jueves, 27 de agosto de 2015

Diferentes hambres

"Sabéis que he estado tres días en peregrinación hacia  Ávila y cuatro días en Ávila mismo. De Terrassa éramos unos doscientos jóvenes, ¡¡han  sido unos días increíbles!! A la vuelta de la peregrinación en el autocar hicimos una puesta en común de ¡¡dos horas!! Expongo el testimonio de algunos de los chavales de mi autocar que denotan diferentes hambres que sienten:

Decía Erik: “Acabo de encontrar a Dios, por segunda vez. Estoy más feliz que nunca. No dudaré más de que Dios existe”. Esto es hambre de Dios, hambre de plenitud, de felicidad.

Decía Enric: “En este mundo falta gente como vosotros”. Denota un hambre de que hay muchas cosas en este mundo que han de cambiar y que con nosotros pueden cambiar. 

Eduard: “La Vigilia de Plegaria fue una vigilia muy grande. Allá estaba Dios. Allá estaba la persona que te ha creado, que te ama, que está enamorado de ti. Era muy divino y poco humano.” Esto es hambre de hacer experiencia de Dios.

Clara: “Confieso que Dios me ha quitado todo el sufrimiento que llevaba”. Hambre de sanación. Dios que sana.

Andrea: “Me he llevado mucho de este viaje, me voy enriquecida, porque he descubierto que para vivir no necesito mucho. He descubierto la modestia.” Esto es el hambre de otro estilo de vivir... diferente del que nos propone el mundo. Acababa Andrea diciendo: “Qué bonito tantos jóvenes planteándose cosas realmente importantes”. Esto es la sed de sentido.

Edith: “La frase de Santa Teresa (que la oímos un montón de veces): “Vuestra soy, para vos naci, qué mandáis hacer de mí”, me ha impresionado mucho. Sed de que Dios hable... 

Vero: “¡Mirando vuestras caras es seguro que Dios existe!”. Yo en el facebook al colgar algunas fotos también puse: “Sus caras son un poema que manifiestan la belleza de la fe.”


Podría seguir... y sacar muchas conclusiones. Sólo  sacaré una: el corazón del hombre, el corazón de las personas que nos rodean, está lleno de anhelos profundos, de grandes deseos, pero, ellos muchas veces no lo saben. "
Mossén Francesc Jordana, Homelía del 16 de agosto

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A la hora de expresarse tengamos en cuenta la ley de la Caridad