martes, 30 de agosto de 2016

TESTIMONIOS EE.EE, TANDA DEL MES DE AGOSTO (HOMBRES)


Un ejercitante se dio más cuenta en estos Ejercicios de la necesidad de invocar a menudo al Espíritu Santo: “El espíritu Santo ha estado muy presente estos días y es así cada día, cuando estamos en oración. ¡Qué nos guie cada día, mostrándonos lo que tenemos que hacer y lo que no”.


A un ejercitante le vino muy bien la manera de entrar en los Evangelios: “Vine despistado por los asuntos de mi trabajo y me ayudó mucho en entrar en los Ejercicios la manera de contextualizar el Evangelio y los textos del antiguo testamento, recalcando las circunstancias de las escenas. Me ha ido muy bien.

Estamos en el Éxodo, atravesando a veces desiertos y el maná son los amigos que nos ayudan: esto pasa en tu vida misma.
El fracaso de Jesús era programado y esto me ayuda a dar pasos: todo está programado por Dios. No permite un fracaso que no te lleve a un bien.
Aquí vivimos en profundidad la Eucaristía. Tendríamos que estremecernos al momento de la Consagración: ¡es el gran milagro!
Me ayudó que se trate el tema de las distracciones. Y también las cintas de la vida de San Agustín”.


A otro ejercitante le impactó la Presencia de Dios siempre, en todo lugar: “Me doy cuenta de la importancia de vivir toda la vida como unos Ejercicios Espirituales permanentes: viviendo en la Presencia de Dios de manera consciente, como una oración continua. Santa Catalina de Siena se había hecho así una célula interior, para vivir esta Presencia de Dios.”


 Otro Ejercitante vivió los Ejercicios en la acción de gracias: “Mis primeros Ejercicios fueron pagados por la empresa en que trabajaba. Fue en Sarriá. Luego pasé 21 años sin hacer Ejercicios y luego vine a Caldes. Doy gracias al Señor”.

Otro ejercitante obtuvo su meta: desconectarse y hacer limpieza del disco duro: “Quería ir a Montserrat, en una celda que tienen los monjes: me han operado hace 2 meses y quería desconectar. Pero me hablaron de los Ejercicios. Me he desconectado y limpiado de tantas cosas que van en contra del Evangelio.

Me han impresionado las Eucaristías. Es verdad lo que decía esta chica no católica: “Si vosotros, los católicos, estuvierais conscientes de comer el Cuerpo de Cristo, tendríais que salir volando”. ¡Es verdad y a mí me deja tan frío!.

¿Cómo vivo mi cristiandad? Tengo que ser más responsable de mi vida cristiana. Cómo dice San Pablo: “Si no tengo caridad, de qué me sirve…” Intento dar testimonio siempre que soy cristiano y cuando los vecinos me preguntan adónde voy, estoy contento de contestar: “Voy a Misa”. 


El Padre Hernán Pereda que dirigió los ejercicios, (conjuntamente con nuestra Madre Superiora Hna. M.Verónica), junto a los participantes y la Hna. María Rafaél en la foto.


lunes, 29 de agosto de 2016

PEDIMOS UNA ORACIÓN POR ESTOS FUTUROS SACERDOTES



Esta semana, en nuestra casa de Caldes de Montbui, tenemos la alegría y el gozo de contar con un grupo de seminaristas de etapa pastoral, pertenecientes a Terrassa, Sant Feliu de Llobregat, Girona, Tarragona, Tortosa y Solsona.

Predica Monseñor Joan Piris, Obispo Emérito de Lleida.

Rogamos una oración por ellos, para que el Espíritu Santo les acompañe en su profundización en la fe y en el amor  y perseveren en su camino, por el bien del mundo y de todas las almas.
Amen.


domingo, 28 de agosto de 2016

CURIOSA TENDENCIA LA NUESTRA


Queridos hermanos y hermanas,

Jesús nos propone dos parábolas. No nos podemos quedar en la materialidad de lo que propone: qué hacer cuando te invitan a una boda, dónde te has de poner, no va por aquí el tema... o a quién invitar cuando has de hacer una gran comida, tampoco va por aquí el tema... sino que hemos de ir a lo que Jesús nos está planteando en el fondo con cada una de las parábolas. No nos quedemos con la materialidad del ejemplo, sino con la enseñanza que hay en el fondo y que expone el mismo Jesús.

De la primera parábola, a partir del ejemplo del banquete, Jesús extrae la enseñanza que quiere comunicar: no te enaltezcas, sino humíllate.

Jesús sabe que nos gusta ponernos en el primer lugar. Él conoce nuestra tendencia a sobrevalorarnos; nos pensamos que somos los más listos, nos pensamos que somos los más buenos, nos pensamos que somos los que mejor lo hacemos todo, nos pensamos que somos los más entregados, nos pensamos que somos los más caritativos, nos pensamos que somos los que tenemos más razón, nos pensamos que somos los más... (añade lo que quieras...).
¡¡Es curiosa esta tendencia!! Es absolutamente irreal. ¡No puede ser! ¡Es evidente! ¡Todo esto nace del ego!

Ante esto, Jesús nos dice: “no te enaltezcas”. Esta tendencia interna que todos tenemos, Jesús nos dice que la hemos de controlar, que no nos hace bien. Y que hemos de mirar en convertirla en tendencia contraria, “vete a sentarte en el último puesto”. El último puesto no en un sentido material, sino el último puesto en un sentido de percepciones interiores.

¡No soy el más listo! ¡No eres el más listo!
¡No soy el más bueno!...
¡No soy el más entregado!...
¡No soy el más caritativo!...
¡No soy el más...!

Esto es “humillarse”. “Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.

Cuando hacemos este ejercicio, pasan tres cosas muy importantes: crecemos en realismo, matamos el ego, caminamos en la verdad. En definitiva, somos humildes y crece nuestro espacio para avanzar. Si soy el más bueno, el más caritativo, el más... ya no puedo avanzar. Si ocupo “el último puesto”, me queda mucho para avanzar.

Hagamos en nuestra oración este ejercicio: “No soy el más bueno, no soy el más caritativo, no soy el más listo,... ayúdame a avanzar Señor...” ¡¡Veremos cuanto  bien nos hace!!

En la segunda parábola tampoco no nos podemos quedar en la materialidad de a quién se ha de invitar cuando hagas una gran comida. Lo que Jesús está planteando en el fondo, como Él mismo dice, es, no hagas cosas buscando recompensa en los hombres, busca la recompensa de Dios “Dios te lo recompensará”. No hagas cosas a aquellos que te lo recompensarán, haz cosas a aquellos que no te lo recompensarán; a los amigos de Jesús; los pobres, inválidos, cojos, y ciegos.

¡¡Jesús nos está haciendo una llamada fuerte a vivir la gratuidad!!
¡¡Es una llamada fuerte a ser generoso hacia los que no lo podrán ser contigo!!
¡Es una llamada fuerte a creer en un Dios que recompensa! ¡¡Es una llamada fuerte a hacer opción por los más pobres!!

¿Cómo vamos de gratuidad? ¡De gratuidad de la buena, de la que no nos queda para nosotros ningún beneficio! ¿Un poco mal? ¡¡Pues, ya tenemos alguna cosa más a trabajar esta semana!!

Francesc Jordana







sábado, 27 de agosto de 2016

EN TRES SEGUNDOS CAMBIÓ MI VIDA (MEDJUGORJE)


“El día era claro y caluroso. De pronto, sin saber cómo ni por qué, sentí una intensa necesidad de dirigir mis ojos hacia ese luminoso cielo primaveral. No capté nada fuera de lo normal, o de carácter sobrenatural, como muchos peregrinos admiten haber visto en Medjugorje. Pero sí sentí una extraordinaria experiencia de amor. En mi corazón lo que me ocurrió duró 10 minutos, pero en la realidad, cuando comprobé el tiempo transcurrido real por mi reloj, solo tres segundos se habían sucedido. Créanme si les digo que esos tres segundos cambiaron mi vida para siempre… En tan poco tiempo, me invadió todo el cuerpo y el alma un inmenso e indescriptible amor. Parecía a mis ojos como un rocío que se me posaba en el pelo, la cabeza, los brazos, en todo el cuerpo… Algo indescriptiblemente bello se derramó sobre mí”.

María Vallejo-Nájera (a propósito de su primer viaje a Medjugorje)



viernes, 26 de agosto de 2016

LAICOS, LA VERDADERA VID


Ya Pío XII decía: «Los fieles, y más precisamente los laicos, se encuentran en la línea más avanzada de la vida de la Iglesia; por ellos la Iglesia es el principio vital de la sociedad humana. Por tanto ellos, ellos especialmente, deben tener conciencia, cada vez más clara, no sólo de pertenecer a la Iglesia, sino de ser la Iglesia; es decir, la comunidad de los fieles sobre la tierra bajo la guía del Jefe común, el Papa, y de los Obispos en comunión con él. Ellos son la Iglesia (...)».
Según la imagen bíblica de la viña, los fieles laicos —al igual que todos los miembros de la Iglesia— son sarmientos radicados en Cristo, la verdadera vid, convertidos por Él en una realidad viva y vivificante.
Es la inserción en Cristo por medio de la fe y de los sacramentos de la iniciación cristiana, la raíz primera que origina la nueva condición del cristiano en el misterio de la Iglesia, la que constituye su más profunda «fisonomía», la que está en la base de todas las vocaciones y del dinamismo de la vida cristiana de los fieles laicos. En Cristo Jesús, muerto y resucitado, el bautizado llega a ser una «nueva creación» (Ga 6, 15; 2 Co 5, 17), una creación purificada del pecado y vivificada por la gracia.
De este modo, sólo captando la misteriosa riqueza que Dios dona al cristiano en el santo Bautismo es posible delinear la «figura» del fiel laico.

CHRISTIFIDELES LAICI ( extracto)
JUAN PABLO II



martes, 23 de agosto de 2016

ALEJAD DE VOSOTROS ESA PUERIL TIMIDEZ


Alejad, de vosotros esa pueril timidez, esos caprichos extravagantes, esa melancolía que atrofia; honrad la religión con vuestra vida. Dad fe, mejor con vuestros actos que con vuestras predicaciones.
Haced comprensible a las almas tímidas y acongojadas que Dios no las ha llamado para dura servidumbre, sino para santa libertad; que esta libertad es el atributo de su Espíritu que habita en ellas, pero cuya acción se estorba por el apocamiento; que esta libertad es la fuente de nuestra dicha en esta vida, y esta fuente crece al paso que prosperamos en la virtud, a la manera que subiendo una montaña se respira un aire cada vez más puro y todo el sistema nervioso funciona con más libertad. 

Paul W. von Keppler






lunes, 22 de agosto de 2016

LA MÁS BELLA PROFESIÓN DE FE



Nadie en el mundo podrá prohibirme jamás que crea en Dios, que ponga en Él toda mi confianza, que le ame a Él y al prójimo con todo mi corazón. La fe, la esperanza y la caridad son plenamente libres, porque si están sólidamente enraizadas en nosotros, poseen la facultad de alimentarse incluso de lo que se opone a ellas. Si mediante la persecución quieren impedirme que ame, siempre me queda la posibilidad de perdonar a mis enemigos y de transformar la opresión en un amor más grande. Si quieren ahogar mi fe quitándome la vida, mi muerte se convertirá en la más bella profesión de fe que se pueda concebir. El amor, solo el, es capaz de vencer el mal con el bien, de obtener un bien del mal.

 Jacques Philippe  (La libertad interior)