martes, 31 de diciembre de 2013

PARA TERMINAR BIEN EL AÑO



Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI.
Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios nuevamente te pido perdón.
En las próximas horas iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.   
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad, y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.
Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad en lo que queda del año.

lunes, 30 de diciembre de 2013

No a una economía de la exclusión

  En la Unión Europea un país como Luxemburgo tiene un Producto Interno Bruto de 255.000 millones de euros, mientras que el PIB de Rumanía es de 35.000 millones euros. La renta per cápita a nivel mundial oscila de los casi 50.000 de Estados Unidos, y los 40.000 de Japón, a los 1.300 de Haití o a los 94 del Congo.
  Cifras que para ser entendidas tienen que ser vistas a través de ciertos parámetros de interpretación, pero que en cuanto números no son opiniones. Y de los 3.333 dólares de promedio mensual que se gana en Japón a los menos de 8 dólares mensuales con los que se vive en el Congo, por más interpretaciones que existan la diferencia es abismal.
  La crisis en Europa ha hecho que la gente corte los gastos en la Navidad. Según una encuesta realizada para e-bay el estado que gastará más es Irlanda, en donde cada habitante gastará más de 500 euros entre regalos y fiesta, seguida por Suecia con 422 euros, y terceros serán los franceses con 387 euros. Cifras astronómicas para los países pobres o en vías de desarrollo, en donde muchos viven con menos de un dólar al día.
  "Lo que dice el Papa es puro marxismo", ha denunciado Rush Limbaugh, conocido locutor estadounidense y una de las estrellas mediáticas del "Tea Party", al referirse a la exhortación Evangelii Gaudium, ganando así mucha audiencia para su show. Mientras por otra parte el portavoz del Vaticano precisó: “La Exhortación debe ser leída y comprendida en su naturaleza y en el espíritu y el enfoque que el Papa ha elegido para tratar los problemas de la pobreza y de la justicia en el mundo".
  ¿Pero qué ha escrito el papa en la Evangelii Gaudium para suscitar tonos tan ásperos, al mismo tiempo en que las cifras de las desigualdades sociales son notables?
  El santo padre recuerda algunos de los desafíos del mundo actual, en un mundo en el que “podemos ver en los adelantos que se producen en diversos campos” pero al mismo tiempo en donde “la alegría de vivir frecuentemente se apaga, la falta de respeto y la violencia crecen, la inequidad es cada vez más patente”.
  Francisco señala: “No a una economía de la exclusión”, en la que “no se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil”. Esto que señala el papa vale para una mentalidad existente en todos los países.
 “Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del «descarte» que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera”.
  Tras esta reflexión del papa Bergoglio, invitamos a nuestros lectores a recordar dentro de los países ricos, la exclusión en acto de los trabajos que sufren muchas personas con más de una cierta edad, porque tienen un costo mucho mayor para las empresas debido a su ancianidad, las cuales son sustituidas por jóvenes recién recibidos a los cuales les contratan por poco dinero. Y para los despedidos podemos usar las palabras del papa: “Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes»”.
  “En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo”, indica la exhortación apostólica.
  “Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia”.
  Como se ve en esta frase, el pensamiento del papa va mucho más allá de un país, y no resulta que el marxismo u otros sistemas hayan hablado de problemáticas semejantes en estos términos. 
  “Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe. La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera”.
  El santo padre invita aquí a dar un “no a la nueva idolatría del dinero” y denuncia que se “reduce al ser humano a una sola de sus necesidades: el consumo”.

  “Una de las causas de esta situación se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos pacíficamente su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica: ¡la negación de la primacía del ser humano! Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32,1-35) ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano. La crisis mundial que afecta a las finanzas y a la economía pone de manifiesto sus desequilibrios y, sobre todo, la grave carencia de su orientación antropológica que reduce al ser humano a una sola de sus necesidades: el consumo”.
  “Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común”.
  El papa indica que el Estado debe defender el bien común ante “la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera”, lo que claramente no significa un estatismo soviético. Baste recordar las encíclicas Rerum Novarum, Centesimus Annus, y la Caritas in Veritate en las cuales se indica que el capitalismo en si mismo no es condenable, pero sí los abusos del mismo.
  “Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no conoce límites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta”.

  “No a un dinero que gobierna en lugar de servir” es la otra denuncia del papa.
  “Tras esta actitud se esconde el rechazo de la ética y el rechazo de Dios. La ética suele ser mirada con cierto desprecio burlón. Se considera contraproducente, demasiado humana, porque relativiza el dinero y el poder. Se la siente como una amenaza, pues condena la manipulación y la degradación de la persona. En definitiva, la ética lleva a un Dios que espera una respuesta comprometida que está fuera de las categorías del mercado. Para éstas, si son absolutizadas, Dios es incontrolable, inmanejable, incluso peligroso, por llamar al ser humano a su plena realización y a la independencia de cualquier tipo de esclavitud”.
  “La ética –una ética no ideologizada– permite crear un equilibrio y un orden social más humano. En este sentido, animo a los expertos financieros y a los gobernantes de los países a considerar las palabras de un sabio de la antigüedad: «No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos»”.
  El papa invita a realizar una reforma financiera, “Una reforma financiera que no ignore la ética requeriría un cambio de actitud enérgico por parte de los dirigentes políticos, a quienes exhorto a afrontar este reto con determinación y visión de futuro, sin ignorar, por supuesto, la especificidad de cada contexto. ¡El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres, pero tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promocionarlos. Os exhorto a la solidaridad desinteresada y a una vuelta de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano”.

  “No a la inequidad que genera violencia” es el último punto de esta parte de la exhortación.
  “Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión”.
  Aquí encontramos otro punto importante, la igualdad de oportunidades, que permita a la gente de desarrollar sus talentos y capacidades, lo que produce desigualdad económica, algo seguramente no compartido por el socialismo marxista. Carlos Marx indicaba que el comunismo se podía resumir en una sola palabra: destrucción de la propiedad privada. 
  “Cuando la sociedad –local, nacional o mundial– abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad. Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz. Así como el bien tiende a comunicarse, el mal consentido, que es la injusticia, tiende a expandir su potencia dañina y a socavar silenciosamente las bases de cualquier sistema político y social por más sólido que parezca”.

  La exhortación, como puede ver el lector, habla de la justicia. La definición de justicia, es dar a cada uno lo que se merece, y lo contrario produce injusticia. El marxismo habla no de dar a cada uno lo que se merece, o sea quien trabaja más merece más, sino pagar según sus necesidades, lo que es muy diverso.
  “Si cada acción tiene consecuencias, un mal enquistado en las estructuras de una sociedad tiene siempre un potencial de disolución y de muerte. Es el mal cristalizado en estructuras sociales injustas, a partir del cual no puede esperarse un futuro mejor. Estamos lejos del llamado «fin de la historia», ya que las condiciones de un desarrollo sostenible y en paz todavía no están adecuadamente planteadas y realizadas”.
  “Los mecanismos de la economía actual promueven una exacerbación del consumo, pero resulta que el consumismo desenfrenado unido a la inequidad es doblemente dañino del tejido social. Así la inequidad genera tarde o temprano una violencia que las carreras armamentistas no resuelven ni resolverán jamás. Sólo sirven para pretender engañar a los que reclaman mayor seguridad, como si hoy no supiéramos que las armas y la represión violenta, más que aportar soluciones, crean nuevos y peores conflictos. Algunos simplemente se regodean culpando a los pobres y a los países pobres de sus propios males, con indebidas generalizaciones, y pretenden encontrar la solución en una «educación» que los tranquilice y los convierta en seres domesticados e inofensivos. Esto se vuelve todavía más irritante si los excluidos ven crecer ese cáncer social que es la corrupción profundamente arraigada en muchos países –en sus gobiernos, empresarios e instituciones– cualquiera que sea la ideología política de los gobernantes”.
Zenit

sábado, 28 de diciembre de 2013

ORACION POR LAS FAMILIAS


ORACION POR LA FAMILIA Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, 
Padre, que eres Amor y Vida, haz que en cada familia humana sobre la tierra se convierta, 
por medio de tu Hijo, Jesucristo, "nacido de Mujer", 
y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, 
en verdadero santuario de la vida y del amor 
para las generaciones porque siempre se renuevan. Haz que tu gracia guíe a los pensamientos y las obras 
de los esposos hacia el bien de sus familias  
y de todas las familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones 
encuentren en la familia un fuerte apoyo 
para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, 
se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, 
por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, 
 que la Iglesia en todas las naciones de la tierra 
 pueda cumplir fructíferamente su misión 
en la familia y por medio de la familia. 
Tú, que eres la Vida, la Verdad y El Amor, 
en la unidad del Hijo y del Espíritu santo.

10 tópicos sobre la supresión del embarazo

  Benigno Blanco, Presidente del Foro de la Familia y una de las personas que más han trabajado en el mundo entero por erradicar el aborto en el mundo, responde a diez tópicos muy extendidos sobre la supresión del embarazo. Con la presentación de la reforma de la ley del aborto en España se reavivará un debate que nunca ha desaparecido de la sociedad.
  Son muchos los mitos, las falacias y mentiras en torno a esta cuestión, y es necesario saber responder con argumentos claros. Este texto publicado en el semanario Alfa y Omega, que dirige Miguel Ángel Velasco, puede ser de utilidad.
1. Se trata del derecho de la mujer a decidir
  No. Cuando la ley permite a los libres disponer de la vida de los esclavos, a los padres de la vida de los hijos recién nacidos, a los hombres de la vida de la mujer, a los arios de la vida de los judíos, a los blancos de la vida de los negros, o a las embarazadas de la vida de sus hijos no nacidos...; no se trata del derecho a decidir de los libres, los padres, los hombres, los arios, los blancos o las embarazadas, sino de la denegación del derecho a la vida de los esclavos, los recién nacidos, las mujeres, los judíos, los negros o los aún no nacidos.
  2. Hay dudas razonables sobre cuándo se origina la vida humana
No es cierto. Hay evidencia científica de que la vida individual -y no sólo en la especia humana- se origina con la concepción al formarse el patrimonio genético del individuo que le definirá para siempre como uno de la especie humana sin margen de duda alguna. Y si alguien tuviese dudas al respecto, la más elemental consideración ética debe llevar a aplicar una presunción de humanidad o presunción de vida, pues no es admisible asumir el riesgo de matar a un hombre sobre la base de una duda (sobre si está o no está allí donde se dispara, por ejemplo).

  3. Si no se legaliza el aborto, habrá abortos clandestinos y morirán muchas mujeres
No es cierto. No hay ninguna evidencia científica de que eso sea verdad, sino de lo contrario:
  * Cuando algo se legaliza, aumenta su número; y cuando algo se prohíbe, va disminuyendo su práctica. Si no fuese así, el derecho penal carecería de razón de ser.
  * En los países donde el aborto está prohibido (por ejemplo, Irlanda) la mortalidad femenina por razones atinentes al embarazo y el parto es inferior a la de países vecinos donde el aborto es legal (por ejemplo, Gran Bretaña). Lo mismo sucede en Chile, único país de su entorno donde no se permite el aborto por ninguna causa, respecto a los países vecinos.
  * En todos los países donde se ha legalizado el aborto, su número ha aumentado cada vez más; y en los países donde se vuelve a proteger la vida, su número disminuye, como ha sucedido en Polonia a partir de 1993.
  Este argumento da por supuesta una falacia: la de que las mujeres, en cualquier caso, abortarán. Y eso no es cierto, las mujeres van asumiendo el aborto como una solución a sus problemas cuando éste es legal. Si la ley no lo permite, el aborto adquiere el carácter residual de todo lo ilícito.
4. La ONU reconoce el derecho al aborto con carácter universal
  Es falso. Ningún instrumento de derecho internacional en materia de derechos humanos reconoce el derecho al aborto, ni con carácter universal (ONU), ni regional (tratados europeos o latinoamericanos de derechos humanos). Así lo ha establecido el TEDH respecto a Irlanda, por ejemplo.
  Sí existen algunas plataformas, conferencias internacionales o comités varios en la comunidad internacional que han empezado a usar en los últimos años la expresión derechos sexuales y reproductivos, que algunos quieren interpretar como comprensiva del derecho al aborto; pero ni esas plataformas, conferencias o comités tienen valor jurídico vinculante para los Estados, ni nunca se ha admitido pacíficamente que esa expresión incluya el aborto.

5. La normalización del aborto es la única opción progresista y su implantación es imparable
  No es cierto. La normalización legal del aborto es un fenómeno muy reciente -y siempre discutido y contestado en todos los sitios- que empezó (si dejamos de lado los países comunistas que no respetaron ningún derecho humano) en USA en 1973 y, desde ahí, se fue extendiendo a Europa, primero, y después al resto del mundo, a impulsos de ideologías, intereses económicos y estrategias políticas hoy muy contestadas (obsesión maltusiana por el control de la población, revolución sexual sesentayochista, imperialismo yanqui, presión de la industria del aborto y la anticoncepción sobre los Gobiernos, ideología de género, etc).
  El aborto no sólo no está normalizado en el mundo, sino que encuentra cada vez más resistencia en todas partes y, en primer lugar, en Estados Unidos, donde empezó este fenómeno. En este país, ya una mayoría de la población se define como pro life -provida- y no como pro choice -pro-elección-, según la encuesta Gallup; y más de la mitad de los Estados de la Unión han aprobado en los últimos años leyes restrictivas del aborto con una cadencia que sigue en aumento, a pesar de contar en estos momentos con el Presidente más proabortista de su historia, Obama.
  Por otra parte, varios países del ex bloque comunista han aprobado leyes restrictivas del aborto a partir de 1989 (el caso más exitoso es el de Polonia), y en toda la América Latina se está produciendo una gran resistencia a la aprobación del aborto que se exige a aquellos países de forma insistente y colonialista desde Naciones Unidas.
  En la Europa occidental, el aborto es objeto de amplio debate social en países como España, Irlanda, Francia o Italia. En ningún sitio es algo normalizado y pacífico.

6. Sin el aborto, la bomba demográfica explotaría y la vida en la tierra sería imposible
  No existe ninguna bomba demográfica sino, por el contrario, un grave problema demográfico de envejecimiento de la población que hace peligrar la subsistencia de nuestras sociedades (en Europa, y en España de forma particular, esto es evidente). Incluso los países que, como China, han apostado por el aborto como instrumento de control de la población, están dando marcha atrás por los terribles trastornos en su población que han provocado.
  Incluso si fuese verdad que existiese un problema de crecimiento de la población, no parece que eliminar vidas humanas sea la forma más humana de resolver este problema. El fin no justifica los medios, máxime si los medios son homicidas.

7. El aborto es una conquista feminista a la que no podemos renunciar
  No es cierto. El aborto es una solución machista a un problema de todos. El aborto es la garantía última de la irresponsabilidad sexual del varón que, gracias a él, deja en manos de la mujer toda la responsabilidad de las relaciones sexuales: gracias al aborto, el varón se desentiende de las consecuencias de su actividad sexual abocando a la mujer a abortar (y es ella quien cargará con el peso moral, sicológico y vital de esta decisión), o a asumir las consecuencias (la responsabilidad sobre el niño) en caso de no hacerlo.
  El aborto sí que es violencia de género contra la mujer. Cuando se legaliza el aborto, la mujer se puede ver sometida a todo tipo de presiones para abortar recayendo sobre ella la responsabilidad de liberar a todo su entorno de la responsabilidad sobre la vida en marcha en su interior.
8. Sin aborto legal, la revolución sexual estaría en peligro
  Este argumento sí es veraz. Sin el aborto legal, la irresponsabilidad sexual sistemática y generalizada no sería posible. La legalización del aborto es el precio que pagamos para ser sexualmente irresponsables de forma sistemática, sin consecuencias en el corto plazo. Pero este precio es muy alto: millones de niños que no llegan a nacer, millones de vidas de mujeres destrozadas, una sexualidad deshumanizada, pues su consecuencia no es la vida, sino la muerte, etc.
9. Las leyes permisivas del aborto no obligan a nadie: quien no quiera abortar no está obligado a hacerlo
  Este argumento no es cierto, pues:
  a) las leyes permisivas del aborto crean estructuras de violencia estructural sobre la mujer para que aborte que no existirían con carácter general si el aborto no fuese legal. Ésta es experiencia común en muchas mujeres que han abortado: no fueron libres, sino que acudieron al aborto presionadas por un entorno que sólo les ofrecía esa solución a sus problemas.
  b) La legalización del aborto introduce en nuestro ordenamiento jurídico la violencia como forma legítima de resolver problemas, y esto afecta a toda la sociedad por el efecto pedagógico de las leyes.
  c) El aborto legal supone que el Estado asume que no debe proteger la vida de un grupo de seres humanos, los no nacidos. Se degrada así el compromiso ético y humanista del Estado, la sociedad en su conjunto y el Derecho. Y esto siempre tiene consecuencias (negativas).

10. Exigir la prohibición del aborto es una inadmisible injerencia de la Iglesia en la vida pública de una sociedad pluralista
  Hipócrates y Galeno no eran católicos -pues vivieron siglos antes de Cristo- y ya establecieron que la ética médica impedía la práctica del aborto. Si legalizásemos todo lo que la Iglesia prohíbe, deberíamos legalizar el asesinato, la violación, el robo..., y prácticamente todo lo que el Código Penal prohíbe. No parece éste, por tanto, argumento muy serio.

jueves, 26 de diciembre de 2013

la ternura de Dios

Dios se hizo hombre para amar con corazón humano. Quiso acercarse a todos los que sufren y acariciarlos con sus manos, mirar con ojos encendidos de amor a los niños y envolver con su mirada de cariño al joven rico.
El Corazón de Jesús es la ternura humana de Dios, que tanto ha amado a los hombres que nos ha “comprado” con su sangre. Su ternura es nuestra salvación. Por eso tenemos que vivir los cristianos en contacto con la ternura de Dios, encendidos en amor, pues si no “ardemos” el mundo morirá de pena y de frío. La ternura del Corazón de Jesús invade nuestro mundo triste y lo llena de esperanza.
Los que han descubierto el Corazón de Cristo viven con una fe cierta, una esperanza llena de claridades y un amor fecundo. Su ternura es un mar inagotable de misericordia, donde deben desembocar nuestras debilidades con la convicción de que con Él “todo es posible”.
La ternura del Corazón de Jesús es el gozo de cada día, pues su amor se ha hecho cercanía humana y nos recoge en su Corazón de carne como una “gallina recoge a sus polluelos”. ¿No es una comparación preciosa para hacernos comprender su ternura?
Monseñor Francisco Cerro

miércoles, 25 de diciembre de 2013

El gran “regalo” del Niño de Belén

  El gran “regalo” del Niño de Belén: una energía espiritual que nos ayuda a no hundirnos en nuestras fatigas, en nuestras desesperaciones, en nuestras tristezas, porque es una energía que nos conforta y transforma el corazón. 
   El nacimiento de Jesús, de hecho, nos lleva a la bella noticia de que somos amados inmensamente y individualmente por Dios, y este amor no solo nos lo hace conocer, ¡sino que nos los da, nos lo comunica!   De la contemplación gozosa del misterio del Hijo de Dios nacido por nosotros, podemos extraer dos consideraciones.
   Si en la Navidad Dios se revela no como uno que está en las alturas y que domina el universo, sino como El que se abaja, Dios se abaja: desciende a la tierra, pequeño y pobre, significa que para ser similar a Él nosotros no podemos ponernos por encima de los demás, sino abajarnos, ponernos al servicio, hacernos pequeños con los pequeños y pobres con los pobres. Es una cosa fea cuando se ve a un cristiano que no quiere abajarse, que no quiere servir, que se pavonea por todas partes ¡es feo! ¡Ese no es cristiano, es un pagano! ¡El cristiano sirve y se abaja! ¡Hagamos esto de forma que nuestros hermanos y hermanas no se sientan nunca solos!
  La segunda: si Dios, por medio de Jesús, se ha implicado con el hombre hasta el punto de convertirse en uno de nosotros, quiere decir que cualquier cosa que le hagamos a un hermano y a una hermana se la habremos hecha a Él. Nos lo ha recordado el mismo Jesús: quien haya nutrido, acogido, visitado, amado a uno de los más pequeños y de los más pobres entre los hombres, se lo habrá hecho al Hijo de Dios.
  Confiémonos a la materna intercesión de María, Madre de Jesús y nuestra, para que nos ayude en esta Santa Navidad, a reconocer en el rostro de nuestro prójimo, especialmente de las personas más débiles y marginadas, la imagen del Hijo de Dios hecho hombre. ¡Gracias!
Papa Francisco

martes, 24 de diciembre de 2013

¡Jesús es Dios-con-nosotros!

  Quisiera reflexionar con vosotros sobre la Navidad de Jesús, fiesta de la confianza y de la esperanza, que supera las inseguridades y el pesimismo. Y la razón de nuestra esperanza es esta: ¡Dios está con nosotros y Dios se fía todavía de nosotros! Pensad bien en esto: ¡Dios está con nosotros y se fía todavía de nosotros! Es generoso este Padre Dios, ¿eh?   Dios viene a habitar con los hombres, elige la tierra como su morada para estar junto al hombre y dejarse encontrar allí donde el hombre vive sus días en la alegría y en el dolor. Por tanto, la tierra no es solo “un valle de lágrimas”, sino el lugar donde Dios mismo ha puesto su tienda, es el lugar del encuentro de Dios con el hombre, de la solidaridad de Dios con los hombres.
  Dios ha querido compartir nuestra condición humana hasta el punto de hacerse una sola cosa con nosotros en la persona de Jesús, que es verdadero hombre y verdadero Dios. Pero hay algo todavía más sorprendente. 
  La presencia de Dios en medio de la humanidad no se ha dado en un mundo ideal, idílico, sino en este mundo real, marcado por cosas buenas y malas, por divisiones, maldad, pobreza, prepotencias y guerras. Él ha elegido habitar en nuestra historia así como es, con todo el peso de sus límites y de sus dramas. Haciendo así se ha demostrado de forma insuperable su inclinación misericordiosa y llena de amor hacia las criaturas humanas. Él es el Dios-con-nosotros, Jesús es Dios-con-nosotros, ¿creéis esto vosotros? (¡Sí!) Hagamos juntos esta confesión: ¡Todos! : ¡Jesús es Dios-con-nosotros. ¡Otra vez!: ¡Jesús es Dios-con-nosotros!. Muy bien ¡Gracias!
   Jesús es Dios-con-nosotros, desde siempre y por siempre está con nosotros en los sufrimientos y en los dolores de la historia. La Navidad de Jesús es la manifestación de que Dios se ha puesto del lado del hombre “de una vez y para siempre”, para salvarnos, para levantarnos del polvo de nuestras miserias, de nuestras dificultades, de nuestros pecados.

Ultimos acontecimientos de los CPCR- Caldes

  Ya llevamos una semana sin dar señales de vida pero... el tiempo vuela y estos días de preparación a la Navidad han sido intensos.
  La semana pasada con los PP. Marc y Enrique Martín tuvimos unos encuentros de discernimiento y compartir para ir adaptando y relanzando más y mejor nuestros ministerios, para llegar mejor al corazón del hombre de hoy. Ricos encuentros tuvimos con nuestro obispo de Terrassa Mons. José Angel saiz Meneses, con el Pastor de la diócesis de Solsona Mons. Xavier Novell, y con el P. Joan del Santuario de Lord. ¡Qué hermoso sentirse tan en familia y en colaboración en la Iglesia!!!

santuario de Lord

Y el domingo celebramos una preparación a la Navidad con las familias de ejercitantes, amigos y vecinos que quisieron acompañarnos. Mossén Joaquim Fluriach nos celebró la Eucaristía y animó un condensado tiempo de adoración, muy práctica.
 
  Después de compartir lo que trajo para picar cada uno sonó la música y se armó la fiesta poco antes que llegara nuetsra Superiora General, quien pasará estos días entrañables con nosotras.



lunes, 16 de diciembre de 2013

Auxilio

 Señor,
acércate a nosotros,
que estamos necesitados.
¿No ves que sin tu auxilio perecemos?
Venimos a ti
cuando cae la noche en nuestros corazones,
porque Tú nos has convencido.
El Evangelio, a veces, es terrible,
pero el Señor siempre viene,
al final, en nuestro auxilio.
Ahora que nuestros pasos son vacilantes,
acude, Señor, en nuestra ayuda.
De lo contrario, perecemos.
Amén.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Una venida real



  Este domingo Gaudete enlaza muy bien con la exhortación “Evangeli Gaudium” del Papa Francisco, publicada ahora hace unas semanas. Es una exhortación genial, un documento que haríamos muy bien en leer todos, es muy iluminador, muy fácil de leer,  toca temas muy cercanos a todos nosotros, un documento que pienso que si nos lo tomamos seriamente tiene una gran fuerza transformadora, y está escrito por un pastor que quiere estar cerca de las ovejas.
  Evangeli Gaudium quiere decir “La alegría del Evangelio”. En el primer punto nos dirige estas bonitas palabras: La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría.
  Es la alegría que nos quería manifestar la primera lectura, innumerables veces utilizadas las palabras: “alegría”, “gozo”, “gloria”.
  En la oración colecta de este domingo hemos rezado diciendo: Concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación. Otra invitación a la alegría que nos hace la liturgia. 

  La suya es una venida real, no hacemos teatro. La liturgia tiene esta capacidad de hacer que Él venga. Por tanto, ante la inminencia de su venida, nos hemos de alegrar… Venida real = Alegría real.
  En la primera lectura hemos escuchado: Decid a los cobardes de corazón:”Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará”. ¡Esto nosotros no nos lo creemos!
  Pongo un ejemplo: alguien nos explica un problema (corazones alarmados de los que habla el profeta), y nosotros le haremos nuestros razonamientos humanos, naturales, pero nunca le diremos lo que dice el profeta: “sé fuerte, no temas. Nuestro Dios te ayudará, viene en persona y te salvará”.
  La llamada del Adviento, es “Dios viene”, la celebración de la Navidad, es “Dios con nosotros”, celebramos  su presencia entre nosotros; una presencia real, operante, transformadora. Y si es así ¿por qué no le decimos a quien nos explica un problema: “sé fuerte, no temas,  nuestro Dios te ayudará, viene en persona y te salvará”?

  Porqué tenemos poca fe, porque tenemos poca experiencia de Dios, porque hay mucha mundanidad en  nuestra vida. Mundanidad quiere decir que nos pesan más las cosas del mundo que la vida espiritual. En la exhortación del Papa, en el apartado “Tentaciones de los agentes pastorales” (nosotros) hace una radiografía muy bien hecha de todo lo que nos incapacita para comunicar la buena nueva. ¡¡Muy buena esta parte de la exhortación!!
  Complemento de todo esto nos lo da la segunda lectura, hablando de la acción de Dios dice: Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor.” Dios viene, Dios con nosotros, Dios que entra en la historia para transformarla, pero hermanos y hermanas, la acción de Dios es sutil, suave, muchas veces no es la que esperamos, y se produce siempre en medio del misterio. ¡Paciencia! Importantísimo tener presente esto, sino podríamos acabar decepcionados del Señor: “Dichoso aquel que no quedará decepcionado de mí”.
 Después de esta frase, San Jaime pone un ejemplo genial: El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía”.
  El labrador espera los frutos, nosotros la acción de Dios. Y se nos pide paciencia. Si el labrador se pone a mirar cómo va creciendo la planta no ve nada, por mucho que mire, la planta no se mueve. Necesita paciencia. Igual nosotros muchas veces queremos ver a Dios actuar, y Dios actúa lentamente, Dios da crecimiento a su ritmo, no al nuestro, nos toca dejarnos conducir, modelar, confiar,... paciencia.
  ¿Y qué hace que crezca la planta? Las lluvias primerizas y tardías... ¿Qué hace crecer nuestra vida espiritual? La gracia de Dios, el don de Dios. En los Tiempos Litúrgicos fuertes podríamos decir que la lluvia de gracias es más abundante, Dios da más, ¡¡aprovechémoslo!! Pidamos mucho, esperemos mucho,...
  Que la alegría del evangelio, que la alegría de Jesús que viene, nos ayude a preparar el camino al Señor.
Mossén Francesc Jordana

sábado, 14 de diciembre de 2013

¿Será María?

 No sé, querido Adviento, no sé qué es lo que tienes que me pareces de lo más bello que hemos creado, tan tranquilo, tan susurrante, como un manantial discreto que, en silencio, va salpicando de verdor todo su entorno.
¿Será María?, sí, quizás sea ella. La mujer bendita y bendecida de Nazaret, la del anuncio insospechado que se convertiría en sospechoso, la del “sí, quiero”. 
María es una mujer MUY interesante, Adviento querido: con destino en Belén, preocupada por un Niño en el Templo de Jerusalén y desolada después por un Hombre en la misma ciudad; María y su “mindfulness” en las bodas de Caná, o su sentido comunitario con los discípulos… recibiendo, de nuevo la Ruah Santa. María, hija de Sión.
  Ante María, maestra, me inclino admirada, porque ella, que pronunció pocas palabras (aunque cantó las verdades sin temblor en la voz), en cambio gestó la Palabra; y lo hizo bien consciente, interpelando al ángel, dudando y sopesando, hasta que el corazón dio golpecitos de inteligencia a la mente y ambos se pusieron de acuerdo en el sí. María me enseña a ser generosa y entregarme hasta el cansancio, atravesando incomprensiones y murmuraciones. María me dice que ahora que ya estás aquí, Adviento, el corazón ha de ser grande para poder guardar en él todas las cosas en silencio.
Ni idea, Adviento, granujilla, no sé por qué me gustas tanto, si porque me invitas a soñar o porque me conminas a vivir despierta.
En fin, no le doy más vueltas, me gusta tu humilde presencia, tu duración mayor o menor dependiendo de lo que la Navidad necesite, tu ser anuncio de algo bueno, tu…, todo tú.
Y contigo… lo mejor está por llegar, querido Adviento.
Seguimos juntos, gracias por venir.
                                                                                   Trinitarias de Suesa

viernes, 13 de diciembre de 2013

QUERIDO TIEMPO DE ADVIENTO

 
QUERIDO TIEMPO DE ADVIENTO:
¡Me encanta que estés aquí ya! No sé qué es lo que tienes pero me pones el corazón en otra sintonía. Qué sé yo, pequeño seductor, con esa capacidad tuya para ir desgranando días hasta completar un tiempo que va guiándome, cual lazarillo, a la Navidad.
¿Qué tienes, hermoso Adviento?
No sé si será Isaías, ese enamorado que grita esperanza, ese loco que corretea por valles y collados con su cojera y su ceguera, rodeado de animales que conviven en paz, rodeado de colores y de sensaciones; poeta del futuro que va hermoseando lo que ve, que matiza de Presencia incluso, o sobre todo, lo más doloroso.
Isaías me enseña cómo vivirte, joven Adviento. Me enseña a gritar esperanza en el sufrimiento, a confiar en tiempos mejores, a provocarlos. Este hombre tan sensible me dice que he de ser yo quien coloree mi alrededor, y que Dios es un tizón humeante que me abrasa la vida. Isaías me enseña a vivir enamorada, gestando paz.

  Quizás sea Juan, el Bautista, el del dedo que indica camino nuevo y al Nuevo. Sí, Juan, el pariente austero, metódico y entregado, que pregunta sin rodeos (¿”eres tú el que ha de venir o esperamos a otro”?), el impaciente. Juan el creyente, enamorado del misterio sanador y salvador del Agua, el que, grano a grano, se fabricó un desierto desde el que gritar verdades.
Juan también es un buen maestro porque me recuerda que con muy poco se puede vivir, y que la calidad de vida la da la relación con Dios, no las pieles que lleve encima (por muy de camello que sean). Juan me anima a vivir sencillamente y a gritar siempre, siempre, siempre, que el Reino de Dios está cerca, tan cerca, que lo tenemos pegadito al alma.
No sé, querido Adviento, no sé qué es lo que tienes que me pareces de lo más bello que hemos creado, tan tranquilo, tan susurrante, como un manantial discreto que, en silencio, va salpicando de verdor todo su entorno.
(Continuará...)

                                                                                       Trinitarias de Suesa

miércoles, 11 de diciembre de 2013

«Mis filmes abren las puertas para que la vida sea más hermosa»

  No hay nada que me dé más envidia que la fe. Yo la tengo, pero, a veces, se quebranta duda a duda. Tal vez me hace falta ver de vez en cuando. O quizá sencillamente mirar. O encontrarme con personas que hayan visto y que compartan su experiencia conmigo. Como Juan Manuel Cotelo, artífice de la película religiosa más taquillera de la historia, «La última cima», y de la recién estrenada «La tierra de María» o «Mary's Land», porque la ha rodado en inglés, para que tenga menos fronteras, repleta de testimonios sobre la Virgen recogidos por todo el mundo. 
  Una película en la que el propio periodista, actor y director se convierte, ni más ni menos, que en el abogado del diablo. «En realidad –me cuenta Juan Manuel–, es un papel bastante frecuente. 
  En la primera entrevista que hice como abogado del diablo me sorprendió que cuando me presenté como tal me dijeran que había muchos como yo. El abogado del diablo es la persona a la que le cuesta creer. No es que no quiera, es que le cuesta mucho. Y lógicamente conmovido por un ánimo sensato, necesita comprender las cosas, y las pregunta sin miedo a la verdad. Ese personaje, en mi película, es alguien que quiere descubrir si todo esto de la fe es un cuento de niños fantástico con personajes maravillosos: ángeles, la Virgen María, Jesucristo que nació en un portalito... Llegado a una edad adulta quiere despejar la incógnita y saber si le han engañado y lo tiene que superar o si resulta que es verdad». 
  De alguna manera, Cotelo hace de sí mismo. Él tampoco ha sido educado para creer en los milagros a pesar de haber vivido desde niño en la fe. Y le pasa lo que a todos: que está acostumbrado a rezar igual que a comer o a respirar. Y que se ha casado por la iglesia y ha bautizado a sus hijos..., pero sin replantearse su fe sin miedo a la verdad, a las conclusiones que pueden ser positivas o negativas. «Sin embargo, en un momento de mi vida, diría que hace siete u ocho años, sí me replanteé mi fe. Así que, sin que sea una cinta autobiográfica, lo cierto es que ahora cuando la veo pienso ''te has retratado, macho''». 
  El camino de Juan Manuel por el sendero de las películas religiosas comenzó con el rodaje de «La última cima». En ella se «atrevió», ni más ni menos, que a hablar bien de un sacerdote. Concretamente de Pablo Domínguez Prieto, que murió en 2009 en un accidente al descender la cima del Moncayo. A partir de ese momento decidió que no había historia que mereciera más la pena ser contada que la historia de amor entre Dios y los hombres.  
  Nadie creía en su éxito, todos aseguraban que ese tema no interesaba, pero el impacto de «La última cima», que no fue sólo en las taquillas, sino también en la vida de las personas, donde se produjeron «milagros» como el surgimiento de vocaciones sacerdotales, las reconciliaciones familiares, los bautizos de niños y las renuncias a practicar abortos, cerraron todas las bocas. 
 Juan Manuel Cotelo no es un bicho raro. Está casado, tiene hijas, ha llevado una vida profesional en los medios de comunicación absolutamente normal... Pero de la noche a la mañana su vida ha cambiado. ¿Por qué? «Pues porque me he dado cuenta de que llevo 21 o 22 años dedicados a hacer reír a la gente básicamente y a hacer que se lo pasen bien, y no está mal, pero esto es un escalón más lejos. 
  Estas películas no sólo entretienen a las personas, sino que le abren puertas para que su vida se transforme en algo más hermoso. Entonces, ya no se compara con nada». La recién estrenada «La tierra de María» le ha llevado a recorrer el mundo de cabo a rabo para revisar los efectos de las apariciones de la Virgen, que es quien siempre se aparece. «Sí, es Ella quien se aparece y lo hace porque es madre. Yo soy padre, no madre, y sospecho que hay una diferencia abismal entre ambos. Pensar en una madre espiritual de todos los hombres es muy fuerte. Pensar que tengo una madre a la que tal vez no conozco ni trato, pero que está a mi servicio como lo está al servicio de sus hijos me hace abrir mi corazón a esa mujer que no veo. Y hago ese acto de fe de decir «creo que me estás mirando».
  No le pasa sólo a Juan Manuel, miles de peregrinos recorren el mundo para encontrarse con la Virgen en los lugares en los que se aparece. Allí se convierten, sienten, viven sus milagros particulares, pero sobre todo rezan y se llenan de paz. Conversando con ellos para «La tierra de María», Cotelo ha aprendido mucho de la fe y vivido momentos muy emocionantes, pero sobre todos ellos hay uno que recuerda con especial nitidez: «Fue en Fátima, el día 13 de mayo, por sorpresa. Yo no sabía que todos los años, al acabar la misa, hay un momento, diría que bastante espontáneo, en el que cantan sin instrumentos, a viva voz, una canción muy sencilla, mientras sacan un pañuelo blanco y lo agitan. Yo recuerdo estar mirando por el visor de la cámara y encontrar, de repente, la imagen invadida de pañuelos blancos y levantar la cabeza y ver alrededor a todo el mundo cantando. Me resultó tan conmovedor, tan bonito...»
 Juan Manuel Cotelo, hombre polifacético, periodista, actor, director y buena persona, que ha pasado por 8 universidades (dos como alumno y 6 como profesor nació en Madrid en 1966, está casado, tiene tres hijas y se siente especialmente orgulloso de ellas, de su esposa y de su madre. Se arrepiente de un sinfín de cosas «pero da igual –dice–. Ya no miro atrás, miro para adelante». Perdona siempre «sin esfuerzo» y olvida «también sin esfuerzo». A una isla desierta se llevaría a su esposa, «y, si hay billete para todos, también a mis hijas, si no ¡que se busquen novio!». Le encanta la lasaña que hace su mujer, el vino, la leche y el zumo de naranja. Suele soñar con volar, la película que ha marcado su vida es «La última cima», de mayor quiere quedarse como está y si volviera a nacer «sería lo mismo. Es que no elegí lo que soy»
Marta Robles, Periódico La Razón del 7 de diciembre

martes, 10 de diciembre de 2013

En los últimos Ejercicios Espirituales

   Eran mis primeros Ejercicios Espirituales. Me daba pánico, porque dejaba lo que más quería; a mi familia. Pero tenía que encontrar lo que más necesitaba; el amor de Dios. Sin él, sentía que ya no podía seguir adelante, se me estaban acabando las fuerzas. Me encontraba al borde de un precipício. Necesitaba aclararme y poner en orden mi vida y mis prioridades.
   Fue muy duro y muy intenso. Tantos sentimientos...nunca había vivido los Misterios como en estos Ejercicios. El contemplarlos de una manera tan profunda, me hizo sentir algo que nunca había sentido de esa forma.
  El segundo día lloraba de impoténcia y dolor, por el sufrimiento y desconsuelo que padecía por sentirme lejos del Señor, yo sola era la que me estaba alejando de Él, por el pecado y el dejarme engañar por el Demonio. Pero ya he aprendido la lección, como dijo la Madre Maria Lourdes, para fraseando al Papa: con el Diablo no se dialoga, porque es más listo que nosotros, pero Dios es más fuerte. Y pude confirmarlo al tercer día, por la tarde; el Señor se me reveló!!!! Que pasada! que sensación!; se me abrió el pecho y sentí un calor y un "subidón", que no eran normales. 
  Al acabar la meditación con el Padre Enrique, necesitaba salir fuera al aire libre y gritarle a Dios GRACIAS, GRACIAS POR TU AMOR INCONDICIONAL, rompí a llorar de alegría,  de ilusión, me sentía tan llena y tan querida, era algo increíble, que felicidad!
  Realmente, cuando abrimos nuestro corazón al Señor,  nos damos cuenta de que Él estaba ahí esperándonos con los brazos abiertos para regalarnos su amor. Porque sin duda es un regalo.
  Esto sí ha sido una experiéncia religiosa. Jejeje

lunes, 9 de diciembre de 2013

¡Hasta siempre Sra. Serra!

  Se nos fue. Aún nos cuesta creerlo. aúnla esperamos para el retiro de mujeres del sábado: no siempre no fallaba, sino que siempre se hacía acompañar por una corte de mujeres a quienes hacía mucho bien. 
  Aún nos queda fresca en la memoria su presencia, una vez más, entre nosotros el día de nuestra Fiesta de Cristo Rey hace 15 días.
  No nos lo esperábamos. Padecía discreta y silenciosamente, con esa discrección que siempre la carazterizó, a la sombra de su marido, un hombre excelente y... también santo. Desde el lunes 2 de diciembre estaba hospitalizada a causa de serios problemas pulmonares y cardiacos. El desenlace fue rápido.
  Transcribimos el testimonio entrañable de sus hijos en el recordatorio que repartieron en la Misa funeral:
  " Madre nuestra, dulce madre, tú nos trajiste a este mundo, nos vas a criar y sobretodo, nos has amado. 
  Tú, con papá, formaste una gran familia.
  Marchaste a las 15hs en punto, de un viernes. ¡¡Qué señal!!
  Ahora ya, reencontraste al amor de tu vida, el Albert, ante Dios Padre, Hijo y espíritu Santo! Junto a la Virgen María.
  Sabemos que sigues entre nosotros más cerca que nunca.
  ¡Un beso bien fuerte!"
  También comparto a continuación algunos testimonios que hemos recibido por émail ante la noticia de esta partida.
"La querida Señora Serra ha merecido bien el descanso y encontrar a su marido que ella acompañó fielmente" Madre Marie Christianne
"Impresionado por la inesperada noticia de la partida de la Señora de Serra, mando a todos, familia de sangre y nosotros familia en el Señor, mis más sentido pésame y mi oración, sobre todo en mis Eucaristias. 
La echaremos siempre de menos en nuestros encuentros en Caldes." Padre Hernán Pereda 
   "Muchas gracias por la noticia, que no me resulta triste, porque la buenísima señora Magda está ya muy cerca de la visión definitiva de Dios en compañía de su esposo. Ruego de todas formas por ella, para que el Señor la purifique del todo cuanto antes. También ruego y  rogamos por sus hijos y nietos." P. José Mª Fdez-Cueto.
  "Magdalena era una señora encantadora y muy buena. Ahora estará ya con su esposo en el cielo". Pedro.

  



domingo, 8 de diciembre de 2013

¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARIA INMACULADA!


  Celebramos hoy la Solemnidad de la Inmaculada concepción de María, voy a mirar de vincular la persona de María con el tiempo de adviento que vivimos
  A la propuesta del ángel responde María: “Hágase en mí según tu palabra”. Podríamos decir que son las palabras que marcan el inicio de la peregrinación en la fe de María, una peregrinación que estará marcada por la obediencia de la fe.

  María, ante un hecho inesperado, sorprendente, que rompe sus planes dice “hágase en mí según tu palabra”. Que se cumpla en mí el designio de Dios, su proyecto, su voluntad...
 Esta actitud de María, ha de ser también la nuestra. También nosotros ante diversos hechos de vida, hemos de decir: “hágase en mí según  tu palabra”, tu designio,  tu voluntad...
  ¿Por qué hemos de reaccionar así? Porqué el adviento nos habla de que entre la venida histórica de Jesús (Navidad) y su segunda venida (Parusía) hay una venida intermedia. El Adviento nos quiere ayudar a vivir un continuo advenimiento de Cristo a nuestra vida.
 Nosotros ante un hecho inesperado, sorprendente, que rompe nuestros planes, también hemos de decir “hágase en mí según tu palabra”. = Que descubra como en este hecho se manifiesta el designio de Dios, su proyecto, su voluntad...
 La actitud de María y la nuestra, tendría que ser la misma. Ella es maestra de la fe, maestra en la peregrinación de la fe, en la obediencia de la fe... Como ella nos hace falta saber mirar sobrenaturalmente y acoger con fe.
 El adviento, nos quiere ayudar a hacer este ejercicio, y lo hemos de hacer de la mano de María. No sólo nos encontramos con Dios en la oración y la eucaristía, sino a lo largo del día en muchos otros momentos. Y Dios nos habla a través de un montón de cosas que nos pasan cada día.
 Y descubrirlo en este día a día, nos abre la puerta a descubrir un Dios que continúa encarnándose, acercándose a nosotros, que se hace presente en nuestra historia personal. Cada día, en diferentes momentos, Jesús nos pregunta: ¿me dejas hacerme presente en tu vida?, y nos lo pregunta hablándonos al corazón, a nuestra conciencia, a través de una persona, o de un acontecimiento …  ¿Me dejas entrar en tu vida? Y nosotros estamos tan distraídos, vamos tan acelerados que no oímos nada.
 Bajemos las revoluciones, apretemos el freno, miremos sobrenaturalmente, contemplemos, y acojamos con fe... y vivamos el continuo advenimiento de Cristo a nuestra vida
Mossén Francesc Jordana
 
Y bajo la protección de la Inmaculada en nuestra comunidad no sólo clausuramos una tanda de Ejercicios para chicas de la que os hablaremos mañana sino qu cambiamos de Superiora.
Tras nueve años al servicio de la comunidad Madre Mª Verónica confiará el servicio del Superiorato a la Hna Mª Lourdes que cuenta bien con las oraciones de todos para decir con María cada día "hágase en mí según tu Palabra" al servicio de sus hermanas y de todos los que se acercan a esta Casa que es casa de todos.