lunes, 29 de abril de 2013

Testimonios de Ejercicios

Tanda del 22 al 27 de abril 2013 con el P. Hernán Pereda y la Hna Mª Lourdes
Un músico: esta experiencia es siempre la misma y siempre nueva al reencontrarnos con el Señor. Cada vez nos descubrimos más a nosotros mismos, los retos a afrontar, las cosas a valorar. El Señor viene y te dice que te ama, que siempre te ha amado. He descubrierto más que El está dentro, que me ama, que me quiere por el camino que el quiere.

Un informático venido de Houston, (Texas): estos días han sido un regalo del Señor. Vivimos en un mundo de ruidos, de distracción, donde uno se desgasta. Con la Eucaristía, los sacramentos vamos poco a poco engrosando la armadura, pero es necesario retirarse del campo de batalla para descansar y reponer la armadura
La Psicología actual tiene poco mérito comparado con la espiritualidad ignaciana para salvar almas de las catástrofes en que se vive hoy. Muchos catóicos no entendemos muchas cosas y dejamos para el final lo que tendría que ser primero: la fuente de vida es Dios y no podemos dar un paso sin el.

Un joven carpintero: he clarificado dudas que traía y que se me han añadido por añadidura.
Este método, esta intimidad con Jesús es como un nuevo Bautismo. Te hace sentir amado, responsable, te hace abrir los ojos y aunque te sientes culpable de tus faltas,  te sientes amado y estimulado por el Señor hacia el bien. Con los Ejercicios he podido mirar las cosas no sólo con la mente sino también con el corazón: he ido más allá de la razón y lo necesitaba.

Un farmacéutico: al cumplir mis 40 años he querido regalarme estos Ejercicios con el acuerdo de mi esposa. ¡Qué maravilla el haber podido disfrutar estos 5 días! Mis últimas tandas eran de tres días y se nota la diferencia. Me han ayudado a reafirmar mi vocación de padre de familia, y me voy con ánimos renovados y con nuevas resoluciones. No son grandes cosas: ser un padre de familia en el que sus hijos puedan descubrir a dios ya es bastante. También dar testimonio de Cristo Resucitado en la farmacia. Refelejar al Señor en el rostro, en los gestos. Me hacen cargar las pilas y ver a Jesús en las personas y en las cosas

SANTA CATALINA DE SIENA


viernes, 26 de abril de 2013

La Moreneta


"¿Cómo es que ha perdido el Barça, Mossén?. ¡¡Qué paliza: 4-0!!"
"¿Quieres que te diga la verdad? Es una cuestión de patronages"
" ¿Una cuestión de qué?"
" Sí, de patronajes. Cada vez que juega el Braça el día de sant Jordi (y ya se han contado por 4 las veces), pierde"
"¿Y eso que tiene que ver?"
" Muy sencillo. El día de Sant Jordi se celebra por todo lo alto en Cataluña, con las rosas, los libros, y todo el guiri-gai. Y ¿quien se acordará de la Mare de Déu de Montserrat patrona principal de Cataluña el próximo sábado? ¿Quien? Pues tiene que arreglar la situación de alguna manera" 
  Pues hoy es la Mare de Déu de Montserrat, patrona de Cataluña, y cuanto necesitamos encomendarle nuestras tierras, nuestras gentes.  
  Cataluña "país de misión" me decía un párroco cuando fui destinada aquí, y en un tono como si me enviaran entre salvajes. No, de salvajes nada. Que voy percibiendo cuantas inquietudes espirituales, e iniciativas fecundas silenciosamente pero tenazmente van naciendo en estas tierras.
  Que la Virgen Madre fecunde todos los esfuerzos evangelizadores.
   También los de nuestra Casa y nuestra Comunidad que están puestas bajo su patrocinio 
Grupo de la tanda de Ejercicios que culmina hoy, tanda 300 en nuestra casa
   Y termino con esa estrofa del Virolai, el himno oficial de la Virgen de Montserrat
De los catalanes siempre seréis Princesa,
de los españoles Estrella de Oriente,
sed para los buenos pilar de fortaleza,
para los pecadores puerto de salvamento.

Que Tú lo seas todo para mí


miércoles, 24 de abril de 2013

“Dios te ama”.

   Timothy Murphy nació en 1951 en Minnesota en una familia católica que tendría otros cinco niños.
   Era monaguillo en la parroquia cuando tenía apenas 6 años, y un chico mayor abusó sexualmente de él. Más tarde, a los 18 años, sufrió abusos sexuales otra vez, en el instituto, por parte de un jesuita que estaba a punto de ordenarse sacerdote.
   No parece extraño, con estos antecedentes, que en el instituto desarrollara atracción por el mismo sexo y odio hacia la iglesia y Dios. Era un joven sensible e inteligente, enamorado de la literatura, malo en deportes, pero con dos pasiones: la caza y la poesía. Y muy pronto, con una adicción especialmente destructiva: el alcohol.
   A los 22 años conoció a Alan Sullivan, que entonces tenía 24, y sería su amante durante toda su vida, su editor, amigo y traductor.
  Eran personas con inquietudes espirituales, pero sin Dios. Juntos exploraron la meditación tibetana, el budismo zen, el taoísmo y el confucionismo.
  “Éramos buscadores espirituales, pero nunca buscamos en la Iglesia Católica por su postura sobre los gays”, explica Murphy.
  Tenían una granja en Dakota que les daba para vivir, y su poesía sobre caza, sufrimiento y espiritualidad no teísta tenía buenas críticas y relevancia en el panorama literario de EEUU.
   Pero en marzo de 2004, con 53 años, Murphy se encontraba en problemas. La juventud había pasado, acababa de perder muchísimo dinero en un mal negocio, ya no era granjero activo y bebía más que nunca. No estaba bien de salud.
   Tomó su escopeta de cañón doble, la cargó, dispuesto a suicidarse… y en ese momento sonó el teléfono. ¡Era un amigo de la universidad, de Yale, al que no veía desde entonces, media vida atrás! Le tuvo hablando durante dos horas… y se le quitaron las ganas de matarse. Empezó a reflexionar más en profundidad.
   Este amigo, ateo en la universidad, le había ayudado a dar el paso completo y específico hacia el ateísmo. Pero ahora ¡este hombre tan ateo era cristiano! Más aún, al retomar el trato, este amigo le proponía volver a la fe.
  Un año después del intento de suicidio, Murphy estaba sentado ante el ordenador, respondiendo un e-mail en el que su amigo hablaba de Dios y el cristianismo.
“Yo estaba respondiendo a la defensiva, como de costumbre, cuando ¡bam! salté de la silla. Y oí esa voz enorme que decía: Hijo mío, hijo mío, ¿por qué me has abandonado?
Murphy añade riendo que “la única vez que Dios me habla, resulta que lo hace en inglés al estilo de la Biblia del Rey Jaime”.
  Y Murphy se volcó en el teclado y escribió un poema, como si se lo dictaran:
“El Señor de los Ejércitos existe.
He escuchado cantar a sus ángeles poderosos.
Cuando caí de sus murallas, oí resonar sus himnos.
Oí a mi alrededor batir sus alas, mientras caía por siglos,
Y Dios significa para mí cantar al salir del Infierno
."
  Dos días después, acudió a la parroquia católica de San Joaquín y Santa Ana, en Fargo, y se presentó ante el joven párroco, el padre Robert Pecotte, que le escuchó. Le echó una ojeada y decidió administrarle la Unción de los Enfermos. “Yo estaba temblando como una hoja por mi proceso de desintoxicación”, recuerda.
  Confesó sus pecados, fue perdonado, y en tres semanas era recibido en la Iglesia de nuevo. Ahora era un católico de misa diaria, para compensar tantos años sin misa.
Aún tenía un punto de fricción con la fe católica: la homosexualidad. Ya no era un joven sexualmente activo, pero la autoimagen gay era parte de su identidad. Y entonces ¡soñó con Juan Pablo II!
  “Caminé por el muelle, hasta donde él estaba, y él rezó vísperas y escuchó mi confesión. Pero sobre todo me escuchó quejarme de la actitud de la Iglesia respecto a los gays. Y al acabar el sueño, todo lo que dijo fue: ‘Te Dominus amat’. No dijo ‘yo te absuelvo’, ‘ego te absolvo’, sino, simplemente, ‘Dios te ama’”.
Y esa mañana, al despertar, Murphy puso la radio y escuchó las campanas de San Pedro en Roma: Juan Pablo II acababa de morir.
   Murphy no le echa ya nada en cara a la Iglesia, y admite que haber sido casto durante los últimos años 20 años (ya tiene 62 años) le ha ayudado.
“Odiaría ser un gay sexualmente activo veinteañero y católico, sería una situación muy difícil”. A ciertas edades, el problema ya no la lujuria, sino el orgullo y la rendición ante Dios.
   Poco después de su conversión, dos días antes de Pentecostés de 2005, su pareja, Sullivan, recibió un diagnóstico: leucemia, una sentencia de muerte, una previsión de vida de apenas dos años.
   Para sorpresa del poeta, Sullivan recibió la devastadora noticia pidiéndole que le leyera algo del Libros de los Salmos.
  La enfermedad avanzaba, y en diciembre de 2008, Sullivan, destrozado por un dolor que las medicinas no mitigaban se empezó a preparar un vaso de ron al que añadir un veneno.
 
   Pero Sullivan, como Murphy tres años antes, quedó asombrado al oír muy fuerte la voz de Dios que le decía: “hijo mío, no estás solo”.
  Y enseguida acudió a su compañero: “Tim, he tenido una epifanía; quiero unirme a la Iglesia Católica”.
   Alan Sullivan murió en 2010, con 61 años, tres de ellos como católico, el último dedicado a traducir Salmos y a escribir de literatura, poesía y fe en su blog Seablogger.com.
  Tim Murphy ha escrito su historia de fe en el libro “Mortal Stakes and Faint Thunder”, un libro que empieza con su nota de suicidio y acaba con un mensaje de alegría y esperanza, el que recibió en un sueño de un Papa polaco falleciente: “Te Dominus amat”, “Dios te ama”.
Religion en libertad

Conociendo a los cooperadores parroquiales, hoy entrevistamos al.... P. Marc Passas



¿Cómo definirías sintéticamente la vocación religiosa, el ministerio presbiteral y la vocación cpcr?
La vocación religiosa no se entiende sino dentro de la relación con Cristo: Él llama a quien quiere como ha llamado a los Apóstoles (cf. Mc 3, 13). Esta elección de Jesús hace entrar al que le responde, dentro de una intimidad de predilección que le pone también dentro una relación diferente con los otros: hace parte de estos “otros que por amor al Reino de los Cielos, han descartado la posibilidad de casarse ¡ Entienda el que pueda ¡". Se entiende poniendo el oído a la voz del amor de Cristo.
El ministerio presbiteral es la participación al único sacerdocio de Cristo. Todavía, es una elección de Jesús “para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar, dándoles poder para echar a los demonios” (Mc 3, 14-15). Está elección es la de uno para todos: el que entiende y responde a esta llamada entra dentro el movimiento del don de Aquél  que dice: “no hay amor más grande que éste: dar su vida por sus amigos” (Jn 15, 13).
En  cuanto a la vocación de Cooperador, ésta tiene algo de la llamada de Juan Bautista que dice: "me mandaron delante de Él. Alguien tiene la novia y es el novio, pero el amigo del novio está a su lado y se alegra con oír la voz del novio. Por eso mi alegría es perfecta: es necesario que Él crezca y que yo disminuya” (Jn 3, 28-30). Participamos de  este gozo dando los Ejercicios Espirituales a los hombres y acompañándoles hasta Cristo y las parroquias: somos testigos privilegiados de su entrada  en el Reino de Cristo.
¿Qué misión desempeñas en la congregación?
Hasta el mes de marzo 2013, tenía la misión principal de estudiar. Tenía también algunas tareas a nivel del apostolado pero como en un segundo plano. Después un tiempo de renovación espiritual con otros hermanos de la Congregación, van a pasar con otras al primero  plano.
¿Cuáles son a tu parecer, los grandes desafíos en la evangelización de Francia en la hora actual?
Para responder a esta pregunta, quiero esperar la repuesta de la Iglesia al Sínodo sobre la Nueva Evangelización, si viene. En la diócesis de Valence, el obispo va abrir próximamente un sínodo diocesano sobre la misión en la diócesis. Tendremos que participar a nuestro nivel para escuchar y proponer una repuesta según nuestro carisma a nivel diocesano. Quizás nos ayudara también como una indicación para una adaptación de nuestros ministerios.

¿Cómo colaboras con la parroquia y la diócesis?
Hasta ahora poco. Tenía algún encuentro con jóvenes de la parroquia  trabajando con Youcat pero fue algo muy alterno y no seguido. Con las Cooperatrices, intentamos seguir en contacto con sacerdotes de la diócesis que trabajan con jóvenes. A mi vuelta a Francia, empezaré a colaborar en el equipo diocesano de la pastoral familiar.
Acabas de terminar tus estudios teológicos. ¿En qué has estado trabajando últimamente?
Tuve la gracia de estudiar en su conjunto, un texto de san Ignacio conocido con el título de Autobiografía. Me permitió entender algo más en profundidad el camino de san Ignacio.

martes, 23 de abril de 2013

Prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma

   Una Iglesia que no sale, a la corta o a la larga, se enferma en la atmósfera viciada de su encierro.
   Es verdad también que a una Iglesia que sale le puede pasar lo que a cualquier persona que sale a la calle: tener un accidente. Ante esta alternativa, les quiero decir francamente que prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma.
   La enfermedad típica de la Iglesia encerrada es la autorreferencial; mirarse a sí misma, estar encorvada sobre sí misma como aquella mujer del Evangelio. Es una especie de narcisismo que nos conduce a la mundanidad espiritual y al clericalismo sofisticado, y luego nos impide experimentar “la dulce y confortadora alegría de evangelizar”.
   Les deseo a todos ustedes esta alegría, que tantas veces va unida a la Cruz, pero que nos salva del resentimiento, de la tristeza y de la soltenoría clerical.
  Esta alegría nos ayuda a ser cada día más fecundos, gastándonos y deshilachándonos en el servicio al santo pueblo fiel de Dios; esta alegría crecerá más y más en la medida en que tomemos en serio la conversión pastoral que nos pide la Iglesia.
  Les pido, por favor, que recen por mí, para que no me la crea y sepa escuchar lo que Dios quiere y no lo que yo quiero. Rezo por ustedes.
  Un abrazo de hermano y un especial saludo al pueblo fiel de Dios que tienen a su cuidado. Les deseo un santo y feliz tiempo pascual.
  Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.
Papa Francisco en una Carta Pastoral a los obispos argentinos

lunes, 22 de abril de 2013

La gozada de un domingo juntos entorno a Cristo y a María

 "¡Qué gozada estos días que pasamos aquí!"
"¡Qué gozada tener esta Casa para venir!"
"¡Qué día más bonito hemos pasado!"
"¡Papá, ¿cuando volvemos aquí, a las monjas?" 
Nuestra amiga Asumpta jugando con los más peques

Así eran los mil y un comentario que ecuchábamos al acabar nuestro retiro familiar de ayer
Eran más de 80 los participantes.Y como una imagen vale más que mil palabras.... Os dejamos mirar algunas escenas de la jornada.
El P. Hernán Pereda habló de la espiritualidad y misión de los laicos
Celebramos los 18 y 40 años de Marta y Luis
Por la tarde testimonio del viaje del P. Hernán a Méjico y a EEUU

Rosario en procesión por el parque con los niños llevando a María
 

Misa de Clausura. Los niños leyendo las preces

sábado, 20 de abril de 2013

Domingo del Buen Pastor


   Gran día de retiro familiar en nuestra casa, que se anuncia numeroso.


   Domingo del Buen Pastor en el que la Iglesioa ora unida por las vocaciones. ¿qué sería del mundo si no existiese la vida religiosa consagrada? En el siguiente clip os respondemos:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=8LUlzGMdD0Y

A María consagramos los seminaristas

   Hoy tenemos la alegría de recibir en Casa a nuestros queridos seminaristas de Barcelona. Os encomendamos a todo este día de retiro que están realizando con sus formadores. ¡¡¡Son nuestros futuros Mossenes!!!
  Que María Santísima les bendiga

viernes, 19 de abril de 2013

El P. Enrique nos comparte

No son pocos los que nos piden noticias del P. Enrique, o de por qué el P. Cueto tiene que ir a Francia habiendo allí cpcr franceses.. o de qué es ese tiempo de renovación de los cpcr.
Hemos pedidos al P. Enrique Martín y a los demás cpcr que están junto a él en Argentina nos compartan sobre lo que están viviendo: 

¿Qué sentido tiene para vosotros éste año de renovación?
Para mí el sentido es vivir disfrutando de la amistad con  Cristo  y gozar de su presencia compartiendo con mis hermanos de Congregación y volviéndome a Él  con más entusiasmo y generosidad. Cristo es apasionante, pero lo experimentas así sólo cuando le das la primacía y vives enteramente para Él.  Hay que ser suficientemente pobres para vivir sólo de un Amor y  para mí éste es el sentido del Año de renovación.
¿En qué consiste concretamente?¿Cuáles son vuestras actividades, temarios?. 
Básicamente nos dedicamos a orar y a estudiar en profundidad y con detenimiento,  temas que hacen a nuestra vida religiosa y más específicamente a nuestra espiritualidad. Invertimos mucho tiempo en reunirnos entre nosotros, no sólo para estudiar conjuntamente, sino también  para hacer deporte (correr, fútbol, boleiball, pinpong…) .Los fines de semana vamos a hacer apostolado a parroquias, barrios marginales, cárcel etc… Vamos de dos en dos como los  discípulos y a veces de tres en tres, pero volvemos  de siete en siete porque muy a menudo son varios los que nos acompañan hasta casa. Además tenemos un tiempo de hacer trabajos materiales muy sencillos. En mi caso soy el encargado de limpiar los cristales de la casa y puedo decir que cada día dejan que pase mejor los rayos del sol.
Los cpcr del tiempo de renovación con las Carmelitas de Pueblo Ester
¿Cuántos y quiénes componéis el grupo?
Somos 11. Hay dos formadores, que son el director y el adjunto de este año de renovación: Son los PP. Hugo Massimino , argentino y el P. Claude Rathelot, francés. Después hay dos Padres congoleses, los PP. Patrice Kolomoni y Godefroid Nzembela, dos franceses, los PP. Guy Venard y Marc Passas, dos hermanos argentinos, los HH. Javier Zabala y Ramón Molina, dos padres argentinos, los PP. Walter Torresi y José Luis Narváez y finalmente un servidor, el único español del grupo.  Este primer grupo es por tanto muy heterogéneo pero al mismo tiempo muy rico en vivencias .

¿Qué pensáis que esto puede aportar  a la nueva evangelización en un mundo como el nuestro y en la llamada del Papa Francisco a salir del autoreferentismo?
Yo creo que lo que puede aportar es que si nos “dejamos hacer “ por el Espíritu Santo y bajo la mirada maternal de la Virgen , saldremos mucho mas santos de lo que hemos entrado. Y la santidad no consiste en mirarse a sí mismo. Un santo no es aquel que realiza grandes  proezas basándose en la excelencia de sus cualidades humanas, sino que santo es el que consiente con humildad que Cristo penetre en su alma, actúe a través de su persona, sea Él el verdadero protagonista de todas sus acciones y deseos, quien inspire cada iniciativa y sostenga cada silencio. Espero que ésta obra que Dios ha querido comenzar con nosotros , la custodiemos como un tesoro inmenso que el Señor ha puesto en nuestras manos.

miércoles, 17 de abril de 2013

Todo el que persevera en la oración, ve una luz al final

   Serge Maury trabaja hoy la pastoral de separados en Francia. Divorciado, mujeriego, sin fe... en su primera adoración vio el rostro de Cristo y cambió.
  Contó su testimonio en las Primeras Jornadas de Pastoral de Toledo y os compartimos lo que se publicó sobre él en Religión el Libertad.
  Nació en 1954 en Francia. En su casa había mucha violencia, y él dejó su familia y su ciudad a los 15 años para servir como militar en la Marina Nacional. Descubrió que allí había incluso más violencia que la que dejaba atrás.
   “La mitad del personal de Marina venía de los correccionales o directamente eran expresidiarios. En aquel dormitorio enorme de 60 personas descubrías que el que sobrevivía era el más duro. Y en ese ambiente fui creciendo. Fui técnico de portaaviones, atendía temas ligados con los aviones en el barco. Pasé 20 años en la Marina y vi que el 85% de mis amigos se divorciaba”.
   El mismo Serge se casó con una chica en Marsella, y aunque desde la primera comunión no había tenido ninguna inquietud religiosa, lo hicieron por la iglesia, de forma rutinaria. Tuvieron 3 hijos. Y, como tantos otros, tiempo después se divorciaron.
    “Pensemos cómo es la vida del marino y de muchos militares”, señala Serge. “Estás 4 ó 5 meses fuera de casa, y tu mujer lleva la casa y atiende a los hijos según su ritmo. Y entonces llegas a casa para unos meses, y como eres militar quieres que todo funcione a ritmo militar, das órdenes, quieres que se te obedezca, y entras en conflicto con tu mujer y los hábitos que hay en casa, y en pocos meses te has de ir otra vez. Eso ayuda a entender por qué hay tantas rupturas en estas profesiones.”.
   “El caso es que dejé a mi mujer y el ejército y emigré a una zona costera canadiense, con un 30% de población francófona. Me saqué una novia canadiense y abrimos un restaurante, pero este negocio fracasó porque yo usaba criterios franceses y los clientes allí eran muy distintos”.
 
   Por ese entonces Serge era consciente de tener dos problemas serios. “Por un lado, llevaba 15 años con problemas con el alcohol. Por otro, vi que no era capaz de conservar una mujer mucho tiempo. Dejé a mi pareja canadiense y me fui con otra mujer”.
“Una vez estaba comiendo con un ingeniero de 35 años, y hablamos de cosas de religión. Yo había hecho la primera comunión de niño y luego ya no hice nada religioso. Y aquel hombre me dijo que era católico practicante y que nunca se había acostado con una mujer, y que no pensaba hacerlo con ninguna hasta que conociese a la mujer que Dios quería para él, la que sería su esposa. Me parecía incomprensible”.
   Serge se lo comentaba a otros amigos, con tono burlón: “Fíjate, ingeniero, 35 años, deportista, ¡y sin novia! ¡No lo quiere hacer!”
   Y esa noche sucedió algo. “Estando sólo, en mi habitación, oí una voz. Aunque estaba solo, una voz me decía al oído: “¿Quién eres tú para burlarte? ¿Cómo puedes compararte con ese hombre que domina su sexualidad?” Y no pude dormir. Pasé varias noches inquieto. No podía dormir y experimenté una depresión. Incluso fui al psicólogo”.
   Pero la voz proseguía por las noches: “¿Quién eres tú, Serge? ¿Qué has hecho en tu vida sino sembrar desesperación?”, le decía.
   Un día, muy hundido, fue a una iglesia que estaba abierta y vacía. “Me senté y le dije a Dios: ‘Dios, yo no puedo más; si existes ayúdame’. Hay que tener en cuenta que yo pensaba, y siempre había pensado, que la religión era una cosa sólo para intelectuales y para curas”.
   “Esos días me di cuenta de una cosa que me intrigaba. Mi casera, Alinne, salía muchas noches a las 2 de la madrugada. Yo no sabía donde iba. Y era raro, porque con el frío y la nieve de Canadá tenía que descongelar el coche, conducir con mucho frío, era muy incómodo. Al cabo de dos meses, me animé y le pregunté: “¿adónde vas a esas horas?” “A la adoración nocturna”, me dijo Alinne. “¿Qué es eso”?, pregunté. “Bueno”, dijo ella, “ven y lo verás”.
   “Así que la acompañé una noche. Llegamos a una capilla donde unos religiosos mantenían adoración permanente. Yo me senté junto a la puerta, para escapar si las cosas se ponían feas, una costumbre que uno toma cuando ha pasado por la Marina”.

   Y entonces pasó algo insólito que Serge explica con sus propias palabras. «»
  “Miré al altar, donde todos miraban, donde estaba la luz. Yo era aficionado a la fotografía. Y no vi pan. Lo que yo veía allí, donde todos miraban, era una imagen del rostro de Cristo que sangraba de una manera terrible. Era una imagen fija, y en negativo, un negativo fotográfico”.
  Serge recalca que él entonces no sabía nada de doctrina ni de adoración eucarística. Nadie le había dicho qué era aquello, nadie le había enseñado que, según la doctrina católica, en el Pan está Cristo mismo. Él no recordaba esa enseñanza de su infancia, ni nada sobre adoración eucarística.
   “Oye, Alinne”, dijo Serge a su amiga. “No veo la utilidad de venir aquí a las 3 de la madrugada a adorar a un negativo fotográfico en medio de algo que brilla”.
   Ella le miró. Le preguntó a qué se refería Serge. Y cuando él explicó lo que veía, ella se echó a llorar. Cuando Serge lo explica en enero de 2013 en la 1ª Jornada de Pastoral de Toledo, años después, no puede evitar emocionarse y se le quiebra la voz.
   “Al día siguiente volví con Alinne a la adoración, y hablamos y entonces entendí que lo que me había pasado era especial, que Dios me había hablado”.
   Serge ahora ya tenía fe. Se había encontrado con Cristo y con la Iglesia. Su vida interior cambió y siguió acudiendo a la adoración.
   Un par de años después se incorporó a un grupo de oración de separados y divorciados que organizaban aquellos religiosos.
   “Muchas personas venían sólo a una primera reunión. Otras perseveraban. Era un grupo de oración, y en la oración veíamos que Dios nos pedía curar diversas heridas antes de poder avanzar espiritualmente. Yo escuchaba mujeres dando testimonio en el grupo, hablando de su sufrimiento al ser abandonadas, o dañadas. Y así entendí cómo yo había dañado a mis mujeres, a mis hijos. ¿Tenía yo culpa en mis fracasos de pareja? Sí, un 89% al menos. “
   Un año después, su primera novia canadiense, Denisse, empezó a acudir con Serge a esa oración. El director espiritual de Serge les dijo: “salta a la vista que os seguís amando, pero no es correcto ni bueno que viváis juntos”.
   ¿Cuál era la voluntad de Dios para Denisse y Serge? ¿Sería nulo el primer matrimonio de Serge en Francia? ¿O querría Dios que viviesen en continencia, como hermano y hermana, juntos en la fe, ingresando en una comunidad nueva, de vida y evangelización, que admitía miembros en aquella región?
  El director espiritual rezaba por Serge y Denisse. Finalmente le dijo a él: “escribe a Marsella, a Francia, y pide que examinen tu caso, para ver si fue un matrimonio nulo”. En pocos meses llegó la respuesta del tribunal canónico de Marsella: denegaban la nulidad.
   Pero el director espiritual de la pareja estaba convencido: “Dios no quiere que seáis hermano y hermana en una comunidad. Vete a Francia y pide hablar con el juez del Tribunal.” Parecía absurdo: viajar de Canadá a Francia ¿para una reunión de 2 horas con un juez canónico?
   Pero Serge lo hizo. Llegó a Marsella, entró en una de las iglesias más bellas y famosas de la ciudad, y se puso a orar.
   “Cuando sabes que Dios te atiende todo es distinto. En Francia si dices que Dios te guía o te habla te miran raro, pero en América, en cambio, la gente lo entiende. Y Dios me habló con una imagen en mi mente: vi a Saulo que caía del caballo. Después fui al tribunal. Me recibió el juez: un cura manco y con cara muy antipática”
   - No sé por qué se ha molestado usted en venir. Ya examinamos su expediente y su matrimonio no es nulo – dijo el cura.
   - He venido porque me lo pidió mi director espiritual – le respondió Serge. Y le contó su itinerario, su conversión.
  - Yo soy de la vieja escuela, y esas formas de encontrar a Dios no me convencen –respondió el juez eclesiástico.
   Sin saber qué más añadir, Serge puso la mano en el pomo de la puerta, dispuesto a marcharse. Y entonces, “guiado por el Espíritu Santo”, dijo:
   - Mire, padre, lo mío con Dios es como lo de Saulo con el Señor. Sólo Saulo vio a Dios, la luz y la voz del Señor. Las otras personas sólo vieron que Saulo cambió.
   El juez le miró y respondió:
   - Váyase, me comprometo a reexaminar su caso.
   Y al cabo de unas semanas la Iglesia dictaminó que su primera boda era nula.
   Serge se casó con Denisse, y hoy tienen 3 hijos, de 13, 15 y 17 años, y viven medio año en Canadá y otro medio en Francia.
   Serge y Denisse están volcados actualmente en la pastoral con separados y divorciados en Francia, colaborando mucho con la diócesis de Toulon.
   “Los separados y divorciados quieren comulgar, claro, pero sobre todo quieren ser acogidos. Y a menudo simplemente una palabra marca la diferencia para sentirse acogido o no. Por ejemplo, si les dices “bienvenidos, la Iglesia es una casa de acogida para vosotros”, en realidad no es muy acogedor; es muy distinto a decir, por ejemplo, “esta es tu casa”.
   “A estas personas hay que decirles que hay grupos de oración y acogida para ellos”, insiste.
   “Y mi experiencia es que todo el que persevera en la oración, ve una luz al final. El Señor hace milagros”.