domingo, 30 de septiembre de 2012

Nuevo Mosén y Fiesta Familiar


Si, hoy celebramos, como os lo indicabamos el domingo pasado, la tradicional fiesta anual de nuestra casa, dedicada a todos nuestros ejercitantes y amigos.
Este ano el tema sera "la fe mueve montanas" y animara la jornada el P. Claudio Rathelot que viene desde Francia acompanado de sus dos postulantes y de Hna M Lourdes que aprovecha el viaje.
El P. Enrique animara con dos amigos venidos de Madrid a jornada para los jovenes.

Y tendremos el gozo de tener entre nosotros al nuevo parroco de Caldes Mossén Xavier Blanco quien fue introducido en la Parroquia oficialmente por el Obisto de Terrassa en una celebracion donde participaron varios sacerdotes amigos. 
El domingo con su familia y algunos amigos mas allegados celebraron en nuestra casa una comida para estrenar su nuevo ministerio entre los calderinos.
Mosén Xavier con su familia y Mosén Pedro, diacono permanente en Caldes
Encomendamos este Ministerio a la santa Majestad de Caldes y a Santa Maria.
Mossén Xavier Blanco ha frecuentado en varias ocasiones nuestra Casa de Espiritualidad ya sea con grupos parroquiales o para retiros personales.

sábado, 29 de septiembre de 2012

SAN MIGUEL


Celebramos la fiesta de los tres Arcángeles que la sagrada Escritura menciona por su propio nombre: Miguel, Gabriel y Rafael.

    En la sagrada Escritura encontramos a San Miguel sobre todo en el libro de Daniel, en la carta del apóstol san Judas Tadeo y en el Apocalipsis. En esos textos se ponen de manifiesto dos funciones de este Arcángel. Defiende la causa de la unicidad de Dios contra la presunción del dragón, de la "serpiente antigua", como dice san Juan. La serpiente intenta continuamente hacer creer a los hombres que Dios debe desaparecer, para que ellos puedan llegar a ser grandes; que Dios obstaculiza nuestra libertad y que por eso debemos desembarazarnos de él.

   Pero el dragón no sólo acusa a Dios. El Apocalipsis lo llama también "el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa día y noche delante de nuestro Dios" (Ap 12, 10). Quien aparta a Dios, no hace grande al hombre, sino que le quita su dignidad. Entonces el hombre se transforma en un producto defectuoso de la evolución. Quien acusa a Dios, acusa también al hombre. La fe en Dios defiende al hombre en todas sus debilidades e insuficiencias: el esplendor de Dios brilla en cada persona.



    El cristiano tiene por misión hacer espacio a Dios en el mundo contra las negaciones y defender así la grandeza del hombre. Y ¿qué cosa más grande se podría decir y pensar sobre el hombre que el hecho de que Dios mismo se ha hecho hombre?

    La otra función del arcángel Miguel, según la Escritura, es la de protector del pueblo de Dios (cf.Dn 10, 21; 12, 1). Queridos amigos, sed de verdad "ángeles custodios" de las Iglesias que se os encomendarán. Ayudad al pueblo de Dios, al que debéis preceder en su peregrinación, a encontrar la alegría en la fe y a aprender el discernimiento de espíritus: a acoger el bien y rechazar el mal, a seguir siendo y a ser cada vez más, en virtud de la esperanza de la fe, personas que aman en comunión con el Dios-Amor.
                                                                                                              Benedicto XVI
 

viernes, 28 de septiembre de 2012

LA LITURGIA


   En los últimos meses hemos caminado a la luz de la Palabra de Dios, para aprender a orar de un modo más auténtico, observando algunas grandes figuras del Antiguo Testamento, los Salmos, las epístolas de san Pablo y el Apocalipsis, pero también contemplando la experiencia única y fundamental de Jesús, en su relación con el Padre Celestial. De hecho, solo en Cristo, el hombre está capacitado para unirse a Dios con la profundidad y la intimidad de un niño ante un padre que lo ama, sólo en Él podemos acudir con toda verdad a Dios llamándolo con afecto "¡Abbá!, ¡Padre!" Al igual que los Apóstoles, también nosotros hemos repetido en estas semanas y le repetimos a Jesús hoy: "Señor, enséñanos a orar" (Lc. 11,1).


   Además, para aprender a vivir con mayor intensidad la relación personal con Dios, hemos aprendido a invocar al Espíritu Santo, primer don del Resucitado a los creyentes, porque es él quien "viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos pedir como conviene" (Rm. 8,26), dice san Pablo, y sabemos que está en lo correcto.
    En este punto, después de una larga serie de catequesis sobre la oración en la Escritura, podemos preguntarnos: ¿cómo puedo dejarme formar por el Espíritu Santo y por lo tanto volverme capaz de entrar en la atmósfera de Dios, de orar con Dios? ¿Cuál es esta escuela en la cual Él me enseña a orar, viene y me ayuda en mi esfuerzo por dirigirme de la manera correcta a Dios? 


    La primera escuela para la oración –lo hemos visto en estas semanas-- , es la Palabra de Dios, la Sagrada Escritura. La Sagrada Escritura es un permanente diálogo entre Dios y el hombre, un diálogo progresivo en el que Dios se muestra cada vez más cerca, en el que podemos conocer cada vez mejor su rostro, su voz, su ser: y el hombre aprende a aceptar el poder conocer a Dios, de hablar con Dios. Así es que, en estas semanas, leyendo la Sagrada Escritura, hemos intentado, con la Escritura, a partir de este diálogo permanente, a aprender cómo podemos ponernos en contacto con Dios.
    Hay otro valioso "espacio", otra valiosa "fuente" para crecer en la oración, una fuente de agua viva en estrecha relación con la anterior. Me refiero a la liturgia, que es un lugar privilegiado en el que Dios nos habla a cada uno de nosotros, aquí y ahora, y espera nuestra respuesta.


   ¿Qué es la liturgia? Si abrimos el Catecismo de la Iglesia Católica --subsidio siempre valioso, yo diría fundamental--, se lee que en un principio la palabra "liturgia" significa "servicio de parte de y en favor del pueblo" (n. 1069). Si la teología cristiana tomó esta palabra del mundo griego, lo hace obviamente pensando en el nuevo Pueblo de Dios nacido de Cristo, que abrió sus brazos en la cruz para unir a los hombres en la paz del único Dios. "Servicio a favor del pueblo", un pueblo que no existe por sí mismo, sino que se ha formado a través del Misterio Pascual de Jesucristo. De hecho, el Pueblo de Dios no existe por lazos de sangre, de territorio o nación, sino nace siempre de la obra del Hijo de Dios y de la comunión con el Padre que Él nos obtiene.
   El Catecismo también dice que "en la tradición cristiana quiere significar que el Pueblo de Dios toma parte en 'la obra de Dios'" (n. 1069), porque el pueblo de Dios como tal existe solo por obra de Dios.


   Esto nos lo ha recordado el propio desarrollo del Concilio Vaticano II, que inició su trabajo hace cincuenta años, con la discusión del proyecto sobre la sagrada liturgia, aprobado solemnemente después el 4 de diciembre de 1963, y que fue el primer texto aprobado por el Concilio. Que el documento sobre la liturgia fuese el primer resultado de la asamblea conciliar, tal vez fue considerado por algunos una casualidad. Entre los muchos proyectos, el texto sobre la sagrada liturgia parecía ser el menos controvertido y, justo por esta razón, pudo ser una especie de ejercicio para aprender la metodología de trabajo conciliar. Pero sin duda, lo que a primera vista puede parecer una casualidad, resultó ser la mejor opción, incluso en la jerarquía de los temas y tareas más importantes de la Iglesia. Comenzando así, con el tema de la "liturgia", el Concilio puso de manifiesto muy claramente la primacía de Dios, su principal prioridad. En primer lugar Dios: esto nos explica la elección conciliar de partir de la liturgia. Donde la mirada de Dios no es decisiva, todo lo demás pierde su orientación. El criterio básico para la liturgia es su orientación hacia Dios, para que podamos participar así de su obra.


   Pero podemos preguntarnos: ¿cuál es esta obra de Dios a la que estamos llamados a participar? La respuesta que nos da la Constitución conciliar sobre la Sagrada Liturgia es aparentemente doble. La obra de Dios son sus acciones históricas que nos traen la salvación, que culminan en la muerte y resurrección de Jesucristo; pero también la celebración de la liturgia es como "la obra de Cristo". De hecho, estos dos significados son inseparables.
   Si nos preguntamos qué salva al mundo y al hombre, la única respuesta es Jesús de Nazaret, Señor y Cristo, crucificado y resucitado. ¿Y donde está presente para nosotros, para mí hoy el misterio de la Muerte y Resurrección de Cristo, que trae la salvación? La respuesta es: en la acción de Cristo a través de la Iglesia, en la liturgia, sobre todo en el sacramento de la Eucaristía, que hace presente la ofrenda sacrificial del Hijo de Dios, quien nos ha redimido; en el Sacramento de la Reconciliación, en el cual se pasa de la muerte del pecado a la nueva vida; y en los otros actos sacramentales que nos santifican (cf. Presbyterorum ordinis, 5). Por lo tanto, el Misterio Pascual de la Muerte y Resurrección de Cristo es el centro de la teología litúrgica del Concilio.


   Vamos a dar un paso más y preguntarnos: ¿de qué modo se hace posible esta actualización del Misterio Pascual de Cristo? El beato Juan Pablo II, a 25 años de la constitución Sacrosanctum Concilium, escribió: "Para actualizar su misterio pascual, Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en las acciones litúrgicas. La Liturgia es, por consiguiente, el «lugar» privilegiado del encuentro de los cristianos con Dios y con quien Él envió, Jesucristo (cf. Jn. 17,3)" (Vicesimus Quintus annus, n. 7). En el mismo sentido, lo leemos en el Catecismo de la Iglesia Católica de la siguiente manera: "Toda celebración sacramental es un encuentro de los hijos de Dios con su Padre, en Cristo y en el Espíritu Santo, y este encuentro se expresa como un diálogo a través de acciones y de palabras". (n. 1153). 
    Por lo tanto, el primer requisito para una buena celebración litúrgica es que sea oración, conversación con Dios, sobretodo escucha y por lo tanto respuesta. San Benito, en su "Regla", hablando de la oración de los Salmos, indica a los monjes: mens concordet voci, "que la mente concuerde con la voz". El Santo enseña que en la oración de los Salmos, las palabras deben preceder a nuestra mente. Por lo general esto no sucede, primero debemos pensar y luego, cuando hemos pensado, se convierte en palabra. Aquí, en cambio, en la liturgia, es a la inversa, la palabra precede. Dios nos ha dado la palabra, y la sagrada liturgia nos ofrece las palabras; tenemos que entrar al interior de las palabras, en su significado, acogerla en nosotros, ponernos en sintonía con estas palabras; de este modo llegamos a ser hijos de Dios, similares a Dios.


   Como lo señaló la Sacrosanctum Concilium, para garantizar la plena eficacia de la celebración "es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada Liturgia con recta disposición de ánimo, pongan su alma en consonancia con su voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano" (n. 11).
   Un elemento fundamental, principal, del diálogo con Dios en la liturgia, es la correlación entre lo que decimos con nuestros labios y lo que llevamos en nuestros corazones. Entrando en las palabras de la gran historia de la oración, nosotros mismos estamos conformados al espíritu de estas palabras y son volvemos capaces de hablar con Dios.
    En esta línea, sólo quiero referirme a uno de los momentos que, durante la misma liturgia, nos llama y nos ayuda a encontrar una correlación, este ajustarse a lo que oímos, decimos y hacemos en la celebración de la liturgia. Me refiero a la invitación que formula el celebrante antes de la Plegaria Eucarística: "Sursum corda", levantemos nuestros corazones fuera de la maraña de nuestras preocupaciones, de nuestros deseos, de nuestras angustias, de nuestra distracción. Nuestro corazón, lo íntimo de nosotros mismos, debe abrirse dócilmente a la Palabra de Dios, y unirse a la oración de la Iglesia, para recibir su orientación hacia Dios de las mismas palabras que escucha y dice. La mirada del corazón debe dirigirse al Señor, que está en medio de nosotros: es una disposición fundamental.

   Cuando vivimos la liturgia con esta actitud de fondo, nuestro corazón está como sustraído a la fuerza de gravedad, que lo atrae hacia abajo, mientras se eleva interiormente hacia arriba, hacia la verdad y hacia el amor, hacia Dios. Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica: "La misión de Cristo y del Espíritu Santo que, en la liturgia sacramental de la Iglesia, anuncia, actualiza y comunica el Misterio de la salvación, se continúa en el corazón que ora. Los Padres espirituales comparan a veces el corazón a un altar" (n. 2655): altare Dei est cor nostrum.
   Queridos amigos, celebramos y vivimos bien la liturgia solo si permanecemos en una actitud de oración --no si queremos "hacer cualquier cosa", hacer que nos vean--, sino si orientamos nuestro corazón a Dios y estamos en actitud de oración uniéndonos al Misterio de Cristo y a su coloquio de Hijo con el Padre. Dios mismo nos enseña a orar, dice san Pablo (cf. Rom. 8,26). Él mismo nos ha dado las palabras adecuadas para dirigirnos a Él, palabras que encontramos en los Salmos, en las grandes oraciones de la sagrada liturgia y en la misma celebración eucarística.


    Roguemos al Señor para ser cada vez más conscientes del hecho que la liturgia es acción de Dios y del hombre; oración que viene del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en unión con el Hijo de Dios hecho hombre (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2564). Gracias.

jueves, 27 de septiembre de 2012

diez motivos para participar



Nacho Arsuaga nos comparte des Hazte Oir algunos motivos para ir a la Marcha por la vida que se celebrara en Madrid, Barcelona y en muchas ciudades de nuestro país el 7 de octubre. El reto es importante.


Déjame compartirlos contigo:

1. Porque quiero una ley que proteja, de verdad, el derecho a la vida y apoye, de verdad, a las mujeres para tener a sus hijos.

2. Porque no quiero "otra" ley para abortar, sino una ley para cuidar mejor de la vida humana más vulnerable.

3. Porque el aborto es parte de la crisis, y no un problema aparte. No se sale de la crisis tirando cada año a 113.000 seres humanos a una fosa común.

4. Porque le pido, le exijo, al Gobierno de mi país que sea valiente y dé un paso histórico a favor de la protección de los derechos humanos.


5. Porque soy parte de una sociedad que ha conseguido, con una voz clara a favor de la vida, que nuestros representantes hablen del aborto y se retraten en los programas electorales.
Ahora, en el momento decisivo, no puedo quedarme en casa.

6. Porque quiero que mi país sea el 7 de octubre un clamor por el derecho a la vida que se oiga en todo el mundo.

7. Porque muchas personas de diferentes países vendrán a España el próximo 7 de octubre a apoyar a la sociedad española y yo quiero darles las gracias personalmente.

8. Porque quiero que el aborto sea abolido, como lo fue la esclavitud y como lo será la pena de muerte.


9. Porque abolir el aborto eugenésico, como ha anunciado el ministro de Justicia, es valioso e indispensable, pero no suficiente.

10. Porque está en mis manos, y en las tuyas, y en las de todos los ciudadanos, conseguir el próximo 7 de octubre que el Gobierno se decida por una ley que proteja el derecho a la vida y reconozca la maternidad como un bien social.

Cualquiera de estos diez motivos puede ser el primero. Cualquiera los incluye a todos.



miércoles, 26 de septiembre de 2012

“PEDÍA ENTENDER A DIOS”


   www.flameministries.org  (www.flameministries.org) es una comunidad católica de evangelización y predicación itinerante, con sede en Perth (Australia), pero con actividad en muchos países de habla inglesa. En Estados Unidos conocieron a Danny Costello, un hombre condenado a cadena perpetua por asesinato, con un pasado durísimo, pero que hoy predica en la cárcel a Jesucristo y su poder transformador. Flame Ministries ha divulgado su historia:
     “Ya no me importa si estoy dentro o fuera de la cárcel, siempre predicaré la verdad de Jesucristo, porque en mi interior ahora soy plenamente libre, Él me liberó y siempre le estaré agradecido”, afirma Costello. Lo impresionante en esta historia es la acumulación de oscuridad y pobrezas en el pasado de Danny Costello.



   Una madre que le odiaba: Todo empezó antes incluso de sus primeros recuerdos: su madre intentó matarle porque ella quería una niña. Él sobrevivió, pero ella le pegaría y despreciaría toda su infancia: “me escupía en la cara y me decía que no era mi madre y que por qué no me iba y me moría de una vez”.
   Empezó a fumar porros y beber alcohol con 8 años. Su madre no le dejaba ir a la escuela. Él se escapaba, se juntaba con pandillas, entraba y salía de casas de acogida donde no le importaba a nadie. “Si mi madre no me quiere, es que nadie me va a querer”, pensaba. Era un crío pero ya robaba en gasolineras y entraba en casas para llevarse lo que encontrara. Mendigaba para pagarse vino barato, pasaba algún tiempo en centros de detención de menores y comía a veces de los cubos de basura.
   Cobrar por sexo: Un día, en la cola para la sopa de los sin techo, conoció a un hombre homosexual que le convenció para que se acostase con él. De esa experiencia sacó una conclusión: nadie le quería, pero eso, el sexo, era algo que algunos deseaban de él, probablemente lo único que los demás querían de él. Pasó tres meses en prisión por robos en casas, y al volver a su barrio unos amigos le llevaron a un bar gay y le dijeron que en vez de robar “nos pagarán a cambio de sexo”. “Estais locos, yo no soy un maricón”, les dijo. “Tío, en este bloque lo hace todo el mundo”.



   Así, antes de los 15 años, Danny se estableció como prostituto homosexual, y consiguió dinero para volcarse en las drogas duras. Pensaba que ahora sí había gente que le quería, le pagaba, le compraba ropa. Pero no era feliz, no tenía un hogar y a veces dormía en las calles o en cementerios, “donde a la gente le daba miedo entrar y no me molestaban”. Aún así, no dejó de ir con bandas, dañar gente, robar… y le volvieron a encerrar una temporada por prender fuego a una casa.  
   Víspera de Año Nuevo, en 1978: Danny y algunos más montaron una fiesta a la que acudió una chica. Después se enteró que fue ella la que llenó de droga su bebida, una sobredosis que le dejó paralizado, inerme, tres días en el suelo de aquella casa. “Aún no sé por qué lo hizo”, explica. Finalmente, una señora que trabajaba en el piso de abajo lo encontró, llamó a su familia y al teléfono de emergencia. Danny afirma que según los doctores su corazón se había parado y le daban por muerto, pero su padre, que había acudido, lloraba y rezaba y para asombro de los médicos su corazón volvió a latir.
    Después de un tiempo en coma y tres meses en un hospital mental (temían que intentase suicidarse), Danny volvió a la calle… y a tomar drogas. Su madre seguía rechazándole así que dejó su familia en 1979. No volvió a verla. Tenía 16 años. Enseguida lo encarcelaron otra vez y dos presos mayores lo violaron en prisión, ante la pasividad, asegura Danny, de la policía.

   Fue en esa cárcel donde oyó por primera vez hablar del amor de Jesús, su única experiencia de calor en un sitio frío. Pero fue fugaz. Tenía que mostrarse duro, hacerse un cuchillo chapucero y llevarlo siempre consigo, intentar ser peor que todos los demás, para protegerse, “cuando en tu interior eres un niño pequeño que llora pidiendo amor y ayuda”.
    Cuatro años después fue puesto en libertad. Sin dinero ni ningún lugar donde ir, volvió al circuito de bares gay. Consiguió un trabajo regular allí, y un amante homosexual 13 años mayor que le mantenía. Pero él no se sentía gay: “yo quería una mujer y niños, y darles el amor que nunca tuve”, afirma. Su amante le expulsó un día que le vio besando a una chica. También le echaron del trabajo. Volvió a vender marihuana, anfetaminas, pastillas y su cuerpo por las calles.
   Explosión de rabia asesina. Un día un homosexual le contrató, le llevó a su casa, se emborracharon y drogaron con cocaína. “Me miré al espejo. Yo era más alto que nunca. Estaba harto de vender mi cuerpo para sobrevivir. Y simplemente estallé. Pegué a aquel hombre sin cesar, hasta que le maté. Fue como si hubiese vendido mi alma al diablo”.

   Fue condenado a cadena perpetua. Y como no había nadie fuera que le ayudase o pasase dinero a la cárcel, siguió vendiendo su cuerpo en prisión, para sobrevivir. Veía morir de sida a otros presos y se preguntaba: “¿cuándo me tocará a mí?”
    Y empezó a rezar: no pedía a Dios la libertad. Pedía entenderlo. Entender a Dios.
   Prisión de Everglades: Es allí donde está Costello. “Me trasladaron a la prisión de máxima seguridad de Everglades, y allí encontré un capellán que me mostró el amor de Dios que nadie me había enseñado nunca. Él y su esposa fueron como padres espirituales para mí”. Se refiere al diácono Alex Lam y su esposa Colleen, de la parroquia católica de San Luis, en la diócesis de Miami. Junto con un grupo de carismáticos chinos de la parroquia mantienen un servicio de visitas y oración en la cárcel. En aquella capellanía de prisiones se organizaban también comidas especiales: china, hispana… y él iba al principio sólo por la comida, y así lo decía. Pero luego se abrió a lo espiritual.



   Poco después se organizó un Seminario de Vida en el Espíritu de tres días de duración en la cárcel, en el que distintos hombres y mujeres venían a predicar el kerigma, el amor de Dios, el arrepentimiento, la fuerza del Espíritu Santo y la vida nueva que Él da. “Era gente llena de amor, que no veía el muro que yo había puesto a mi alrededor. Su amor lleno de Dios me conquistó”.
  Y la conquista fue radical. Sintió que Dios le amaba, y que él pertenecía “al cien por cien” al Espíritu Santo. “Dejé de fumar, de drogarme, de acostarme con hombres. Devolví todo eso al demonio, porque Jesús así quería que lo hiciese”.
  Danny Costello ha podido predicar su transformación en varias prisiones, y ha visto como Dios liberaba a mucha gente que estaba atada por muchas heridas del pasado, hábitos nocivos y tendencias destructivas. En su experiencia, “Dios tiene poder para amar y sanar y liberar”. Y, más allá de eso, “para hacernos uno a través del Espíritu Santo”.


martes, 25 de septiembre de 2012

Hoy puede ser un día grande

-->
En la película «Warhorse» dice el protagonista: 
 
-«Yo no sé mucho sobre la vida, pero sí sé que hay días grandes y días pequeños. La mayoría son días pequeños y no le importan mucho a nadie, pero hoy es un gran día».

Y ese día va a marcar su vida para siempre. Desde el día en que logra arar el campo con su caballo, cuando nadie creía en sus posibilidades, cambia su vida. Se da cuenta de algo muy importante, tiene que luchar por lograr aquello en lo que cree, aquello que quiere conseguir, esa meta que marcará su vuelo. 
 
Así queremos mirar la vida. Queremos optar cada día por Dios. Hoy puede ser un día grande.


En la misma película, le dice una niña a su abuelo: 
 
-« ¿Nunca has hecho nada valiente en tu vida?» 
 
Y él le responde: 
 
-«A lo mejor hay distintas formas de ser valiente. Las palomas mensajeras las sueltan en el frente y tienen que regresar a casa. Vuelan sobre el frente, sobre tanta muerte y dolor, y sólo pueden mirar hacia delante, tienen que llegar a casa. Piensa en ello, ¿hay algo más valiente que eso?».



Es el valor de la fidelidad, de la lucha diaria, del esfuerzo que no es valorado por el mundo, pero que merece la pena cuando tenemos claro hacia dónde caminamos. 
 
Entonces sí que creemos en los milagros, porque Dios está detrás de cada paso. 
 
Entonces la vida sí merece la pena, porque cada día es un día grande y siempre de nuevo tenemos la oportunidad de ser valientes.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Educacion para la ciudadania

    
El Anteproyecto de Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa, que reforma la actual Ley Orgánica de Educación (LOE), está listo y podría ser aprobado en el Consejo de Ministros que se celebra hoy. Posteriormente, deberá pasar el trámite parlamentario para convertirse en norma legal vigente.
El texto del anteproyecto que, con mucha probabilidad, determinará el sistema educativo durante los próximos años prescinde de la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) en todos los cursos escolares y en sus distintas denominaciones (Educación ético-cívica. Filosofía y Ciudadanía).

«Se trata», asegura Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, «de una gran noticia y del fin de una batalla que dura ya seis años. La última medida adoptada por el Gobierno en relación con EpC ha sido bastante desconcertante: un real decreto de maquillaje de contenidos en pleno mes de agosto, creando un gran desconcierto en la comunidad educativa y generando las críticas de todos».


Profesionales por la Ética ha tenido ocasión de analizar el texto del anteproyecto y señala como positivos para la libertad de educación estos otros aspectos:
  • Ha desaparecido la jerga ideológica de la LOE que incluía, entre los fines de la educación, «el desarrollo de las capacidades afectivas del alumnado o el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual». El anteproyecto de la nueva define la educación como el «medio para facilitar el desarrollo personal y la integración social».
  •  
  • Las enseñanzas mínimas establecidas por el Estado tendrán más peso en el curriculum escolar porque requerirán el 65 por ciento de los horarios escolares para las Comunidades Autónomas que tengan lengua cooficial y el 75 por ciento para aquéllas que no la tengan. En la LOE se dedicaban menos horas a los contenidos comunes a toda España (55 y 65). Además, a diferencia de la LOE, en el nuevo texto se define el Sistema Educativo Español como el conjunto de agentes, públicos y privados, que desarrollan funciones de regulación, de financiación o de prestación del servicio de la educación en España. «De esta manera», afirma Urcelay, «se favorece la cohesión social, la unidad entre los españoles y unos parámetros mínimos de calidad desde unos presupuestos educativos básicos comunes».

El texto del anteproyecto incorpora una nueva asignatura, Educación cívica y constitucional, que se impartirá en 2º de ESO. «Es pronto para valorarla», afirma Urcelay, «porque no conocemos su contenido. Lógicamente, si se trata de conocer nuestro sistema político y jurídico, el ordenamiento legal y el funcionamiento de las instituciones democráticas sin pretensiones adoctrinadoras ni afán por modelar las conciencias de los alumnos no tendremos nada que objetar». El anteproyecto de ley, además de incluir esta nueva materia escolar, establece que la «educación cívica y constitucional se trabajará en todas las áreas», es decir que tendrá un carácter transversal.


No obstante, para Profesionales por la Ética queda un asunto por resolver. Se trata del perjuicio académico que han sufrido numerosos alumnos objetores a Educación para la Ciudadanía, a los que, en muchos casos, se ha marginado, menospreciado y obligado a repetir curso por haber objetado a esta polémica materia escolar.«Es un problema que no puede quedar sin respuesta; su sacrificio ha sido por la libertad de todos y no merecen un castigo en su curriculum sino un reconocimiento social», concluye Urcelay.

sábado, 22 de septiembre de 2012

"Es la Virgen quien me lleva"



   La hija de Emilio Aragón padre (Miliki), Rita nació en La Habana en 1954, en una familia de hasta ocho generaciones de artistas, diez si contamos a sus hijos Manuel, Néstor y Emilio Feijóo, y a dos nietos que ya hacen sus pinitos. Retirada del espectáculo hace años, ahora se ocupa de su familia y de la Escuela de Música Nuestra Señora de Fuente del Fresno: "Pero es la Virgen quien la lleva, yo sólo trabajo allí. Yo le pido lo que necesito, y ella me lo concede".


  De hecho, le concedió lo más importante: la conversión, tras un desierto espiritual de siete años. "Sufrí muchísimo", explica: "En un momento dado, me pareció que no podía seguir a Jesús. Empecé a no sentir a Dios, a no sentir amor, y aquello no tenía fin. No sabía lo que me estaba pasando, ni se lo contaba a nadie. Hasta que un día, como aquello no tenía cura, entré en una iglesia y me dije: ´Adelante, caminante´. Y fue la Madre la que con un gesto especial" -Rita no da detalles porque aclara que no quiere entrar en intimidades- "me dijo ´Sígueme´. Y empecé a rezar el Rosario. Y a ir a Misa todos los días. Me aferré a eso, me plantaba ante el sagrario y decía: aquí estoy".


  Rita insiste en lo importante que es la perseverancia: "Yo ya no abandono al Señor, proque a Él le gusta mucho estar con nosotros. Y el enemigo sigue estando ahí. Así que, en cuanto me hace falta, me confieso. No me pierdo la confesión semanal. La confesión es un milagro de tanta misericordia, es tan necesario, que no sé cómo he podido vivir sin confesión".

   Ese ´enemigo´ es, por supuesto, el demonio: "Satanás existe. Y si no quieres creer en él, ten cuidado: el infierno está lleno de quienes tampoco creían".

   En la devoción de Rita son muy importantes Santa Faustina Kowalska (1905-1938) y las apariciones de Medjugorje. Allí fue y, confiesa, entendió lo que debía ser su vida. En cuanto a la religiosa polaca, apóstol de la Divina Misericordia, canonizada por Juan Pablo II en el año 2000, dice que sus Diarios son su "libro de instrucciones", y que los lee todos los días.

   "El Señor simplifica tu vida", continúa para transmitir lo que Dios es para ella: "Te quita obstáculos, te da paz y seguridad. No sabes qué bien se vive dejando que sea Él quien mande. Nosotros no podemos con todo esto. Lo primero que sientes cuando te abandonas al Señor es quién eres y por qué estás aquí".


   Ese Dios es Jesús (y "la relación que tengamos con Jesús aquí es la que tendremos en la vida eterna") y se nos entrega en la comunión: "No quiero estar un solo día sin recibirla".

  "Hay que pedir mucho, es lo que quiere Jesucristo: ´Pedidme mucho´, nos dice. Está loco porque le digamos ´sí y darnos todas sus gracias. Y lo esencial es amar a Dios, a los sacramentos, a la Iglesia, y orar mucho. Orar mucho por los sacerdotes", insiste Rita: "Por que sin sacerdotes no hay misa, no hay comunión, no hay sacramentos".


  Ya para terminar, Gonzalo Altozano en la entrevista que le hace en Intereconomía, le pregunta si es una conversa: "¿Conversa? ¡Re-conversa!", neologiza Rita.

  "¿Y por qué los re-conversos sois tan entusiastas?", insiste su interlocutor. "Somos muy felices porque hemos conocido el lado oscuro... y es muy oscuro, es triste y horroroso. Pero ya lo dice la Virgen: con el rosario en la mano, el demonio no puede haceros nada, porque me pertenecéis. Y en eso estamos"
Extractos de Religión en Libertad y de Intereconomía

viernes, 21 de septiembre de 2012

El Papa nos cuenta su visita al Líbano



   Hoy quisiera volver brevemente con el pensamiento y con el corazón, a los maravillosos días del Viaje apostólico que realicé en el Líbano. Un viaje que yo realmente quería, a pesar de las circunstancias difíciles, considerando que un padre siempre debe estar cerca de sus hijos cuando se encuentran con graves problemas. Me sentí conmovido por el sincero deseo de anunciar la paz que el Señor resucitado dio a sus discípulos con estas palabras: "Os doy mi paz " (Jn. 14,27).

   Fue un acontecimiento eclesial conmovedor y, al mismo tiempo, una oportunidad providencial para el diálogo vivida en un país complejo, pero emblemático para toda la región, debido a su tradición de coexistencia y de fructífera cooperación entre los diferentes componentes religiosos y sociales. Ante el sufrimiento y las tragedias que se dan en esa zona del Medio Oriente, expresé mi sincera cercanía a las aspiraciones legítimas de esas queridas poblaciones, llevándoles un mensaje de aliento y de paz.


   Estoy pensando en particular en el terrible conflicto que atormenta a la Siria, provocando, además de miles de muertos, una corriente de refugiados que se esparcen en la región a la búsqueda desesperada de seguridad y de futuro; y no olvido la difícil situación del Irak. Durante mi visita, el pueblo del Líbano y del Medio Oriente --católicos, representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales y de las diversas comunidades musulmanas--, ha vivido con entusiasmo y en un ambiente relajado y constructivo, una valiosa experiencia de respeto mutuo, de comprensión y de fraternidad, que constituye un fuerte signo de esperanza para toda la humanidad. Pero es sobre todo el encuentro con los fieles católicos del Líbano y del Oriente Medio, presentes por miles, lo que ha despertado en mi alma un sentimiento de profunda gratitud por el ardor de su fe y de su testimonio.


   Doy gracias al Señor por este don precioso, que da esperanza para el futuro de la Iglesia en esos territorios: jóvenes, adultos y familias motivadas por el deseo de arraigar su vida en Cristo, permanecer anclados en el Evangelio y caminar juntos en la Iglesia.

   Renuevo mi gratitud también a todos los que han trabajado sin descanso para mi Visita.


  He destacado la suerte de vivir en esa parte del mundo, que ha visto a Jesús muerto y resucitado por nuestra salvación, y el desarrollo del cristianismo, exhortándolos a la fidelidad y al amor por su tierra, a pesar de las dificultades causadas por la falta de estabilidad y de seguridad. Además, los he animado a ser firmes en la fe, confiados en Cristo, fuente de nuestra alegría, y a profundizar la relación personal con Él en la oración, así como a estar abiertos a los grandes ideales de la vida, de la familia, de la amistad y de la solidaridad. Al ver a los jóvenes cristianos y musulmanes celebrar en gran armonía, los he animado a construir juntos el futuro del Líbano y del Medio Oriente, y a oponerse juntos a la violencia y a la guerra. La concordia y la reconciliación tienen que ser más fuertes que las pulsiones de muerte.


   La mañana del domingo, fue un momento muy intenso y participado durante la Santa Misa en el Waterfront City Center en Beirut, acompañada por sugestivas canciones, que han caracterizado también las demás celebraciones. En presencia de muchos obispos y de una gran multitud de fieles provenientes de todo el Medio Oriente, he querido exhortarles a vivir la fe y dar testimonio sin miedo, sabiendo que la vocación del cristiano y de la Iglesia es llevar el Evangelio a todos sin distinción, siguiendo el ejemplo de Jesús. En un contexto marcado por los ásperos conflictos, he llamado la atención sobre la necesidad de servir a la paz y a la justicia, convirtiéndose en instrumentos de reconciliación y constructores de comunión. Al final de la celebración eucarística, he tenido el gozo de presentar la Exhortación apostólica que recoge las conclusiones de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Medio Oriente. A través de los Patriarcas y de los obispos orientales y latinos, los sacerdotes, consagrados y laicos, este documento quiere alcanzar a todos los fieles de esta querida tierra, para sostenerlos en la fe y en la comunión, y animarlos en el camino de la tan deseada nueva evangelización.


   Queridos amigos, los días transcurridos en el Líbano han sido una maravillosa manifestación de fe y de intensa religiosidad y un signo profético de la paz. La multitud de los creyentes, provenientes de todo el Medio Oriente, han tenido la oportunidad de reflexionar, de dialogar y sobre todo de orar juntos, renovando el compromiso de radicar la propia vida en Cristo. Estoy seguro de que el pueblo libanés, en su multiforme pero bien amalgamada composición religiosa y social, sabrá testimoniar con un nuevo impulso la verdadera paz, que nace de la fe en Dios. Espero que los diversos mensajes de paz y de respeto que he querido dar, puedan ayudar a los gobernantes de la región a dar pasos decisivos hacia la paz y hacia una mejor comprensión de las relaciones entre cristianos y musulmanes. Por mi parte, seguiré acompañando a aquellas queridas poblaciones con la oración, a fin de que permanezcan fieles a los compromisos asumidos.


   A la intercesión maternal de María, venerada en tantos y antiguos santuarios libaneses, encomiendo los frutos de esta Visita 

jueves, 20 de septiembre de 2012

Testamento espiritual de Mosén Joaquim


El domingo os anunciábamos la despedida de Mosén Joaquim, como párroco de Caldes de Montbui.
Las diversas celebraciones fueron emocionantes según nos han contado, ya que nuestra comunidad estaba de Ejercicios Espirituales en Pozuelo de Alarcón.
"En la Santa Misa la iglesia estaba llena. - nos escribe una señora comprometida en la Parroquia- En sus palabras de despedida, el mosén estuvo brillante. Las palabras justas y bien medidas, con valentía y autoridad, con una gran energía , sin duda inspirado por el Espíritu. Los aplausos fueron intensos en tres momentos.El Sr. Fabra leyó unas palabras de despedida. Y los regalos fueron un álbum-montaje  fotográfico de Catequesis, el Libro de firmas, una cantidad en efectivo y una preciosa talla de la Santa Majestat, policromada, reproducción exacta y con una placa al reverso: "La parròquia de Caldes al seu Sr. Rector Mn. ........ y fecha. Cantó la Coral y los niños de Catequesi instrumentaron una canción. Muy bonito todo.

El mosén en la Santa Misa nos regaló una tarjeta con la fotografía de la iglesia de Santa María y al pié unas breves palabras.

Todos pusimos el empeño que al menos la despedida fuera perfecta, nunca se había hecho nada parecido, y lo fue. Y a la salida de las Misas del día el Mosén  repartió tarjetas con su nueva dirección, despidiéndose de la gente,

uno por uno. 
También en La Hoja Parroquial, el Testamento Espiritual que publicó, es precioso, de una grandeza de corazón y un gran Amor al Señor."



    
Y he aquí el dicho Testamento que nos permitiréis publicar por una vez en la lengua en que ha sido publicado, es decir en catalán. Os creemos bastante inteligentes para comprender lo esencial. Que los anti-catalanistas no se piquen: no están obligados a leerlo.
"Des de la notícia del canvi, i encara més quan el canvi es confirma, una ventada ferotge de sentiments i de pensaments passen com sense permís pel cor i pel cap, esvalotant tota la casa. Hauríem de dir que ja ho sabíem, que tard o d’hora havia de ser així, perquè forma part de l’essència del servei del sacerdot: allà on l’Església vulgui i quan Crist, el Bon Pastor, vulgui. De la mateixa manera Mn. Xavier ha hagut de deixar Montornès i ara ve aquí: per fidelitat i disponibilitat generosa a l’Església i a les ànimes que Déu estima. Encara que humanament tingui un cost, ens ha de fer créixer en la fe i la confiança en Déu i en els qui Crist ha posat com a pastors de la seva Església. Ja ho sabem que tot creixement comporta una crisi. Doncs som-hi.
    La primera paraula ha de ser “gràcies”. És just i necessari que, primer de tot, donem gràcies a Déu, que aprenguem a fer-ho bé i que ens ajudem els uns als altres. En això ens serveix saber i fer conscient en el nostre cor que tot el que hem rebut de bo, ha estat en últim terme rebut de Déu, la veritable font de tot bé i de tota benedicció.
    La segona paraula és “perdó” per les coses que no s’han fet bé i per les que es podien haver fet millor. Diuen que de vegades més que ser ofesos, ens n’hem sentit d’ofesos. M’ha sabut greu especialment que alguns s’hagin sentit ofesos no per amor a la veritat, sinó per supèrbia i per orgull. Espero que algun dia se n’adonin i el Senyor els alliberi i els curi, deixin de patir i de fer patir pels seus propis encegaments, i descobreixin que el goig de l’amor a Crist passa per la recerca de la veritat més que no pas per alimentar els propis prejudicis. Cal una caritat sense fingiments envers els altres. Cal l’adhesió de cor i de ment a la seva Església, sense prejudicis ni tonteries sentimentaloides i adolescents.
    La tercera paraula és “misericòrdia”. És la paraula amb la qual demanem humilment a Déu que ens guareixi de les ferides del passat perquè puguem entomar el futur amb esperança, amb la confiança i la certesa que la gràcia i la força de Déu no ens faltarà, i que encén en nosaltres el desig sincer de lluitar per ser més sants. Crist també ens convida a ser misericordiosos els uns amb els altres, com Ell ho és amb nosaltres.
   Que la Santa Majestat us protegeixi, i la Mare de Déu us guardi. Ah, i pregueu per mi"

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ejercicios Espirituales de la comunidad



Os comparto la magnifica foto de los Padres, Hermanos y Hermanas que bajo la dirección del P. Javier Sannuy han seguidos los Ejercicios Espirituales en la Casa Cristo Rey. Si esta foto en Face-book ha tenido un éxito espectacular, recemos sobretodo para que estos días de intimidad con el Señor den mucho fruto en la vida de cada uno.
P. Xavier Sannuy, cpcr, misionero en R. D. del Congo
He aquí algunos de los testimonios de estos días de gracia:


Hna. Mª Verónica: estos Ejercicios han sido un tiempo propicio para renovar la alianza con mi Esposo, un tiempo para revisar mi vida religiosa a la luz de su Palabra y una ayuda para vivirla mejor.

H. M de Sta Teresa: estos Ejercicios fueron una ayuda grandísima para afianzarme más en la convicción que, en esta vida, lo único que cuenta es hacer la voluntad de Dios. Fue muy edificante ver a los Padres mayores escuchar al joven predicador que fue incluso novicio de alguno.


H. M Remedios: estos Ejercicios fueron para mi un tiempo fuerte de oración y me ayudó mucho para esto el papel que nos daba el predicador con las citas de la Biblia.

H M de S Juan: Estos Ejercicios fue un tiempo maravilloso de paz y serenidad, a pesar de haber venido con poco ánimo debido a la salud. Las escenas del Evangelio se me gravaron, comunicándome mucha paz.

Un Hermano Cooperador: "He descubierto la necesidad de "sanación" para las heridas en las malas costumbres que me hacen caer. Esta sanación con la gracia de Dios es posible."