sábado, 30 de enero de 2016


La Virgen María madre de los evangelizadores nos ayude a sentir fuertemente hambre y sede del evangelio que existe en el mundo. Especialmente en el corazón y en la carne de los pobres. Y obtenga para cada uno de nosotros y a cada comunidad cristiana poder dar testimonio concretamente de la misericordia. la gran misericordia que Cristo nos ha donado

jueves, 28 de enero de 2016

La misericordia del Señor hace al hombre precioso

En la Sagrada Escritura, la misericordia de Dios está presente a lo largo de toda la historia del pueblo de Israel.
Con su misericordia, el Señor acompaña el camino de los patriarcas, les dona hijos a pesar de la condición de esterilidad, les conduce por caminos de gracia y de reconciliación, como muestra la historia de de José y sus hermanos (cfr Gen 37-50). Y pienso en tantos hermanos que están alejados en una familia y no se hablan. 
Pero este Año de la Misericordia es una buena ocasión para reencontrarse, abrazarse y perdonarse, ¡eh! Olvidar las cosas feas.Pero, como sabemos, en Egipto la vida para el pueblo se hizo dura. Y es precisamente cuando los israelitas van a sucumbir, que el Señor interviene y da la salvación.
Se lee en el Libro del Éxodo: “Pasó mucho tiempo y, mientras tanto, murió el rey de Egipto. Los israelitas, que gemían en la esclavitud, hicieron oír su clamor, y ese clamor llegó hasta Dios, desde el fondo de su esclavitud. Dios escuchó sus gemidos y se acordó de su alianza con Abraham, Isaac y Jacob. Entonces dirigió su mirada hacia los israelitas y los tuvo en cuenta  (2,23-25). La misericordia no puede permanecer indiferente frente al sufrimiento de los oprimidos, al grito de quien está sometido a la violencia, reducido a la esclavitud, condenado a muerte. Es una dolorosa realidad que aflige a todas las épocas, incluida la nuestra, y que hace sentir a menudo impotentes, tentados a endurecer el corazón y pensar en otra cosa. Dios sin embargo, no es indiferente (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2016, 1), no quita nunca la mirada del dolor humano. El Dios de misericordia responde y cuida de los pobres, de los que gritan su desesperación. Dios escucha e interviene para salvar, suscitando hombres capaces de sentir el gemido del sufrimiento y de trabajar a favor de los oprimidos.
Es así como comienza la historia de Moisés como mediador de liberación para el pueblo. Él se enfrenta al Faraón para convencerlo de que deje salir a Israel; y después guiará al pueblo a través del Mar Rojo y el desierto, hacia la libertad. Moisés, que la misericordia divina lo ha salvado de la muerte apenas nacido en las aguas del Nilo, se hace mediador de esa misma misericordia, permitiendo al pueblo nacer a la libertad salvado de las aguas del Mar Rojo. Y también nosotros en este Año de la Misericordia podemos hacer este trabajo de ser mediadores de misericordia con las obras de misericordia para acercarnos, para dar alivio, para hacer unidad. Tantas cosas buenas se pueden hacer.
La misericordia de Dios actúa siempre para salvar. Es todo lo contrario de las obras de aquellos que actúan siempre para matar: por ejemplo aquellos que hacen las guerras. El Señor, mediante su siervo Moisés, guía a Israel en el desierto como si fuera un hijo, lo educa en la fe y realiza la alianza con él, creando una relación de amor fuerte, como el del padre con el hijo y el del esposo con la esposa.
A tanto llega la misericordia divina. Dios propone una relación de amor particular, exclusiva, privilegiada. Cuando da instrucciones a Moisés a cerca de la alianza, dice: «Ahora, si escuchan mi voz y observan mi alianza, serán mi propiedad exclusiva entre todos los pueblos, porque toda la tierra me pertenece. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación que me está consagrada» (Ex 19,5-6).
Cierto, Dios posee ya toda la tierra porque lo ha creado; pero el pueblo se convierte para Él en una posesión diversa, especial: es su personal “reserva de oro y plata” como aquella que el rey David afirmaba haber donado para la construcción del Templo.
Por lo tanto, en esto nos convertimos para Dios acogiendo su alianza y dejándonos salvar por Él. La misericordia del Señor hace al hombre precioso, como una riqueza personal que le pertenece, que Él custodia y en la cual se complace.
Son estas las maravillas de la misericordia divina, que llega a pleno cumplimiento en el Señor Jesús, en esa “nueva y eterna alianza” consumada con su sangre, que con el perdón destruye nuestro pecado y nos hace definitivamente hijos de Dios (Cfr. 1 Jn 3,1), joyas preciosas en las manos del Padre bueno y misericordioso. Y si nosotros somos hijos de Dios, tenemos la posibilidad de tener esta herencia – aquella de la bondad y de la misericordia – en relación con los demás. Pidamos al Señor que en este Año de la Misericordia también nosotros hagamos cosas de misericordia; abramos nuestro corazón para llegar a todos con las obras de misericordia, la herencia misericordiosa que Dios Padre ha tenido con nosotros. Gracias.
Audiencia del Papa Francisco 27 de enero 2016

martes, 26 de enero de 2016

¿Cómo ama un hombre católico?


Si es fundamental entender lo que es un hombre católico y cuál es su modelo, igual de importante es saber cómo debe ser el amor masculino. Una aclaración previa señala el obispo de Phoenix: “Cristo dejó claro que en el centro de su misión está el amor. ‘Ámense los unos a los otros, como yo los he amado’ (Juan 15:12). Cristo amó con pasión pero sin la más mínima señal de sentimentalismo: “Todas las enseñanzas de nuestro Señor se reducen a este mandamiento. El amor, no es un asunto adicional, es la misión”.

Monseñor Olmsted señala tres ámbitos en los que el hombre debe amar: como amigo, como esposo y como padre.

El amor a los amigos es fundamental: “¿Cómo son sus amigos? ¿Tienen amigos con quienes comparten la misión de santidad?” “Una renovada masculinidad no será posible sin que los hombres primero se unan como hermanos y verdaderos amigos”.

El amor conyugal es un amor que reclama a cada hombre un compromiso y una entrega por completo. Sin embargo “en nuestros días, ese compromiso es habitualmente visto como la elección de algo convencional incluso aburrido; algo que limita la libertad o amenaza el amor. ¡Nada podría estar más lejos de la verdad!”, exclama monseñor. “La juventud no fue hecha para el placer, sino para el heroísmo”, señala citando a Paul Claudel, por lo que anima a los jóvenes a prepararse para el matrimonio incluso desde antes de conocer a quien será su novia, de forma que algún día puedan decirle: “Antes de conocerte, ya te era fiel”.
Religión en libertad

lunes, 25 de enero de 2016

Un solo Corazón



En este día en el que concluimos el Octavario de oración por la Unión de los cristianos, tema tan profundamente arraigado en el corazón de nuestro carisma y del P. Vallet queremos recordar un mini-pupurri de frases  de nuestro Fundador concernientes a lo que está a la base y es condición indispensable para esta unidad
Para la santidad no tenéis que buscar qué fortuna es necesaria: ninguna, qué salud, qué fuerza: nada. Una sola cosa es necesaria, de la cual todos los corazones son capaces: El AMOR.
El verdadero amor paciente, sufrido, sacrificado. ¿Creéis posible en este mundo el amor sin el sacrificio? Recordad los sacrificios que fueron el precio del amor del Corazón de Nuestro Señor Jesucristo hacia nosotros.

Que, por lo menos en los últimos tiempos del mundo, Jesús logre ver a los suyos unidos, formando un solo Corazón con El y un solo espíritu y una sola alma con Él
¡Cómo hemos de saber despreciar cualquier cosa que pueda dividir!. 

                        

domingo, 24 de enero de 2016

Con la experiencia de la Palabra la fiesta es inevitable

 

Nos cuesta la oración. Primero, nos cuesta encontrar momentos para rezar. Y cuando los encontramos nos cuesta la oración en sí. No son pocas las veces que los adolescentes me han dicho: “Es que no siento nada. Es que pierdo el tiempo. Es que pienso cosas, pero no rezo.” Y yo les digo:”Esto lo hemos de trabajar, es muy importante”. Y les lanzo una idea... “Jesús te habla en el evangelio. Acércate al evangelio.

San Agustín lo dice mucho mejor que yo: “El evangelio es la boca de Jesús”.

Hoy, la primera lectura nos ilumina mucho, mucho, en este sentido. Es preciso explicar el contexto. El pueblo de Israel ha vuelto del exilio, de la deportación a Babilonia, después de la derrota con los asirios. Han estado muchos años lejos de la tierra prometida, lejos del templo. Y empiezan la reconstrucción del templo. Y ¡¡oohh!! sorpresa. Haciendo las obras encuentran textos sagrados. Encuentran el libro que narra la alianza del Sinaí: huída de Egipto, alianza, cuarenta años por el desierto. Es el libro que narra sus infidelidades y fidelidades.

La primera lectura explica el momento en que se lee, por primera vez, públicamente este texto, después de ser encontrado. Un relato impresionante.

Todo el pueblo ha sido convocado (también los niños), han preparado una tarima desde donde se proclamará la Palabra, se ponen de pie para escuchar, “toda la gente seguía con atención…”, “…el pueblo entero lloraba al escuchar las palabras de la Ley”. “Los levitas leían el libro de la ley de Dios con claridad y explicando el sentido, de forma que comprendieran la lectura”. Y así estuvieron horas, “desde el amanecer hasta el mediodía”. Y la jornada acabó con una fiesta, porqué cuando haces experiencia de la Palabra que toca la vida, la fiesta es inevitable.

¡¡Qué escena!! ¡¡Cuántas luces para nosotros!! ¡¡Dejémonos iluminar por ella!! ¡Cada cual como Dios le diga!

El inicio del evangelio va también en este sentido, de poner la palabra ante nosotros como fuente de vida, como fundamento de nuestra fe. Lucas quiere dar la seguridad de lo que él ha escrito es lo que pasó, es lo que dijo Jesús. Que la enseñanza recibida tiene una solidez histórica. No son fábulas ni cuentos.
Nosotros hemos de poder decir no sólo con los labios, sino con el corazón lo que decíamos en la respuesta del salmo: “Tus palabras, Señor, son espíritu y vida”. ¿Podemos decirlo?... ¿es una expresión que nace de  nuestra vivencia religiosa?

Martin Buber viene a decir en su libro “El eclipse de Dios” que la dificultad actual nace de haber situado entre Dios y nosotros una cierta idea de Dios. La palabra, tener la palabra en las manos, nos ayuda a purificar ideas equivocadas de Dios o ideas equivocadas de cómo vivir la fe. O nos ayuda a vivir más plenamente la llamada de Dios.

Ayer almorzaba con un sacerdote que está pensando dejar el sacerdocio. Y me hacía cruces de la capacidad tan grande de engañarnos que tenemos. La capacidad tan grande de hacer decir a Dios lo que queremos que diga. ¡Increíble! Nos hace falta a todos situarnos ante la palabra con mucha humildad, con mucha docilidad. Diciéndole como Samuel: “Habla Señor, que tu siervo te escucha”.

Hoy hemos escuchado a Jesús exponiendo su misión. Su misión se sintetiza en cinco palabras: Buena Nueva, libertad, luz, liberación, año de gracia.

Qué belleza hay en estas palabras. Que lleguen a ser una belleza iluminadora, y no una belleza de museo.
Francesc Jordana

sábado, 23 de enero de 2016

7 hábitos necesarios en un hombre católico


Si un hombre quiere perseverar en esta lucha por su masculinidad debe vivir los siguientes pasos:

  1. Orar todos los días. “¡Sin oración, un hombre es como un soldado sin comida, agua, o munición!”.
  2. Examinar su conciencia antes de ir a dormir, y hacer el acto de contrición.
  3. Ir a Misa.
  4. Leer la Biblia.
  5. Santificar las fiestas.
  6. Confesarse.
  7. Construir fraternidad con otros hombres católicos.
Religión en Libertad (continuación)

jueves, 21 de enero de 2016

Nueva Superiora General para las CPCR


Una nueva Madre General ha sido elegida para las Hermanas Cooperatrices Parroquiales de Cristo Rey. 
Ella nos viene del otro lado del océano, de Rosario, Argentina: Madre Mª Marcela, que ejercía hasta ahora como Superiora de la comunidad de la Casa Fátima de Rosario, como Maestra del juniorado y Consejera General y provincial.
Su alegría, su gran corazón, su cercanía, escucha, espíritu de discernimiento... serán sin duda vino nuevo en nuestra Congregación durante los seis próximos años
Ella reemplaza a M. Mª Cristiane que llevaba las riendas de la Congregación desde hace ya 18 años, y a quien todas estamos muy agradecidas por su atención a cada una.

Gracias a todos por las oraciones y... aún continuamos trabajando y compartiendo en estos días de Capítulo. A partir de mañana empezaremos la elección del Consejo general para ayudar a la Madre en la guía de la Congregación. Sabemos que seguimos contando con vosotros

miércoles, 20 de enero de 2016

Recuperar la vocación de ser hombre



Seguimos compartiendo sobre la carta pastoral de Monseñor Thomas J. Olmsted, obispo de la Diócesis de Phoenix, Arizona, escrita para animar a “sacerdotes y diáconos, padres e hijos, abuelos y viudos, hombres jóvenes” para que comprendan y asuman su vocación de hombres. Y para ello articula su escrito en tres provocadoras preguntas: “¿Qué significa ser un hombre católico?” “¿Cómo ama un hombre católico?” Y “¿por qué la paternidad, adecuadamente entendida, es tan crucial para cada hombre?”
¿Qué significa ser un hombre católico?
La ideología de género está creando mucha confusión en las personas. Todos deberíamos entender lo que significa ser hombre: “Esto pareciera obvio, pero en nuestro mundo hay muchas imágenes distorsionadas y evidencia de confusión sobre lo que es la masculinidad verdadera –explica el prelado-. Podemos decir con certeza que por primera vez en la historia, la gente está tan confundida o es tan arrogante que ahora intenta determinar su propia masculinidad o feminidad”.
Olmsted pone como modelo para los hombres al propio Jesucristo, el Hijo que vino al mundo enviado por el Padre para dar la vida por los hombres: “Aquí está la masculinidad en su totalidad; cada hombre católico debe estar preparado para mantenerse firme sobre la brecha, entrar en combate espiritual, defender a la mujer, a los niños y demás contra la adversidad y asechanzas del demonio”.
Sin embargo el riesgo que corre el hombre es el de buscar otros objetivos por los que dar la vida: “Las opiniones de los demás, nuestras carreras, posesiones, juguetes, deportes, aficiones, ropa, tatuajes, casas y carros son caminos con los que somos tentados a identificarnos. Pero aunque algunas de éstas son parte de la vida, no constituyen el centro de nuestro ser”.

La realidad de la vida se impone ante las estas tentaciones, por eso Olmsted, citando al Beato Pier Giorgio Frassati, afirma: “Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin una lucha estable por la verdad, eso no es vivir, es existir”. Y al Papa Emérito Benedicto XVI: “No habéis sido creados para la comodidad sino para la grandeza”.

martes, 19 de enero de 2016

Descubrir la identidad de los varones.


No estamos muy acostumbradas a escuchar en nuestra sociedad, donde reina la maréa de la "ideología de género", eslóganes como el de "¡¡¡Arriba los hombres!!!".
Y sin embargo, es una gran alegría y estímulo de nosotros CPCR, fundados para evangelizar especialmente a los varones, por razones que para nosotros son obvias en bien de la evangelización de la familia, de la sociedad, escuchar propósitos en este sentido de parte  de un pastor de la Iglesia norte americana, y corroborados por sus fieles, sin ningún tono machista.
Por eso en varias publicaciones queremos compartiros este tema que creemos capital, con el deseo de poder compartir sobre ello con aquellos que aquí, en nuestro contexto más cercano, se sientan llamados a trabajar en este sentido o sean sensibles a este tema

Monseñor Thomas J. Olmsted es el obispo de la Diócesis de Phoenix, en Arizona. Ante todo es un hombre realista que ha decidido afrontar los problemas desde la raíz. Y uno de los más graves es la desaparición del hombre en el seno de la familia, bien porque los hijos nacen fuera del matrimonio, o bien porque ha abandonado sus responsabilidades como esposo y padre. Para el obispo de Arizona, nunca antes se ha visto una crisis como la actual a la hora de vivir el hombre su masculinidad, es decir su compromiso matrimonial y su paternidad, su liderazgo en la familia, su obligación de escuchar el corazón de su mujer y de sus hijos, así como su capacidad de sacrificio personal para sacar adelante su familia.

Esta situación es la que ha motivado a escribir una exhortación pastoral titulada En la brecha” (Into The Breach) a través de la cual analiza la crisis de masculinidad que existe hoy en la sociedad, y señala una serie de criterios que ayuden a todos, pero principalmente a los hombres, a descubrir de nuevo su identidad como varones.

Olmsted comienza su escrito pidiendo a los hombres católicos que “no duden al entrar en la batalla que se pelea alrededor de ustedes, la batalla que está hiriendo a nuestros niños y familias, la batalla que está distorsionando la dignidad tanto de hombres como mujeres. Esta batalla habitualmente está oculta, pero es muy real. Esta batalla es primordialmente espiritual y está matando progresivamente lo que queda del carácter cristiano de nuestra sociedad y cultura, e incluso en nuestros propios hogares”.

Un panorama desastroso
Se trata de una batalla que ha provocado que desde 2000, 14 millones de católicos dejen la Iglesia, hayan caído un 41% los matrimonios sacramentales o un 28% el bautismo de niños, por señalar algunos de los datos que ofrece el obispo. Ahora bien, ¿en dónde está la raíz del problema?

Olmsted responde que “una de las razones claves por las que la Iglesia está vacilando bajo los ataques de Satanás es que muchos hombres católicos no han estado dispuestos a “mantenerse firmes sobre la brecha” –dejando ese espacio abierto y vulnerable al ataque. Un tercio ha dejado la fe y muchos de los que todavía son ‘católicos’ practican la fe con timidez y con un compromiso mínimo de transmitirles la fe a sus hijos”.

El problema no es sólo para ahora, a juicio del prelado “las crecientes pérdidas de hombres católicos jóvenes tendrán un impacto devastador en la Iglesia en EE.UU. en las siguientes décadas, a medida que los hombres ancianos mueran y los hombres jóvenes no permanezcan ni se casen en la Iglesia, acelerando así las pérdidas que ya han ocurrido”. 
Continuará 
Religión en Libertad

Más testimonios

 Continuación de los testimonios del fin de semana

"He venido a este retiro muy contenta.
Después de más de 6 años sin asistir sola a un retiro, me ha parecido estar en la Gloria...
Llego espiritualmente RECEPTIVA, con el corazón ABIERTO: 'Señor aquí estoy, por fin solos'. stoy eufórica.
A medida que avanza el retiro va desapareciendo la euforia. En la oración me voy dando cuenta de cuanta falta de fe, falta de visión sobrenatural en tantos detalles y actuaciones de la vida ordinaria. Cuantas miserias, cada vez me veo más pequeña. Me averguenzo ante el Señor de lo poco que le correspondo y sin embargo estoy contenta. ¿¡Qué cara verdad?! Es que me veo como a mi hija cuando me pide ayuda y me tiende la mano para que se la coja. Así me veo yo delante del Señor. Virgencita guíame ante el Señor, soy un desastre, meto la pata continuamente.
Por un lado me averguenzo y me apeno, y por otro estoy contenta, dando gracias a Dios por esta oportunidad, este encuentro y la gracia que se va derramando.
Contenta sí, porque confío y descanso en Dios.
Sé que los propósitos del retiro son imposibles de cumplir. Confío en dios porque sé que no me va a pedir algo que no pueda hacer.
Está ahí para darme un empujón, porque quiero decirle sí.
Me he sentido muy cuidada, mimada. Las hermanas como madres, pendientes de todo, facilitando nuestro encuentro con Dios.
Marcho contenta. Llegué a estar eufórica, pero dios serena.
Digo sí, cogida de la mano de la Virgen y su Hijo.
Pido a Dios perseverancia y fortaleza para continuar adelante y no tardar tanto en hacer un retiro.
Gracias por acogernos, cuidarnos, guiarnos."

"Mi experiencia ha sido increíble. 
Es e fin de semana más romántico de toda mi vida. Con mi marido y con el Señor. Las dos personas que más quiero juntas, sin tener que preocuparme.
El Señor me ha mimado, cortejado.
He recibido mucho de manera muy especial. me quedaría aún más con el.
En los momentos de descanso he visto los frutos del Espíritu Santo sobre mi marido
Este es el principio de un gran capítulo de mi vida. me voy muy llena. Soy una bomba.
¡¡¡El Amor de Dios es tan increíble!!!

"Me caso dentro de 15 días. Con mi novio decidimos hacer algo más que un cursillo matrimonial, para buscar a intimidad con el Señor que ha de estar en el centro de nuetsro matrimonio. El vino hace unas semanas.
Habrá muchas ausencias en nuestro matrmonio a causa de recientes duelos sufridos. El Señor es como si me dijera: "No te preocupes, estoy contigo, te voy a fortalecer'
Ha sido muy emocionante sentir este amor incondicional del Señor. Es el fundamento de este matrimonio."

"Ha sido un encuentro con el amor de Dios. Tengo fe, pero venía con una mochila muy cargada. El Señor me dijo al llegar 'dámela'
Los caminos del Señor no son los nuestros. He aprendido muchas cosas.
A partir de hoy el Señor está haciendo algo nuevo en mi vida"
"Es la primera vez que tengo un acercamiento a la Iglesia.
Ha sido una experiencia muy bonita, una satisfacción grande de conocer más al Señor"

"He sentido una gran pereza para venir, por lo cual comprendí que me hacía falta.
El Señor está siempre en mi vida, pero no siempre en el buen lugar. Necesitaba estarme con El, reubicarme, situarme. Soy muy como Marta.
Hay cosas que sólo se pueden descubrir en el silencio. Tengo muchas ganas de comunicar a gente de mi entorno esta experiencia, pues están buscando la felicidad en otras cosas, y deseo hacerles saber que buscan en definitiva al Señor sin saberlo."

"Salgo muy agradecido. Me encanta venir a esta casa. aquí uno conecta bien con el Señor. Como parroquianos, necesitamos estos tiempos de silencio y recogimiento para después dar.
Esta vez he profundizadoo más en la Pasión. A veces olvido que Jesús ha pasado también por el desconsuelo, y lo venció. Yo soy muy quejica, hasta con el Señor. 'Es que no doy una Señor!'. He podido constatar con mayor claridad que Jesús no lo tuvo tampoco nada facil, desde su nacimiento en una gruta, perseguido, maltratado... El lo ha pasado peor que yo. 'Señor, ¡no das una!'Me ha hecho encontrame más cerca de El"

domingo, 17 de enero de 2016

Compartiendo desde nuestro Capítulo General



Ya hace varios días que mendigábamos oraciones para nuestro 9°Capitulo General 2016. Hoy os compartimosque estamos trabajando de lleno. Queremos comparar este trabajo como una expedición una montaña (el Monte Capitular). 
Quizás os preguntaréis si acampamos en carpa o a la intemperie. San José, el gran ecónomo celestial nos ofreció su “albergue”, donde por la noche nos retiramos para renovar nuestras fuerzas y mirar el camino y cuanto hemos de escalar día por día.
Repartimos así nuestra jornada: dos horas de reunión en la mañana, de 9 h 30 à 10 h 30. Y de 11 h a 12 h. Por la tarde nuestros encuentros son de 15 h 30 a 16 h 30 y de 17 h a18 h. A las 18 h 30 ponemos todo nuestro trabajo a los pies de Jesús Sacramentado, y a las 19 h rezamos las Vísperas y Devociones.
Comenzando el día, cada alpinista capitular se provee en la hora de oración personal, de todos los elementos necesarios a llevar: ánimo, fortaleza, confianza y mucha alegría.
Los martes, jueves y sábados tenemos la Santa Misa en Castellano, rezando antes los Laudes. Los lunes, miércoles y viernes nos ejercitamos en una caminata y rezo en francés, para celebrar la Misa en la Casa Nazaret, el “gran refugio” que nuestro Padre Vallet nos legó.
Misa en la Casa Nazareth
Fortalecidas en el Espíritu con el Pan Divino, y a nuestro cuerpo con un “desayuno francés” comenzamos en forma la jornada
Comisión "Cura brochero"
Para escalar mejor, las dieciséis alpinistas que somos nos hemos dividido en dos grupos o comisiones; uno de ocho integrantes, bajo la protección del Beato Cura Brochero, que desde su mula nos alienta y su imagen nos acompaña para avanzar cada día la escarpada montaña.

El otro grupo está integrado por siete escaladoras muy expertas en este deporte, quienes comparten muy fraternalmente bajo el manto protector de San José.
Nuestra guía “General” Hna. María Christiana, no participa a estos grupos, de tanto en tanto toma un “todo terreno” y nos visita de improviso para compartir y ver el camino que hemos recorrido.
El clima casi otoñal nos favorece, animándonos a continuar con renovado entusiasmo nuestro escalar, mirando día a día la cima que nos espera . Hemos previsto hacer cumbre par el día 20 cuando comenzaremos a la elección de la Superiora General. Contamos con sus generosas oraciones. 
Mientras esperamos gozar con la llegada de la nieve, hemos invitar a nuestros Hermanos Cooperadores los días 13 y 14 a participar en unas sesiones del “Monte Capitular”. Ellos ya han hecho su experiencia y nos interesa intercambiar de cómo hemos de seguir y mejorar el camino del cotidiano escalar y escalar nuestro vivir; somos hermanos y hermanas, hijos de un mismo Padre y herederos de una vocación y misión común. 
En este encuentro estuvieron presentes el Padre General, el Padre Hernan Pereda y el Padre Marc Passas. Los Padres Hugo Massimino y Arnold Mukiele nos acompañaron por Skype en todas las sesiones. Todo en un ambiente fraterno y de escucha mutua.
El domingo día 10 y el sábado día 16 por la tarde tuvimos encuentros fraternos con nuestras hermanas de las diversas comunidades para presentar y compartir todas juntas quienes integramos las Comunidades, sus trabajos y apostolados.
canto de nuestras hermanas americanas

Culminamos esta alegre velada del domingo con la actuación de las escaladoras americanas quienes ofrecieron una CHACARERA, baile típico de Argentina. Al terminar todas las presentes se unieron al ritmo alegre. 
Hoy domingo hemos nos hemos aireado en una salida à Lyon, para visitar los lugares donde vivió la primera comunidad cristiana de la cuidad y el lugar del martirio del Obispo San Potin , Santa Blandina y de sus compañeros. Hemos comenzado con una Misa inesperadamente solemne en la basílica de Fourvière, presidida por el Cardenal Prefecto de la Doctrina de la Fe  Monseñor Gerhard Müller y animada por una coral hermosa. Una amiga ejercitante, Valerie, nos ha hecho de Cicerone toda la jornada, haciéndonos descubrir lugares entrañables donde confesaron la fe numerosos cristianos. 
frente a la Basílica de Fourvière

en la mini celda donde fallecio el obispo San Potino

También tuvimos la suerte de atravesar la Puerta Santa tanto en la basílica de Notre Dame de Fourvière como en la Catedral sant Joan.

Os estamos todas muy agradecida, a los que con generosidad y desde la perseverante oración nos acompañáis en estos días de gracia para nosotras. Dios os bendiga a cada uno.

sábado, 16 de enero de 2016

EL ROSTRO DE DIOS

Me dijeron, intenta ver a Cristo en la gente. 
Andaba yo con este pensamiento y me puse a ello.
En cualquier calle, se cruzaban ante mi toda clase de personas, distintas caras, distintos niños, jóvenes, viejos…., tengo que reconocer que fue un ejercicio complicado. Como descubrir a Cristo en esos rostros,  tan atareados, risueños algunos, tristes otros y, otros estresados.
Desistí.
Esa noche, tras la cena me dispuse a ver las noticias en televisión. Hablaban del hambre, como no, el hambre en África. Imágenes terribles, desoladoras, imágenes capaces de sacudir violentamente cualquier conciencia.
En ese momento se clavaron  en mi retina los ojos de un niño, sucio, famélico, hambriento, que por toda compañía tenía un montón de moscas pegadas a su cara, pegadas a sus labios.   
No podía seguir viendo.  Cerré el televisor, cerré mis ojos. Apagué mi conciencia.
Quise olvidar, quitarme de la cabeza esa imagen, inocente, extraña, desconocida y tan lejana.
No pude.
Quede presa de un gran desasosiego.  Acaso no estamos habituados ya a la violencia, acaso nuestro corazón aún se inquieta por el sufrimiento de los demás, acaso… acaso… acaso.
Ese rostro seguía en mi cabeza, ese niño inocente, extraño, desconocido y tan lejano.
Abandonado en un mundo que, posiblemente no tendrá tiempo de conocer.
Ese rostro dolorido, hambriento, llevaba la carga de toda la ambición y sinsentido de un mundo que no le tiene en cuenta, y que ni siquiera sabrá de su existencia, de no ser por una pantalla que proyecta unas imágenes, inocentes, extrañas, desconocidas y que vale más ignorar.
Pero no podía.
Esos ojos soportaban todo el peso de nuestra conciencia. Esos ojos de parpados ya casi caídos, de acuosas pupilas, contenían  el pecado de la humanidad. Todos y cada uno de nuestros pecados.  Ese cuerpo, tan frágil y enfermo soportaba, al calor del desierto, su cruz, la cruz de todo un mundo, nuestra cruz, que en lugar de abrazar y sostener, despreciamos y cargamos sobre él.
Y ahí, justo ahí,  en su cansancio, en esas llagas abiertas por el sol, en ese polvo espesando una sangre que ya no fluye, en ese lugar y momento, en esa locura de silencio, de angustia y dolor, en ese instante, vi el rostro de Cristo y, en sus ojos…. los ojos de Dios.


Pere

viernes, 15 de enero de 2016

miércoles, 13 de enero de 2016

Intenciones del Papa para el mes de enro


Tengámonos todos por obligados los que deseamos realizar los ideales, los ensueños del Corazón de Jesús e imitarle en todo, a poner todos los medios a nuestro alcance, de oración, penitencia, esfuerzos personales (..) para cooperar lo más eficazmente posible a la unión.  
P. Vallet                                           

domingo, 10 de enero de 2016

Reconstruir, restaurar, iluminar


En estos días donde hemos celebrado el nacimiento del Hijo de Dios y su manifestación dirigida a toda la Humanidad, los textos litúrgicos nos han dejado bastante claro el motivo, el sentido, la finalidad, de este nacimiento, algunas expresiones de los prefacios:

“...para reconstruir lo que estaba caído y restaurar de este modo el universo, para llamar de nuevo al reino de los cielos al hombre sumergido en el pecado” (Prefacio II de Navidad). “Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación” (Prefacio I de Epifanía).

“Reconstruir, restaurar, iluminar”. A esto ha venido. Y hoy la liturgia nos comunica el cómo esto será posible. Nos manifiesta cómo hoy, en el siglo XXI, se puede llevar a término la finalidad del nacimiento de Jesús. Y el cómo es el Espíritu Santo.

Todo este “reconstruir, restaurar, iluminar” se realiza gracias al Espíritu Santo. ¿Cómo vamos de Espíritu Santo? ¿Lo tenemos presente? ¿Sabemos qué hace en nosotros? ¿Cuándo fue la última vez que lo invocaste?

El Espíritu Santo es el gran desconocido, aparece poco, pero que es determinante para vivir nuestro cristianismo. 

El Papa Francisco, ahora hace un año en la homilía del día de hoy, decía:”no olvidéis invocar a menudo al Espíritu Santo, todos los días. Podéis hacerlo, por ejemplo, con esta sencilla oración: «Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor»

Invocarlo, esperarlo, anhelarlo, porqué sin Espíritu Santo todo cuesta mucho, se te hace pesado, haces para cumplir, no encuentras gusto a las cosas, te cansa amar y darte, te quejas a la mínima, ríes poco, ves la parte negativa de todo,... ¿Os parece que esto puede ser el plan de Dios? Que nos cueste todo lo que implica ser cristiano, que rías poco, que todo lo veas negativo... ¡¡el plan de Dios no puede ser esto!!

Si el plan de Dios es este, ¡¡mal planificador es Dios!! Yo me apunto a otro proyecto, no éste donde todo cuesta y no gratifica... Hay tanta gente situada aquí. Es un vivir al “modo humano”, es como si hubiéramos recibido un bautismo sólo de agua.

Con el Espíritu Santo, todo es diferente, el amor de Dios habita en ti, este amor de Dios es como un motor que te da fuerzas. Es el fuego del Espíritu Santo. Vives al “modo divino”.

Jesús no es tan solo un modelo de conducta. La salvación que nos lleva Cristo no es sólo una ética, unas normas de comportamiento. Es una fuerza interior. Su  misma fuerza. Su principio vital (Espíritu Santo) que nos posibilita vivir lo que él nos propone en el evangelio. 

La manera como se produjo el bautismo de Jesús nos ayuda a entender mejor esta idea. En tiempos de Jesús el bautismo era por inmersión. Jesús también recibió este bautismo. La palabra bautismo, precisamente, quiere decir inmersión, sumergirse. Para nosotros, el simbolismo es muy claro: queremos quedar sumergidos en el Espíritu Santo, en el calor del amor de Dios, en la luz de la Palabra.

¿Por qué invocar el Espíritu Santo? Para recordar que hemos de vivir sumergidos en él. Para actualizar esta inmersión, para que se vuelva a hacer actual, presente y que quedemos inundados de su presencia.


Invocarlo para que se lleve a término en nosotros el proyecto de Jesús: “reconstruirnos, restaurarnos, iluminarnos”. Que así sea...
Francesc Jordana

viernes, 8 de enero de 2016

Inauguración del Capítulo General

 
Esta mañana, de manera oficial y con la Misa del Espíritu Santo presidida por el P. Barbier , Superior General de los Cooperadores, se ha abierto nuestro IX Capítulo General

Nos acompañaron algunos miembros de las comunidades vecinas
Una vez más gracias por vuestra oración. 

Compartiendo el entrenamiento al Capítulo general

Tras la alegría del encuentro de todas las hermanas venidas a Chabeuil para el IX Capítulo General, desde nuestras comunidades de Argentina, Uruguay, Francia y España, hemos estado estos días disponiendo y purificando nuestros corazones en la oración y silencio, hoy en los intercambios.
El "manager" de estos días ha sido nuestro querido P. Gonzalo Fernandez, franciscano de Granollers que nos ha recordado nuestra vocación primera y la llamada que la Iglesia y el mundo de hoy nos lanzan para hacer llegar la Buena Nueva a todos los corazones.
Árbol cuyas ramas representan nuestras comunidades, cuyas hojas somos cada una, y las palomas nuestras hermanas del cielo

Nuestras hermanas de América preparando la sala capitular
 

 

Seguimos contando con el apoyo de vuestra oración para ser dóciles al Soplo del Espíritu y encarnar en nuestro mundo el carisma del P. Vallet