martes, 19 de enero de 2016

Descubrir la identidad de los varones.


No estamos muy acostumbradas a escuchar en nuestra sociedad, donde reina la maréa de la "ideología de género", eslóganes como el de "¡¡¡Arriba los hombres!!!".
Y sin embargo, es una gran alegría y estímulo de nosotros CPCR, fundados para evangelizar especialmente a los varones, por razones que para nosotros son obvias en bien de la evangelización de la familia, de la sociedad, escuchar propósitos en este sentido de parte  de un pastor de la Iglesia norte americana, y corroborados por sus fieles, sin ningún tono machista.
Por eso en varias publicaciones queremos compartiros este tema que creemos capital, con el deseo de poder compartir sobre ello con aquellos que aquí, en nuestro contexto más cercano, se sientan llamados a trabajar en este sentido o sean sensibles a este tema

Monseñor Thomas J. Olmsted es el obispo de la Diócesis de Phoenix, en Arizona. Ante todo es un hombre realista que ha decidido afrontar los problemas desde la raíz. Y uno de los más graves es la desaparición del hombre en el seno de la familia, bien porque los hijos nacen fuera del matrimonio, o bien porque ha abandonado sus responsabilidades como esposo y padre. Para el obispo de Arizona, nunca antes se ha visto una crisis como la actual a la hora de vivir el hombre su masculinidad, es decir su compromiso matrimonial y su paternidad, su liderazgo en la familia, su obligación de escuchar el corazón de su mujer y de sus hijos, así como su capacidad de sacrificio personal para sacar adelante su familia.

Esta situación es la que ha motivado a escribir una exhortación pastoral titulada En la brecha” (Into The Breach) a través de la cual analiza la crisis de masculinidad que existe hoy en la sociedad, y señala una serie de criterios que ayuden a todos, pero principalmente a los hombres, a descubrir de nuevo su identidad como varones.

Olmsted comienza su escrito pidiendo a los hombres católicos que “no duden al entrar en la batalla que se pelea alrededor de ustedes, la batalla que está hiriendo a nuestros niños y familias, la batalla que está distorsionando la dignidad tanto de hombres como mujeres. Esta batalla habitualmente está oculta, pero es muy real. Esta batalla es primordialmente espiritual y está matando progresivamente lo que queda del carácter cristiano de nuestra sociedad y cultura, e incluso en nuestros propios hogares”.

Un panorama desastroso
Se trata de una batalla que ha provocado que desde 2000, 14 millones de católicos dejen la Iglesia, hayan caído un 41% los matrimonios sacramentales o un 28% el bautismo de niños, por señalar algunos de los datos que ofrece el obispo. Ahora bien, ¿en dónde está la raíz del problema?

Olmsted responde que “una de las razones claves por las que la Iglesia está vacilando bajo los ataques de Satanás es que muchos hombres católicos no han estado dispuestos a “mantenerse firmes sobre la brecha” –dejando ese espacio abierto y vulnerable al ataque. Un tercio ha dejado la fe y muchos de los que todavía son ‘católicos’ practican la fe con timidez y con un compromiso mínimo de transmitirles la fe a sus hijos”.

El problema no es sólo para ahora, a juicio del prelado “las crecientes pérdidas de hombres católicos jóvenes tendrán un impacto devastador en la Iglesia en EE.UU. en las siguientes décadas, a medida que los hombres ancianos mueran y los hombres jóvenes no permanezcan ni se casen en la Iglesia, acelerando así las pérdidas que ya han ocurrido”. 
Continuará 
Religión en Libertad

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