sábado, 3 de octubre de 2015

El pincel y su maestro



" No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure" (Jn15)

En cierta ocasión un pintor se dispuso a realizar sobre un lienzo una pintura de unas escogidas flores. Al acercar el pincel a la tabla de contrastes, éste, le dijo: "Ya ves; tú sin mí no podrías pintar esas flores". El pintor, que era humilde, calló.

Días después, el afamado maestro, recibió el encargo de llevar a cabo un fresco sobre un paisaje rural. Acercándose hasta un acantilado y disponiéndose a iniciar su obra el pincel le interpeló: "¿Ya te das cuenta de que, sin mí, sería imposible que llevases acabo esta obra pictórica?". Una vez más el pintor, que era humilde y bueno, no respiró.

Pero días después el artista recibió de nuevo un ambicioso encargo: un autorretrato de una gran personalidad y con un pago sustancioso. La única condición es que, dicho autorretrato, tendría que ser llevado a cabo en dos horas. 

El pintor, colocando dos caballetes, dispuso en uno de ellos el pincel altivo y una paleta con todos los colores y, en el otro, tan sólo una tabla con los mismos colores pero utilizando como brocha su propia mano. 

Al finalizar las dos horas, el creador, se acercó hasta el pincel y le preguntó: "¿Has llevado a buen fin tu obra?". El pincel, con una tímida voz, respondió: "Es imposible; no ha habido mano que me guiase". 

Por el contrario el retratista con sus propios dedos demostró al orgulloso, vanidoso y engreído pincel que -sin él- las cosas se pueden llevar a cabo. En cambio, sin la mano inspiradora, imposible consumar un cuadro.

El PINTOR es Dios y el pincel somos cada uno de nosotros. A veces nos creemos imprescindibles. Como si el ir a Misa, recibir los sacramentos y tantas cosas, fuesen poco menos que "un favor" que le hacemos a Dios. Cuando, en realidad, es Él quien nos lo da todo y mueve todo el PINCEL de nuestra vida. 

¿O no? 

Nota: ¿Acaso MARÍA VIRGEN no fue un humilde, puro, obediente e inmaculado pincel en manos de Dios? 

Javier Leoz.

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