jueves, 8 de agosto de 2013

Buscar a Dios desde el hinduísmo hasta el catolicismo


Pocos lugares hay en el mundo donde un joven con inquietudes espirituales tenga tantas opciones para elegir como en Singapur, una ciudad-estado con 5,3 millones de habitantes, de etnias muy variadas y religiones aún más: un 33% de budistas, un 18% de cristianos (un tercio de ellos, católicos; el resto, protestantes), un 15% de musulmanes, un 11% de taoístas, 5% de hindúes y un 17% de no-religiosos.
En ese contexto, el joven Kumar, que nació en una familia firmemente hindú, vivió un completo itinerario espiritual en búsqueda de la verdad.

Creciendo en el hinduismo
De niño, la familia acudía cada viernes al templo hindú. Allí el niño jugaba y tomaba dulces. Él recuerda que fue entonces cuando empezó a desarrollar una propensión a mentir y a robar, que a los 12 años se convirtió en "un hábito incontrolable". Kumar se dio cuenta de que eso hacía mucho daño a su madre, y para intentar combatir este hábito compulsivo decidió profundizar en su vida religiosa.

Empezó a recibir clases de hinduismo y leyó versiones simplificadas de los libros sagrados clásicos: el Baghavadh Gita, las historias del Ramayana y del Mahabharata.

El joven Kumar pronto se dio cuenta de una cosa: el hinduismo antiguo, clásico, era claramente monoteista, mientras que el hinduismo moderno y popular era politeísta. "Mi madre, que estaba bastante bien formada en estudios hindúes, confirmó mi descubrimiento". Se sintió decepcionado y decidió buscar en otra opción: el budismo.

 Buda no explica tu existencia
"Me apunté a un templo budista, me hice miembro y pasé un breve rito de iniciación. Teníamos lecciones 2 veces al mes y nos daban muchos materiales de referencia. Sin embargo, el budismo no ayudaba mucho: Buda no era Dios ni podía ayudarme a explicar mi existencia plenamente. Tenía que haber un Dios detrás que me hubiese creado. ¿Quién era Él?"

Kumar era en esta época muy anticristiano. Por un lado, odiaba cuando un cristiano predicaba "como si sólo ellos tuviesen razón" y usando "su libro" para desdeñar a los demás. Esta era (y es) una sensación bastante común en el mundo hindú. Por otro lado, uno de sus hermanos mayores se había hecho cristiano evangélico y toda la familia estaba entonces bastante molesta con ello.

Leer la Biblia para criticar a los cristianos
En estas fechas alguien regaló una Biblia del movimiento de los gedeones a Kumar, y como le gustaba leer y argumentar decidió leerla entera para buscar sus contradicciones, errores y ridiculizar a sus conocidos cristianos.
Estudiaba tercer curso de Educación Secundaria y se consideraba "más o menos" ateo en esta época. Sus amigos, a su alrededor, estaban abandonando sus respectivas religiones.

La secta taoísta de "niveles espirituales"
Pero en una ciudad tan plural, las ofertas espirituales son abundantes, y un amigo le presentó a su "maestro", "un maestro de un culto taoísta que -estoy bastante seguro- era ilegal. Me hicieron creer que yo pertenecía a uno de los pocos niveles superiores de seres espirituales. ¡Se suponía que yo era una especie de ángel de luz! Yo era joven e inocente. Pero me cansé de ese absurdo al cabo de un tiempo y pasé a vivir como un ateo".

Y la Biblia encajó de repente
A mediados de 1997, el mejor amigo de Kumar, que era cristiano pentecostal, empezó a hablar de Dios a otro amigo común. Y algo extraño sucedió a Kumar. "De repente, en un instante, todo lo que había leído en la Biblia de los gedeones, de principio a fin, encajó y empezó a tener sentido. Era como despertar de un coma súbitamente. Era como las matemáticas elementales. Simplemente tenía sentido que el Dios de la Biblia tenía que ser cierto".
Y así Kumar entró en Asambleas de Dios, una de las mayores iglesias pentecostales y de las más extendidas en todo el mundo. Desde el principio fue ya un líder de grupo juvenil en Singapore Youth for Christ, y en esta etapa desapareció su hábito compulsivo de mentir y robar.
Pero el mismo Kumar reconoce que no se manejó bien "en otras tentaciones" y tuvo problemas serios en Asambleas de Dios, "así que pasé a una iglesia baptista".
Se puso a estudiar ingeniería informática en la NTU (la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur).Y evangelizaba a compañeros estudiantes como miembro de la Cruzada por Cristo del Campus, a la que dedicaba todo su tiempo.

Leyendo mucha teología... de santos y de herejes
Pero tenía tanta pasión por la fe cristiana, que quiso conocer más doctrina... ¡e historia! Y empezó a leer la "Summa Teologica" de Santo Tomás de Aquino. Y los rollos del Mar Muerto y los comentarios bíblicos de Wycliff, el "abuelo inglés" del protestantismo, del siglo XIV.
En la universidad había una cierta ebullición espiritual. Kumar se encontró discutiendo de religión con regularidad con dos mormones, y con algunos adventistas del séptimo día. Todo eso le obligaba a estudiar más y más la Biblia.
También descubrió la desunión entre los protestantes. Por ejemplo, los presbiterianos que conocía criticaban mucho a los protestantes carismáticos y pentecostales que habían llevado a Kumar al cristianismo, y llegaban a decir que estaban "inspirados por el demonio".

Una "nueva" doctrina sobre el fuego y la muerte
En noviembre de 2001, Kumar tomó una decisión: pensó que intentaría unir las doctrinas de las distintas denominaciones cristianas, unir las iglesias, y que empezaría con un estudio sobre el concepto "fuego", que tanto aparecía en la Biblia, un signo de Dios, que se muestra en las llamas.
Y estudiando el "fuego" en la Biblia, descubrió allí una nueva doctrina o teoría... Descubrió que después de la muerte Dios tenía preparado un proceso purificador para los difuntos, que Kumar llamó "un proceso de limpieza". Le pareció un gran descubrimiento, y empezó a contárselo a sus amigos protestantes de distintas ramas "que aceptaban la teoría de bastante buen grado".
Entonces le explicó su nueva teoría teológica a un amigo católico. Y éste le dijo: "los católicos hace dos mil años que conocemos ese proceso; lo llamamos el purgatorio".

Y Kumar quedó muy asombrado. ¡Lo sabían! ¡Desde el inicio!

El catolicismo es plenamente bíblico
Empezó a acudir, de forma discreta, a misas católicas. "No eran sacrílegas como muchos protestantes decían". Empezó a estudiar los puntos del catolicismo que resultan controvertidos para un protestante: el bautismo de niños, el sacerdocio, el Papa, María, los santos... Y llegó a la conclusión (consultando su Biblia, su diccionario de concordancias bíblicas y su enciclopedia bíblica) de que la postura católica en estos temas era plenamente bíblica.
Decidió que los católicos tenían razón... pero pensaba que ser cristiano ya era suficientemente bueno, que no necesitaba ser católico. Además, ¡aún pensaba unificar algún día todas las iglesias!
Empezó a acompañar a un amigo católico a su iglesia. Los viernes y los sábados empezó a participar en actividades en el seminario menor de Singapur, dedicado a San Francisco Javier. Descubrió que muchos católicos oraban al estilo carismático, como él y los pentecostales que apreciaba. "Otro punto para la Iglesia Católica en mi corazón", pensó. 

Hambre de Eucaristía en el seminario
Un día, asistiendo a una misa en el seminario, "de repente sentí un hambre grande de tomar la Eucaristía. Supe que tenía que conseguirla. La entendí, finalmente. Nunca antes había deseado a Cristo tan profundamente. Mi amigo se cayó de la silla cuando le dije que quería ser bautizado católico porque necesitaba la Eucaristía".
Sus amigos baptistas enviaron a sus teólogos más formados para disuadirle de que se hiciese católico. Su novia metodista se enfadó y le envió a los "ancianos" de su congregación. "Me dolía ver lo poco que conocían ellos el catolicismo y cómo el prejuicio aplastaba la razón. Ni el más formado de estos teólogos tenía una idea correcta de la fe católica", lamenta Kumar.
Poco a poco sus amigos protestantes fueron cortando lazos con él. En cambio, su madre y sus hermanos, que para entonces eran cristianos protestantes, le apoyaron en su decisión (su padre seguía siendo hindú).

Kumar fue bautizado en la parroquia de Santa María de los Ángeles. "Finalmente tuve mi comunión con Dios y su Iglesia. Sólo puedo mirar atrás y ver que Dios me bendijo con su verdad. Es cierto lo que dijo Pablo de que si un hombre quisiera conocer la verdad, Dios enviaría a su ángel incluso al lugar más remoto".

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