CARISMA

 
 «Los hombres y las mujeres de hoy necesitan encontrar a Dios y conocerlo “no de oídas”. 
Esta es la orientación de vuestro servicio que cumplís brindando espacios y tiempos 
de escucha intensos de su Palabra en el silencio y en la oración.
 Lugares privilegiados para esa experiencia espiritual son las Casas de Espiritualidad.
 Animo a los Pastores de las diversas comunidades a que se interesen 
para que no falten las Casas de Ejercicios Espirituales, 
en las que, personas bien formadas y predicadores preparados, 
dotados de calidad doctrinal y espiritual 
sean verdaderos maestros de espíritu»
Papa Francisco.


COOPERATRICES PARROQUIALES DE CRISTO REY
« Necesitamos hermanas que, para conducir los hombres a Cristo Rey,
a su Iglesia y por la salvación de las almas, estén dispuestas a sacrificarlo todo. »
Padre Francisco de Paula Vallet
Semejantes a las Santas Mujeres del Evangelio, las Hermanas Cooperatrices permanecemos junto a María en pos de Jesús, y ofrecemos nuestras vidas por la evangelización de los hombres adultos y muy particularmente por los sacerdotes.
Como « Marta y María » intentamos transmitir con nuestro servicio lo que los Padres CPCR anuncian con la Palabra.
Los trabajos humildes y escondidos, propios de la vida de las Casas de Ejercicios Espirituales, y la colaboración al apostolado de los Cooperadores son el prolongamiento de nuestra oración.
"Consumirán su vida entera por las almas...
colaborando en los trabajos de conversión y 
santificación de los hombres adultos,
para devolver a Dios la familia, la sociedad"
Padre Francisco de Paula Vallet

UN CARISMA AL SERVICIO DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN




Nacidos de la experiencia espiritual de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, nuestras Congregaciones adoptan como propia la espiritualidad IGNACIANA.




Cristo Rey es el centro de nuestra espiritualidad. Deseamos que su Corazón reine en nosotros mismos y en el corazón de toda la sociedad humana. Por eso hacemos nuestra la Verdad evangélica y la llevamos a los demás con el fin de que todos sean Uno (Jn 17,21) en Él y en su Iglesia.
Reino, Verdad, Unidad e Iglesia constituyen el ideal supremo del Instituto.

María ocupa un lugar privilegiado en nuestra espiritualidad bajo el título de su Corazón Inmaculado. Sabemos que viviendo íntimamente unidos a su Corazón, vibraremos más al unísono con el Corazón de Cristo.
En ellos, por ellos y para ellos trabajamos en la evangelización del varón, adulto o joven, a fin de revivificar  las parroquias.
A través de la Obra de Cooperación Parroquial que es una obra apostólica laical, deseamos evangelizar a los varones, en servicio de las parroquias y para contribuir al fortalecimiento de la vida familiar y social.
 

Para el logro de este objetivo apostólico, nos sentimos llamados al ministerio de la Palabra en cualquiera de sus múltiples formas, pero dando la preferencia a los Ejercicios Espirituales de S. Ignacio.
Pone también a disposición de los hombres y jóvenes retiros mensuales, dirección espiritual  y otras actividades para su formación.