutable, procedente de la Revelación sobre la familia y el matrimonio.

Clave 4.-Un Sínodo es un órgano consultivo del Papa donde participan representantes de todas las conferencias episcopales. Sirve para reunirse con el Papa y debatir todas actuales, como en este caso el tema de la familia. Es lo que se llama vivir la “sinodalidad” o “colegialidad”, dicho en expresión del Concilio. O sea “caminar juntos” y vivir la corresponsabilidad en la vida de la Iglesia bajo Pedro, o con Pedro.

Clave 5.-  En todos los Sínodos –como ocurrió en el Concilio—existen filtraciones en la prensa especialmente de hechos que puedan causar impacto entre  público, como el tema de los homosexuales o los divorciados. Las agencias internacionales difunden estas filtraciones que quedan como si fueran opiniones del Sínodo. Es el juego actual del mundo de la comunicación: “si no cuentas cosas raras no levantas un titular”. En los Sínodos, de entrada los medios ya dividen a los padres sinodales entre “progresistas” y “conservadores”. Siempre es lo mismo. Los conservadores son lógicamente los de la Curia y los progresistas los padres sinodales que obtienen protagonismo por romper de alguna manera con la doctrina tradicional. En este Sínodo el clima ha sido bueno, aun con las lógicas y normales discrepancias. Una cosa es discrepar, defendiendo con fuerza las propias ideas, y otra es “pelearse” como han dicho algunos medios. Los padres sinodales pidieron ampliar los tribunales eclesiásticos sobre nulidades matrimoniales y que sean más expeditivos. 

Clave 6.- Una cosa es la comprensión y acompañamiento de las familias viviendo con ellas el dolor de una crisis o de situaciones irregulares, y otra aceptar estas situaciones irregulares como si tuvieran el beneplácito de la Iglesia. El Sínodo no ha venido a cambiar la doctrina, sino la pastoral.
Clave 7.- El mensaje del Sínodo manifiesta cómo Cristo pasa por las calles y los hogares mostrando la “belleza” de la familia reflejada en el “el testimonio cotidiano que ofrecen muchas familias a la Iglesia y al mundo con su fidelidad, su fe, su esperanza y su amor”, a pesar de las dificultades … Hay un desafío a la fidelidad conyugal porque la vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el stress de una ansiedad que descuida la reflexión serena”. Se asiste así a “no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio”.

Clave 8.- Pensamos –dice el Mensaje del Sínodo-- en las dificultadeseconómicas causadas por sistemas perversos, originados “en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano” (Evangelii gaudium, 55), que humilla la dignidad de las personas. Pensamos en el padre o en la madre sin trabajo, impotentes frente a las necesidades aun primarias de su familia, o en los jóvenes que transcurren días vacíos, sin esperanza, y así pueden ser presa de la droga o de la criminalidad”.  Pensamos en las familias pobres, en las prófugas, en las perseguidas por la fe, que sufren las guerras, en las mujeres que sufren violencia, en los abusos a los niños y jóvenes. Y añade: “Reclamamos a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promuevan los derechos de la familia para el bien común… Cristo quiso que su Iglesia sea una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie”.

Clave 9.- Jesucristo no fue a buscar a los buenos, sino a los publicanos y a los pecadores. Hay que salir a las periferias, sin descuidar a las familias que sirven de modelo y testimonio a otras familias. “La cima que recoge y unifica todos los hilos de la comunión con Dios –dice el Mensaje del Sínodo-- y con el prójimo es la Eucaristía dominical, cuando con toda la Iglesia la familia se sienta a la mesa con el Señor. Él se entrega a todos nosotros, peregrinos en la historia hacia la meta del encuentro último, cuando Cristo “será todo en todos” (Col 3, 11). Por eso, en la primera etapa de nuestro camino sinodal, hemos reflexionado sobre el acompañamiento pastoral y sobre el acceso a los sacramentos de los divorciados en nueva unión”.
Clave 10.-El Sínodo no cuestiona la doctrina sino que reflexiona sobre la pastoral, o sea el discernimiento espiritual para la aplicación de la misma. La misericordia no elimina los mandamientos sino que son su clave hermenéutica (arte de interpretar textos sagrados). La sexualidad debe abordarse de forma muy positiva, pues se habla tanto de lo negativo de la sexualidad fuera del matrimonio que parece que la sexualidad matrimonial sea “una concesión,  a una imperfección”.

Clave 11.- El amor tiende por su propia naturaleza a ser para siempre, hasta dar la vida por la persona amada (cf. Jn 15, 13). El amor conyugal, persiste a pesar de las múltiples dificultades del límite humano, y es uno de los milagros más bellos, aunque también es el más común”. El amor no es sólo procreación, sino también educación en la fe de los hijos. Esta misión
es frecuentemente compartida y ejercitada por los abuelos y las abuelas con gran afecto y dedicación. Así la familia se presenta como una auténtica Iglesia doméstica”. El amor es “una entrega de bienes, de compañía, de amor y de misericordia, y también un testimonio de verdad, de luz, de sentido de la vida”.
Clave 12.- “El matrimonio es una vocación auténtica y como tal requiere fidelidad y coherencia”, dice el Mensaje sinodal. ”El camino de preparación al matrimonio debe ser largo, personalizado y severo, sin miedo a que disminuya el número de bodas celebradas en la Iglesia”. La familia debe ser la escuela de “alteridad” donde se acepta el otro tal cual es, con amor. “La familia se enfrenta ante “la dictadura del pensamiento único” en torno a los conceptos de familia, vistos de modo secularizado y según las modas de los tiempos. La crisis de valores, el secularismo ateo, el hedonismo y la ambición de poder erosionan a la familia y cambian los valores de unión entre el hombre y la mujer”.
 
Esta reunión de los obispos con el sucesor de Pedro y en comunión con él, aunque en una confrontación serena sobre los problemas de las familias, es el síntoma de una iglesia viva, vigorosa, donde todos hablan desde su perspectiva, queriendo dar lo mejor al pueblo cristiano, si así es aceptado y promulgado por el Papa.

Salvador Aragonés, en Aleteia



miércoles, 22 de octubre de 2014

Testimonio de Ejercicios Espirituales



   Después de un periodo de estrés, por ser esclavo del trabajo, decidí realizar unos Ejercicios Espirituales, necesitaba desconectar y cargar pilas para poner orden interiormente.
     Una vez más  ves  como el Señor, te da el 100x1 por dar el paso de estar íntimamente con EL; El se derrite en escucharte y te da grandes gracias, para que tú vida recobre el rumbo y puedas discernir.
     En fin no perder la conexión con el Señor es un chollo, todo es más fácil.
     He podido disfrutar de una casa perfectamente adecuada para realizar los Ejercicios en silencio. La casa es muy amplia la capilla muy acogedora y el entorno con un extenso terreno donde se puede contemplar el cielo, las estrellas, aire puro…
    También me sentí muy bien acogido por el Padre y la comunidad.

martes, 21 de octubre de 2014

"Las preguntas poseen una fuerza que las respuestas no tienen"

  Hay acontecimientos cercanos que nos impactan: un amigo que se casa, la pérdida de alguien demasiado pronto o un cambio de rumbo inesperado. Nuestras seguridades se tambalean y surgen inquietudes y preguntas.
  Podemos pasar de largo o, como mucho, darle alguna vuelta hasta concluir que lo mejor es quedarse como hasta ahora. O podemos formularlas abiertamente ¿por qué no...? ¿y si yo...? e indagar de dónde vienen y hacia dónde me llevan.
  Los filósofos repiten que las preguntas poseen una fuerza que las respuestas no tienen. Creo que la vida lo confirma. Hay preguntas que descolocan y espabilan. Por eso, muchas veces, preferimos evitarlas, no sea que al contestar aparezca algo incómodo o inesperado que rompa nuestros esquemas y resulte que finalmente la respuesta tenga más fuerza que la pregunta. 
Cena y charla del curso Alpha el pasado viernes
  Con el curso alpha que estamos realizando con nuestros amigos de Sabadell es lo que pretendemos. Ayudar a la gente a mirar de frente las preguntas que no escondemos muy en el jondo de nuestro ser, pues finalmente tememos las respuestas
  Sembrando estas preguntas Dios también nos habla. 
  ¿Por qué no preguntarnos como Ignacio "dónde Señor me queréis llevar? (Diario Espiritual 113).

domingo, 19 de octubre de 2014

Un Papa que amó apasionadamente la Iglesia en tiempos nada fáciles

  Domingo intenso, profundo... Hoy tres grandes eventos marcan la vida de la Iglesia:
  El Domingo Mundial de las Misiones Domund.
  La clausura del sínodo de las familias
  La beatificación del Papa Pablo Vi 
  
Transcribimos lo que nuestro obispo Monseñor Josep Angel Saiz meneses publicaba acerca de esto en el Full diocesá: 
El papa Pablo VI será beatificado próximamente. La fecha prevista es el 19 de octubre, jornada del DOMUND y día en que se clausurará la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la Familia. La presencia en el acto de los obispos de todo el mundo que participarán en el Sínodo –cerca de 200- dará un especial relieve a esta beatificación. El Sínodo de los Obispos fue precisamente una estructura nueva en la Iglesia que fue creada por el Papa Montini después del Concilio Vaticano II y como aplicación de la doctrina conciliar sobre la colaboración de los obispos con el Papa.


   El Papa Benedicto XVI reconoció las “virtudes heroicas” del Papa Montini –un paso previo a la beatificación- el 20 de diciembre de 2012. Llegados a este punto era necesario el reconocimiento de un milagro para determinar la beatificación, un proceso que ha tenido una especial aceleración con el pontificado del papa Francisco.


  El hecho presuntamente milagroso que ha sido sometido a examen ha sido algo sorprendente por poco habitual: la curación, sucedida en Estados Unidos en el año 2001, de un feto que en el quinto mes de gestación se encontraba en condiciones críticas por la ruptura de la vejiga fetal, la presencia de líquido en el abdomen y la ausencia de líquido en el recinto amniótico. Tan crítica era la situación que el diagnóstico preveía la muerte del pequeño en el seno materno, o gravísimas malformaciones futuras por lo que incluso se había aconsejado la posibilidad de interrumpir el embarazo practicando un aborto.

  Sin embargo, la futura madre rechazó esta posibilidad y, aconsejada por una religiosa italiana que conocía, se dirigió en sus plegarias a la intercesión del Papa Pablo VI. Unos análisis sucesivos mostraron la mejoría de la situación y en el octavo mes se produjo el nacimiento -en el que hubo que realizar una cesárea- con el recién nacido en buenas condiciones generales. La salud del niño, ahora ya convertido en un adolescente, ha sido muy controlada en todo momento, como cabe suponer. El 12 de diciembre de 2013, la consulta médica de la Congregación para las Causas de los Santos certificó que esta curación resultaba inexplicable por causas naturales y que por tanto cabía la intervención milagrosa. El 18 de febrero de este año, los teólogos del dicasterio reconocieron el hecho de que la curación estuvo unida a la intercesión del Papa Montini. Este reconocimiento fue confirmado por el pleno de los cardenales y obispos miembros de la Congregación.

  De esta manera, estaba abierto el camino a la beatificación del artífice principal de la celebración del último de los concilios ecuménicos. Iniciado por san Juan XXIII, que murió cuando el concilio estaba en sus comienzos, fue Pablo VI el Papa quien tuvo que conducir la mayor parte de los trabajos conciliares y trabajar no poco en su aplicación a la vida de la Iglesia. Por todo ello, la beatificación del Papa Montini creo que es una muy buena noticia para toda la Iglesia.