miércoles, 12 de junio de 2013

Este verano Ejercicios Espirituales


   Un tiempo de descanso nunca viene mal. Y es lo que nos proponemos hacer durante varias semanas hasta primeros de julio.
   Pero no os dejamos sin compartiros el deseo de veros en nuestra casa este verano para un encuentro especial con Jesús
   ¡¡¡No te lo pierdas!!!

lunes, 10 de junio de 2013

Primer aniversario de la Ullam en Barcelona

    Estas vez no pudimos participar muy a pesar nuestro las hermanas pero varios amigos laicos cpcr no se lo perdieron.
   Nuestra amiga Cristina García nos comparte su testimonio de participación el sábado por la noche en el primer aniversario de los Centinelas de la mañana, que se estrenaban también esta vez en Madrid: 
   Llevaba tiempo queriendo ir, pero no había manera, si no era por una cosa, era por otra. Pero por fin, este fin de semana, se anularon nuestros compromisos y sí podía asistir. Me daba mucho miedo que mi destino fuera la calle y a Kiko también, por lo que me pudiera pasar y que ha Daniela le pudiera faltar su madre (un pensamiento un poco catastrofista por nuestra parte y más teniendo en cuenta que tenemos al Señor de nuestro lado), en fin, decidimos que fuera Kiko el que participara esta vez. Pero el día de antes de la cita, sentí la llamada del Espíritu Santo y no podía ignorarla, siempre he tenido la curiosidad, de cómo sería esa llamada que muchos decían haber sentido, por otros motivos, claro, y que yo nunca había experimentado.
   Tenía unas ganas de ir y participar en este movimiento que sentía tan mio... Nunca he tenido miedo de mostrar mis creencias religiosas, pero mi reto, era evangelizar, no sabía como, pero tenía que encontrar la manera de hacerlo. No soy una experta en la materia y eso me hechaba para atrás, me queda mucho camino por recorrer. 
   Pero por fín, el Señor me dio el empujón ¡¡y fui destinada en el grupo de la calle para evangelizar!!!, la experiéncia fue inmejorable, sin haber parado en todo el día, ni haber dormido en toda la noche anterior (ser madre es lo que tiene), tenía una fuerza en mi interior y unas ganas de hacer llegar a la gente el mensaje de Dios, que no cabía en mi misma. Me lanzé y fue maravilloso. Tenía un poco de miedo nada más salir a la calle, ya sabemos todos la variedad de indivíduos que pasean a esas horas por las calles de Barcelona, pero el miedo duró poco;
  Había de todo, gente que te ignoraba directamente, gente que hacía como que le interesaba y en realidad no era así, gente que parecía abierta a tener el encuentro con el Santísimo, gente intrigada por saber qué era lo que les ofrecíamos, gente que se reía de nosotros (sin faltar, solo asombrados de lo que hacíamos), pero lo que no me encontré, fue gente que nos atacara verbalmente, lo que gratamente me sorprendió mucho, pensaba que iba a ser mucho peor.
   Lo que me gustó mucho, fue la fuerza que me dio el Espíritu Santo, que hizo que me acercara a gente que jamás pensaba que lo haría, no había discriminación por la forma de vestir, raza u orientación sexual. Tres parejas de gays cogieron el folleto y se lo miraron, no se sintieron atacados ni nada por el estilo. Varias parejas de novios se mostraron interesados. Y fue curioso que una de ellas buscaban un local llamado La obeja negra, cuando nosotros lo que buscábamos, eran las obejas perdidas... Muchos cogieron los flyers per solo Dios sabe el fruto que dieron.
Y ya solo me queda decir, que estoy deseando repetir!!!

El niño que le quitó la sed a medio millón de africanos

   Ryan nació en Canadá en mayo del 91. De pequeño, en la escuela, cuando tenía tan solo seis añitos su maestra les habló de cómo vivían los niños en África.
  Se conmovió profundamente al saber que algunos hasta mueren de sed, que no hay pozos de dónde sacar agua, pensar que a él le bastaba dar unos pasos para que el agua saliera del grifo durante horas…
   Ryan preguntó cuánto costaría llevarles agua. La maestra lo pensó un poco y recordó una organización llamada WaterCan dedicada al tema y le dijo que un pequeño pozo podía costar unos 70 dólares.

   Cuando llegó a su casa fue directo a su madre Susan y le dijo que necesitaba 70 dólares para comprar un pozo para los niños africanos. Su madre le dijo que debía ganárselos él mismo y le fue poniendo tareas en casa con las que Ryan se ganaba algunos dólares a la semana. Finalmente reunió los 70 dólares y pidió a su madre que lo acompañara a la sede de WaterCan para comprar su pozo para los niños de África. Cuando lo atendieron le dijeron que lo que costaba realmente la perforación de un pozo eran 2000 dólares. Susan le dejó claro que ella no podía darle 2000 dólares por más que limpiara cristales para toda la vida, pero Ryan no se rindió. Le prometió a aquel hombre que volvería… y lo hizo.
   Contagiados por su entusiasmo, todos se pusieron a trabajar : sus hermanos, vecinos y amigos. Entre todo el vecindario lograron reunir 2000 dólares trabajando y haciendo mandados y Ryan volvió triunfal a WaterCan para pedir su pozo.
  En enero del 99 se perforó un pozo en un pueblo al norte de Uganda. A partir de ahí empieza la leyenda. Ryan no ha parado de recaudar fondos y viajar por medio globo buscando apoyos.
  Cuando el pozo de Angola estuvo hecho, el colegio comenzó un carteo con niños del colegio que estaba al lado del pozo, en África.

   Así Ryan conoció a Akana; un chico que había escapado de las garras de los ejércitos de niños y que luchaba por estudiar cada día. Ryan se sintió cautivado por su nuevo amigo y pidió a sus padres ir a verle. Con un gran esfuerzo económico por su parte, los padres pagaron un viaje a Uganda y Ryan en el 2000 llegó al pueblo donde se había perforado su pozo. Cientos de niños de los alrededores coreaban su nombre formando un pasillo.
- ¿Saben mi nombre? -preguntó Ryan a su guía
- Todo el mundo a 100 kilómetros a la redonda lo sabe, le respondió.

  En la actualidad Ryan Hreljac tiene su propia fundación y llevan más de 400 pozos realizados en Africa, este dato fue tomado en el año 2010.

sábado, 8 de junio de 2013

Decálogo del Corazón Inmaculado de María

1.  Madre en todas las encrucijadas de la vida.
2.  Cercana a nuestros dramas en todas las noches.
3.  Ternura de madre en los momentos más duros.
4.  Nos alegra con su cercanía, cuando todo se hace cuesta arriba.
5.  Nos entrega su corazón, cuando nadie apuesta por nosotros.
6.  Nos hace felices acurrucándonos entre sus brazos de Madre.
7.  Nos enseña a refugiarnos en su corazón, cuando llega la tormenta.
8.  Siempre la encontramos en la calle de la amargura.
9.  Sus manos nos enseñan a Jesús en medio de las dificultades.
10.  Nos ayuda a encontrarnos con Él en las noches de borrasca.

Monseñor Francisco Cerro

viernes, 7 de junio de 2013

Decálogo del Corazón de Jesús

   En esta fiesta del Corazón de Jesús ¿¡cómo no recordar los deseos ardientes del P. Vallet nuestro Fundadr cuando escribía?!:
   "Esta Congregación tiene que ser toda del Corazón de Jesús, sus miembros tienen que vivir de El y sentir una santa locura en propagar su culto y devoción, con maneras sólidas y prácticas"
   El siguiente decálogo del P. Hoyos al Corazón de Jesús que nos ofrece Monseñor Francisco Cerro, nos estimula en este ardor
1. Aspiro a amar a  Dios sin cesar.
2. Caminar con confianza en medio de los temores.
3. No ahorrar fuerzas en promover el amor al divino Corazón.
4. Tener el alma escondida en el Corazón de Jesús.

5. No hay cielo sin estar crucificado con Jesucristo.
6. Es necesario que Él reine.
7. Sumergir mi pobre corazón en el Corazón divino.
8. Al comer, al dormir, al hablar, al estudiar y en todas partes no palpa mi alma otra cosa que el Corazón amado.
9. El objeto de este culto es el Corazón Sacramentado, donde desata todas sus gracias.
10. No se me dan a gustar las riquezas de este Corazón para mí solo.

Basílica del Tibidabo
No olvidemos hoy de rezar por los sacerdotes en este día que Juan Pablo II instituyó especialmente para rezar por ellos. Lo necesitan tanto en nuestro mundo. Los necesitamos tanto...
 

jueves, 6 de junio de 2013

El amor y la fe derrotan la separación

  Durante la Vigilia de Pentecostés el 18 de mayo, antes del encuentro del Papa Francisco con los movimientos, las nuevas comunidades, las asociaciones y las agregaciones laicales en peregrinación a la tumba del apóstol Pedro, hubo diversos testimonios. Publicamos el de Alfonso y Betti Riccucci. Creemos que su testimonio es de gran actualidad.

  Betti: Alfonso y yo nos conocimos en 1983 y después de tres años de noviazgo decidimos casarnos. Único motivo: estábamos enamorados. La boda la celebramos en la iglesia, exclusivamente por el "lugar" y a ninguno de los dos se le ocurrió invitar a Jesús y a su Madre.
  Ni siquiera el curso prematrimonial desarraigó nuestra convicción de que la elección de un matrimonio por la iglesia no tenía nada que ver con la fe.
  Pronto llegó el feliz nacimiento de dos espléndidos hijos, un niño y una niña. Mientras tanto comenzaron los primeros síntomas de un gran inconveniente que estaba a punto de caer sobre nosotros, al que no sabíamos dar un nombre.
  Eran agujeros en el alma que pueden ser rellenados sólo con el amor de Dios pero que cada uno de nosotros intenta llenar con otras cosas: el trabajo, el deporte, los encuentros con los amigos, el cuidado excesivo del cuerpo para combatir los signos del tiempo.

  Yo me convencí de que la única solución a nuestro mal era tener más niños, pero con tan solo treinta años me encontré con un diagnóstico médico irreversible, no podía tener más hijos. Esto acentuó crisis posteriores. En enero del 2009 mi marido se fue de casa, después de haber escuchado una frase terrible por mi parte "ya no te quiero".
  En los meses de separación vivimos en ciudades diferentes y nos hicimos mucho daño en "palabras y obras": ninguno podía perdonar al otro por todo el no amor recibido en 23 años.


  Alfonso: Recuerdo la desilusión, el sufrimiento de esos días. El deseo de que mi vida acabase cuanto antes. Había perdido todo lo que más quería y no tenía ninguna esperanza de encontrar la paz.
  Tuve la gracia de encontrarme con algunos amigos que habían decidido poner sus vidas en las manos de Jesús. Me acompañaron al encuentro con ese Dios que yo creía lejano, pero que sin embargo se estaba haciendo cercano.

  Aprendí a perdonar y a rezar por mi familia perdida. Confié a la Virgen a Betti y a los niños y encontré la paz en la amistad con Jesús. Descubrí, aún en el sufrimiento, la fuerza y la belleza de la vida.
 

Betti: En octubre de ese mismo año nos encontramos en los tribunales para la sentencia definitiva. Mi marido, discutiendo con su abogado, dijo que no quería quedarse con nada, que me daría cada mes lo que yo pidiera, ofreciéndose a ayudarme en cualquier otra necesitad.
  Pensé que era una estrategia para reconquistarme. Salí del tribunal, él me saludó y se fue sin pedir nada a cambio.
  "Entonces es amor" pensé, "porque el amor es así, gratis".
  Lo paré y le invité a tomar un café para conocer a ese hombre que me parecía ver por primera vez. Entendí que estaba enamorado de Jesús y que Jesús le había dado la vida de nuevo. 


  Yo estaba sin palabras. Mientras tanto, yo también había comenzado un camino de fe. Después de haber hablado y habernos descubierto como personas nuevas decidimos recurrir a la atención de una sabia persona del movimiento al que hoy pertenecemos. Él nos ayudó a hacer luz sobre nosotros mismos y nos recordó que el matrimonio no es sólo una promesa que se hacen los novios delante de Dios, sino es Dios mismo que promete conceder la gracia de amar como Él.
  Volvimos a casa juntos y desde esa misma noche nuestro matrimonio volvió a vivir: hoy no dejamos de dar gracias a Jesús. Al que le debemos toda nuestra gratitud, nuestro amor, nuestra vida.

  El 14 de septiembre del 2011 Exaltación de la Santa Cruz, celebramos lo 25 años de matrimonio con una ceremonia litúrgica en la que los invitados de honor eran precisamente Jesús y María.

miércoles, 5 de junio de 2013

Un Dios prohibido

  Es una producción española, con bajo presupuesto, pero muy digna cinematográficamente y muy potente en su mensaje.
  En ella se narra el martirio de los claretianos de Barbastro, de su obispo y de El Pelé (primer gitano beatificado en la historia por Juan Pablo II).
  Murieron claretianos desde los 19 años hasta el rector, pasando por todas las edades y momentos de la formación (hermanos, sacerdotes...).
  TE ACONSEJO VIVAMENTE QUE LA VEAS, porque lo merece y porque es la primera vez que nuestros mártires suben a la gran pantalla. No quedaréis defraudados.
  Se empatiza muy bien con los personajes y se manifiesta la grandeza de la fe de los que murieron mártires en la guerra civil. Aparece la lucha que tuvieron, las tentaciones..
  UN GRAN REGALO Y DOCUMENTO CINEMATOGRÁFICO. Se puede hacer buen cine español sin pesebre de subvenciones. La película ha sido apoyada por los CMF (claretianos).
  MAS INFORMACION http://www.undiosprohibido.com/
  No podemos pretender que haya buen cine si no lo apoyamos pagando la entrada.


martes, 4 de junio de 2013

«Así estoy a la vista de la gente»

 

   El Papa Francisco explica a su amigo Quique por qué se quedó en la residencia Santa Marta
  «No quise ir al Palacio Apostólico a vivir, voy sólo a trabajar y a las audiencias. Me quedé a vivir en la Casa Santa Marta» y así, «estoy a la vista de la gente y hago la vida normal... Esto me hace bien y evita que quede aislado».
  Con estas palabras explicaba hace unos días el Papa al sacerdote Enrique Quique Rodríguez su decisión de permanecer en la residencia de Santa Marta. La breve misiva ha sido difundida por el diario argentino Clarín.
Habitación en la Casa Santa Marta
   La carta es respuesta a otra anterior que le había enviado el 1 de mayo el sacerdote. El padre Quique, que acompañó la pastoral del obispo asesinado Enrique Angelelli, comentó a radio La Red La Rioja que el domingo llegó a la casa de retiros Tinkunaco de esta capital, y encontró un sobre a su nombre, pero sin remitente.
  «Eso me llamó la atención y la abrí de inmediato, dándome la grata sorpresa de que era la respuesta del Papa, a quien conocimos hace mucho. Yo le había escrito para comentarle sobre las fiestas patronales del barrio», contó.
Como eso ocurrió justo antes del inicio de la misa, el cura decidió leer la misiva papal al final la celebración, lo que «alegró mucho a la comunidad, tanto que los feligreses aplaudieron cuando terminé de leerla».
  La carta dice textualmente:
  »Querido Quique: Hoy recibí la carta del pasado 1º de mayo. Me trajo mucha alegría, la descripción de la Fiesta Patronal, me trajo aire fresco. Yo estoy bien y no he perdido la paz frente a un hecho totalmente sorpresivo, y esto lo considero un don de Dios.
  »Procuro tener el mismo modo de ser y de actuar que tenía en Bs As, porque, si a mi edad cambio, seguro que hago el ridículo. No quise ir al Palacio Apostólico a vivir, voy sólo a trabajar y a las audiencias. Me quedé a vivir en la Casa Santa Marta, que es una casa (donde nos alojábamos durante el Cónclave) de huéspedes para obispos, curas y laicos.
  »Estoy a la vista de la gente y hago la vida normal: misa pública a la mañana, como en el comedor con todos, etc. Esto me hace bien y evita que quede aislado.
  »Quique, saludos a tus feligreses. Te pido, por favor, que reces y hagas rezar por mí. Saludos a Carlos y Miguel. Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide. 
Fraternalmente, Francisco. 
Vaticano, 15 de mayo 2013.
De Religión en libertad

lunes, 3 de junio de 2013

el Año de renovación

 
    Pasada la fiesta de Nuestra  Señora de Lujan, el 8 mayo, los días siguientes fueron marcados por diferentes actividades: apostolados, cursos y… dos bodas: de diamante   y de oro.
   Por lo que se refiere a nuestras actividades, el P. Hugo ha proseguido el recorrido de su curso sobre el acompañamiento espiritual.  Su método no ha cambiado, lo hace siempre  con la técnica de power-point para la mejor comprensión et retención. Ha hecho una interrupción, con la venida de los Padres diocesanos Damián y Gustavo Montini.

   El Padre Damián, biblista, nos habló durante tres días sobre los Ejercicios Espirituales y la Palabra de Dios. En primer lugar, hizo muchas consideraciones, con competencia, sobre "Dei Verbum" de Vaticano II y " Verbum Domini" de Benedito XVI. Lo hizo también con la técnica de power-point. La luz nos ha faltado en centro juvenil: había una avería eléctrica. Por eso, el Padre Damián tuvo que dar su curso en la casa de Fátima. 
   Un día después, teníamos el gozo de recibir el Padre Gustavo Montini de la diócesis de Rafaela. Nos habló durante dos días con competencia sobre  la formación permanente. "Hacia una concepción evangélica de la Formación Permanente; la formación permanente pide afinar el oído para intentar saber de qué se trata; la “docibilitas”, el desafío del tiempo y etapas de una maduración", éstos fueron los temas muy interesantes que el Padre  Gustavo ha desarrollado. Usó también la técnica de power-point.
  Los Padres Patricio y Claudio acabaron la serie de las "Autobiografias". El Padre Claudio lo hizo con extractos de una película antigua (más de 60 años) de su familia. ¡Qué bueno!  
   El 17 de mayo 2013 fue un gran día para el P. Enrique: el equipo de su "corazón", el Atlético de Madrid ganó al Real Madrid  2-1. ¡Qué gozo!
   Los 18 y 19 de mayo fueron  días memorables: Bodas de Diamante (1953-2013), de la casa de  Espiritualidad nuestra Señora de Fátima y Bodas de Oro (1963-2013), de la presencia de las Hermanas Cooperatrices en ella. Un encuentro internacional fue organizado.
   El sábado de 18 de mayo, todo comenzó por la acogida de las delegaciones de Chile, de Uruguay y de los ejercitantes que han venido de diferentes lugares de la Argentina. 


 Después, fue la entrada  de las diferentes delegaciones en la Capilla de Fátima, entrada acompañada de  canciones populares y cantos. ¡Qué procesión!  Cada  delegación llevó su bandera. Había las banderas de Argentina, de Chile, del Uruguay, de España, de Francia, de Suiza et de la República democrática del Congo. Las Banderas de Argentina, Chile y Uruguay han sido llevadas por los laicos. Las del Congo, de  España, Francia y Suiza fueron llevadas respectivamente por los Padres Patricio y Godefroid; el P. Enrique y Hno. Antonio; el P. Marc; Hno. Pascual y Madre General Marie Christiane.
   Un momento muy esperado fue la charla que ha dado el P. Enrique. Hablo sobre " Fe y misión. Las dos piernas de la nueva evangelización". Partiendo de la imagen de dos equipos de Futbol en la terreno de juego, el P. Enrique quiso distinguir la primera época, la de los evangelizadores, testigos (apóstoles, P. Vallet...) y la segunda, la de los catequistas...Lo hizo con competencia usando el power-point. Al final de su charla, el P. Enrique ha propuesto a toda la asamblea tres preguntas para compartir en ocho grupos de diez o doce personas constituidos por los cooperadores, cooperatrices y los ejercitantes laicos. Fue una buena experiencia y un buen intercambio entre todos.

   Después de la merienda, cada delegación fue invitada a dar su testimonio sobre la misión y el apostolado en su país. A las 7:30 de la tarde, tuvimos una hermosa celebración, con una buena homilía del P. Claudio Rathelot. Partiendo de la torre de Babel, expresión del orgullo humano y dispersión de los pueblos, el P. Claudio mostró el milagro de las lenguas en Pentecostés. El Espíritu Santo ha venido para restablecer la unidad humana, destruida por el pecado de la torre  de Babel. A las 12 de la noche, se realizó la vigilia de la fiesta de Pentecostés. Hubo un power-point, seguido por un momento de rezo muy emocionante. Los "añistas" invocaron todos  juntos  "ven Espiritu Santo" cada uno en su lengua u otra conocida. Se pudo escuchar así espanol, francés, inglés, swahili, tshiluba, lingala, latín...Fue iniciativa de la Hermanas María Inés con la junioras...
   El domingo,  a las 11 de la mañana, el Arzobispo de Rosario, Mons. José Luis  Mollaghan presidió la celebración eucarística de Pentecostés, concelebrada por varios sacerdotes cooperadores.  Monseñor indicó en su homilía que la comprensión de diversas lenguas que describe el evangelio es un signo de la tarea evangelizadora que debe llevar a vivir en la unidad de la misma fe, sin distinción. Al final, un almuerzo fue ofrecido a todos con alegría. Acabamos la fiesta de Pentecostés en la Capilla con el rezo del rosario y la adoración. La bendición final fue dada por el P. Fernando.
   Después la gran fiesta de Pentecostés, los "añistas" han vuelto a su programa habitual. El P. Hugo  retomó el Curso sobre los Ejercicios Espirituales. El 21 de mayo tuvimos el gozo de recibir la Madre general Marie Christiane y la Hna Maria Inés. 


   Nos hablaron sobre la relación entre nuestros dos institutos, la formación... El 23 de mayo hemos tenido el gran placer de acoger al P. Francisco en el centro juvenil. Concelebró la misa con los "añistas". Desde el lunes 27 de mayo ha empezado su año de renovación con nosotros. 
   El 24 de mayo, comenzaba un retiro para hombres en la casa de Fátima. Este retiro fue dado por cuatro "añistas": PP Claudio, Enrique, Godé y Hno. Ramón. Señalemos también que, el domingo 26, una delegación constituida de los PP Hugo, Patricio, José, Godé, Hno Javier y el aspirante Dante, se fue a la Parroquia Santísima Trinidad del P. Lucas Policardo. Se celebraba la fiesta patronal.  Monseñor Mirás, obispo emérito, presidió la celebración eucarística. 
   El Martes 28 de mayo, hemos comenzado una serie de temas que tocan la vida de nuestra Congregación. En primer lugar, hablamos sobre los nuevos medios de comunicación social.
   Les pedimos rezar por cada uno de nosotros para que aprovechemos profundamente las gracias de este año de renovación. A todos muchas gracias y hasta el próximo informe.
                                                                                  P. Patricio KOLOMONI, cpcr.

domingo, 2 de junio de 2013

INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE JUNIO

La intención general del apostolado de la oración del Papa para el mes de junio es: 
"Que prevalezca entre los pueblos una cultura de diálogo, escucha y respeto mutuo".
Su intención misionera es: 
"Que allí donde más se nota la influencia de la secularización, las comunidades cristianas puedan promover con eficacia una nueva evangelización"


sábado, 1 de junio de 2013

Seguimiento, comunión, compartir.

 
  Queridos hermanos y hermanas:
  En el Evangelio que hemos escuchado hay una expresión de Jesús que me sorprende siempre: “Dadles vosotros de comer” (Lc 9,13). Partiendo de esta frase, me dejo guiar por tres palabras:   

seguimiento, comunión, compartir.
  1.- Ante todo: ¿quiénes son aquellos a los que dar de comer? La respuesta la encontramos al inicio del pasaje evangélico: es la muchedumbre, la multitud. Jesús está en medio a la gente, la recibe, le habla, la sana, le muestra la misericordia de Dios; en medio a ella elige a los Doce Apóstoles para permanecer con Él y sumergirse como Él en las situaciones concretas del mundo. Y la gente lo sigue, lo escucha, porque Jesús habla y actúa de una manera nueva, con la autoridad de quien es auténtico y coherente, de quien habla y actúa con verdad, de quien dona la esperanza que viene de Dios, de quien es revelación del Rostro de un Dios que es amor. Y la gente, con gozo, bendice al Señor.
  Esta tarde nosotros somos la multitud del Evangelio, también nosotros intentamos seguir a Jesús para escucharlo, para entrar en comunión con Él en la Eucaristía, para acompañarlo y para que nos acompañe. 


  Preguntémonos: ¿cómo sigo a Jesús? Jesús habla en silencio en el Misterio de la Eucaristía y cada vez nos recuerda que seguirlo quiere decir salir de nosotros mismos y hacer de nuestra vida no una posesión nuestra, sino un don a Él y a los demás.
  2.- Demos un paso adelante: ¿de dónde nace la invitación que Jesús hace a los discípulos de saciar ellos mismos el hambre de la multitud? Nace de dos elementos: sobre todo de la multitud que, siguiendo a Jesús, se encuentra en un lugar solitario, lejos de los lugares habitados, mientras cae la tarde, y luego por la preocupación de los discípulos que piden a Jesús despedir a la gente para que vaya a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida (cfr. Lc 9, 12). 

   Frente a la necesidad de la multitud, ésta es la solución de los apóstoles: que cada uno piense en sí mismo: ¡despedir a la gente! ¡Cuántas veces nosotros cristianos tenemos esta tentación! No nos hacemos cargo de la necesidad de los otros, despidiéndolos con un piadoso: “¡Que Dios te ayude!”. Pero la solución de Jesús va hacia otra dirección, una dirección que sorprende a los discípulos: “Dadles vosotros de comer”
   Pero ¿cómo es posible que seamos nosotros los que demos de comer a una multitud? “No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente”. Pero Jesús no se desanima: pide a los discípulos hacer sentar a la gente en comunidades de cincuenta personas, eleva su mirada hacia el cielo, pronuncia la bendición parte los panes y los da a los discípulos para que los distribuyan. Es un momento de profunda comunión: la multitud alimentada con la palabra del Señor, es ahora nutrida con su pan de vida. Y todos se saciaron, escribe el Evangelista.
  Esta tarde también nosotros estamos en torno a la mesa del Señor, a la mesa del Sacrificio eucarístico, en el que Él nos dona su Cuerpo una vez más, hace presente el único sacrificio de la Cruz. Es en la escucha de su Palabra, en el nutrirse de su Cuerpo y de su Sangre, que Él nos hace pasar del ser multitud a ser comunidad, del anonimato a la comunión. La Eucaristía es el Sacramento de la comunión, que nos hace salir del individualismo para vivir juntos el seguimiento, la fe en Él.
   Entonces tendremos todos que preguntarnos ante el Señor: ¿cómo vivo la Eucaristía? ¿La vivo en forma anónima o como momento de verdadera comunión con el Señor, pero también con tantos hermanos y hermanas que comparten esta misma mesa? ¿Cómo son nuestras celebraciones eucarísticas?
  3.- Un último elemento: ¿de dónde nace la multiplicación de los panes? La respuesta se encuentra en la invitación de Jesús a los discípulos “Dadles vosotros”, “dar”, compartir. ¿Qué cosa comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son justamente esos panes y esos peces que en las manos del Señor sacian el hambre de toda la gente. 
   Y son justamente los discípulos desorientados ante la incapacidad de sus posibilidades, ante la pobreza de lo que pueden ofrecer, los que hacen sentar a la muchedumbre y distribuyen - confiándose en la palabra de Jesús - los panes y los peces que sacian el hambre de la multitud. Y esto nos indica que en la Iglesia pero también en la sociedad existe una palabra clave a la que no tenemos que tener miedo: “solidaridad”, o sea saber `poner a disposición de Dios aquello que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque solo en el compartir, en el donarse, nuestra vida será fecunda, dará frutos. Solidaridad: ¡una palabra mal vista por el espíritu mundano!
  Esta tarde, una vez más, el Señor distribuye para nosotros el pan que es su cuerpo, se hace don. Y también nosotros experimentamos la “solidaridad de Dios” con el hombre, una solidaridad que no se acaba jamás, una solidaridad que nunca termina de sorprendernos: Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo, la muerte.  

  También esta tarde Jesús se dona a nosotros en la Eucaristía, comparte nuestro mismo camino, es más se hace alimento, el verdadero alimento que sostiene nuestra vida en los momentos en los que el camino se hace duro, los obstáculos frenan nuestros pasos. Y en la Eucaristía el Señor nos hace recorrer su camino, aquel del servicio, del compartir, del donarse, y lo poco que tenemos, lo poco que somos, si es compartido, se convierte en riqueza, porque es la potencia de Dios, que es la potencia del amor que desciende sobre nuestra pobreza para transformarla.
  Esta tarde entonces preguntémonos, adorando a Cristo presente realmente en la Eucaristía: ¿me dejo transformar por Él? ¿Dejo que el Señor que se dona a mí, me guíe para salir cada vez más de mi pequeño espacio y no tener miedo de donar, de compartir, de amarlo a Él y a los demás?
  Seguimiento, comunión, compartir. 

   Oremos para que la participación a la Eucaristía nos provoque siempre: a seguir al Señor cada día, a ser instrumentos de comunión, a compartir con Él y con nuestro prójimo aquello que somos. Entonces nuestra existencia será verdaderamente fecunda. Amen. 
Papa Francisco, Solemnidad del Corpus Cristi en Roma 30 mayo 2013

María y la Eucaristía