domingo, 25 de septiembre de 2016

HEM DE DEIXAR ENTRAR LA MISÈRIA DELS ALTRES EN EL NOSTRE COR


Estimats germans i germanes,

En aquest món amb tantes persones necessitades; persones que truquen a les nostres portes, veïns que sabem que no passen per un bon moment, pensionistes que viuen estirant els diners cada mes, immigrants i refugiats que apareixen als nostres mitjans de comunicació (quan passa alguna cosa espectacular); segur que en algun moment, o en diverses èpoques, ens hem preguntat: ¿faig prou? ¿què hauria de fer? ¿com a cristià que em demana Déu que faci?.

Preguntes que neixen de la nostra sensibilitat humana, de la nostra empatia, de la compassió i misericòrdia que Jesús ens reclama en l’evangeli.

En aquesta paràbola no és que el ric faci patir a Llàtzer, o que disfruti amb la seva misèria, és que no el veu, simplement, no vol saber de la seva existència, l’ignora, no hi és. El ric és incapaç de sentir el patiment de l’altre. No hi ha compassió, ni misericòrdia, en el seu cor. El ric fa tot el contrari del que hem definit com a misericòrdia: deixar entrar la misèria de l’altre en el nostre cor, i actuar.

Tots hem de créixer en compassió i misericòrdia.
En aquest sentit hi ha un cas històric molt maco i molt il·luminador, i que a mi em va impressionar molt; és el procés de pacificació de sud-africa, liderat pel bisbe anglicà Desmond Tutu, després de la caiguda apartheid. Es van crear les Comissions per la Veritat i la Reconciliació, i en elles es posava als botxins cara a cara amb les seves víctimes. I les víctimes explicaven el que els hi havien fet, mirant als seus botxins. Després els botxins havien de demanar perdó, i les víctimes els perdonaven.

Què es buscava amb això? que els botxins deixessin entrar en elles el dolor i el sofriment de les víctimes. I que aquest dolor els portes a reconèixer el mal que s’havia fet i demanar perdó.

Aquest procés va evitar, sense cap dubte, una guerra civil entre blancs i negres, i és segurament el procés de reconciliació més extraordinari que s’hagi fet al llarg de la historia de la Humanitat.

També, nosaltres cridats a ser misericordiosos com el Pare, lema de l’any de la misericòrdia, hem de deixar entrar la misèria dels altres en el nostre cor. El problema no és viure bé, el problema es tancar el cor i les entranyes a aquells que viuen malament.
La festa de la vida es converteix, aleshores, en “l’orgia dels vividors” que deia el profeta Amos a la primera lectura.


 Avui farem un silenci més llarg, un silenci que ha d’esdevenir pregaria. En ell mirarem de respondre a les preguntes inicials ¿faig prou? ¿què hauria de fer? ¿com a cristià que em demana Déu que faci?. Deixant entrar el patiment d’algú en concret o d’algun col·lectiu en el nostre cor. ...

Francesc Jordana



sábado, 24 de septiembre de 2016

VIRGEN DE LA MERCÈ, PATRONA DE BARCELONA




Cuenta la leyenda que la noche del 24 de septiembre de 1218, la Virgen se apareció simultáneamente al rey Jaime I, a San Pedro Nolasco y a San Ramón de Penyafort. A los tres les pidió que creasen una orden de monjes dedicados a salvar cristianos encarcelados por los sarracenos. Eran tiempos de guerra religiosa.

Siglos más tarde, en 1687, Barcelona sufrió una plaga de langostas y se puso en manos de la Virgen de la Mercè. Acabada la plaga, el Consejo de la Ciudad la nombró patrona de Barcelona. Pero el Papa no ratificó la decisión hasta dos siglos más tarde, en 1868.




 ORACIÓN


Padre Misericordioso, que enviaste al mundo
a tu Hijo Jesucristo, Redentor nuestro, con
la maternal cooperación de la Virgen María;
concede a cuantos la invocamos con el Título
de La Merced, gozar la libertad de hijos,
que Cristo nuestro Señor nos mereció con
su sacrificio y ofrecerla incansablemente
a todos los hombres. Por Jesucristo
Nuestro Señor.
Amén





viernes, 23 de septiembre de 2016

EL CARISMA CPCR RECLAMA IMPLICACIÓN

Transcribimos parte de una carta escrita por nuestro Padre General  dirigida a los laicos y simpatizantes del carisma CPCR, tras la celebración del Capitulo General celebrado en diciembre del pasado año. Trabajar, colaborar, vivir la fe desde CPCR es colaborar en el establecimiento del Reinado de Cristo y dar a conocer su amor a los hombres mediante nuestro carisma ¿¿TE IMPLICAS??



Comprendemos que ha llegado la hora de la incorporación efectiva y visible de los laicos en la misión común. Queremos contar más y más con su colaboración y competencia, valorando y acogiendo su visión laica del Carisma. Asimismo creemos que podrán ayudarnos en la adaptación de nuestro apostolado en favor del hombre y de la familia, como también en la gestión administrativa y técnica.

Deseamos progresar juntos en el conocimiento del Carisma CPCR. 
Sabemos cómo contaba el P. Vallet con los laicos para el desarrollo de la “Obra   de Ejercicios Parroquiales”. Nosotros sus hijos, queremos asumir esa herencia a fin de que hoy una vinculación más estrecha con ustedes fecunde nuestro apostolado. Ésta nos ofrecerá experiencias que podremos intercambiar desde los distintos lugares donde misionamos. Seremos así estimulados para proseguir una adecuada y eficaz renovación de la misión.




jueves, 22 de septiembre de 2016

IMPORTANCIA DE LA LECTURA ESPIRITUAL


Necesario es que todo cristiano formule el propósito, si aún no lo ha hecho, de dedicarle un tiempo a la lectura espiritual, a la formación personal en las cosas de la fe mediante la lectura. No podemos contentarnos con ser siempre católicos infantes: es preciso que la formación religiosa vaya creciendo a la par que todo lo demás. No podemos descuidar lo eterno, dedicándonos con afán sólo a las cosas de esta vida. Dos consejos para esta lectura espiritual: 1º Que sea constante. Aunque sea poco el tiempo que le podamos dedicar, mucho será lo que podremos aprender, si leemos con perseverancia. 2º Que vaya acompañada por la oración. Pues la lectura puede asemejarse, como hemos dicho, al alimento. Pero para que ese alimento aproveche, ha de ser digerido y asimilado. La oración es justamente la que permite rumiar el conocimiento adquirido por la lectura, y transformarlo en luz para la inteligencia, aspiración para nuestras vidas, y amor de Dios para la voluntad.


martes, 20 de septiembre de 2016

¡¡CREO SEÑOR, PERO AUMENTA MI FE!!


Pocos párrafos describen con tanta precisión el sentimiento de la fe, como hace sentirnos, caminar por este mundo en conflicto, como nos ayuda y, en fin, como nos acerca a Dios. (CPCR).


"Tener fe, fe verdadera que inspira toda acción, esta fe en lo sobrenatural que despoja al mundo de su máscara y muestra a Dios en todas las cosas; la fe que hace desaparecer toda imposibilidad, que hace que las palabras de inquietud, de peligro, de  temor no tengan ya sentido;  la fe que hace caminar por la vida con serenidad, con alegría profunda, con paz, como un niño cogido de la mano de su madre; una fe que coloca al alma en un desapego absoluto de todas las cosas sensibles que son para ella nada, como un juego de niños; la fe que da tal confianza en la oración, como la confianza del niño que pide una cosa justa a su padre; esta fe que nos enseña que <<todo lo que se hace fuera del agrado de Dios es una mentira>>, esta fe que hace verlo todo bajo una luz distinta-: ¡Dios mío, dámela! Dios mío, creo, pero aumenta mi fe. Dios mio, haz que ame y que crea, te lo pido por nuestro Señor Jesucristo. Amén".

Carlos de Foucauld




lunes, 19 de septiembre de 2016

COMO AMARTE...



Como amarte? me preguntaba en oración, 
como dirigir mi amor a un ser abstracto?
como enfocarlo sin una imagen  conocida?
Estamos habituados a proyectar los sentimientos en algo o alguien,con cuerpo, palpable, con forma, 
que vemos y podemos tocar, oír.
Preguntaba, rezaba i Tu....me hablaste
mientras oraba. 

Ama a todo lo que te rodea,
dijiste
ama los paisajes,
a los animales, ama,
a la gente, a todos sin distinción,
no hay razas ni colores,
buenos, malos, 
ama a todos, ama,
al que agrede, al que ayuda, al que hiere y al que sufre,
ama, ama y quiere,
me escuchas...., 
de esta manera a mi me amarás, y yo...
 te amaré.

Pere M.


domingo, 18 de septiembre de 2016

JESÚS ALABA LA CORRUPCIÓN??

Queridos hermanos y hermanas,

Podría parecer que Jesús con sus palabras hace una alabanza de los Bárcenas, Pujol, Griñán y Chaves, de  nuestra política. ¡¡Y no es así!!

Jesús no alaba la corrupción, el desfalco, sino la astucia. Jesús alaba que ante una situación complicada, ha pensado, ha reflexionado, ha sido sagaz, astuto, y ¡ha encontrado una salida! “Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia”.

Y, atención, porque en seguida nos da a todos nosotros un poco de caña diciendo: “Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz”. Jesús lamenta que la astucia de los Bárcenas, Pujol, y compañía sea superior a la nuestra.

Nos ha de escocer, nos ha de desvelar, este reproche de Jesús.

Con sus palabras, Jesús quiere que potenciemos nuestra astucia, que no seamos superados por los hombres del mundo, y la pongamos al servicio del bien, al servicio del Reino.
La misma, o mejor dicho, más imaginación, más energía, más olfato, más astucia, has de invertir en tener cuidado de tu pareja, y de tus hijos (riqueza verdadera), que en hacer que todos piensen bien de ti, o que tu jefe esté muy contento contigo (riqueza engañosa).

Más rigor, más inteligencia, más interés, más dedicación, has de emplear en nutrir tu fe (riqueza verdadera), que en estar a la última del chismorreo de los vecinos o de los famosos (riqueza engañosa).

Más tiempo, más intensidad, más sensibilidad has de emplear en ayudar al hambriento (de pan o de sentido) (riqueza verdadera) que en ocuparte de tu imagen, prestigio, salud (riquezas engañosas).

¡¡Nos falta astucia a la hora de construir el Reino!! Jesús lo sabía, de aquí sus palabras. Cuántas veces malbaratamos los bienes de más valor a cambio de riquezas engañosas, seductoras, pero, engañosas. Nos falta astucia, sagacidad... Pidamos la gracia para tenerla en aquellos ámbitos que constatamos la carencia...

En este evangelio ¿de qué nos está hablando Jesús? Jesús nos está hablando de un tema capital y muy reiterativo en sus exhortaciones: el tema del peligro de las riquezas. Dos ideas breves:

1. No somos amos de las riquezas sino administradores. Nueve veces aparece la palabra “administradores” o derivados de la palabra. Algún día escucharemos de la boca de Jesús estas palabras: “Dame cuentas de tu administración”. ¿Cómo administramos los bienes que Dios nos ha concedido? ¡¡Vale la pena rezarlo!!

2. Expliquemos una frase curiosa: “Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero de iniquidad, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas”. Traducción: Ganaos amigos, los pobres y necesitados, con el dinero de iniquidad, riquezas materiales, para que, cuando os falte, cuando mueras, os reciban en las moradas eternas, los pobres te abran las puertas del cielo. Por tanto, administrar nuestros bienes, sobre todo, a favor de los más necesitados.


Resumiendo: potenciemos la astucia, pongámosla al servicio del Reino. De las riquezas que se nos han dado considerémonos administradores, que tienen en su punto de mira, las personas necesitadas.

Francesc Jordana